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viernes, 10 de abril de 2015

Nelson Cañete SE FUE UN GRANDE




¡Qué contradicción!  Grande, por humilde, por su perfil bajo.
¡Cómo le molestaba el elogio!
¡Cuánto le agradaba y producía placer realizar actos de generosidad y que nadie se enterara! 
En tiempos en que ser mediático es la gran preocupación, el NEGRO era la antítesis. Cuando más desapercibido, mejor. Manejaba su vida en base a Códigos. Lealtad, solidaridad, sensibilidad, humildad, honor, rectitud de procederes, en definitiva, un hombre con “H”.
Su origen extremadamente humilde, pero con valores inculcados por una madre que sabía de los mismos tanto como de su pobreza, no le permitió ilustrarse. ¡Pero qué cultura tenía en conductas y procederes! ¡Cuánta inteligencia natural!, ¡Cuánto aprendizaje de la vida y de las conductas, llevado a cabo en base a esos valores trasmitidos por esa madre pobre en lo material y riquísima en esa difícil “profesión” de madre!
Si el NEGRO sería grande en esa humildad, que le gustaba y se solazaba recordando ese origen de su ayuda en la entrega de la ropa ajena que su madre lavaba, o su época en que vendía caramelos en el transporte urbano de Montevideo, acompañado de su hijo Jean. Por eso era tan solidario, muy especialmente con los humildes.
¡Cuánto trabajó por el Deporte!  fuere su querido Tabaré (el cuadro del Negro Cañete), símbolo de su Barrio y concreción de su amor por el mismo. La Selección de Rocha y el Rocha Futbol Club. A todas estas Instituciones aportó su tiempo, su energía, su sabio trabajo, sus recursos materiales y todo lo que sabía,-que era muchísimo-,de conducción, de administración, de estrategias, de acción eficiente. Hombre de pocas palabras y de mucha acción. Pero además apoyó a cuanta Institución deportiva o social, que así lo requirió.
Le producía, según esas cualidades, especial tristeza la traición, la deslealtad y la “fallada” de aquellos que apoyó o ayudó a promover, que por envidia de verlo “tan Hombre”, y no poder alcanzar ni un cuarto de su estatura, o por otros intereses, dejaban los códigos de lado.
En la amistad, insuperable: podría haber iguales, pero no superiores. En su concepción de la misma, y en forma muy especial en lo que se refiere a practicarla. Tenía muy clara la concepción de lo que es SER AMIGO: por eso era muy exigente al respecto, porque lo era consigo mismo.
El momento y la situación nos enturbia el pensamiento, porque la emoción lucha por eclipsarlo definitivamente, por eso, con nuestro abrazo a su compañera Nelly, a sus hijos y nietos, expresándoles que todos deberemos seguir su ejemplo de ser humano, realmente de los que son bastante escasos, les decimos que se fue un Hombre que deja a su querido TABARE como Campeón Deportivo, pero se llevó consigo LA COPA DE “CAMPEON DE LA VIDA”; y además dejó en nuestros corazones, en nuestro recuerdo y en lo que debe ser nuestra postura y nuestros procederes en la vida, una réplica de la misma.
Chau NEGRO,  el Campeonato sigue, y en todos los partidos que se sigan jugando, vas a estar tu con nosotros, mate, termo y cigarro en mano.
El “Cacho” Alfaro.