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domingo, 30 de abril de 2023

COLUMNA DE LIC.MARTHA FLORES DE REGRESO AL HOGAR

 

"No importa cuán grande es la casa, importa cuán feliz es el hogar".

No encuentro mejor lugar que escribir de este momento, que narrarte, la eterna búsqueda del “hogar” en la que en un nivel de anhelo muy íntimo, yo he estado.


Quizás te ha pasado como a mí, el de dar vueltas sobre este asunto, sintiéndote nómade errante, por la naturaleza de búsqueda de algo más.. menos ambicioso que el oro en sí, y más poderoso que el conformismo.


La vida me ha dado la posibilidad de buscar distintas “casas” donde me he sentido cómoda y feliz… en empresas, en instituciones privadas, también públicas. En parejas, y finalmente, estar en mi propia casa, fue habitar el poder estar conmigo en paz, pese a todo lo que no me gustaba de mí, y de los otros. Vivir en el hogar interior.


La vida se dibuja en la ley de correspondencia. Y así como es adentro es afuera, tal cual como lo plantea una de las leyes más alentadoras del Kybalión. Por eso cada día invito más a las personas que visitan mis cursos, a cuidar su “mundor interior” para crear el “mundo externo”.


Todo esto es ciertamente verdadero si así lo sientes. Y no tienes que creerme.

Uno de mis Maestros me enseñó que la mayor verdad se gesta en la duda.


Por eso una de las preguntas que me he hecho, es si esta pandemia, y esta situación de revisión obligada de “quedate en casa” con el teletrabajo, y oficinas remotas, ha sido fruto de algún deseo colectivo inconsciente, me atrevo a decir, de cambiar el estilo de vida.


UN ESTILO DE VIDA INSALUBRE


Si nos ponemos a recordar nuestro estilo de vida, y haciendo memoria de los casos que me llegaban, era un tema alarmante: vidas aceleradas, el estrés en aumento a pasos descomunales, la soledad y la violencia como formato expresivo. Familias disgregadas por la tendencia al trabajo compulsivo o workaholismo, aumentaron la depresión, el estrés y los ataques de pánico y ansiedad de muchos líderes importantes en empresas.


Estas caídas simbólicas de personas fuertes que se verían vulnerabilizadas por su psique o aspectos neurológicos, nos empezó a conectar con la necesidad de un cambio de mindset.


Algo que claramente, está sucediendo con esta pandemia.

Un cambio obligado, incómodo, urgente, global y sin precedentes históricos.


Ser testigos y protagonistas de este momento, nos coloca en un lugar nuevo. Y es tan novedoso, que nos enfrenta a la enfermedad y a la muerte, para revisar nuestra finitud. Nuestra verdad profunda, de ser transitorios o estar de paso, en este proceso de vida.


En una sociedad que nos acostumbró a vivir en el hogar emocional del control, poniendo como énfasis el trabajo o los fines económicos antes que la familia, el desequilibrio en muchos sistemas familiares ha generado niños, jóvenes y hoy adultos con los yoes quebrados, fisurados y heridos por estilos de vidas alejados de los principios humanistas.


Quiero contarte como terapeuta y desde mi experiencia con tantos sistemas y personas hermosas, que el hogar interior necesita cada vez más del cuidado y de la revisión de los valores humanos que te mantienen aquí, en esta vida. Muchas personas están partiendo sin haber podido curar patrones, o conectar profundamente con sanar y mirar el sentido de su vida.


LA OPORTUNIDAD DE CREAR UN YO SANO


La pandemia nos ha dado la oportunidad de elegir la nueva casa donde quieres cimentar tus valores para los cambios que necesitamos sostener como sociedad. Pero eso comienza contigo, mirando el hogar emocional que has creado, las excusas para seguir con las mismas grietas de tu alma sin poder restaurarlas y crear algo nuevo contigo. El yo sano necesita expresarse en tí y por eso ya no te da tregua. Todo se ha acelerado ¿no?


La reconversión es urgente. Pero antes de reconvertirte profesionalmente, es necesario que te atrevas a elegir tu nuevo lugar real en el mundo.


Si esta vida te elige para continuar la historia de este tiempo, ¿qué hogar habitas?

¿Qué aire quieres respirar?

¿Qué quieres llevar a tu boca?

¿Y cuáles son los cimientos de tu Ser Aquí y Ahora?


He separado para ti un ejercicio práctico que utilizo en mis Clases de Mentoría Online con mis alumnos. Estos son los Pilares de la Nueva Conciencia. Son los Valores Humanos desde donde podrás reestructurar tu identidad. ¿Cuál se conecta contigo?


Elige uno y regaláselo a tu familia, team o personas de tu círculo, con acciones concretas.



PILARES DE LA CONCIENCIA Y VIRTUDES HUMANAS:


1.GRATITUD

2. CONFIANZA

3. RESPETO

4.SERVICIO

5.REVERENCIA

6.FIDELIDAD

7.ESPERANZA


Espero que me escribas y me cuentes si has hecho este ejercicio. Y como te fue.

Te deseo que vivas en el mejor hogar interior que puedas crear. Y cuando lo logres, habrás cambiado tu mundo y el de muchos otros. Y eso, será hermoso, ¿ no crees?




LIC. MARTHA FLORES –Psicóloga Clínica, graduada de la Universidad Católica. Fundadora de Casa del Alma, centro de Terapias Alternativas. Responsable del espacio televisivo en el programa de Día a Día de VTV “La Columna de Psicología”. Profesora de Yoga Integral egresada de la Escuela Uruguaya de Yoga. Post Grado de Recursos Humanos en Universidad ORT. Master en Programación Neurolingüística. Web.

Escritora del libro¿ quién te enseña a vivir? Método terapéutico de las 33 virtudes para trabajar valores humanos potenciando virtudes y sanando sombras.

www.semillasdelaconciencia.wordpress.com. Canal de YouTube Lic. Martha Flores





viernes, 28 de abril de 2023

Comunicación sindical, una materia postergada Columna de Marcel Lhermite

 

El campo de trabajo de la comunicación política tiene dos áreas cuasi hegemónicas: las campañas electorales y la comunicación de gobierno; en el olvido prácticamente queda la sindical, que incluso es sumamente difícil encontrarla en la currícula de las carreras de posgrado que se dedican a nuestra disciplina.

Los trabajadores y los estudiantes organizados tienen particularidades a la hora de comunicar, y por lo tanto debemos gestionar esa comunicación de una manera diferente a la de un partido u organización política. Por tal motivo, es sorprendente –o quizás no tanto– que no se dediquen las horas de investigación y estudio que amerita esta área.

Actualmente la mayoría de los sindicatos latinoamericanos, al menos los medianos y grandes en cantidad de afiliados, cuentan con un área de comunicación, o mejor dicho de propaganda. Aquí encontramos el primer gran debate a dar: el pasaje de la comisión de propaganda a la unidad de comunicación.

Definamos la propaganda, en palabras de Frederic Bartlett en su libro La propaganda política, del año 1941: “Es una tentativa para ejercer influencia en la opinión y en la conducta de la sociedad, de manera que las personas adopten una opinión y una conducta determinada”.

La propaganda política, que tuvo su apogeo en el período entreguerras y que en América Latina mantuvo absoluta vigencia hasta hace unas pocas décadas, se valía de determinadas herramientas –como el cine, la radio, el mural o el mitin– para hacer llegar su mensaje, encontraba un receptor pasivo, que prácticamente no tenía forma de completar el ciclo de comunicación, no había feedback.

En la década del 50, con la campaña electoral a la presidencia de Estados Unidos de Ike Eisenhower comenzaron a utilizarse las técnicas del marketing en la política y posteriormente es que hace su aparición la comunicación política, y a partir de allí es que las antiguas unidades de propaganda en la política comienzan a migrar hacia núcleos de comunicación.

Una unidad de comunicación, en remplazo de la antigua comisión de propaganda, implica que el receptor de nuestro mensaje político será un ser activo, que decodificará nuestro mensaje y que tendrá los canales para poder hacernos llegar su mensaje. Estableceremos un diálogo con nuestros públicos.

Y si de públicos hablamos, también en materia sindical, en este punto nos encontraremos con la segmentación. Si bien es necesario establecer más precisamente un mapa de públicos, hay tres grandes grupos, que además se subdividen, que vamos a identificar: los trabajadores (los de nuestro gremio, los no sindicalizados y los de otros rubros), los empresarios (nuestra patronal, los empresarios organizados y los empresarios en general) y el resto de la sociedad a la cual llegaremos a través de la prensa y las redes sociales.

Las nuevas unidades de comunicación sindical requieren de estrategas digitales que estén planificando y gestionando nuestras redes sociales, así como también vamos a necesitar un plan de medios de comunicación tradicionales y entrenamiento en vocería, para que nuestros sindicalistas puedan hacer llegar su mensaje en forma óptima.

La comunicación sindical requiere poner un especial énfasis en la necesidad de trabajar la comunicación interna, ya que los trabajadores es el primer público a atender. Allí encontraremos a quienes están en nuestro sindicato, pero también a aquellos con los que compartimos tareas pero que decidieron no estar organizados, con los cuales también tenemos que comunicarnos y, por qué no, persuadirlos de que se sumen al gremio.

Otro elemento a tomar en cuenta es el discursivo. Hace algunos días un colega recodaba el caso del Sindicato de Choferes de Transporte Urbano de Pasajeros de Rosario, Argentina, nucleados en Unión Tranviarios Automotor (UTA). En el marco de un conflicto decidieron cambiar la terminología habitual, y en vez de hablar de paro establecieron que la medida adoptada era un "corte del crédito laboral", eliminando de esta forma toda la connotación negativa que tiene el cese de actividades.

El ejemplo es sumamente ilustrativo para analizar los frames discursivos que se dan en el área sindical, que por lo general provienen desde la óptica de los más poderosos, en este caso el mundo empresarial respaldado generalmente por los poderes fácticos, y que es replicado desde los medios de comunicación masivos.

Los frames son marcos cognitivos de interpretación a través del cual entendemos una porción del mundo que se nos ofrece. En palabras del lingüista estadounidense George Lakoff: “el enmarcado tiene que ver con elegir el lenguaje que encaja en tu visión del mundo. Pero no solo tiene que ver con el lenguaje. Lo primero son las ideas. Y el lenguaje transmite esas ideas, evoca esas ideas”.

Por eso vale la pena rescatar el ejemplo de los trabajadores de la UTA en Rosario, porque lograron hacer valer su marco y dejaron atrás el que está instalado, del paro, que es un frame que es funcional y encaja con la visión del mundo empresarial, más que con la de los trabajadores.

La movilización es y será una marca registrada de la comunicación sindical, por lo que contar con planes de movilización que establezcan la rentabilidad política y estratégica de las acciones es algo que los trabajadores organizados realizan muy bien, pero en lo que también es necesario innovar, sobre todo teniendo en cuenta que los públicos con los cuales nos comunicamos han cambiado sus conductas, costumbres y las modalidades de comunicación, por lo que en algunas circunstancias nuestras medidas de movilización pueden llegar a ser obsoletas para determinados grupos de la sociedad.

Aún falta mucho por hacer en comunicación sindical, pero parece que desde la academia no resulta ser una prioridad, mientras que en muchos de los colectivos de trabajadores organizados a veces impera la máxima del “siempre lo hicimos así”, ignorando los avances registrados en el mundo de la comunicación política.



Marcel Lhermitte (Uruguay) es periodista, licenciado en Ciencias de la Comunicación y magíster en Comunicación Política y Gestión de Campañas Electorales. Ha sido consultor en campañas electorales en América Latina, el Caribe y Europa. Asesor de legisladores y gobiernos locales en Iberoamérica. Autor de los libros La Reestructura. La comunicación de gobierno en la primera presidencia de Tabaré Vázquez, La campaña del plebiscito de 1980. La victoria contra el miedo y Las elecciones internas de 1982. Los ecos del NO. Es coordinador del Diplomado de Comunicación Política de la Universidad Claeh en Uruguay.

Twitter: @MLhermitte

Instagram: @marcel_lhermitte












miércoles, 26 de abril de 2023

PADRE CACHO "SIERVO DE DIOS" , la columna por. Julio Cesar Romero Magliocca REFUNDACIÓN DE LA ESCUELA DON BOSCO



Los Talleres Don Bosco, era un complejo arquitectónico que ocupaba toda una manzana en la zona céntrica de Montevideo. Su primerísima actividad era la Escuela de Artes y Oficios que tenía un alumnaje de 300 pupilos venidos de todo el interior de la república. Allí se enseñaba imprenta, encuadernación, carpintería, mecánica. La enseñanza abarcaba toda la mañana y gran parte de la tarde (en ocasiones hasta la noche).

La metodología exigía que los alumnos más avanzados hicieran trabajos para clientes externos. Por esa razón era que en algunas noches había que esforzarse para entregar al día siguiente algún encargo. En una esquina se erigía el Santuario de María Auxiliadora con su cripta. A continuación estaban las instalaciones de la parroquia.

Los talleres técnicos y los depósitos estaban todos en la planta baja junto con los comedores, la banda de música, los exploradores.

Luego seguían seis pisos donde funcionaban: media planta para la Escuela Primaria, las oficinas de la Inspectoría, arriba estaba el Sanatorio para sacerdotes enfermos o ancianos.

Finalmente, en los pisos superiores, los dormitorios de los pupilos, del personal y de los sacerdotes.

En varias reuniones el Padre Fontana y el Padre Cacho delinearon el funcionamiento de la Escuela, eligieron los textos para cada grado, la cantidad de alumnos en cada aula y el perfil más adecuado del maestro de cada grado y por supuesto la aplicación del sistema preventivo.

Le tocó al Padre Cacho convocar y contratar a ex alumnos salesianos con muy buenos antecedentes como maestros.

Así figuraron en esta plantilla Sebastián Barreto, Tomás Graña, Ángel Delisante, Oscar Bernardi, Carlos Kuster. Contaba también con un trienista.

Era principios del año 1964, se había cerrado nuestro querido “El Bien Público” con más de cien años de existencia. Yo quedé vacante y me ofrecí para tomar a los más pequeños a mi cargo, eran los de Preparatoria (cuenta Julio Alonso , hermano de Cacho).

La Escuela Don Bosco se llenó, Cacho supo imprimirle un ambiente mas familiar y más humano. Yo la califiqué, como una escuela más cristiana y más de Don Bosco.

Para 1968 el Director de la escuela pasó a ser el Padre Francisco Guarino, famoso mártir salesiano , quien fuera asesinado, el 9 de marzo de 1982 , en la dictadura militar.

Cacho escribe una carta a su amigo , al conocer su muerte.

Tu muerte golpeó con dolor profundo en mi ser ; porque te mataron, amigo!

Te mataron con saña, rabiosamente.

Puños asesinos, amaestrados para matar, acabaron con tu generosa entrega, en el Trigal del Maestro. Quisieron ensuciar tu memoria pero no temas, querido hermano, tu imagen luminosa, tu sonrisa límpida, tu mirada llena de luz, permanecerá hasta el reencuentro.

¡La verdad os hará libres!

Nos anuncia el Evangelio pero los discípulos ponemos la confianza en el poder de la tinieblas. ¡Qué triste! En ese seno oscuro se mueve el poder del Malingno.

¡Creo en ti, hermano! ¡Creo en tu sacerdocio!

¡Creo en el Espíritu Santo que por tres veces derramó sobre tu cuerpo el óleo que consagra, que convierte en templo viviente punto de contacto del cielo con la tierra.

Tu anatomía destrozada! Pero llegas íntegro a la cumbre de la victoria como cuando jóvenes juntos escalábamos la montaña nevada.

¡Creo en ti amigo! Lloro por ti, hermano! ( 9 de marzo de 1982 ) – Cacho.

Fuente : libro “La vida íntima del Padre Cacho” autores Julio María Alonso (hermano de Cacho) y Julio César Romero Magliocca (autor del libro “Un Cacho de Dios”)

Carta facilitada por Luis Guarino ( hermano de Francisco)



Julio César Romero Magliocca ( Montevideo, 1964)


Nació en Montevideo, barrio Colón. Sus primeros pasos como periodista “autodidacta”, los da con la fundación de su primera revista mensuaria , “Su Revista” , la que llegaría a alcanzar 12 ediciones, entre los años 1997 y 1998. Al mismo tiempo realiza micros radiales, en radio Sport 890, en el programa “En Positivo” y en radio Oriental programa “De todas partes”, desarrollando oralmente, la historia de los barrios, entre ellos lo más castigados por la pobreza. En el año 2000 funda “Revista Raíces”, con el argumento central basado en : “Historia Nacional”, “Nuestros Indígenas”, “Historia de nuestros Barrios”, “Galerías Deportivas”, “Historia del Gaucho”, “Historia de los Cafés y Bares Montevideanos”, “Entrevistas”. Dicha revista alcanza los siguientes reconocimientos : Declarada de Interés Nacional, Cultural, Departamental, Turismo y Deporte, Unesco, Bendición Apostólica del Vaticano, Premios CX en Comunicaciones, Premio Guyunusa entre otros. Para el año 2012, edita primer libro “Un Cacho de Dios”, vida del Padre Cacho- Isidro Ruben Alonso, el que logra reconocimientos : Declarado de Interés Nacional, Cultural, Departamental, Bendiciones Apostólicas del Vaticano – Benedicto XVI y Francisco, actualmente recorre la 5ta edición actualizada. Para el año 2013 , edita su 2do libro, “Cronista de Barrio”, y para el 2016 en coautoría con el hermano del Padre Cacho, Don Julio María Alonso, edita “La vida íntima del Padre Cacho”.



VETERANOS LA COLUMNA DE RUBEN CAMPERO

 

“¿Cómo olvidarte en esta queja? cafetín de Buenos Aires, sin sos lo único en la vida que se pareció a mi vieja…” revela el tango de Edmundo Rivero. Y con ello la evidencia de hombres hermanados a través del aprendizaje embriagante del dios Baco, que mientras chupan de la misma teta, confiesan sentimientos y vulnerabilidades impensadas para el hombre que socialmente deben representar.


Durante el siglo XX muchos de estos cafés, bares y cafetines albergaron distintas edades e historias. Era en esos lugares de refugio en donde las masculinidades hegemónicas, a la vez que se afirmaban como “auténticas”, también crujían y revelaban sus costuras y remiendos ante el privilegio. Pero también ante el peso que implicaba ser aquel que siempre debía apechugar sin recular, a modo de proveer a la sociedad de actos significativos y hasta heroicos, recibiendo como moneda de pago el sometimiento de terceros que alimentaran su ego de macho.


Con los cambios sociales, laborales, económicos y tecnológicos, la precarización laboral y la tercerización de funciones comenzó a interpelar este rol heroicamente productivo del hombre medio, así como las bases de su propia forma de construir estampa masculina. Algo que encontró y encuentra a muchos de ellos en medio de un analfabetismo emocional y vincular, en la medida en que aprendieron a volcarse exclusivamente a las funciones de acción y de manipulación de objetos materiales, gracias a que las tareas repetitivas, invisibilizadas y de “contacto” empático que sostienen lo cotidiano las realizaban “sus” mujeres.


Ello les ha dificultado adaptarse (mucho más aún hacerlo criticamente) a las transformaciones actuales y su evanescencia financiera, las cuales han adquirido una aceleración incontrolable a partir del sistema imperante de producción, el mismo que se especializa en excluir a través de plantear la “libertad de consumo” como única forma de inclusión.


Tal analfabetismo emocional vulnera especialmente a los veteranos. Aquellos hombres viejos socializados en ese Patriarcado del S. XX aún no demasiado interpelado, quienes mantenían su identidad estable y “segura” gracias a lo vital de sus funciones productivas, y a los roles que ocupaban dentro de comunidades con jerarquías de género vistas como naturales.


Una vez devenido el retiro. Una vez efectuado el cese de esas tareas que les asignaban un lugar social y que acaparaban casi la totalidad de su identidad (por lo que no exploraron otras dimensiones de sus emociones y vínculos, salvo cuando se anestesiaban con alcohol en el cafetín), muchos de estos hombres han quedado expuestos a una vulnerabilidad silenciosa avalada aún por esa máxima de que “los hombres no lloran” (léase: “no dan señales de su dolor hasta que lo irreparable irrumpe”)


Ya no contamos con consejos de ancianos, ni con ceremonias de reconocimiento a los aportes que realizaron los hoy veteranos (salvo que se trate de tareas socialmente trascendentes al estilo de las deportivas, científicas, etc.), por lo que el obrero medio que se sentía parte de una comunidad y que hoy está jubilado y “retirado”, puede que esté experimentando distintos grados de depresión, no sólo porque ya no hay más “cafetines” en donde socializar, o espacios donde sentirse útil para la sociedad, sino porque la educación que recibió no lo preparó para identificar sus deseos y generar modos alternativos de vida una vez que la productivo-laboral cesa.


Es posible que los veteranos que tienen pareja mujer y continúan en la relación participen en diversas actividades, pero muchas veces será gracias a que la que hace de embajadora emocional, social y vincular es la mujer. La misma que en la vejez sigue ejerciendo un trabajo invisible al maternar a su pareja hombre, quien a raíz de su socialización masculinizante no se dedicó a cultivar aspectos que una vez llegada la vejez y las vulnerabilidades que esta implica iban a ser imprescindibles.


Hablar de Patriarcado no es sólo señalar la dominación que, en la relación con ciertas figuras investidas de masculinidad y poder, experimentan las mujeres y aquellas personas que no encajan en parámetros claros de lo masculino y lo femenino como algo binario. Hablar de Patriarcado es también referirse a las heridas, muchas veces letales, que se constatan en esos hombres que, embriagados por las mentiras de sus privilegios, desconocen y desestiman sus vulnerabilidades a la luz de un ideal de macho. El mismo que, puertas adentro, siempre cayó rendido en llanto y sensibilidad en algún cafetín, por tener prohibido dejarse acariciar y proteger a riesgo de perder ese cetro de poder que le brindó el andamiaje patriarcal.


La vulnerabilidad que también los hombres viven cuando ya no pueden sostener corporal ni psicológicamente ese alienante y hasta violento “superhombre”, debería ser un tema destacado dentro de las políticas sociales y de género, no sólo a nivel de atención directa y de cuestionamiento a una sociedad que sólo reconoce vidas en calve de “producción” y “costo-beneficio”, sino también en lo que hace a la prevención.


El objetivo de tal prevención apuntaría a que los hombres (y las mujeres y disidencias) jóvenes de hoy no crean que su masculinidad es una armadura eterna, y que por tanto intenten imaginar que es lo que desearían hacer con sus vidas, su identidad, sus emociones, sus vínculos y las condiciones comunitarias de su época, cuando se encuentren en la necesidad de que, como cuando eran niños, sea otro quien les tenga que limpiar el culo.


Ruben Campero es psicólogo, sexólogo, terapeuta y docente.

Ha publicado varios libros y participa activamente desde hace mucho en los medios de comunicación y las redes sociales.

Es también un estudioso del antiespecismo, una manera de pararse ante la vida y analizar críticamente la relación que los humanos tenemos con los demás animales y la naturaleza.

Es integrante de GAIA - Grupo Académico Interdisciplinario de Antrozoología.



martes, 25 de abril de 2023

ALEJANDO ARRIETA LA PASIÓN POR LA COMUNICACIÓN TEXTO Y AUDIO

 

Escribe Juan José Pereyra



Comunicador desde hace más de tres décadas. De niño jugaba en radio Fortaleza donde trabajaba su padre Carlos.

Poco a poco fue construyendo una carrera, locutor comercial, operador, hasta que llegó el momento de producir y conducir sus propios programas. También trabajó en televisión, prensa y medios digitales.

Hoy conduce dos programas de radio, uno en la tarde en La Paloma y El Vigía, de 10 a 11.30 en Cadena Digital.

El Vigía es también un portal con noticias actualizadas de todo lo que pasa en Rocha y a nivel nacional.

ESCRITORA LÉONI GARICOITS “DESDE QUE APRENDÍ A LEER NO PARÉ MÁS” texto y audio

 

Escribe Juan José Pereyra Twitter@juano500


Nació en Montevideo en una rama diferente a la de la familia que se radicó en Rocha y fundó la legendaria farmacia.

Desde que aprendió a leer desarrolló una pasión por la lectura que continúa con toda intensidad. "Nunca pude parar", dijo la escritora y poeta al programa Hay otra historia de radio Fortaleza.

Ha publicado una decena de libros en los que siempre está presente la problemática y la sensibilidad de la mujer.

Abogada, desde 1990 trabajó como Fiscal Adjunta en el Ministerio Público en diferentes reparticiones. Una, quizás la la más dura, fue la de violencia de género.

De todos estos temas les invito a escuchar la entrevista con la escritora Léoni Garicoits.

lunes, 17 de abril de 2023

EL SANTO DE LOS CANTEGRILES ISIDRO RUBEN ALONSO – PADRE CACHO/COLUMNA DE JULIO ROMERO MAGLIOCCA

 




Por el año 2000 comienzo a garabatear mis primeros renglones dedicados al Padre Cacho, el 2012 vería la luz mi primer libro, su nombre “Un Cacho de Dios”.

Acercarme a la vida de Cacho, lo hice en mi niñez al mudarme desde mi barrio de nacimiento, Colón, para irme a Casavalle.

Mi padre hacía meses que era liberado del penal de Libertad (San José), su permanencia de 8 años por pensar distinto ya había pagado la deuda.

Al salir, se encuentra que su oficio se estaba poco menos que extinguiendo, las fábricas de calzados ya casi no existían. Los comienzos de esta su nueva etapa fue muy complicada, tuvo que reaccionar a tiempo para tomar otras propuestas laborales, así fue como terminó trabajando en la Raltur en barrio Coppola, cercano a nuestro barrio Nuevo Ellauri, haciendo varillas de hierro, luego de la fundición. Volviendo al momento de la mudanza, el camión que llevaba los muebles que vestirían la nueva casa, transitaba por el Bulevar Aparicio Saravia tosiendo en los repechos, suspirando en las bajadas. Fue pasar el límite de Camino de las Instrucciones, todo cambiaba de un lado y del otro de la calle. Viviendas muy humildes, carros tirados por caballos con matungos cansados, resoplando su impotencia, flacos, mal tratados por otro personaje que con rebenque escupían violencia,,,¡dale cheee! , ¡no te quedes, daleeee! , “hijo de p…”. Las bolsas volando al son de las corrientes de aire, ranchos casi al caer por tanta pobreza junta, de un lado el cementerio del Norte , del otro lado los ranchos pobres. Mi pensamiento me llevaba a esa pregunta un tanto ingenua: ¿a dónde nos estamos mudando? Ahora el camión dobla por San Martín y a la cuadra toma hacia la derecha por Casavalle, el motor jugando una pulseada con el esfuerzo por no quedar tieso. Llegamos a descargar todo, nuestro nuevo hogar nos esperaba. Viviendas del BHU , flamantes pero no terminadas en cuanto teníamos un dormitorio que solo tenía los cimientos, la casa tenía un retiro jardín, y un pequeño fondo. Mi madre imaginaba que plantas colocar para darnos sombra en un futuro. En este mismo barrio, ya vivía un sacerdote que decidió llevar a cabo un proyecto de convivencia junto a los pobres. Solo le decían Cacho, para ese tiempo el vivía solo a 150 metros de mi domicilio, allí convivía con unos jóvenes que ofrecía un lugar para corregir sus errores, dando valor a sus vidas mediante la contención de este religioso.

Pasaron varios años para darme cuenta la dimensión de su figura, tantos que fue justo luego de su muerte. Tuve oportunidad de ver lo que significó su sepelio, en un paseo interminable hacia el cementerio del Norte, la gente lo despedía : ¡¡¡se nos fue un cachito de Dios!!! . Comencé un trabajo de recuperar su memoria, tirando de una piola descubriendo su vida en el testimonio de sus propios vecinos, también mis vecinos.

Mi vida tuvo varios cimbronazos y uno de ellos es ver a un padre complicado para conseguir trabajo, un hogar que necesitaba oxígeno, todo motivó que comenzara a trabajar muy temprano, ya mi primer trabajo comenzaba cuando, aparecían mis 16 años de vida. Trabajaba en una avícola en la zona de Melilla, para estar allí temprano, debía levantarme en la madrugada y luego tomar dos ómnibus, llegar a atender un galpón con 11.000 gallinas que me interpelaban con sus picos para ser alimentadas.

La vida de barrio prácticamente no la vivía, solo los domingos, saber de las andanzas de Cacho, era solo de oídas. En la investigación para el libro, fui descubriendo a este Santo, mi vecino respiraba el mismo aire que yo , sin embargo poco sabía de él.

Cacho cuando decide irse a vivir al Plácido Ellauri, mismo barrio en el que viviera por la década del 70, el “Chueco” Maciel, incluso las mismas viviendas, no sabía si al otro día iba a comer, fue a ser uno más del barrio. Sus vecinos en su gran mayoría vivían de la clasificación de residuos, otro tanto, changadores en el puerto y algunos más en la construcción. A partir de 1979 como consecuencia de una amenaza de expulsión, los vecinos de la calle Timbúes lo van a buscar para ver que podría hacer para que eso no ocurriera, allí es que Cacho impulsa crear un puente de ayuda desde la Parroquia Stella Maris de Carrasco y el grupo de damas de alta sociedad que allí concurría, ese grupo se llamaba “Juntos Podemos”. Se logra detener la expulsión, comprar esas tierras que estaban en remate. Los vecinos antes que sus casas pidieron que se construyera un Centro Comunal, al cual traer el agua y unos piletones para lavar la ropa allí. Todo comienza a dinamizarse en progresos para el barrio, se comienzan a levantar las casitas de material para abandonar las de chapas, se funda una veterinaria con estudiantes que se instalaban en el barrio, para atender los caballos de los clasificadores, se abre una policlínica para atender los problemas sanitarios de los vecinos, se fundan talleres de herrería, carpintería y mimbrería, hasta se crea una bolsa de trabajo para conseguir empleos para los vecinos, hasta se abre un comedor nocturno para comer estos primeros trabajadores y poder rendir en sus trabajos, con tareas bastantes pesadas. La misa a Cacho se la piden los vecinos, para agradecer a Dios tantas mejoras, ese sacerdote de bajo perfil que llegara muy tímidamente para instalarse en el barrio, era la figura emergente de todos los cantegriles en la salida del país de una oscura dictadura, comenzaban a despertar los derechos individuales.

Alguien que quería definir a Cacho, en una pluma profunda, cargada de sinceridad y amor lo definiría como aquel que descubrió a Dios en la cara golpeada del pobre, aquel que descubrió la dignidad en la cara golpeada del pobre.

Cacho fue, un vecino más que rescató la dignidad, fue aquel que transformó el nombre que utilizaba el colectivo de la gente, “ciruja”, “junta papeles” , “bichicome” , por el de Clasificador, y se animó incluso a ir un poco más ,,,el los definía como “agentes ecológicos”, aquel trabajador esforzado que recuperaba para la industria lo que la gran ciudad desechaba…Un Santo fue mi vecino, y yo me enteré cuando el se marchó de este plano…


Julio César Romero Magliocca ( Montevideo, 1964)


Nació en Montevideo, barrio Colón. Sus primeros pasos como periodista “autodidacta”, los da con la fundación de su primera revista mensuaria , “Su Revista” , la que llegaría a alcanzar 12 ediciones, entre los años 1997 y 1998. Al mismo tiempo realiza micros radiales, en radio Sport 890, en el programa “En Positivo” y en radio Oriental programa “De todas partes”, desarrollando oralmente, la historia de los barrios, entre ellos lo más castigados por la pobreza. En el año 2000 funda “Revista Raíces”, con el argumento central basado en : “Historia Nacional”, “Nuestros Indígenas”, “Historia de nuestros Barrios”, “Galerías Deportivas”, “Historia del Gaucho”, “Historia de los Cafés y Bares Montevideanos”, “Entrevistas”. Dicha revista alcanza los siguientes reconocimientos : Declarada de Interés Nacional, Cultural, Departamental, Turismo y Deporte, Unesco, Bendición Apostólica del Vaticano, Premios CX en Comunicaciones, Premio Guyunusa entre otros. Para el año 2012, edita primer libro “Un Cacho de Dios”, vida del Padre Cacho- Isidro Ruben Alonso, el que logra reconocimientos : Declarado de Interés Nacional, Cultural, Departamental, Bendiciones Apostólicas del Vaticano – Benedicto XVI y Francisco, actualmente recorre la 5ta edición actualizada. Para el año 2013 , edita su 2do libro, “Cronista de Barrio”, y para el 2016 en coautoría con el hermano del Padre Cacho, Don Julio María Alonso, edita “La vida íntima del Padre Cacho”.


miércoles, 12 de abril de 2023

NI TOMA NI DACA. COLUMNA DE GONZALO PERERA




Quien me conoce sabe que no soy afecto a demonizar al que piensa distinto ni a personalizar las discusiones, en ninguna materia. Naturalmente, eso no quiere decir que no haya que expresarse claramente y sostener con toda la firmeza posible lo que uno piensa. Porque una gran falta de respeto hacia el que piensa diferente es no expresar las discrepancias con frontal claridad. De las diferencias aprendemos todos, pero además la discrepancia civilizada es la esencia misma del respeto a la opinión del prójimo.


El liberalismo en Economía, no es una corriente: es un mar agitado, dentro del cual coexisten (y a veces chocan) múltiples corrientes. Dentro de una de sus grandes corrientes, el neo-liberalismo, que comenzó a instalarse en el Uruguay bajo el gobierno de Pacheco Areco, desde la OPP conducida por Ramón Díaz y Ramiro Ramírez Villamil (Kid Gragea, en las páginas de humor de “Búsqueda”), y que se hiciera corriente dominante durante la dictadura, la lectura fiscalista, reductora y asfixiante de las finanzas públicas (concebidas como instrumento para fomentar la concentración de capital) conduce a ver el conjunto de las políticas sociales como “gasto”.


Uno jamás se cansará de decir que invertir en Salud, Educación. Seguridad, no es gasto, sino inversión; es apostar recursos que provean servicios para tener todas y todos acceso a una mejor calidad de vida. Es indiscutible que se puede invertir bien o mal, mejor o peor, pero empezar viendo toda política social como un “gasto”, cn toda la conotación negativa que ello tiene, convengamos que no es un buen punto de arranque.


Este sesgo cognitivo de la mirada neoliberal tiene su punto cúlmine cuando se trata de jubilaciones y pensiones, donde se reitera ad nauseam a las generaciones más jóvenes, que es un despilfarro de su dinero mantener un sistema digno o decoroso de retribución a quien ya dedicó la mayor parte de su vida al trabajo. Hay una doble falacia evidente en ese sonsonete: por un lado quienes hoy son jubilados, por ejemplo, son los padres, abuelos, tíos, etc., de las generaciones más jóvenes. Si no son contenidos, el problema no será de un “otro”desconocido, sino de la propia familia, se lleve como se lleve. Por otro lado, quien hoy es el joven, algún día será el jubilado apuntado con el dedo desde el mismísimo discurso que hoy lo intenta seducir. Pero el intento de, una y otra vez, cargar al adulto mayor (o a la mayoría, que no a todos, hay jubilados que no se tocan, parece) con el mayor peso en el “gasto público”o ‘gasto social” lleva a que, por ejemplo, hoy y en nuestro país, esté en discusión parlamentaria un proyecto de reforma de jubilaciones y pensiones absolutamente espantoso para la gran mayoría, que deberá trabajar bastante más para jubilarse con bastante menos, como se ha probado una y otra vez desde sectores académicos, organizaciones de jubilados y pensionistas y organizaciones de la sociedad civil en general.


Al interior de la coalición multicolor que llevó al herrerismo a gobernar el país por tercera vez (no le imputamos al herrerismo el gobierno de la UBD), está instalado un escenario de toma y daca, a nivel parlamentario y partidario, para intentar lograr un acuerdo que les dé los votos para lograr aprobar el proyecto. Por un lado, Cabildo Abierto condiciona su voto a que se acepten algunas de sus posturas, que, a juzgar por los trascendidos públicos, algunas no refieren en realidad al proyecto sino a otros temas. Por otro lado, aparece el Partido Colorado manifestando sus matices, incluso internos, expresando desde distintos interlocutores distintas visiones, algunas no coincidentes ni con herreristas ni cabildantes.


Mientras se buscan las figuritas a intercambiar para que se alcen todas las manos oficialistas, mientras progresa ese toma y daca, uno piensa en aquel que, dentro de poco, deberá esperar un lustro más de trabajo para poder jubilarse, cobrando sensiblemente menos. En particular uno piensa qué figuritas tiene para intercambiar, para buscar alguna forma de acuerdo que defienda sus legítimos derechos. Y se da cuenta que, dentro de la lógica anterior, la inmensa mayoría no tiene qué ofrecer. Para la mayoría de trabajadores que en poco tiempo se jubilarán en peores condiciones (con más edad y menos plata), pues simplemente no hay ni toma, ni daca.


Cuando no hay nada que ofrecer, es quizás el momento en que simplemente hay que reclamar. Lo que todo ciudadano tiene, todo trabajador tiene, es su voto. Su derecho de expresarle al diputado o senador que votó. que no se olvide de sus derechos en el Parlamento. Y si se olvidara, naturalmente, que no se sorprenda si la próxima vez que se le presente sonriente a pedirle su voto para un acto eleccionario, no le abre la puerta. El supremo derecho al pataleo, a la protesta, al reclamo, es el arma de quien por sí solo no tiene ningún poder, pero en grandes números puede cambiar la realidad. Sin tomas ni dacas palaciegas, es el momento de reclamar fuerte y claro.

martes, 11 de abril de 2023

VIGENCIA DE UN CENTENARIO/ COLUMNA DE CARLOS CASTILLOS

 

Miguel Soler Roca nació el 10 de abril de 1922 en Corbera de Llobregat, comunidad de oliveros y campesinos de la provincia de Barcelona, España. Murió en Montevideo el 19 de Mayo de 2021. Ayer hubiera cumplido 101 años pero, naturalmente, ya no está. Tampoco existen las Misiones Sociopedagógicas, ni los maestros comunitarios ni tantas otras cosas vinculadas a la educación y sus valores. Lo que sigue existiendo, como legado, es el aporte invalorable del viejo maestro, de larga trayectoria en la educación hispanoamericana, aunque también olvidado, como tantos otros. Reproducimos aquí parte de lo que dijo Soler el sábado 17 de octubre del 2015, en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo, en Montevideo. Fue en el “Cierre del Curso de Formación para Maestros Comunitarios 2014-2015”, organizado por el Consejo de Educación Inicial y Primaria. Aquella actividad se enmarcó en el plan “A 30 años más democracia” y sirvió para conmemorar el 70° aniversario de las Misiones Socio Pedagógicas en Uruguay. Soler detalló dos antecedentes: “el primero es el de México, en plena Revolución” de las primeras décadas del Siglo XX. El segundo es el de las misiones pedagógicas de España, pero no de cualquier España, sino de la República Española surgida de las urnas en 1931 y reemplazada por la dictadura franquista en 1939 tras la cruenta guerra civil. Después detalló las Misiones de ayer en Uruguay y en la parte final, a modo de conclusiones, Soler dijo: “He trabajado más de 20 años en el Sistema de las Naciones Unidas arribando a dos conclusiones: la primera es que ningún objetivo nacional ni mundial se satisface sin un elevado grado de voluntad política de los gobiernos y del nivel de conciencia de los pueblos acerca de sus propios problemas. La segunda, que la educación es parte fundamental de la respuesta. Una educación que forme para el conocimiento crítico del presente y para la construcción de un futuro necesariamente distinto. Para crear este futuro distinto y en gran parte desconocido necesitamos el aporte de una educación también distinta y en gran parte también desconocida. No creo posible abordar esta labor prospectiva sin organizarla. Nos estamos malacostumbrando a las improvisaciones, a la ruptura no siempre justificada con el pasado, al lanzamiento de innovaciones no sometidas a experimentación y evaluación rigurosas, a la imitación de modelos exóticos para ponernos aparentemente al día. Cuando hacemos balance de nuestros esfuerzos y los cotejamos con la suerte que la sociedad ha reservado a algunos de nuestros alumnos, nos preguntamos: ¿valió la pena? Necesitamos sustituir las incertidumbres que hoy debilitan nuestro trabajo por un horizonte común, convincente y prometedor, por una verdadera política de Estado. Formo parte de un pequeño colectivo de educadores independientes, el Grupo de Reflexión sobre Educación, al que llamamos GRE que, después de cinco años de trabajo, ha llegado a la conclusión de que es hora de que se emprenda la elaboración del Plan Nacional de Educación. A título personal, digo que en el nivel preuniversitario no disponemos de un instrumento al que pueda darse ese nombre, pues el trabajo iniciado en la ANEP con ese fin entre los años 2008 y 2011 ha sido descontinuado. Propongo que nos pongamos a trabajar desde ahora para que el próximo Congreso Nacional de Educación adopte si no los contenidos, por lo menos el formato y las pautas metodológicas del futuro Plan Nacional de Educación. Se trata de una labor prioritaria, que no requiere mayor presupuesto, que ha de resultar del trabajo conjunto de las entidades públicas vinculadas al desarrollo y a la educación, de los sindicatos de trabajadores y educadores, de las fuerzas políticas, de los promotores de la cultura, de los orientadores de la economía y de todos los contribuyentes a la felicidad colectiva. En ese trabajo desafiante han de participar los jóvenes y sobre todo los estudiantes. Será la suya ya no una misión reparadora, como las de hace se-tenta años, sino la misión creadora de nuevos valores que sustenten el mundo al que tienen el derecho y el deber de aspirar. Soy optimista. Mi patria adoptiva cuenta con los medios para dibujar prontamente el rostro de su futuro social, educacional, económico y cultural. Es tarea política, claro está, como lo es también, y me ratifico en afirmarlo, la propia educación. Apliquémonos fraternamente a ello y dentro de poco diremos: valió la pena. Muchas gracias”. El discurso completo se puede leer en este link de internet:

 https://www.dgeip.edu.uy/prensa/1107-las-misiones-socio-pedagogicas-las-de-ayer-las-de-hoy-las-de-manana/