miércoles, 11 de septiembre de 2013

PERSONAJES Y ANECDOTAS DEL RIO DE LA PLATA JUAN MANUEL DE ROSAS.- 1ª. PARTE por Juan Carlos di Nicola


 EXCLUSIVO PARA EL BLOG

                   Escritor, historiador y periodista Juan Carlos di Nicola


Es autor de la Guerra del Paraguay, un Holocausto Infame que ha resumide en 8 artículos que están publicados en este blog a disposición de toda persona interesada en saber más o que está estudiando esa cruenta sutuación en la que tres países, entre ellos Uruguay, masacraron al hermano pueblo de Paraguay.
El blog agradece a Di Nicola sus nuevos aportes, esta vez eclusivos, sobre personalidades de la historia rioplatense y americana.
Agradecezco al historiador en la certeza que muchísimos lectores disfrutarán de sus notas.
Gracias
Juanjo Pereyra
11 de setiembre de 2013



Pensamos que es de vital importancia, el conocimiento a nivel general de aquellos personajes de nuestra Historia, que se han destacado de alguna forma con sus procederes, y cuyas actitudes han tenido consecuencias tan significativas, que siguen repercutiendo aún hoy, en países como los nuestros.-
Argentina y Uruguay por sus proximidades geográficas, son dos ejemplos claros, de la repercusión que tiene en un país, aquellos acontecimientos relevantes, que se producen en el otro.-
El Río de la Plata divide a ambos países, pero también sirve de vía de unión entre ellos; sus puertos permanente focos de atención y disputa.-
Ejemplos de figuras importantes pertenecientes a Argentina que intervinieron de alguna forma en nuestro país, abundan, y lo mismo sucede con orientales que combatieron del otro lado del río.-
Por esa razón en estas notas, trataremos de brindar aportes de aquellos personajes más destacados de ambos países, y de ver las razones por las cuales han pasado a la Historia, como figuras importantes y destacadas, haciendo la salvedad de que en algunos casos, esas figuras han sido sobre-valoradas, cuando por el contrario, muchas veces merecerían ser re-valoradas.-
Comenzaremos estos comentarios, viendo a Juan Manuel de Rosas, figura cuestionada por muchos, valorizada por otros; daremos simplemente un panorama de su accionar político-social en la Argentina, destacando su gran importancia en la historia de ese país.-
Nace en Buenos Aires el 30 de marzo de 1793, Juan Manuel de Rosas, hijo de don León de Rozas, militar del Rey, y de la linajuda dama doña Agustina de Osornio.-1
Rubio, esbelto de un perfil cesáreo, frío, mezcla de gaucho y de patricio, subirá al poder en brazos de orilleros, aristócratas y negros.
En marzo de 1813 se casó con Encarnación Ezcurra, quien sería su compañera en la vida y en la política. Tras el casamiento Rosas devuelve a sus padres los campos que les administraba y decide formar su propia empresa.-
Desde que Rosas creó sus establecimientos, se inicia una verdadera emigración de peonadas que acudían a la nueva querencia del “gaucho” Juan Manuel.
La dirección de sus estancias le dio a Rosas un gran conocimiento sobre la vida y las costumbres de sus peones: “Me propuse adquirir esa influencia a toda costa; para ello fue preciso hacerme gaucho como ellos, protegerlos, hacerme su apoderado, cuidar de sus intereses, en fin no ahorrar trabajo ni medios para adquirir más su confianza”.-
Los más inteligentes comprendieron que era atinado marchar de acuerdo con el nuevo vecino; poco a poco, su familia, sus parientes, muchos amigos, entraron en la combinación a fin de que resultara beneficiosa para todos.-



JUAN MANUEL DE ROSAS
La razón social Rosas Terrero y Cía. Instaló en “Las Higueritas” el más importante saladero de carne y pescado de Buenos Aires, con puerto propio “La Ensenada”, con una flotilla de barcos para trasbordar la mercadería a los navíos de ultramar, y otra para ir a buscar la sal a las costas meridionales.-
Poseía además enormes extensiones de tierras, siendo el gestor de negocios de sus riquísimos primos además, los Anchorena.
Se desenvuelve así, en el seno del desarrollo capitalista de los estancieros saladeristas, como motor principal, el ascenso a la cima y al caudillaje de su clase de Juan Manuel de Rosas.-
A esta etapa “empresarial” donde era personaje destacado y líder de su clase, le seguiría más tarde su aparición en la escena política; como dice Jorge Abelardo Ramos: “Con Rosas aparece el primer ejemplar argentino del político estanciero”.-
El indiscutible prestigio de Rosas en la campaña, y su ascendencia sobre la gente dedicada a esas labores, no ha sido desmentido jamás.-
Por la ley de vagancia de 1815, dictada por los intereses ganaderos, se ponía fuera de la ley al viejo gaucho nómade que no acreditase su condición de propietario. Por una modificación técnica y económica de la ganadería, no sólo se comercializa el cuero sino que se industrializa la carne; este proceso pone precio al producto y convierte el carneo libre en delito.-
El gaucho debía optar entre ir a pelear al indio, o ingresar en la órbita de un gran estanciero. Rosas los protege de las persecuciones desatadas por la ley de vagancia; transformó en peones de sus estancias, a otros, los más chúcaros, los organizó en legiones militares, empleándolas contra los indios o en las cuestiones civiles.-
Usa su ascendiente para inducir a los gauchos a transitar de la libre correría y del saqueo, al trabajo en la estancia, en el matadero, en el saladero, o en la plaza en la milicia. Impuso el orden; pero no mediante la represión pura y simple, sino creando fuentes de trabajo abundante.-
Miles y miles de hombres abandonaron el nomadismo depredador y se transformaron en peones, puesteros, trabajadores de saladeros, matarifes o milicianos.-
Dice R. Levene: “Rosas no es un caudillo montonero. No encabeza, en efecto, la montera trashumante, que come de donde pasa y que hace de la guerra incesante y del pillaje su modo de vida permanente. Su magnetismo sobre la gente lo usa para organizar milicias y peonadas disciplinadas; si bien se preocupa seriamente de su bienestar”.-
Su mujer Doña Encarnación, colabora permanentemente en el afán de arraigar la jefatura de su esposo, entre los desposeídos.- Rosas la instruía precisamente al respecto en su correspondencia desde el desierto; desde su campamento del Colorado le dice: “Ya has visto lo que vale la amistad de los pobres y por ello cuanto importa el sostenerla y no perder medios para atraer y cultivar sus voluntades. No cortes pues, su correspondencia. Escríbeles frecuentemente, mándales cualquier regalo sin que te duela gasta en esto. Digo lo mismo respecto de las madres y mujeres de los pardos y morenos que son fieles. No repares, repito, en visitar a las que merezcan y llevarlas a tus distracciones rurales, como también en socorrerlas con lo que puedas en sus desgracias. A los amigos fieles que te hayan servido, déjalos que jueguen al billar en casa y obséquiales con lo que puedas”.-
Son todas estas, suficientes motivaciones para explicar por qué las masas rurales y suburbanas de Buenos Aires, ungieron su caudillo a Juan Manuel de Rosas.-
Veremos en una 2ª parte sobre este tema, también lo significativo que fue, su accionar político.-
1 Don Juan Manuel eliminó el Ortiz y cambió la “z” por la “s”, descontento por una actitud de su padre.-

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