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lunes, 27 de octubre de 2014

La mayoría del pueblo dijo NO. José Ariel Cardoso



 Las medidas en contra de la inseguridad deberán de buscarse y/o profundizarse, en otro camino, no tan simplista y demagógico como el propuesto por esa jugarreta electoral que tan mal resultado le arrojó a su promotor. Lo sostuve siempre, esta iniciativa sólo buscaba recaudar votos, a sabiendas que nada solucionaba del problema de la inseguridad, sino que incluso lo agravaba.
Estoy satisfecho que no se haya aprobado una ley que abría la puerta a la agresión de los derechos humanos a los que el Uruguay se ha comprometido respetar. La ley por su ambigüedad y oportunismo meramente electoral, apuntaba no solo contra los menores que cometían cierto tipo de delitos, sino que en manos de gobiernos de corte derechista podía apuntar contra todos los menores en cualquier tipo de faltas que se consideraran oportunas.
La reconstrucción del tejido social, una apuesta más firme y creativa a la educación, la inclusión de todos los actores en la creación de ciudadanía, responsabilizar a los adultos, creación de escuelas para padres, medios de comunicación que aporten y sensibilicen en otro sentido, institutos potentes y sanos para la rehabilitación, leyes que no le teman a la firmeza en la acción rehabilitadora, sin que eso signifique atentar contra los derechos de los infractores, son solo algunas de las orientaciones que deberían de pensarse o profundizarse en aquellos casos en los que ya se está implementando.
Resulta duro leer o escuchar los comentarios de personas que apoyaban el SI, en el sentido de desearnos o augurarnos a quienes pensamos de la otra manera, que nos veamos afectados por la acción de menores infractores, para que “aprendamos” y asumamos las consecuencias de nuestra decisión. Son las mismas voces que se levantan a cuestionar la violencia y la intolerancia (de los demás), las que invocaban la paz. Seguramente comentarios similares pretenderán descalificar esta opinión.
He manifestado que a muchas personas la democracia sólo les sirve cuando ganan, y que en caso contrario les sale el milico de adentro y muy en el fondo desearían sacar los tanques a la calle.
Pero quienes apostamos a una democracia real e integral, debemos de dar otro mensaje en nuestras acciones y decires. Mucha gente apoyó el SI a la baja, y ese un mensaje que debe de escucharse y debe responderse con acciones que demuestren que hay otras opciones mejores, más efectivas y más adecuadas a un país que siempre ha sido vanguardia en cuestiones de derecho.

Estoy feliz de vivir en un país donde la reflexión y la información calaron en la voluntad de las personas, manteniendo hacia adentro y hacia afuera de fronteras la imagen de respeto y ampliación de los derechos.