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lunes, 2 de mayo de 2016

Cuarta Nota. "El PROFESOR JESUS PERDOMO" Por Julio Dornel.



               Escritor y periodista Julio Dornel
 
Dejamos por algunas horas al poeta Rondan Martínez para presentar a las nuevas generaciones, a quien estuvo vinculado desde el primer momento al poeta salteño, difundiendo sus primeros poemas en el semanario RUMBOS de la ciudad de Castillos: El Prof. Jesús Perdomo.
La década del 60 marcó un hito importante en la cultura fronteriza, al imponerse desde el Liceo Piloto una emancipación histórica y literaria que fue cambiando lentamente el viejo estilo de los actos patrios, al otorgarles un espíritu nuevo cargado de creatividad y entusiasmo. Muchos acontecimientos y documentos históricos de nuestro pasado fueron recreados por grupos estudiantiles que tuvieron la oportunidad de revivir distintas etapas de nuestra independencia, con disputas de frontera y conflictos de vecindad que se vivieron en esta región.
Uno de los profesores que hurgó en ese pasado para extraer de los textos el aprendizaje operativo que facilitara la enseñanza de nuestra historia fue el Prof. Jesús Perdomo. Inquieto y pasional lo vimos durante muchos años transitar por los salones del liceo impulsando el interés de los jóvenes hacia las más variadas manifestaciones artísticas, históricas y culturales. Entre muchas actividades debemos destacar sus estudios de Solfeo e Historia de la Música en el Seminario Interdiocesano de Montevideo, estudio y práctica intensiva del Canto Gregoriano y Polifonía Clásica. Formó parte de los Coros de Castillos y Chuy integrando además los Coros del Este, bajo la dirección de los Profs. Néstor Rosa Giffuni y Néstor Rosa (h) . Sin exagerar en elogios podemos señalar que el Prof. Perdomo fue durante muchos años el gran receptáculo de las inquietudes culturales de la Villa aldeana, dejando una huella profunda en el terreno musical del norte rochense. Con la temática “abierta” de sus clases fue ampliando el horizonte cultural de una corte de adolescentes que lo acompañaba permanentemente. Las representaciones teatrales, los coros del liceo, los conjuntos folclóricos entre los que recordamos “VOCES DEL SAN MIGUEL”,”LOS OREJANOS”, “LOS ESTRELLEROS” y “VIDALITA” como así también otras manifestaciones musicales de Chuy y Castillos le valieron el reconocimiento popular y el éxito logrado en cada presentación. Los clubes sociales, las escuelas y liceos del departamento, salas de espectáculos, peñas musicales y la organización de festivales sirvieron siempre para que el Prof. Perdomo impartiera su docencia musical.
Noches de Fogón
En 1964 los alumnos del liceo bajo la dirección del Prof. Perdomo comienzan a organizar distintos festivales con la participación de los más importantes representantes del arte nativo del este uruguayo.
De esta manera desfilaron por los escenarios del Club Social y de la Plaza Gral. Artigas “Los Estrelleros” (Chuy) “Los Orejanos” (San Miguel) “Los Tupamaros (Minas) “Los Quebradeños (Rocha), los recitadores Mirto Paladín, Ricardo Olivera y Goyo Rodríguez, como así también los solistas Ruben Decuadra, José Terra, Blanco Balao, Luis Peloche y los invitados especiales Cédar Viglietti y Eustaquio Sosa. Por aquellos años las clausuras de los cursos liceales se habían caracterizado por la realización de actos de confraternidad entre la dirección, profesores, padres, alumnos y población en general.
Se cumplía siempre un extenso programa que incluía cantos corales, exhibiciones folklóricas y grupos teatrales dirigidos indefectiblemente por el Prof. Perdomo.
Durante muchos años las fiestas de clausura, al margen del aspecto formal le brindaba al público un espectáculo artístico, demostrando que la docencia liceal no se agotaba frente a los alumnos sino que debía llegar también a la población.
La Patria que no vio Artigas
otro de los sucesos del coro liceal fue sin ninguna duda la puesta en escena de un extenso espectáculo denominado LA PATRIA QUE NO VIO ARTIGAS y que se constituyó en un nuevo éxito del Prof. Perdomo. Se logró de esta manera una perfecta sincronización en la sucesión de acontecimientos en una nueva modalidad de espectáculo artístico-cultural al evitar los tópicos ya transitados de la vida de Artigas. Desde este enfoque surge el título de la obra (LA PATRIA QUE NO VIO ARTIGAS) donde se puede observar la evolución del Uruguay tras el alejamiento físico del prócer. Esta evolución estuvo deliberadamente mirada en aquellos años, donde los jóvenes liceales observaban con angustia las guerras, el hambre y las injusticias que aquejaban al mundo. Se trataba de una obra de “collage” con trozos de canciones, utilizando guitarra criolla, eléctrica y batería, recitados, solistas y corales, proyecciones y grabados, todo ello organizado en un montaje que iba progresando por asociación de ideas o imágenes. Debemos recordar que la ambientación visual estuvo a cargo de los profesores Jorge Calvette y Wanderlein Techera.
Martín Fierro
En 1969 y tras una planificación que duró más de 5 meses se realizó el poema MARTÍN FIERRO, con la participación de todo el alumnado del liceo. Dentro de un estilo lleno de ingenio y naturalidad más de 300 alumnos fueron elevando artísticamente todos los elementos del poema, hasta convertirlos en una vigorosa evocación de la pampa, sus gauchos y sus costumbres. La interpretación de MARTÍN FIERRO estuvo a cargo del Prof. Rodolfo Da Costa y fue evocando a través del canto los distintos momentos de la vida del gaucho de don José Hernández.
El Escritor
Autor de varias publicaciones el Prof. Perdomo ha estado siempre comprometido con la investigación histórica y la identidad departamental. En el libro FRANCISCO DE LOS SANTOS EL CHASQUE DE ARTIGAS, al margen de ofrecer un detallado trabajo sobre la vida de este rochense que transportó los últimos “patacones” de Artigas para liberar a los oficiales orientales que estaban presos en Brasil. Es el propio autor que nos señala desde el comienzo del libro que “ en todo momento, la historia grande nacional y la pequeña crónica local se relacionan y se iluminan mutuamente. La narración no resulta lineal. Se presenta dislocada cronológicamente , repartida en un mosaico de breves enfoques muy libremente asociados, que la comprensión del lector sabrá ordenar.” En oportunidad de celebrarse el Bicentenario de la Fundación de Rocha, la Intendencia departamental realizó un concurso Histórico Literario orientado hacia el estudio y la divulgación de las raíces de la comunidad rochense, que fue ganado finalmente por el Prof. Perdomo con un trabajo centrado en la personalidad de don Pedro Amonte de la ciudad de Castillos y que titulara EL GRINGO BUTIASERO.
En el prólogo de este libro el Prof. Rosalío Pereyra señalaba que el autor “ ha cumplido y cumple una amplísima y fecunda gestión de profundo contenido humanístico. Formado en disciplinas de Filosofía y Letras, ha estudiado canto, análisis musical, dirección coral y periodismo. Con este bagaje cultural en permanente crecimiento, Perdomo incursiona con éxito en los campos de la docencia, de la comunicación social, de la investigación histórica y de realizaciones artísticas de reconocido valor. Espíritu inquieto, promueve y realiza una acción cultural de singulares perfiles cuyos alcances trascienden fronteras.

lunes, 30 de marzo de 2015

“COMPLEJO CULTURAL 2 DE MAYO” HOMENAJE A LA CULTURA BUTIACERA. Por Julio Dornel.


 
   JESUS PERDOMO: Una foto que pasara a la historia. La sonrisa tipo    Gioconda del profesor, es solamente para marcar distancias entre su nieta y los "atrevidos de siempre".


                            Escritor y periodista Julio Dornel



 Con motivo del reconocimiento realizado recientemente al Prof. Jesús Perdomo en el “Complejo Cultural 2 de Mayo, recabamos la opinión de su director Christian Silvera, sobre el funcionamiento del mismo y las posibilidades de concretar una galería de personajes célebres de la ciudad de los palmares.
"En el año 2014, la Comisión asesora y Dirección del Complejo Cultural 2 de Mayo se abocaron a la tarea de recopilar información para tener en cuenta a la hora de designar nombres para los espacios del centro cultural. En encuestas realizadas en redes sociales y lo que la población manifestó a través de la urna de sugerencias colocada en el hall de entrada, nos encontramos que el nombre del profesor Jesús Perdomo estaba muy por encima del resto en preferencias. Eso, apoyado además por la idea unánime del equipo de gestión de que era hora de un homenaje en vida a este prestigioso docente de parte de este espacio cultural, llevó a presentar la propuesta a su familia y la coordinación de detalles que terminaron de la mejor manera, una noche de gala y esplendor donde la comunidad de Castillos y autoridades departamentales pudieron rendir su tributo a este ciudadano ejemplar, profesor de todas las horas, con un bagaje cultural que pocos podrían siquiera imaginar. Le rendimos homenaje al profe de los escritos con mimeografiados, al profe de las charlas en los pasillos, al profe de las largas caminatas en su Aguas Dulces querida, al ser humano, sencillo, humilde, y referente de esta comunidad. Por todos sus aportes y su incansable y vigente labor.
Esta tarea, la de agradecer en vida y homenajear a nuestros ciudadanos por sus trabajos y aportes a la cultura butiacera, no termina acá. Continuaremos con la designación de nombres a nuestros espacios, como ser Sala de exposiciones, Salón de arte, Biblioteca Popular Recreativa; y trataremos de concretar la idea que el propio Perdomo y el Sr Alcalde Dr. Raúl Servetto impulsan: inaugurar una galería de personajes célebres, ciudadanos solidarios de nuestra comunidad, en las paredes del Complejo."


lunes, 16 de marzo de 2015

TRIBUTO CASTILLENSE. MERECIDO HOMENAJE AL PROF. PERDOMO. Por Julio Dornel







Con la presencia de numeroso público y artistas invitados, se realizó en la Sala 2 de Mayo de esta ciudad un emotivo reconocimiento a la labor desarrollada por el profesor Jesús Perdomo en el plano social, cultural y educativo del departamento. Por así haberlo dispuesto la ciudadanía por voto secreto, el reconocimiento recayó en el Prof. Perdomo, consistiendo el mismo en un documental de 30 minutos, donde en apretada síntesis se pueden apreciar distintas etapas de su vida con imágenes y relatos familiares, que en algunos pasajes convocan  a la nostalgia.  El director del Centro Cultural Cristian Silvera y el alcalde Raúl Servetto tuvieron a su cargo la oratoria destacando en todo momento la trayectoria de Perdomo, inaugurando luego la Sala de Eventos que llevará su nombre. Cabe señalar que la labor del docente no estuvo limitada a la ciudad de Castillos donde reside actualmente. La década del 60 marcó un hito importante en la cultura fronteriza, al imponerse desde el Liceo Piloto una emancipación histórica y literaria  que fue cambiando lentamente  el viejo estilo de los actos patrios, al otorgarles un espíritu nuevo cargado de creatividad y entusiasmo. Muchos acontecimientos y documentos históricos de nuestro pasado fueron recreados por grupos estudiantiles que tuvieron la oportunidad de revivir distintas etapas de nuestra independencia, con disputas de frontera y conflictos de vecindad que se vivieron en esta región.
SU PASAJE POR EL LICEO DE CHUY
Uno de los profesores que hurgo en ese pasado para extraer de los textos el aprendizaje operativo que facilitara la enseñanza de nuestra historia fue el Prof. Jesús Perdomo. Inquieto y pasional lo vimos durante muchos años transitar por los salones del liceo impulsando  el interés de los jóvenes hacia las más variadas manifestaciones artísticas, históricas y culturales. Entre muchas actividades debemos destacar sus estudios de Solfeo e Historia de la Música en el Seminario Interdiocesano de Montevideo, estudio y práctica intensiva del Canto Gregoriano y Polifonía Clásica. Formó parte de los Coros de Castillos y Chuy integrando además los Coros del Este, bajo la dirección de los Profesores  Néstor Rosa Giffuni y Néstor Rosa (h). Sin exagerar en elogios podemos señalar que el Prof. Perdomo fue durante muchos años el gran receptáculo de las inquietudes culturales de  la Villa aldeana, dejando una huella profunda  en el terreno musical del norte rochense. Con la temática “abierta” de sus clases fue ampliando el horizonte cultural de una corte de adolescentes que lo acompañaba permanentemente. Las representaciones teatrales, los coros del liceo, los conjuntos folclóricos entre los que recordamos  “VOCES DEL SAN MIGUEL”,”LOS OREJANOS”,  “LOS ESTRELLEROS” y “VIDALITA”  como así también otras manifestaciones  musicales de Chuy y Castillos  le  valieron el reconocimiento popular y  el éxito logrado en cada presentación. Los clubes sociales, las escuelas y liceos del departamento, salas de espectáculos, peñas musicales y la organización de festivales sirvieron siempre para que el Prof. Perdomo impartiera su docencia musical. 

Noches de Fogón
En 1964 los alumnos del liceo  bajo la dirección del Prof. Perdomo comienzan a organizar distintos festivales con la participación de los más importantes representantes del arte nativo del este uruguayo.
De esta manera desfilaron por los escenarios del Club Social y de la Plaza Gral. Artigas “Los Estrelleros” (Chuy)  “Los Orejanos” (San Miguel)  “Los Tupamaros (Minas)  “Los Quebradeños (Rocha), los recitadores Mirto Paladín, Ricardo Olivera y Goyo Rodríguez, como así también los solistas Ruben Decuadra, José Terra, Blanco Balao, Luis Peloche y los invitados especiales Cédar Viglietti y Eustaquio Sosa. Por aquellos años las clausuras de los cursos liceales  se habían caracterizado por la realización de actos de confraternidad entre la dirección, profesores, padres, alumnos y población en general. Se cumplía siempre un extenso programa que incluía cantos corales, exhibiciones folklóricas  y grupos teatrales dirigidos indefectiblemente por el Prof. Perdomo.
Durante muchos años las fiestas de clausura,   al margen del aspecto formal le brindaba al público un espectáculo artístico, demostrando que la docencia liceal no se agotaba frente a los alumnos sino que debía llegar también  a la población. 
La Patria que no vio Artigas
 Otro de los sucesos del  coro liceal fue sin ninguna duda la puesta  en   escena de un extenso espectáculo denominado LA PATRIA QUE NO VIO ARTIGAS y que se constituyo en un nuevo éxito del Prof. Perdomo. Se logró de esta manera una perfecta sincronización en la sucesión  de acontecimientos en una nueva modalidad de espectáculo artístico-cultural al evitar los tópicos ya transitados de la vida de Artigas. Desde este enfoque surge el título de la obra (LA PATRIA QUE NO VIO ARTIGAS) donde se puede observar la evolución del Uruguay tras el alejamiento físico del prócer. Esta evolución estuvo deliberadamente mirada en aquellos años, donde los jóvenes liceales observaban con angustia las guerras, el hambre y las injusticias que  aquejaban al mundo. Se trataba de una obra de “collage” con trozos de canciones, utilizando guitarra criolla, eléctrica y batería, recitados, solistas y corales, proyecciones y  grabados,  todo ello organizado en un montaje que iba progresando por asociación de ideas o imágenes. Debemos recordar que la ambientación visual estuvo a cargo de los profesores Jorge Calvette y Wanderlein  Techera.
Martín Fierro
 En 1969 y tras una planificación que duro más de 5 meses se realizó el poema MARTÍN FIERRO, con la participación  de todo el alumnado del liceo. Dentro de un estilo lleno de ingenio y naturalidad más de 300 alumnos fueron elevando artísticamente todos los elementos  del poema, hasta convertirlos en una vigorosa evocación de la pampa, sus gauchos y sus costumbres. La interpretación de MARTÍN FIERRO estuvo a cargo del Prof. Rodolfo Da Costa y fue evocando a través del canto los distintos momentos de la vida del gaucho de don José Hernández.
 El Escritor
 Autor de varias publicaciones, el Prof. Perdomo ha estado siempre comprometido con la investigación histórica  y la identidad departamental. En el libro FRANCISCO DE LOS SANTOS EL CHASQUE DE ARTIGAS, al margen de ofrecer un detallado trabajo sobre la vida de este rochense que transporto los últimos “patacones” de Artigas para liberar a los oficiales orientales que estaban presos en Brasil. Es el propio autor que nos señala desde el comienzo del libro que “en todo momento, la historia grande nacional y la pequeña crónica local se relacionan y se iluminan mutuamente. La narración no resulta lineal. Se presenta dislocada  cronológicamente, repartida en un mosaico de breves enfoques muy libremente asociados, que la comprensión del lector sabrá ordenar.”  En oportunidad de celebrarse el Bicentenario de la Fundación de Rocha, la Intendencia departamental  realizó un concurso Histórico Literario orientado hacia el estudio y la divulgación de las raíces de la comunidad rochense, que fue ganado finalmente por el Prof. Perdomo con un trabajo centrado en la personalidad de don Pedro Amonte de la ciudad de Castillos y que titulara  EL GRINGO BUTIASERO. 
En el prólogo de este libro el Prof. Rosalío Pereyra señalaba que el autor “ha cumplido y cumple una amplísima y fecunda gestión de profundo contenido humanístico. Formado en disciplinas  de Filosofía y Letras, ha estudiado canto, análisis musical, dirección coral y periodismo. Con este bagaje cultural en permanente crecimiento, Perdomo  incursiona con  éxito en los campos de la docencia, de la comunicación social, de la investigación  histórica y de realizaciones artísticas de reconocido valor. Espíritu inquieto, promueve y realiza una acción cultural de singulares perfiles cuyos alcances trascienden fronteras. Como el famoso clásico, se podría decir, con legitimidad  y orgullo, que “nada de lo humano le es ajeno.” Justo y merecido reconocimiento para un docente cuya trayectoria podemos valorar con palabras de de Isa (nieta):”Me ha enseñado el valor de las cosas pequeñas, de la humildad, de la lealtad sobre todo en la familia. Ha sido un excelente esposo, padre y abuelo. Feliz 80 años TATA. Te queremos mucho.

miércoles, 28 de enero de 2015

Cabo Polonio LA VERDADERA HISTORIA. Por Julio Dornel


                                                      Profesor Jesús Perdomo

                                              Escritor y periodista Julio Dornel
 
A 275 kilómetros de Montevideo, escondido entre  extensos arenales y el atlántico se encuentra una de las mayores atracciones del Este uruguayo, con sus construcciones rústicas y espontáneas que fueron surgiendo cuando promediaba el siglo pasado. Mientras el atlántico golpeaba con fuerza la costa petrificada fueron surgiendo los primeros ranchos que le otorgarían al Cabo un entorno especial.
Los pescadores, lobos y gaviotas disfrutaron durante mucho tiempo del espacio marino y la belleza agreste de la zona. Sin embargo un día apareció el HOMBRE con su mochila llena de “civilización” para alterar el orden natural y la tranquilidad de la zona. El contacto con los pescadores  hace surgir viejas historias de naufragios que trajeron a las costas rochenses los primeros “gringos” que poblaron la zona. El pasado y el presente que conviven hoy junto al ojo giratorio del faro nunca se pusieron de acuerdo sobre el verdadero origen del nombre. Para la gran mayoría el mismo proviene de un barco llegado de España el 31 de enero de 1735 naufragando en esta región, mientras para otros entre los que se encuentra el profesor Jesús Perdomo, la realidad es otra muy distinta: no solamente no fue en 1735, no había tormenta ni tampoco el navío se llama Polonio. Para el profesor Perdomo el 11 de noviembre de 1752 habría zarpado del puerto de Cádiz el barco llamado “Nuestra Señora del Rosario, Señor San José y las Ánimas” con un cargamento para Buenos Aires a cargo de un joven capitán de tan solo 25 años de edad llamado José Poloni. Señalaba Perdomo que en el camarote del Capitán y con la presencia infaltable del primer piloto José de Arturo, se realizaban algunas cenas regadas abundantemente con licores y vinos de Chipre. 
De esta manera y como consecuencia de una comida bien acompañada por el alcohol en la noche del 31 de enero de 1753 y con buen tiempo, el barco golpeo en algún arrecife, abriéndose un rombo que provocó el naufragio. Los momentos de angustia que vivía la tripulación fueron aprovechados por el piloto de Arturo culpable de la tragedia para darse a la fuga. De acuerdo a las declaraciones de algunos tripulantes el joven piloto se encontraba en avanzado estado de ebriedad la noche del naufragio. Posteriormente fue detenido y conducido a la ciudadela donde en un final novelesco logra fugarse y nunca más se supo de su destino. Posteriormente el vecino José Galván Solicita al Gobernador la autorización correspondiente para retirar restos del navío Polonio. Esta solicitud le fue concedida haciéndole notar que se trataba del barco “Nuestra Señora del Rosario, Señor San José y las Ánimas” a las ordenes del capitán José Poloni. Cabo Polonio, nombre del barco o del capitán continuará siendo el lugar preferido por muchos uruguayos y extranjeros que disfrutan anualmente de sus encantos naturales. Todo esto mientras la “civilización” no atraviese definitivamente los extensos arenales.
Nota publicada en enero de 2008.

lunes, 15 de julio de 2013

PROFESOR JESÚS PERDOMO “Guardemos el apocalipsis”



PROFESOR JESÚS PERDOMO
“Guardemos el apocalipsis y agrandemos la lucecita que brilla al final del camino”


Escribe Juan José Pereyra Twitter@juano500

Diario El Este

El “veterano y lúcido” profesor Jesús Perdomo concedió una entrevista al programa Cuarto Poder de Radio Fortaleza y habló de todo: su propia historia y la de su Castillos, en el que desarrolla una intensa actividad cultural desde hace décadas.

“EL DÍA QUE ME PUSE LA SOTANA ME TUVE QUE BAÑAR OCHO VECES”
Nadie podría adivinar que tiene 78 años, es pichonero, oriundo de Rosario, departamento de Colonia. No conoce nada de su pueblo natal porque al poco tiempo de nacer la familia se mudó a Ecilda Paullier donde estuvo toda su niñez.
“Yo quería estudiar y la posibilidad más  cercana estaba por el lado de un hermano mío muy mayor que estudiaba en el Seminario para ser cura. Me vine a Castillos con él cuando lo nombraron en el 1954”, afirma.
 “Como él estudiaba para cura yo también lo hice, estudié con los Jesuitas que tienen un gran nivel intelectual y son, en la Iglesia Católica los que marcan rumbos, a veces en muy sanas rebeldías.
Anduve dos años con la sotana negra. El día que me la dieron -era un marzo caluroso-me bañé ocho veces, era un calor espantoso”, ríe.
“Yo pensaba que iba a llegar a obispo si no a papa, porque tenía LA vocación. Cuando empecé a usar la sotana se me fue al diablo la vocación y me di cuenta que aquello no era para mí. Ya resuelto a irme me quedé en el Seminario dos años más porque era muy lindo el ambiente de camaradería y los curas pícaros nos hacían hacer cosas cuando yo creía que estaba haciendo sebo”, asegura.
Entre esas cosas aprendió periodismo, tanto en radio Montecarlo como en el diario El Bien Público fundado por Zorrilla de San Martín.
“También cantábamos, había un curita que guitarreaba muy bien y nosotros íbamos a su pieza a pasar el rato, pero pasar el rato era aprender a cantar. Yo fui segunda voz y todo eso me ayudó posteriormente para trabajar en la vida real”.

“¿CASTILLOS? ¿DÓNDE QUEDA? NI IDEA TENÍA”
“La mayoría de esos curas eran de derecha, pero de derecha derecha , se habían venido de España cuando la República, antes del franquismo. Estos ateos, comunistas, decían. Era terrible oírlos hablar pero más tarde aparece el Padre Juan Luis Segundo que fue uno de los fundadores de la Teología de la Liberación. Era la otra punta... y lo genial era que convivían, jamás hubo un problema entre ellos.
Segundo organizaba talleres de Literatura y Filosofía, era brillante. En ese tiempo conocí el panorama de mediados del siglo XX y los dos extremos. Nos enseñaban a sopesar razones, criterios, valores” sostiene.
“Cuando resolví que no iba a ser cura creí que mi hermano lo iba a tomar a mal pero no, me dijo si estaba firme y le dije que sí. Entonces me dijo que lo acompañara porque lo habían nombrado párroco en Castillos. Ni idea tenía de ese pueblo, nunca lo había oído nombrar, no sabía nada de nada. Fui ayudante, sacristán, monaguillo, hacía de todo, hasta tocar el armonio... aprendí obligado. Si habré asesinado parejas”, ríe.
“Así llegué a Castillos, hoy me cuesta pensar que alguna vez viví en otro lado. Me atrapó lo de pueblo chico que para algunos puede ser una cosa peyorativa. Sigue siendo un ambiente pequeño donde todos nos conocemos, todo está al alcance de la mano, la gente estupenda que encontré allí y el entorno. Todavía no nos hemos dado cuenta el potencial que tenemos, estamos en un centro que es turístico, histórico, paisajístico.
La presión de la globalización, la influencia de Argentina y Brasil  nos ha afectado como a todos, pero tenemos en  Castillos un grupo que integro con alegría que está alerta para mantener y cuidar todo lo que vale la pena preservar y hay centros como la Dos de Mayo que son fundamentales”, explica.

“NO HAY QUE ABURRIR A LOS CHIQUILINES”
En relación a la docencia dice que tuvo una suerte y una desgracia. “La desgracia fue no haber tenido una formación profesional como docente. Ya estaba el IPA pero por mil razones  no pude acceder. La suerte es que el ser consciente de esa carencia me llevó a elegir mi camino.  Me planteé que lo primero era que los chiquilines aprendan y no aburrirlos más allá de lo imprescindible”.
Recuerda del Seminario a un cura de apellido Castelvechi que lo marcó...por el “martirio”  que representaba. “Teníamos latín todos los días durante cinco años y al final, cuando salíamos al recreo, tomábamos mate y discutíamos de fútbol en latín y estaban los hinchas de Peñarolus y los de Nacionalus y discutíamos y nos peleábamos en latín.
Cuando llegué a la sotana teníamos Filosofía y el profesor era ese cura y hablaba en latín, pero en latín florido, el de Cicerón… y era espantoso. Filosofía ya de por sí es difícil  y en latín, como él la enseñaba, era terrible.
Perdomo dirigió coros, más allá de que-dice- no tenía una formación aparte de la que tuvo con los curas. Había cantado mucho pero no dirigido e innovó mixturando partes corales con recitados y varios ritmos musicales.
Trabajó 35 años en la docencia y aún lo hace en el periodismo y como escritor. Integra el Consejo de Redacción de la Revista Histórica Rochense. Su hermano después de varios años de cura colgó la sotana, se casó y tiene su familia. Fue justo  su último día en la parroquia cuando Jesús fue al liceo del Chuy a empezar su carrera como docente.

UN LOCUTOR PROPIO LLAMADO ALFREDO ZITARROSA
Tenía con otros compañeros el conjunto folklórico Vidalita que crearon en 1955,  el primero del interior en su estilo. “Éramos unos Chalchaleritos, era lo que había en esa época, Chalchaleros y Fronterizos. Hicimos un ciclo de un mes en Radio El Espectador y éramos teloneros del Comisario de Cerro Mocho”, el legendario programa de Roberto Barry.  “Teníamos dos locutores, una locutora de comerciales y uno de glosas, antes de cantar se hacía una pequeña glosa poética. Ese señor se llamaba Alfredo Zitarrosa y  estuvo al servicio de Vidalita”, ironiza.
“Vidalita subsiste y hace un par de meses estuvimos cantando en la Dos de Mayo, con muletas y todo eso. Como cantaba en conjuntos, un día el director del liceo de Chuy me dijo que necesitaba un profesor de música, si no me animaba ya que me gustaba cantar.  Me negué rotundamente pero con el tiempo renunció un profesor y ahí entré a dar música. El primer inspector que me llegó-casi me muero de nervios-era un tal...Hugo Balzo, pero se ve que me vio nuevito y fue una inspección tranquila y salí bien.
Me tiraba mucho la historia, no como historiador, más bien como periodista, como curioso y divulgador.

MÚSICA, HISTORIA, ITALIANO, FRANCÉS
Quedó una vacante y me ofrecieron y de atrevido me metí en Historia Nacional con la Guerra Grande que es tremendamente complicada dársela a los gurises”, recuerda.
“Al segundo día de clase me cae un inspector, que además era muy pomposo y hablaba en difícil, usaba términos todos esdrújulos y largos. Tengo todavía el informe todo redactado así, pero me fue bien.
Historia me gustaba y me fui afirmando, estudiaba como loco y música también”
Seguía tomando grupos y materias. “El atrevimiento es que fui profesor de Francés y de Italiano, y me animé gracias a lo que aprendí con los curas. Aquella base de latín y aquel cura que nos torturó con el latín ciceroniano terminó siendo muy importante para mi trabajo.
Siempre pienso lo que son las vueltas de la vida: lo que uno ve a veces como un obstáculo, como algo penoso... porque nos hacía sudar el pobre...después fue una palanca laboral”, enfatiza.

“GUARDAR EL APOCALIPSIS EN LA CAJA FUERTE”
“Hay que guardar el apocalipsis en una caja fuerte y cerrarla con llave.
Uno ve fenómenos de la Naturaleza, ciclones por ejemplo, que en algunos países van ocurriendo con una frecuencia mayor. La Naturaleza se está rebelando, el hombre le ha hecho mucho daño, eso también me interesa, cuidar la ecología.
Hay una serie de desafíos, algunos viejos pero que se han potenciado, la violencia, las guerras, etc, etc y la incertidumbre económica que nos castiga a todos”, remarca.
“Hay que guardar el apocalipsis, los primeros cristianos eran todos apocalípticos, ellos pensaban que la segunda llegada de Jesús iba ser en su vida, en el año 40 o 50 , en el 33 había desaparecido Jesús y en el año 100 se iba a acabar el mundo. Ya llevamos dos mil y pico después de eso.
Hay que guardar el apocalipsis porque el mundo sigue andando y yo sigo andando sobre el mundo y recuerdo una frase que repetía Jorge Batlle y esto no es política. Él la aprendió de los chinos: toda crisis es una oportunidad”, afirma.
“Los momentos de aprete que tenemos no deben llevarnos a ver todo negro. Busquemos una luz, siempre hay una luz, tal vez chiquitita pero yo puedo agrandarla y darle potencia, eso está en mí.
Somos quejosos y siempre vemos lo que falta del vaso y no lo que hay, somos un poco hijos del tango llorón, lo cultivamos cuidadosamente.
Guardemos el apocalipsis y agrandemos la lucecita que brilla allá al final del camino”, concluye el Profesor Jesús Perdomo.