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sábado, 23 de abril de 2016

Palacio Legislativo. Una historia personal. Mi "regreso a casa" 25 años después.


              En el recinto de la Cámara de Diputados

   Con el periodista chileno Oscar Cáceres, expositor en      el seminario. Presidente de la Asociación de Periodistas   del Parlamento de su país.

Escribe Juan José Pereyra  Twitter@juano500


El jueves 21 de abril  participé  en el Palacio Legislativo en el Seminario "Periodismo Político en Tiempo de Redes Sociales ."
Lo organizó el presidente de la Cámara de Representantes, diputado Gerardo Amarilla con la Escuela de Gobierno de Uruguay junto a colaboradores entre los que destaca el colega Marcelo Márquez de muy extensa trayectoria en la profesión.
 Decenas de periodistas uruguayos de Montevideo y de cada punto del país, se reunieron durante todo el día para analizar las nuevas realidades que hoy enfrenta la comunicación. También participaron estudiantes de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de la República y de universidades privadas así como docentes y académicos.
 Viajaron a Uruguay muy prestigiosos expositores de varios países y se escucharon muy valiosos aportes de importantes periodistas y académicos de Uruguay. Quiero destacar también lo que significó el conocimiento con colegas que en muy difíciles condiciones realizan su trabajo, fundamentalmente en el interior y que transitan, como lo hago yo, por el desarrollo de sus propios proyectos, la inmensa mayoría de las veces por vocación, pasión y “amor al arte”.
El cúmulo de información que recibí en este encuentro es enorme e intentaré compartirlo con ustedes en las próximas semanas.


Una vivencia personal muy íntima.

 En este momento quiero contarles mis vivencias, mis emociones, lo que sentí, al pisar nuevamente el lugar en el que prácticamente comencé mi trabajo periodístico.
Tuve el honor de ser cronista parlamentario de CX30, la radio que jugó un rol fundamental en la lucha por el retorno a la democracia. Fue un semillero de periodistas , muchísimos hoy en lugares clave en la mayoría de los medios,  todos referentes en su trabajo. De la mano del legendario José Germán Araújo, aprendimos muchísimo y pudimos ser protagonistas, junto a decenas de miles de uruguayos, de la lucha para lograr finalmente poner fin a la pesadilla de una sangrienta dictadura que tuvo de rehén a nuestro pueblo por doce años.
 Me tocó  en aquel momento cubrir lo que ocurría en el flamante Parlamento que inauguró la vida democrática a partir de 1985.
El jueves 21 volví a la casa, mi casa, en la que di mis primeros pasos en el periodismo político. Durante años pasé más horas en el Palacio que la que lo hacía con mi familia y en mi hogar. Días y noches completas cubriendo el trabajo diario y maratónicas sesiones e interpelaciones.
Siempre mantuve una relación muy estrecha con legisladores de todos los partidos con los que pude construir confianza, respeto y afecto.
Volver a caminar sus pasillos , estar en el recinto de ambas cámaras y recorrer los laberintos que pocos han podido conocer, fue una experiencia maravillosa. Volvieron con mucha fuerza imágenes, conversaciones, vivencias que son parte de mi vida como periodista y como persona.
 Recorrer de nuevo el Salón de los Pasos Perdidos y el Ambulatorio, por ejemplo,  me hizo revivir muy importantes situaciones e intensas emociones.
 En esos lugares, en el recinto y en los despachos de los legisladores, en conversaciones mano a mano, aprendí la regla de oro del off de récord, lo que se cuenta en confianza con el compromiso tácito de no ser publicado. Hay informaciones que los periodistas conocen que no llegan al público. Es información que el político cuenta en reserva que es fundamental para el periodista para entender el contexto, "la foto grande” que permite comprender una coyuntura especial. No es una información que nunca va a llegar al ciudadano. Tarde o temprano siempre llega, aunque en determinado momento necesita ser mantenida en reserva.
Entre esas imágenes y recuerdos imborrables puedo decir que fui quizás el primer periodista que entrevistó al actual presidente del Directorio del Partido Nacional. El hoy senador Luis Alberto Heber era entonces un muy joven diputado que compartía su despacho con un político que todo el mundo reconoce como absolutamente brillante, Héctor Martín Sturla, lamentablemente fallecido muy joven.
Cuando el ex senador Pablo Millor rompió con el ex presidente Jorge Pacheco Areco, de quien era en ese momento su candidato a la Vicepresidencia de la República, yo estuve con él en su despacho hablando extensamente del tema. Fue una madrugada mientras tenía lugar una muy tensa interpelación que llevaba adelante uno de sus legisladores.
Son muchísimas las anécdotas que atesoro de aquellos tiempos.
El 1991 la vida me arrancó de mi trabajo periodístico ante una crisis entonces terminal de CX 30, que me dejó desocupado junto a decenas de compañeros.
Volví a mi Rocha natal y gracias al amparo de mis padres que me dieron casa y cobijo y a los vínculos de mi hermano Darío (también lamentablemente fallecido), pude volver a trabajar, esa vez en algo que nada tenía que ver con lo que hasta entonces había hecho pero que significó el sustento para mi familia, mi señora y mis dos hijas muy chiquitas. Estaba convencido que jamás volvería al periodismo y ya me había resignado a ello.
En 2010 la ayuda de varias personas hizo que pudiera volver a lo que más he amado hacer. Radio, diarios, televisión, corresponsalías de varios medios del exterior, volvieron a ser parte de mi vida. Luego vino mi propio blog y el trabajo que hoy desempeño como Director para Uruguay de la Agencia Mundial de Prensa.
Pasaron dos décadas y media de aquellos comienzos del periodista que hoy soy. Quise compartir con ustedes estas vivencias. Son "cosas chicas para el mundo pero grandes para mí". Les pido disculpas por este artículo autorreferencial que nada tiene que ver con mi estilo pero sentí la necesidad de compartir estos recuerdos y sentimientos.
Gracias por el aguante de leer hasta acá. Gracias por seguir mi trabajo. Gracias por la solidaridad que recibí en tiempos recientes muy duros por ejercer mi trabajo periodístico.
 Gracias!