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jueves, 25 de diciembre de 2014

QUE SEA LA MEJOR NAVIDAD DE CADA UNO… Noé Zenón Suarez



Ante tantos conflictos, en nuestro mundo terrenal, pensemos cuanto se derrocha en cosas superfluas, aunque nos den satisfacción. Pequeñeces, ante lo que es valedero y trascendente.
Lindos discursos engañosos, valorando lo material, en la creencia, que somos mejores por tener cosas, cuanto tengo, cuanto valgo, gran necedad humana, que no nos tapen las apariencias, tenemos que tratar de ser.
La primera alternativa, suele ser una de las prioridades en el mundo en que nos toca vivir. Bueno, el mundo que habitamos, es organizado por nosotros y atenta contra nosotros, tal vez sin querer. ¿Qué hemos aprendido?, de cada generación anterior, lo hemos olvidado o lo pasamos por alto con soberbia creyendo saber más…
Todo el mundo esta de acuerdo, que evolucionamos, que hay progreso, pero por que vivimos con más confort, y humanamente peor, que está pasando, con ese desarrollo, hemos perdido la brújula que nos marca el rumbo, o hemos inventado vivir con un facilismo materialista, un hoy que termina mañana y nada más, dejando y no aprovechando en la etapa de aprender, eso que hoy está al alcance de la mano. Algo que no tenían las generaciones anteriores, ese fruto de siglos de quienes apostaron con claridad en hacer el bien y sin pensarlo dejaron la más hermosa herencia a la humanidad y a sus descendientes en un capital que nadie puede arrebatar. Se quemaron las pestañas para concretarlo, y luego fue regalo para las generaciones siguientes. Olvidamos de la noche a la mañana, todo el sacrificio, de siglos en nuestras familias. Olvidamos nuestra naturaleza y la misma naturaleza que nos contiene, donde queda el camino inteligente, de lo que tanto se habla en foros mundiales y otras yerbas.
Debemos tratar de nacer de nuevo. Crean que es posible, nacer de nuevo en actitudes, puntos de vista, de nuevo a una vida sana, natural, ética, rescatando los valores, en concordancia con la Naturaleza que cargamos y a la que pertenecemos, y a pesar en que en ella radican las diferencias como seres únicos e irrepetibles, es donde se deben armonizar esas diferencias, que hacen al no querido desequilibrio social.  Con razonable justicia, demostrar y aplicar soluciones, para encontrar ese equilibrio, al tejido social, al que decimos, que nos preocupa, soluciones que los unos deben a los otros. Así demostrar, que verdaderamente se tienen valores, que somos y no parecemos, y de alguna manera, una buena nota de comportamiento, por todo lo que se nos ha sido dado a unos y a otros por Dios.
He escuchado, hasta el hartazgo, que venimos sin nada al mundo y nos vamos sin nada, grave error, así lo creo, cada uno tiene dones, virtudes, que al caminar por el universo, regalo ancestral, sobre lo cual hay que edificar el propio ser. El mundo es un camino de perfección, podemos equivocarnos, pero también podemos y debemos cambiar, tomar ejemplos y enseñanzas, consejos, educación, cada uno lo hará a su medida, no hay otra, para comportarnos mejor en nuestro hacer.
Todos, creo, que están de acuerdo, pero hay un cambio esperando cada día, un cambio casi obligatorio, que en cada siglo aumenta, que involucra con más intensidad a todos. 
El Siglo XXI, con un cúmulo mayor de conocimientos, exige y nos pone en trámite obligado, por un lado facilita el vivir, por otro lado, lo complica. Debemos resolver esas circunstancias que se presentan, exigiendo más conocimiento, cambiando para que el mundo mejore y demos también una mano al que necesita ayuda. Mejoraremos nuestra vida diaria en el planeta. Los niños y los jóvenes deben disponerse en actitudes favorables al cambio, ayudados por sus mayores, con el ejemplo, y son quienes tienen que sumarse, por ellos mismos. ¡Qué bueno que lo hagan!
Recordemos que la riqueza hoy, y siempre, fue una, invisible, y que muchos no la descubrían a tiempo antes de irse del mundo de los vivos. El tener cosas no nos hace más felices, a veces, nos complica la existencia. ¡Qué no nos suceda a nosotros! La riqueza es lo que no se puede ver; no cosas acumuladas. Hoy, ya cada persona, está descubriendo con más rapidez, lo que no vemos, pero falta mucho y está en cada uno, en hacer lo mejor que uno pueda. La riqueza se aloja en nuestra querida mente, ELLA es tu herramienta, cultívala y caminarás un camino más seguro. Tenemos que esmerarnos por encontrar claridad y buenas decisiones para  vivir lo más saludable, en un mundo que se transforma cada vez más rápido, que abre a la innovación y a la creación constante. Las barreras ya prácticamente no detienen, el hombre y su mente viaja de un lado a otro y puede hacer de sueños, haciendo mucho bien, soñando, como el que inventa una computadora, una lavadora revolucionaria, usando su mente, adelantos que se van intercambiando e integrando, o en cosas del hacer más simples, como ocuparse de darle una mano al que no ha podido resolver todavía la problemática, pero, enseñándole y haciéndolo que se sienta necesario su aporte, con tal importancia, poniendo esfuerzo y trabajo, una buena manera en los hombres, de reflejar lo que nos puede dar la Educación, para ser, edificando sobre nuestra naturaleza en el mundo.
Esa riqueza, nos debe llevar a aportar para dejar mejor organización de país, una idea humana, donde esa facultad de poder hacer cosas para todos, creando riqueza para compartir en hermandad, afianzando con el tiempo y mejorando. Recordemos a los abuelos ancestrales pensando en sus hijos y dejando el legado para los nietos por generaciones, y no es solo en valor material, por las dudas, solo se necesitaba continuar con claridad de mente y apostando subir al tren del progreso con un poquito de trabajo, que palabra, ¿trabajo? Lo contrario lo hemos visto y lo vemos que no da resultado, así, de no cambiar, seguiremos tirado todo por la borda.
La familia, es el pedestal y piedra fundacional, es Ella, la primera y la mejor escuela, hoy la sociedad se ve sacudida en las simientes familiares que flaquean, y no dan la contención que debiera, es tiempo de cambio, nacer de nuevo a la vida en familia, usar la mente para reflexiones profundas, sin caprichos, revanchas estériles, que solo perjudican a los hijos en su mañana, le dejan heridas difíciles de curar, amarguras familiares, la culpa no siempre la tiene el otro, dejemos el facilismo. Recuerdo un Proverbio Chino: “Cuando soplan vientos de cambio, hay personas que alzan muros, y otras construyen molinos”. Nacer de nuevo esta Navidad, por el bien de la humanidad.
Que ésta NAVIDAD, sea luz de un verdadero nacimiento en nosotros, empezando por casa, Dios nos ayudará a cambiar y a encontrar el camino.
FELIZ NAVIDAD Y PROSPERIDAD PARA EL AÑO 2015.
                    Noé Zenón Suarez Casielles.-Diciembre de 2014.