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martes, 5 de enero de 2016

Estiman que la crisis en Ancap influirá en elección interna. Por Marcelo Bustamante







El Frente Amplio tiene por delante un
importante desafío de cara a las elecciones internas de la fuerza
política del mes de mayo: recomponer las heridas generadas por la crisis
de Ancap que golpeó a toda la coalición de izquierda, así como restablecer una conducción sólida de su Presidencia con la elección de las nuevas autoridades.

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Estiman en el FA que la crisis en Ancap influirá en elección interna - Diario La República

domingo, 13 de diciembre de 2015

SE AGRAVA LA CRISIS EN EL FRENTE AMPLIO. Astori a Mujica: "A mí tampoco me llevan con el poncho"


                                      Arotxa


El enfrentamiento en el gobierno y el Frente Amplio por los números rojos de Ancap tuvo ayer un nuevo round: la respuesta del ministro de Economía, Danilo Astori, al expresidente José Mujica, que lo había responsabilizado por el déficit de esa empresa pública.
Astori no solo le dice a Mujica que su enfoque sobre Ancap es "totalmente equivocado" y que las inversiones de esa empresa fueron "muy malas", sino que le recuerda que junto al ex- ministro de Economía, Fernando Lorenzo, le advirtieron en varias oportunidades sobre la situación "fuera de control". "Lamentablemente, nuestros planteos fueron inútiles", afirma Astori en una carta que divulgó ayer sábado, en reacción a otra de Mujica del viernes.

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Réplica de Astori a Mujica: "A mí tampoco me llevan con el poncho" | Noticias Uruguay y el Mundo actualizadas - Diario EL PAIS Uruguay

viernes, 11 de diciembre de 2015

DURA RESPUESTA A ASTORI Mujica sobre Ancap: "Me pegan un garrotazo y después me dicen unidad"


 “No me van a llevar con el Poncho. Siento que me quieren llevar con el
Poncho, porque me pegan un garrotazo y después me dicen unidad, no te la
llevo esa”, subrayó.
En alusión al astorismo, Mujica criticó a
los sectores que hacen campaña antes de tiempo. “En este país tenemos
una enfermedad, termina una campaña electoral, empieza el gobierno y ya
arrancamos la otra. Yo invitaría que nos pasemos por lo menos tres años
laburando y después nos damos en la nuca. Pero vamos a laburar un poco”,
enfatizó.
Además, Mujica justificó las inversiones realizadas
en Ancap y dijo que si no se apostaba a eso, “a la larga solo quedan un
montón de fierros viejos inoperantes”

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Mujica sobre Ancap: "Me pegan un garrotazo y después me dicen unidad" | Noticias Uruguay y el Mundo actualizadas - Diario EL PAIS Uruguay

viernes, 30 de octubre de 2015

Valenti:"El poder nos está carcomiendo el alma".



 "La izquierda tiene en la educación
su peor derrota", consideró este viernes el integrante del Frente Líber
Seregni Esteban Valenti. Entrevistado en El Observador TV, Valenti sostuvo que si el gobierno "no se arriesga, no cambia" la educación, y que hasta ahora las autoridades no se han "jugado la camiseta".



Valenti: La izquierda tiene en la educación su peor derrota | ANEP, Educación, Gobierno, Fernando Filgueira, juan pedro mir, Wilson Netto, Codicen, El Observador TV

martes, 13 de octubre de 2015

El Frente Amplio en problemas - Zoom Politikon / Columnistas - Montevideo Portal





De no haber un giro político o un cambio en la orientación partidaria, cualquier diputado oficialista podrá ejercer su poder de veto contra las decisiones que adopte la mayoría. Esta situación no estaba en los planes
porque hasta ahora nadie había llegado tan lejos, pero las palabras del diputado Darío Pérez en la noche del domingo ya habían anunciado que la situación había cambiado y que ya no había retorno. Su colega Sergio Mier fue aún más claro cuando afirmó que ya no recibirían ordenes como en el pasado. A partir de entonces, el voto 50 comenzó a valer oro porque cualquier legislador puede reclamar su legítimo derecho a incidir en la orientación general del partido independientemente del aporte
electoral que haya realizado. De no ser así, cualquier iniciativa porimportante que sea puede naufragar en el pleno.
Esta situación crítica no se supera con castigos ejemplarizantes sino con pactos y acuerdos que salven la situación inmediata.


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El Frente Amplio en problemas - Zoom Politikon / Columnistas - Montevideo Portal

Desde el FA critican a diputados por "lastimar" la unidad del partido



El presupuesto

Acusaciones en la interna del FA: críticas por "lastimar" la unidad 




Desde diferentes sectores del Frente Amplio critican que se haya "lastimado" la unidad del partido luego de que ayer en el Parlamento tres diputados frenteamplistas desacataran el mandato político y no votaran a favor de un artículo que refiere a la
supresión de vacantes en las FFAA.


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Desde el FA critican a diputados por "lastimar" la unidad del partido | Noticias Uruguay y el Mundo actualizadas - Diario EL PAIS Uruguay

lunes, 17 de agosto de 2015

Moreira sobre renuncia de Xavier ; Mujica no ayuda,descalifica"



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Moreira: la renuncia de Xavier generó una "acefalía política" en el FA



  La decisión del plenario del Frente Amplio (FA) de aceptar la renuncia
de Mónica Xavier como presidenta del partido de izquierda, generó "una
acefalía en todos los términos que puedan existir y una situación que no
es beneficiosa para el partido".

domingo, 19 de octubre de 2014

INDISCIPLINA PARTIDARIA la columna de Hoenir Sarthou: Matar al mensajero


publicado a la‎(s)‎ 15/10/2014 23:07 por Semanario Voces

Las encuestas de intención de voto están empezando a señalar algo que la cúpula del Frente Amplio se ha negado porfiadamente, hasta ahora, a admitir y a considerar.
El hecho es que el Frente parece haber perdido intención de voto. Y la ha perdido por los dos extremos, “por derecha” y “por izquierda”, por decirlo de algún modo.
La pérdida de votos “por derecha” podría ser la causa, en parte, del crecimiento de la intención de voto al Partido Nacional (los votos “prestados”, ¿recuerdan?). Y sin duda es la causa del crecimiento de la intención de voto al Partido Independiente, que en las últimas encuestas alcanza un 3% de los votantes. En menor medida, algunos de esos disidentes “por derecha” podrían estar incrementando también la intención de voto en blanco o anulado. 
La disminución frenteamplista “por izquierda” podría ser la causa tanto de la aparición de la Unidad Popular y del PERI en las encuestas, cada uno de ellos con aproximadamente un 1% de los votantes, como –en buena medida- del entre 3% y 4% que le asignan las mediciones al voto en blanco o anulado.
Ese conjunto de factores hace que el Frente, a diez días de la “primera vuelta” electoral, cuente con una intención de voto varios puntos inferior a la que tenía en octubre de 2009.
Eso prácticamente confirma dos hechos ya previstos por encuestadores y analistas: a) que habrá balotaje en noviembre; b) que el Frente no obtendría mayoría parlamentaria.
Pero además insinúa otra cosa no tan previsible: que, de no producirse una reasignación importante de los votos en noviembre, incluso el triunfo en el balotaje podría estar comprometido. 
La reacción no se hizo esperar.
Buena parte de  la militancia frenteamplista salió agresivamente a la reconquista de votos. Y “agresivamente”, en este caso, no es una mera metáfora.
No sé cómo estarán siendo tratados los ex votantes frenteamplistas que este año tienen entre sus opciones la de votar a Mieres o a Lacalle Pou. No lo sé porque no tengo ese perfil.
Lo que sí puedo asegurar es que, para los disidentes “por izquierda”, es decir para los que tenemos como opciones votar en blanco, o anulado, o votar estratégicamente a alguna de las opciones de izquierda extrafrentista (UP, PERI, PT), la cosa no es sencilla.
Acusaciones, insultos y descalificaciones son la moneda corriente con que se pagan la discrepancia y la crítica, en especial si ésta viene “por izquierda”. “Traidor”, “vendido”, “le hacés el juego a la derecha”, son sus expresiones más corrientes.
Ese fenómeno pone de manifiesto dos cosas. Por un lado, el preocupante grado de intolerancia que padece una parte de la militancia frenteamplista. Por otro, la torpeza con la que cierto núcleo militante termina profundizando el problema que pretende corregir.
Hay una lógica perversa en la que muchos militantes frenteamplistas parecen caer. Es la idea de que todas las personas honestas y que no sean “de derecha” tienen la obligación moral de votar al Frente Amplio. La perversidad de esa idea radica en que invierte la lógica democrática. En lugar de ser el partido el que debe ganar a los ciudadanos con su discurso y sus prácticas, son los ciudadanos los que están obligados a votarlo aun cuando discrepen con su discurso o sus prácticas.    
Muchos de los disidentes de izquierda son ex militantes, gente con experiencia sindical y política. ¿Alguien cree que acusarlos de traición los hará cambiar de opinión? Otros son gente joven, movidos por causas que sienten como nobles, como el “no a la baja”, pero sin militancia ni adhesión vital a la tradición frenteamplista. ¿Alguien piensa que la agresividad y la presión harán otra cosa que retraerlos de la actividad política?
El Frente Amplio necesitará en el balotaje a todos los votos posibles. Las ofensas, las heridas, las decepciones y agravios que cause en octubre comprometerán sus chances de ganar en noviembre y de continuar en el gobierno. Eso deberían tenerlo presente quienes militan por él.
Por otra parte, los disidentes carecen de organizaciones que los regimenten. Cada cual ha decidido su actitud electoral por su cuenta. Cada uno de ellos no es más que el emergente de un estado de ánimo más general al que no ha dado causa y que no controla. Enojarse con los discrepantes, por tanto, no es más que el viejo recurso de “matar al mensajero”, al portador del mensaje que no se quiere oír.
Así las cosas, probablemente la cúpula frenteamplista  y sus candidatos deberán tomar una decisión. O bien continúan ignorando a los discrepantes y permitiendo que se los trate como traidores, con lo que arriesgan la elección, o bien admiten que algo no está marchando tan bien en la gestión de gobierno y se disponen a investigar y a considerar las razones de las discrepancias. Esa es la regla en una elección democrática. No al revés.
Hasta ahora, la cúpula frenteamplista parece haber errado en los cálculos. Sus integrantes creyeron que la postulación de Tabaré Vázquez bastaría para dar por liquidada la elección.
Tabaré Vázquez, mientras tanto, tensó al máximo la relación con el electorado tradicional del Frente. Su actitud ante los EEUU, su asociación con lo más retrógrado de la Iglesia Católica en el tema “aborto”, su jactancia, sus gestos demagógicos y su actitud autoritaria e imperial en la conducción, parecen haber agotado la paciencia de muchos frenteamplistas de la primera hora y también la de muchos jóvenes que hoy no se sienten representados por él.
El gobierno de Mujica, por su parte, continuó las políticas económicas iniciadas por Vázquez y Astori, centradas en la  megainversión extranjera, sumándole además la desprolijidad administrativa, la idea de que la voluntad política puede pasar por arriba de todos los límites y garantías jurídicas, y la proliferación de verdaderos “comisarios políticos” de dudosa capacidad en casi todas las áreas del Estado.
El resultado de todos esos factores está a la vista: el Frente ha perdido intención de voto.
Una fuerza política tiene límites que no debe traspasar. Si se aleja demasiado de sus raíces, de las convicciones y de la sensibilidad de  la base humana que le dio origen, corre el riesgo de desnaturalizarse y de perder incluso los resultados electorales a los que ha apostado.  
¿Qué ocurrirá en el futuro?
En octubre, contrariamente a los que muchos militantes frenteamplistas creen, no ocurrirá nada dramático. Ninguna de las fórmulas obtendrá el triunfo en primera vuelta, por lo que el gobierno no se definirá en ese momento.
En lo parlamentario, es previsible que el Frente pierda algunos legisladores y que la representación parlamentaria se diversifique. Seguramente habrá más legisladores del Partido Independiente y probablemente ingrese alguno de la izquierda extrafrentista, de la Unidad Popular y/o del PERI.
¿Eso es terrible?
No lo parece. A lo sumo permitirá oír a otras voces, hará necesaria la negociación para impulsar proyectos de ley,  e impondrá controles parlamentarios que hoy, con mayoría oficialista, no existen.
De modo que la elección trascendente, en la que se definirá el gobierno, será la de noviembre.
Para noviembre, la cúpula y la fórmula electoral del Frente se encontrarán probablemente ante una disyuntiva: u optan por seguir con el discurso triunfalista y acusatorio, sin admitir cuestionamientos, o investigan y atienden a las razones por las que han perdido votos, se sinceran, e intentan modificar algunas de sus líneas de acción.
Sospecho que el transparentamiento de la gestión, la exposición pública de los motivos de las decisiones de gobierno, la admisión y enmienda sincera de los fallos e iregularidades, por ejemplo, sería un buen inicio y alentaría a todos los discrepantes, tanto “por derecha” como “por izquierda”.
La pelota, entonces, está picando en la cancha de la cúpula frenteamplista.