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viernes, 26 de julio de 2013

Está pronta la reglamentación de la ley de matrimonio igualitario



El ministro Ehrlich firmó el decreto que faltaba para habilitar el matrimonio entre personas del mismo sexo. Esperan poder inscribir desde el 5 de agosto.

Últimas Noticias 

Los colectivos de personas homosexuales y trasnsgénero reclamaban la pronta reglamentación de la ley de matrimonio igualitario, para que a partir del 5 de agosto las parejas que lo desearan se pudieran inscribir en el Registro Civil.
El grupo Ovejas Negras, por ejemplo (que reúne a lesbianas, gays, bisexuales y transgénero) reclamó este jueves en un comunicado al gobierno la reglamentación urgente de la ley que habilita el matrimonio entre personas del mismo sexo.
En efecto, este viernes 26 el ministro de Educación, Ricardo Ehrlich, firmó el decreto reglamentario, que ahora debe ser aprobado por la Presidencia y firmado por José Mujica.
El director general de secretaría del Ministerio, Pablo Álvarez, dijo a Subrayado que espera que la semana próxima, lunes o martes, el decreto sea firmado por Mujica, lo que permitirá procesar los cambios en las oficinas del Registro Civil para que los funcionarios puedan comenzar a inscribir a parejas del mismo sexo para casarse.
Álvarez confía en que los tiempos darán bien como para que el lunes 5 de agosto, como estaba previsto, las parejas del mismo sexo puedan comenzar a inscribirse y, tres meses después (de acuerdo a la ley) puedan comenzar a contraer matrimonio.
La ley de matrimonio igualitario modificó el Código Civil eliminando cualquier distinción entre hombre y mujer al momento de inscribirse y casarse ante el Estado.
De esta forma se pueden casar dos hombres o dos mujeres o dos personas transgénero.
La ley también habilita a que las parejas dispongan el orden de los apellidos como quieran, eliminando la tradición de poner primero el apellido del padre y luego el de la madre.

Argentina compra trigo a Uruguay


Afirman que hay "movimientos de importación" de trigo desde Uruguay hacia Argentina

 

El presidente de la Federación Rural, Carlos María Uriarte, afirmó que los movimientos son a través de Entre Ríos e indicó que "hay versiones extraoficiales" que indican que es el propio gobierno de Cristina Fernández el que "está haciendo de manera directa las importaciones" de este cereal para frenar el alza de su precio y atender el abastecimiento interno.

 
Este dato fue confiado a la agencia DyN por el titular de la entidad gremial de productores en momentos en que participaba de las juras de ganado bovino en la pista central de la exposición rural de Palermo 2013.

"Los datos que tenemos no son oficiales pero dicen que comenzó habiendo algo (de compras de trigo) desde Entre Ríos (por parte de sectores privados) que el gobierno paró y luego que el gobierno argentino mismo está haciendo las importaciones" del cereal para atender problemas locales de abastecimiento, admitió Uriarte.

El dirigente ruralista ratificó ante la consulta de DyN, que "está habiendo movimientos" en el tránsito de trigo sobre el Río Uruguay para abastecer a Argentina. Por ello, comentó que las "versiones" presentes en el mercado cerealero del Uruguay dan cuenta de que es el propio gobierno argentino, a través de grupos empresarios vinculados, que "ahora lo está haciendo de manera directa" luego que "paró" las compras que grupos privados de la Argentina habían cerrado con exportadores uruguayos.

Montevideo, Uruguay
Unoticias
Fuente: Agencia DYN publicado por El Litoral.com

Discurso completo del Presidente José Mujica en la celebración del 60º aniversario del Asalto a Moncada



LA HABANA (Uypress) - El Presidente Mujica hizo uso de la palabra en los actos de festejos por el 60.º aniversario del Asalto al Cuartel Moncada, en Santiago de Cuba.

"Cubanos, sus antepasados nos han enseñando el valor que tienen la vergüenza y la dignidad", afirmó Mujica.

Discurso del Presidente Mujica:



Compañeros, todos, de la Patria Grande. Permítanme, porque el alma de un veterano está llena de recuerdos, han pasado muchas décadas. Han sido porfiadas décadas de lucha por la dignidad del pueblo cubano. Y con su suerte, la de muchos luchadores, algunos de los cuales ni sus nombres recordamos, que quedaron en los socavones, en los dolores de América, en las selvas, en sus montañas. Porque los cambios sociales no tienen un laboratorio en el que se pueda experimentar en frío.
Los cambios sociales son la experimentación directa en la lucha con los pueblos. Y los hombres y mujeres caminamos intentado encontrar caminos y recreando, y aprendiendo de nosotros mismos, del camino del dolor, de los fracasos, de volverse a levantar. De mil veces empezar de nuevo. Porque, sencillamente, los cambios sociales no están a la vuelta de la esquina. No están al alcance de la mano en lo inmediato. Son una larga construcción colectiva, de esfuerzo, de trabajo, de errores, de aciertos, de compromiso, de sacrificio. Siempre ha sido así.
Lo imposible, parece que cuesta un poco más. Por eso, en el fondo, no hay derrotas. Solo sufren derrotas aquellos que dejan de luchar.
Entonces, esta revolución, que fundamentalmente ha sido la revolución de la dignidad, de la autoestima para los latinoamericanos, nos sembró de sueños, nos llenamos de quijotes. Soñamos que en 15 o 20 años era posible crear una sociedad totalmente distinta y chocamos con la historia. Los cambios materiales son más fáciles que los cambios culturales. Los cambios culturales son, en definitiva, el verdadero cemento de la historia y son una siembra muy lenta de generación en generación.
Cubanos, sus antepasados nos han enseñando el valor que tienen la vergüenza y la dignidad. El ser nosotros. Estamos asomando a una civilización mundial, digital, colectivizada, de dimensiones inconmensurables y hemos aprendido una cosa, -que la estamos viviendo en nuestra América Latina- solo es posible el mundo si respeta lo diverso. Solo es posible el mundo y el porvenir si nos acostumbramos a entender que el mundo es diversidad, respeto, dignidad y tolerancia. Y que nadie tiene derecho, por ser grande y fuerte, de aplastar a los pequeños y débiles. Lección de oro de estos 60 años de revolución.
El mundo rico tendrá que comprender, -por su propia tranquilidad- porque la vida humana es corta, demasiado corta, y no hay derecho a sacrificar la vida de los que están vivos, porque estar vivos es casi un milagro y hay que respetar la vida. Y entonces, nos juntamos en este templo, donde seguramente los muchachos que atacaban, soñaban que era más sencillo y más fácil. Si en el mundo no hubiera habido soñadores, todavía andaríamos con taparrabos caminando por la selva. Solamente el mundo cambia y se mueve porque hay gente comprometida y capaz de soñar.
Con los sueños de aquellos cubanos, oleadas de juventud, nos movimos por toda nuestra América. Hoy somos viejos, arrugados, canosos, llenos de reumatismo, de nostalgia y recuerdos. Y nos reímos de nosotros mismos, de las chamboneadas que hemos cometido, pero chamboneadas  sin precio, por una causa, por el sueño de una humanidad con igualdad básica, con garantías básicas, con sueños básicos.
Estamos convencidos que el hombre tiene capacidad para construir un mundo mejor. Tiene los recursos de poder construir un mundo mejor. La palabra "revolución" adquiere hoy una dimensión de carácter universal cuando el mundo se globaliza. Y es, precisamente, la idea de que es posible y una necesidad histórica, para mantener y sostener la vida, luchar por crear un mundo mejor, de respeto, de igualdad básica, de no temer que lo aplasten, sin portaviones, sin aviones, que tienen un brazo largo, casi sin gente.
Es posible que el hombre salga de la prehistoria, y saldrá de la prehistoria el día que los cuarteles sean escuelas y universidades.
Gracias, pueblo santiagueño. Gracias, por lo mucho que nos dieron, por lo mucho que nos dejaron y, sobre todo, por la dignidad con que suscribieron el derecho a autodeterminarse que tiene un pueblo, más allá de sus dimensiones. Gracias.

Nuevas voces en Brasil Por Luiz Inácio Lula Da Silva


" Muchos analistas atribuyen las recientes protestas al rechazo de la política. Yo pienso que es precisamente lo contrario. Las protestas reflejan la necesidad de ampliar la democracia y aumentar la participación ciudadana; de renovar la política, acercándola más al pueblo y a sus aspiraciones cotidianas".




         Ex presidente. Lula da Silva, en una imagen de 2012 en Berlín. Analiza las protestas en su país/EFE

Clarín

Los jóvenes, conectados a través de los medios sociales, sus ágiles dedos en su teléfono celular, han tomado las calles para protestar en varias partes del mundo.
Parecería más fácil explicar estas protestas cuando ocurrían en países no democráticos, como en Egipto y Túnez en 2011, o en países donde la crisis económica ha elevado el número de jóvenes desempleados a alturas atemorizantes, como en España y Grecia. Pero no es tan fácil cuando estallan en países con gobiernos populares y democráticos, como Brasil, donde actualmente disfrutamos de uno de los índices de desempleo más bajos de nuestra historia y experimentamos una expansión sin paralelo de los derechos económicos y sociales. Esto requiere una reflexión muy profunda por parte de todos los dirigentes políticos.
Muchos analistas atribuyen las recientes protestas al rechazo de la política. Yo pienso que es precisamente lo contrario. Las protestas reflejan la necesidad de ampliar la democracia y aumentar la participación ciudadana; de renovar la política, acercándola más al pueblo y a sus aspiraciones cotidianas.
Yo sólo puedo hablar con autoridad acerca de mi propio país, Brasil, donde existe una ávida generación nueva. Pienso que las manifestaciones son en gran medida el resultado de los éxitos sociales, económicos y políticos alcanzados los últimos años. En el último decenio, Brasil duplicó el número de estudiantes universitarios y muchos de ellos provienen de familias pobres. Redujimos marcadamente la pobreza y las desigualdades. Estos son logros significativos, pero también es completamente natural que los jóvenes deseen más, en especial aquellos que están obteniendo cosas que sus padres jamás tuvieron.
Estos jóvenes tendrían quizá 8, 10 o 12 años cuando el Partido de los Trabajadores, en cuya fundación participé, llegó al poder junto con sus aliados. Ellos no vivieron la represión de la dictadura militar de los años 60 y 70. No vivieron la inflación de los 80, cuando lo primero que hacíamos al recibir nuestro sueldo era correr al mercado y comprar todo lo posible, antes de que los precios subieran más al día siguiente. Recuerdan muy poco de los años 90, cuando el estancamiento y el desempleo deprimieron a nuestro país. Ellos quieren más.
Es comprensible que sea así. A los jóvenes se les abrieron las puertas de la educación universitaria y ahora quieren mejores empleos para empezar a aplicar lo que aprendieron. Empezaron a usar servicios públicos de los que no disponían antes y ahora quieren que se eleve la calidad de dichos servicios. Millones de brasileños, especialmente los de las capas más populares, compraron su primer auto y viajaron en avión por primera vez. Ahora, el transporte público debe ser eficiente y digno, debe facilitar la movilidad urbana, haciendo la vida en las grandes ciudades menos difícil y menos estresante.
Los anhelos de los jóvenes no son meramente materiales. También quieren tener más acceso a actividades recreativas y culturales. Sobre todo, sin embargo, exigen que las instituciones políticas sean más limpias y transparentes, sin las distorsiones del anacrónico sistema electoral y de partidos políticos de Brasil, que recientemente ha demostrado su incapacidad de manejar la reforma política. No puede negarse la legitimidad de estas demandas, aunque sea imposible satisfacerlas todas de inmediato. Primero es necesario encontrar los fondos, trazar las metas y definir cómo se alcanzarán.
La democracia no es un pacto de silencio. Una sociedad democrática siempre está en movimiento, debatiendo y definiendo sus prioridades y sus desafíos, anhelando nuevos logros continuamente. Sólo en una democracia un indígena podría haber sido elegido presidente de Bolivia y un afro-americano, presidente de Estados Unidos. Sólo en una democracia un obrero metalúrgico y después una mujer podrían haber sido elegidos presidentes de Brasil.
La historia nos enseña que cuando se acallan la política y los partidos políticos, y se buscan soluciones de fuerza, los resultados son desastrosos: guerras, dictaduras y la persecución de las minorías. Todos sabemos que sin partidos políticos no puede haber una democracia verdadera. Pero, como se ha hecho más evidente cada día, la gente no quiere simplemente votar cada cuatro años, delegando su futuro en los funcionarios electos. Quiere una interacción cotidiana con los gobiernos, tanto locales como nacionales, quiere tomar parte en la definición de las políticas públicas, ofreciendo opiniones en las decisiones que la van a afectar en la vida cotidiana.
En pocas palabras, el pueblo quiere, no solo votar, sino ser escuchado. Esto representa un tremendo desafío para los partidos y los dirigentes políticos. Requiere mejores formas de escuchar y consultar, así como el compromiso de un diálogo permanente con la sociedad, a través de los medios sociales y en las calles, en los centros de trabajo y estudio, reforzando la interacción con los grupos de trabajadores, las entidades civiles, los intelectuales y los líderes de opinión, pero también con los llamados “sectores desorganizados”, cuyos deseos y necesidades no tienen por qué ser ignorados sólo por su falta de organización.
Todo esto debe efectuarse no sólo en los años electorales. Se ha dicho, y con justa razón, que mientras que la sociedad ha entrado en la era digital, la política se ha quedado en la analógica. Si las instituciones democráticas usan con creatividad las nuevas tecnologías de comunicación, como instrumentos de diálogo y participación, y no meramente para propaganda, podrán inyectarles aire fresco - y mucho aire fresco - a sus operaciones. Y eso las pondría en sintonía más efectivamente con los jóvenes y todos los sectores de la sociedad.
Incluso el Partido de los Trabajadores, que ha contribuido tanto a modernizar y democratizar la política en Brasil y ha gobernado mi país los últimos 10 años, necesita una renovación profunda. Debe recuperar sus vínculos cotidianos con los movimientos sociales, ofrecer nuevas soluciones a los nuevos problemas y hacer todo esto sin tratar a los jóvenes de manera paternalista.
Lo bueno es que los jóvenes no son conformistas, apáticos o indiferentes a la vida pública. Incluso los que piensan que odian la política ya empiezan a participar en política a más temprana edad de cuando yo mismo empecé. Cuando yo tenía su edad, nunca imaginé que llegaría a ser militante político. Empero, terminamos creando un partido político cuando descubrimos que el Congreso Nacional prácticamente no tenía representantes de la clase trabajadora. Al principio nunca imaginé que sería candidato a ningún puesto; terminé siendo Presidente de Brasil. A través de la política logramos restablecer la democracia, consolidar la estabilidad económica y regresar al crecimiento, crear millones de empleos nuevos y reducir las desigualdades.
Es evidente que queda mucho por hacer todavía. Lo bueno es que nuestros jóvenes quieren luchar para que el cambio social siga profundizándose y avanzando a un ritmo más intenso.
La otra buena noticia es que la presidente Dilma Rousseff sabe escuchar la voz de la calle y brindó una respuesta audaz e innovadora. Propuso un plebiscito para llevar a cabo las reformas políticas que son tan necesarias. También propuso el compromiso nacional con la educación, la atención médica y el transporte público, ámbitos en los que el gobierno federal aportará un sustancial apoyo financiero y técnico a los estados y municipios.
Al hablar con jóvenes de Brasil y otros países, suelo decirles: Aun cuando estén insatisfechos con la situación de su ciudad, de su estado o de su país; decepcionados con todo y con todos, no rechacen la la política. Por el contrario, ¡participen! Porque si ustedes no encuentran en los demás al político que anhelan, quizá lo encuentren en sí mismos.
(*) Luiz I. Lula da Silva presidió Brasil entre enero de 2003 y enero de 2011; es considerado uno de los políticos más populares de la historia de su país y uno de las personalidades más influyentes en todo el mundo. Fue miembro fundador del Partido de los Trabajadores y tuvo una vasta trayectoria como líder sindical. Desde junio contribuye a Clarín con sus columnas sobre política internacional.

Paysandú: " Bentos y De los Santos negaban explotación sexual desde 2010"


Los ediles sanduceros del Frente Amplio denuncian que los explotadores sexuales se mueven con “impunidad”. Afirman, además, que tanto el intendente, Bertil Bentos, como el procesado ex secretario general, Horacio de los Santos, banalizaron el tema y dijeron que no existía, pese a las constantes denuncias. Por eso promueven el juicio político al jefe comunal. No toquen nada entrevistó a Patricia Volpe, promotora de la denuncia.


Por: Redacción 180

 
Horacio de los Santos y Bertil Bentos (Foto: Paysandu.gub.uy)
Horacio de los Santos y Bertil Bentos (Foto: Paysandu.gub.uy)


Entrevista de Joel Rosenberg con la edila del Frente Amplio Patricia Volpe, en No toquen Nada (Océano FM).
Joel Rosenberg: La Junta Departamental de Paysandú aprobó una moción de juicio político al intendente Bertil Bentos. La moción fue votada por los ediles del Frente Amplio que son minoría, pero fue aprobada porque se necesitaba solamente un tercio. Según informa El Telégrafo, la bancada frenteamplista interpeló este jueves al intendente en la Junta y cuestionó la falta de información y controles y señaló a Bentos como responsable político de la situación que involucra explotación sexual de adolescentes. Ahora la moción pasará a consideración del Senado que necesita una mayoría especial de dos tercios para sustituir al intendente nacionalista.
Recordemos a raíz de la reunión en La Casita de Paysandú, donde cuatro adolescentes fueron explotadas sexualmente, terminaron procesados dos funcionarios de la Intendencia: el Secretario General, Horacio De Los Santos, por abuso de funciones, y también la encargada de la Casita del Parque. Allí se llevó a cabo esa fiesta donde se comprobó que había explotación de adolescentes y cocaína.
Estamos en contacto con la edila del Frente Amplio en Paysandú, Patricia Volpe.
Volpe, ¿cuáles fueron los argumentos esenciales para ustedes para llevar a juicio político al intendente?
Patricia Volpe: Nosotros fundamentalmente lo que estuvimos viendo es que no había efectivamente realizado el jerarca máximo para que se le presentara esta situación de vulnerabilidad en sus instalaciones municipales. Evidentemente acá había graves omisiones. La Justicia está instruyendo en este tema, todos los días se suman nuevas citaciones para ser recibidas en calidad de testigos o posiblemente de indagados en esta causa a muchas personas, algunas quizás todavía vinculadas a la administración municipal.
El argumento de fondo que le costó horrible al intendente y a su bancada visualizar es que la explotación sexual de los niños, niñas y adolescentes aquí en el departamento de Paysandú, en una situación crítica ya valorada por el INAU, hace años que lo viene denunciando la Jefatura Departamental e INAU, se maneja con tal impunidad que hasta en este caso dijo: "bueno, usemos las instalaciones municipales a ver qué pasa". Si usted estudia el tema ve que estos explotadores que operan en toda la zona fronteriza, seleccionan los lugares, se mueven con una celeridad impresionante, usan tecnología de primer nivel para seducir a sus víctimas que fundamentalmente son los gurises y las chiquilinas más humildes, en su gran mayoría de las ciudades del interior y obviamente de otras ciudades capitales. Pero en particular en Paysandú tenemos muy bien ubicados los barrios que están en la zona más crítica desde el punto de vista social. De allí extraen estos delincuentes a las chiquilinas y los niños y los introducen en este tipo de redes de explotación.
¿Cuál fue la respuesta del intendente? Él dice que no tiene responsabilidad sobre la vida privada de los funcionarios de la Intendencia.
Yo razono de la siguiente manera y lo hacía con un compañero constitucionalista hace unos días preparando esto: yo soy el jerarca máximo del departamento, el cargo de secretario general es un cargo de especial confianza, es decir, yo voy a elegir a la persona de mi mayor confianza. Ahora, yo, como jerarca máximo, ¿no sé los pasos que sigue mi número dos? ¿No le conozco los hábitos? ¿Qué parámetros tuve para elegirlo y declararlo de mi mayor confianza? ¿Hace cuánto tiempo que este hombre tiene este tipo de conductas vinculadas nada menos que con personas que desarrollan y despliegan la explotación sexual y están vinculados al narcotráfico? ¿No tenía conocimiento?
En una ciudad pequeña como Paysandú el rumor corre rapidísimo. Nosotros como ediles circulamos por las calles y caminamos y charlamos con los vecinos, y hace mucho tiempo que está instalado el rumor de que algo raro pasaba incluso con gente de la Intendencia, pero con rumores uno no puede hacer la denuncia. Efectivamente operó el Ministerio del Interior basado en lo que fue el disparador aquel del desmantelamiento de hace unos meses atrás de otro explotador de chiquilinas y proxeneta de mujeres adultas, y a partir de ahí se siguió con la investigación y dio con la punta de todo esto que venía sucediendo en las instalaciones de la Intendencia.
¿En la Junta han tenido alguna otra instancia de denuncia de esta situación?
¿Si hubo denuncias?
En la Junta mismo, en los últimos años.
No, las denuncias me refiero al INAU, a la autoridad competente.
¿Pero ustedes como ediles en la Junta ya habían denunciado este tema?
Sí, nosotros tenemos una comisión de equidad y género que trabaja en red y participa del comité de violencia y de prevención de la violencia, participa en la mesa interinstitucional y tenemos una compañera nuestra que participa en toda esa red social, que trabaja este tipo de problemáticas y otras. Constatábamos el problema pero el tema es que las denuncias para hacerlas usted tiene que tener... Fíjese la dificultad que está teniendo la jueza y la fiscal ahora. Tienen pruebas contundentes o casi contundentes aportadas por la policía y están en duda de si pueden instruir el proceso de los que ahora se le llaman, entre comillas, clientes, los abusadores, que son los que las chiquilinas están señalando.
Ahí está la dificultad también del Poder Judicial. ¿Por qué se da esta situación tan crónica en Paysandú? Porque es un cambio de paradigma en la cabeza de los actores judiciales. El INAU y el presidente Javier Salsamendi cuando vino acá en mayo a inaugurar un hogar femenino dijo que estaba cansado de hacer denuncias en sede judicial por temas vinculados a explotación sexual de chiquilines en Paysandú y que los juzgados no tienen en cuenta con la misma jerarquía las declaraciones de las víctimas identificando a quienes son los que pagan por esos servicios. Sin embargo, las declaraciones de los victimarios son tenidas en cuenta en una jerarquía diferente a la declaración de los chiquilines.
¿Esto dijo Salsamendi?
Sí, lo dijo en la prensa local. Y eso es una dificultad que hoy día estamos teniendo. Fíjese que en el hecho este de la Casita del Parque, tanto la mujer adulta como la chiquilina en especial, que iba en el auto del secretario general de la Intendencia, identificó las personas que estaban adentro, las que conocía, porque eran algunos clientes habituales, decía la chica. Una chiquilina de 17 años, había una de 16 y otra de 14, eran cinco menores en realidad. Los identificaron, dijeron “Fulanito y estaban haciendo tal cosa”, todo está en el expediente. Ahora, ¿por qué no se le da lugar al testimonio de la víctima? ¿Por qué hay que seguir sumándole pruebas cuando las chicas identificaron plenamente? Eso son todos resabios del viejo paradigma de cuando los chiquilines comparecían en el juzgado pero sus declaraciones no eran tenidas en cuenta. Eso hoy cambió, hay un Código de la Niñez y Adolescentes alineado a la Convención Internacional de los Derechos del Niño y dice que son sujetos de derecho y que sus testimonios van a ser valorados como tal en sede judicial.
¿Cuál fue la reacción de la bancada oficialista y del Partido Colorado? ¿Por qué no acompañaron?
Para iniciar el juicio político en el Senado, en este caso a un funcionario público como es un intendente, tiene que por lo menos comprobarse las causales del Artículo 93 (de la Constitución) que establece que haya cometido violación a normas constitucionales o delitos graves. Ahora, esa cuestión de dilucidar si realmente hubo comisión o no de delitos graves o si violó normas constitucionales es competencia del Senado que lo tendrá que hacer. Nosotros consideramos, y en eso basamos la interpelación, que el intendente por ley orgánica municipal, Artículo 35, tiene la superintendencia sobre todos los empleados y los bienes públicos que administra. Entonces la superintendencia establece un punto de jerarquía y uno de control. Las dos cosas fallaron en este intendente.
El subjefe de policía le dice que detiene al secretario general. No se dio por aludido cuando le preguntamos desde cuándo tenía conocimiento que además se desplegaba un operativo atrás de una red de explotación de niños que estaban justamente instalados en la Casita del Parque desarrollando una actividad de explotación y de consumo de drogas. El intendente toma conocimiento de eso y no conociendo, parece, la ley de explotación de sexual de niños, niñas y adolescentes, la 17.815, no acompaña la denuncia al Poder Judicial de ese hecho. Se va para su casa, se queda tranquilo, lo llama por teléfono (a De los Santos) y como no lo atendía este señor... Obviamente, con el grado de alcoholemia que tenía, ¿qué lo va a atender? Lo atiende en la tarde, que estaba de vuelta con toda esa barra de delincuentes en el hipódromo, y le dice que fuera, que quería que renunciara. Del otro tema, de la explotación sexual que estaba sucediendo en la instalación municipal, ni hablamos.
Porque la policía ya se lo había dicho al intendente.
Exactamente. Y pasó un tiempo, y el mismo intendente, que es la autoridad máxima del departamento, pero no solo por eso, la ley dice que cualquier ciudadano haga la denuncia, hay una línea anónima si toma conocimiento de ese hecho. Pide que se haga inmediatamente para terminar con el abuso. No fue a la sede judicial. La contestación que nos dio fue: "eso es competencia del Ministerio del Interior".
Cuando vino la gente del Conapes (Comité Nacional Para la Erradicación de la Explotación Sexual de Niños, Niñas y Adolescentes) y se reunieron con todas las autoridades y actores sociales, incluida la intendencia. Paradojalmente a la reunión fue De Los Santos y el intendente, y vino el presidente del Conapes con otro miembro.
En la reunión del Comité Nacional de Prevención de Explotación Sexual en Paysandú estuvo De los Santos.
Exacto. Fue en el 2010 eso. La bancada nacionalista no me dejó y me interrumpía constantemente diciendo que estaba fuera de tema. ¿A usted le parece que hablar del Comité que se dedica a la erradicación de la explotación sexual estaba fuera de tema? Bueno, no me dejaban hablar porque no querían que yo dijera lo que había contestado el intendente al Comité. El Comité venía en la línea de empezar a articular redes con todas las instituciones y los actores sociales, ONG, para tejer una gran red social por donde no se nos cuelen estos explotadores, y eso empieza por sensibilizar a la población, capacitar a la población para detectar los indicios de explotación en un niño o niña, y por coordinar acciones.
¿Qué le dijo el intendente?
"¿Usted me viene a decir a mí -y mal llamando al problema- que la prostitución es problema mío? Eso no es problema mío, eso es problema de las autoridades nacionales". Y De los Santos, me dijo el presidente de Conapes ayer cuando me entrevisté con él, banalizó el tema, le dijo "ustedes vienen a crear cosas raras, a hablar de cosas raras en Paysandú, acá ese problema no lo tenemos". Me comentaba cuando salimos de esa reunión, donde le pedimos empezar a diseñar un convenio marco de articulación con ellos, que con esta intendencia iba a ser imposible.
En la reunión del 2010 De los Santos le dice al Conapes que ese problema no existe en Paysandú.
Banalizó y minimizó el tema. Eso fue la respuesta concreta que me aportó el presidente de Conapes.