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sábado, 14 de febrero de 2015

Causa Lola: citarán a declarar a cinco personas de su entorno

LA MAÑANA de Córdoba

A partir del miércoles próximo, y a pedido de la fiscal del caso, la jueza Silvia Urioste, que investiga el crimen de Lola Chomnalez, tomará la declaración de cinco personas más. El asesinato continúa sin pistas claras.

El diario El País de Uruguay informó que a partir del miércoles próximo la jueza que investiga el crimen de Lola Chomnalez, Silvia Urioste, y a pedido de la fiscal del caso, Gabriela Sierra, se tomará declaración a cinco personas. La idea es reconstruir los últimos días de la joven, cuyo caso sigue sin un rumbo claro.
La sospecha principal de los investigadores es que el asesino de Lola Luna Chomnalez sea extranjero y se haya ido de Uruguay luego de matar a la menor.
La lupa está puesta en el entorno de la madrina de la adolescente. Mientras tanto, este viernes, la jueza dejó en libertad a otro hombre que había sido detenido para que declarara por el hecho.

viernes, 6 de febrero de 2015

La jueza citó a los padres de Lola Chomnalez


El próximo lunes declararán los progenitores de la joven asesinada. La magistrada también tomará declaración a una familia argentina que veraneó en Valizas poco antes del crimen
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Los padres de Lola Chomnalez, la adolescente argentina asesinada a fines del pasado diciembre en el balneario uruguayo Barra de Valizas, y una familia que estuvo veraneando allí poco antes del crimen fueron citados a declarar para el lunes próximo, informaron fuentes ligadas a la causa.
La medida fue dispuesta por la jueza de Rocha que investiga el caso, Silvia Urioste, quien nunca le tomó declaración a estos testigos porque antes el expediente estaba en manos de su colega Marcela López.
Por orden de la magistrada, a las 10 deberán declarar Adriana Belmonte y Hernán Chomnalez, padres de Lola, y también una familia argentina que estuvo en Valizas para la fecha del crimen.
La víctima, de 15 años, había viajado al balneario el 27 de diciembre para alojarse en la casa de su madrina, Claudia Fernández, quien se encontraba junto a su esposo Hernán y el hijo de 14 años de éste.
Al día siguiente, la chica salió a caminar por la playa, alrededor de las 14, desapareció y fue encontrada asesinada dos días después a unos 4 kilómetros de la casa de su madrina, en una zona de médanos.
El abogado de Fernández, Gustavo Bordes, dijo a Télam que la jueza quiere escuchar en persona a los padres de Lola y también a una mujer, su hija y su hijo adolescentes, ya que éste último frecuentó la casa porque se había hecho amigo del hijo de Hernán durante las vacaciones.
En tanto, el letrado dijo que por ahora no hay ninguna orden de la jueza para que se le efectúe una extracción de sangre al hijo del esposo de la madrina de Lola, pero que la madre del chico está dispuesta a realizársela ella en forma voluntaria.
"La mamá se la quiere hacer por las versiones que hay sobre el hijo", sostuvo Bordes, luego de que la mujer criticara a los medios uruguayos al afirmar que tratan al adolescente "como un asesino".
La jueza ya cuenta con la sangre del padre de este chico, por lo que si su madre se somete a una extracción voluntaria se puede hacer un análisis genético sin exponer al menor de edad a esa prueba.
En el marco de la causa, se encontró sangre en la mochila, un pareo y un libro de Lola hallados en la playa el 14 de enero, pero tras efectuarse un cotejo de ADN con 10 personas que estuvieron detenidas tras el crimen, todos los resultados dieron negativos.
Por otra parte, Bordes dijo que la jueza recibió la ampliación de una pericia forense que confirmó que el crimen de Lola se produjo entre las 16 y las 18 del domingo 28 de diciembre, lo cual coincide con el relato de su madrina, que dijo que la chica salió alrededor de las 14 a caminar.
"Esto es importante porque se estaba perdiendo tiempo en una línea de investigación que no es la correcta", sostuvo el abogado.
Fuente: Télam


jueves, 5 de febrero de 2015

Policía considera necesario pedir ADN a adolescente cercano a Lola

CABO SUELTO

El hijo del esposo de la madrina dijo que le daba igual que apareciera o no




La Policía busca agotar las líneas de investigación sobre el crimen de Lola Chomnalez, la adolescente argentina de 15 años asesinada el 28 de diciembre entre Valizas y Aguas Dulces (Rocha). Se pretende que no quede ni un cabo suelto. Por esa razón, considera necesario cotejar el ADN de un adolescente de 14 años cercano a Lola con la sangre encontrada en la mochila de la víctima, informaron fuentes policiales a El Observador. Se trata del hijo del esposo de la madrina de Lola, que estuvo junto a la adolescente durante sus últimas horas de vida.
Lola llegó a Valizas el sábado 27 de enero, invitada por su madrina. En la casa, se quedaban además el esposo de su madrina y el hijo de su esposo.
El domingo, luego de almorzar, Lola salió a caminar rumbo a Aguas Dulces con una mochila sobre la hora 14. A la misma hora, salió el hijastro de la madrina (V.) junto a un amigo (D.), también de 14 años. “V. y Lola no salían juntos, no hacían planes juntos. Se llevaban pero no eran amigos”, declaró la madrina en el juzgado.
Los dos adolescentes (V. y D.) declararon en el juzgado en calidad de testigos. Sus declaraciones coincidieron. Explicaron que fueron a un cyber y que sobre la hora 18, de camino a la casa alquilada, se encontraron con el padre de V. y la madrina de Lola en la playa. Subieron juntos hasta la casa y al llegar notaron la ausencia de Lola. Comenzaron, al principio con cautela, su búsqueda.
En el juzgado, D. declaró que V. (el hijastro de la madrina) le decía que “le daba igual que apareciera Lola o no” , informaron fuentes del caso a El Observador.
El esposo de la madrina de Lola estuvo presente durante la declaración de su hijo. El hombre había declarado antes, en calidad de indagado. La Justicia le pidió muestras de ADN, que se obtienen a través de un exudado bucal. Policía Científica cotejó la muestra con la sangre encontrada dentro de la mochila de Lola y no hubo coincidencias.
En principio, esta prueba también podría descartar que se trate de la sangre de su hijo. Pero la Policía pretende no dejar ni un cabo suelto. Por eso, pretende obtener el ADN del adolescente de 14 años, ya sea de forma directa o a través del ADN de su madre.
La Justicia ya utilizó ese método alternativo para cotejar el ADN de otro adolescente con el de Lola. El artesano de Aguas Dulces que junto a uno de sus hijos encontró el cuerpo de Lola semienterrado en la arena aportó su ADN para cotejarlo con la sangre encontrada. Pero la Justicia solicitó que la madre del hijo del artesano también aportara su ADN. La mujer lo hizo y, de esa manera, Policía Científica descartó que la sangre hallada fuera del adolescente que junto a su padre encontraron el cadáver.
Este adolescente es pariente de otro que estuvo junto al hijastro de la madrina la noche del sábado 27 de diciembre, cuando fueron a escuchar un toque de tambores.
Por la forma en que se concretó el crimen (fue sofocada contra la arena y recibió varios cortes de arma blanca pero poco profundos), la Policía no descarta la hipótesis de que el homicida es una persona con poca fuerza física. Por eso, la indagatoria apuntó a varios adolescentes.
Jueza espera pericias pendientes
La jueza que le tomó declaración a la madrina, su pareja, su hijastro y el amigo de su hijastro fue Mercedes López. La magistrada intervino en el caso porque estaba de turno y, cuando el turno finalizó, el 12 de enero, tomaron el caso la jueza penal de Rocha Silvia Urioste y la fiscal Gabriela Sierra.
Ni la jueza Urioste ni la fiscal Sierra pudieron tomarle declaración a los familiares y allegados a Lola. Por esa razón, fuentes del caso no descartan que vuelvan a ser citados. Pero, en todo caso, la fiscal pedirá y la jueza dispondrá nuevas medidas probatorias luego de que lleguen al juzgado varios informes que aún están pendientes, entre ellos, los informes de Policía Científica sobre nuevos ADN realizados (ver apunte), el informe sobre los mensajes de texto enviados desde el celular de Lola y sobre un mensaje enviado a la familia, durante la búsqueda de la víctima, que aseguraba que estaba bien.
Al mismo tiempo, la Policía continúa la búsqueda de un exrecluso apodado “Huguito”, que fue visto a fin de año en Valizas por varios testigos del caso y que se fue del balneario cuando Lola desapareció.

ADN dio negativo

Policía Científica cotejó el ADN de 13 indagados con la sangre encontrada en la mochila y todas las pruebas dieron negativo: la sangre encontrada no pertenece a ninguno de los indagados.

miércoles, 21 de enero de 2015

Un nuevo detenido por el crimen de Lola Chomnalez

La jueza titular ordenó allanamientos e indagó a una decena de personas


La jueza titular de Rocha, Silvia Urioste reactivó ayer el caso de la joven argentina Lola Chomnalez (15 años), asesinada en Valizas el pasado 28 de diciembre.

Reconstrucción del camino de Lola a la playa. Foto: E. González
E. BARRENECHE /E. GONZÁLEZmié ene 21 2015
 
La jueza recibió el lunes 19 los resultados de las pericias de ADN a la mochila que portaba la joven y que fue encontrada días atrás a metros del lugar donde fue hallado su cuerpo. La magistrada ordenó ayer la detención de una persona, luego de realizar, durante toda la mañana, una reconstrucción de las últimas horas de la joven argentina en la playa de Valizas, Rocha.

El detenido, oriundo de Aguas Dulces, jamás fue interrogado por la jueza suplente Marcela López, quien se retiró del caso el sábado 10 por sufrir una lumbalgia.

Otras dos personas de ese balneario quedaron en libertad pero serán indagadas hoy. Esas dos personas ingresaron a la sede por una pelea donde quisieron matar a una mujer sofocándola en al arena. A la jueza Urioste le llamó la atención ese caso porque Lola fue muerta de esa manera en la tarde del domingo 28.

Además, un testigo crucial del caso Lola también será interrogado hoy por la tenencia de 80 plantas de marihuana, señalaron las fuentes del caso.

A partir de las 7.30 horas de ayer, la jueza Urioste, la fiscal Sierra, el abogado de la familia Chomnalez, Jorge Barrera, el abogado Ángel Sosa, representante de uno de los indagados, e investigadores policiales recorrieron la playa entre Valizas y Aguas Dulces por donde caminó y perdió la vida Lola el domingo 28 de diciembre pasado.

En la reconstrucción, la jueza y la fiscal utilizaron los aportes de las dos personas que encontraron el cuerpo de Lola, un pescador y su hijo, así como también fueron utilizados testimonios de otros testigos, como el de un carpintero que la vio caminar por la playa, un changador que pintaba el techo de un rancho de Valizas y la madrina de Lola, entre otros.

La declaración judicial de la madrina, a la que tuvo acceso El País, señala que Lola bajó a la playa a eso de las 14 horas después de comer un revuelto de verduras. A esa hora también bajó a la playa el hijo de la pareja de la madrina, un adolescente de 14 años que estuvo en calidad de detenido y luego fue liberado por la Justicia.

“V. y Lola no salían juntos, no hacían planes juntos. Se llevaban pero no eran amigos”, explicó la madrina en la sede.

En la mañana de ayer, durante la reconstrucción, la jueza Urioste pidió al hijo del pescador que explicara cómo llegó al cuerpo de Lola junto con su padre. El adolescente conoció a la joven argentina en la noche del sábado 27 de diciembre de 2014, un día antes de su desaparición.

En su testimonio en el juzgado, la madrina dijo que, en la noche de ese sábado, salió a caminar con Lola y que el hijo de su pareja se acercó con otro adolescente a quien no conocía. “Había un nene esa noche, que no es D. (un amigo del hijo de su pareja). Yo no registro el nombre. Con una gorrita, bronceado, como un chico local de la altura de mi hijastro”, relató la madrina.

En otra parte de su testimonio, la madrina dijo que ese adolescente no se presentó ni saludó a Lola. “Cuando el chico nos ve, se despide de mi hijastro. Le pregunté a V. por ese chico. Él me dice que era amigo de D. de la escuela. No hubo una presentación formal. Era un chico de 14 años y no hubo un ‘hola que tal’, reiteró la madrina de Lola.

La defensa de la madrina le preguntó si sabía que ese mismo adolescente fue el que encontró el cuerpo de Lola tres días más tarde de ese cruce en las calles de Valizas. “No sé nada de eso. Recién me entero que quien descubre (el cadáver de la joven argentina) es un niño que se llama J.”, respondió la madrina en alusión al hijo del pescador.

La indagatoria a la madrina duró 28 minutos. Poco tiempo después, la entonces jueza de Rocha, Marcela López, dejó en libertad a la madrina, así como a su pareja, de 40 años, y al hijo de este hombre. Todos volvieron a Argentina. Ese adolescente amigo del hijastro de la madrina, junto a su padre, detallaron en la mañana de ayer a los operadores judiciales cómo siguieron las huellas, supuestamente de Lola, hasta encontrar el cuerpo de la joven.

El pescador dijo que salió a buscar a la joven porque su desaparición había conmocionado a su familia, ya que uno de sus hijos había conocido a Lola y había estado con ella el sábado 27 de diciembre junto con otros adolescentes.

Un caso muy complicado


La playa de Valizas estuvo ayer agitada. Mucho movimiento desde las 6 de la mañana. La nueva jueza a cargo del caso Lola, que sigue impune a más de veinte días de haberse cometido el homicidio, inició acciones que su antecesora no había previsto.

Entre ellas la reconstrucción de las últimas horas de la joven argentina. Fue así que junto a la fiscal, investigadores y abogados de las partes trató de reconstruir el trágico paseo, que terminó en una dolorosa muerte. Una clave de dicha instancia era determinar cómo un pescador y su hijo llegaron hasta el lugar donde estaba enterrado el cuerpo, una zona inaccesible de la playa. La nueva instancia suma datos al expediente.

Hallan rastros de ADN de otra persona


Pericias efectuadas por Policía Científica a la mochila, un pareo, una toalla, un libro y el monedero de Lola Chomnalez detectaron la presencia de un ADN que no pertenece a la joven. Este ADN fue cotejado con una decena de muestras relevadas a 10 personas que declararon como indagados con la anterior jueza Marcela López. Además se cruzará en los próximos días con las muestras que se levantaron ayer a una decena de personas que declararon en la sede penal de Rocha.

Según informó ayer Subrayado en su página web citando fuentes policiales y lo confirmó El País mediante fuentes del caso, las pericias de Policía Científica encontraron ADN de otra persona en la toalla de Lola. El hallazgo de la mochila en la tarde del miércoles 14, a 17 metros de donde fue ubicado el cuerpo, le dio un impulso al caso. Por primera vez la Policía tenía posibilidades de encontrar pruebas materiales que le permitirían tener posibilidades de identificar al victimario de la joven argentina. Dentro del monedero de Lola no se encontró dinero. Su madrina declaró en la sede judicial que Lola llevaba $ 2.000. El día antes de su desaparición, sábado 27, Lola cambió US$ 100 en Tres Cruces. La desaparición del dinero reforzó la hipótesis de que la adolescente pudo haber sido ultimada en una rapiña. Sin embargo, a los investigadores les llamó la atención la saña empleada para asesinarla.

LAS CLAVES DEL ASESINATO


La hora exacta de la muerte


Lola Chomnalez llegó a Rocha a las 15 horas del sábado 27 de diciembre y falleció entre las 13 y las 16 horas del domingo 28, según estimaciones de médicos forenses que analizaron el cuerpo. La Justicia de Rocha pidió al Instituto Técnico Forense que una junta médica determine la hora exacta de la muerte de la joven. Las conclusiones de ese estudio no llegaron aún a la sede.

El hallazgo del cuerpo de la joven


El cuerpo de Lola fue encontrado el martes 30 de diciembre por un pescador y su hijo en una zona de difícil acceso. Apenas se veía un trozo muy pequeño del short de la joven. Los restos estaban enterrados debajo de un montículo de arena. En las vías aéreas y bronquios los médicos forenses encontraron una gran cantidad de arena. Lola murió sofocada. En su cuerpo no había rastros de violencia sexual, según el dictamen forense.

No aparece el cuchillo del agresor


Además de puntazos en el brazo derecho, la joven sufrió un traumatismo de cráneo supuestamente por un puñetazo. El o la homicida intentó degollarla con un cuchillo y no pudo hacerlo. Apenas le lastimó la piel. Dos días después de aparecer el cuerpo, la Policía ingresó al rancho donde estuvo hospedada Lola y se llevó todos los cuchillos para periciarlos. Esa arma y unas sandalias de la joven argentina todavía no fueron encontradas.

Un agente encuentra la mochila


El miércoles 14, un efectivo de una unidad especial de la Jefatura de Montevideo encontró la mochila Jansport, de color rosado, que perteneció a Lola Chomnalez. Dentro de la mochila se halló un monedero vacío —según la madrina Lola llevaba unos $ 2.000—, un pareo y un libro de Julio Cortázar. La Policía Científica encontró muestras de sangre en la mochila de Lola. Los resultados de las pericias fueron enviadas al Juzgado.

jueves, 15 de enero de 2015

El hallazgo de la mochila de Lola Chomnalez reabre las sospechas en la familia

http://www.d24ar.com/



La nueva jueza a cargo de la investigación volverá a citar a la madrina de la adolescente junto a su esposo.
Nuevo comienzo en la investigación del crimen de la adolescente. Nuevo comienzo en la investigación del crimen de la adolescente.










A partir del hallazgo de la mochila de Lola Luna Chomnalez, a 150 metros de donde apareció el cuerpo de la adolescente, se vuelven a abrir las investigaciones del caso con la mira en la familia de la víctima.
 
Según informa el diario Crónica en su edicion de este jueves, la madrina de Lola, Claudia Fernández, su esposo, Hernán Tuzinkevich, y el hijo del hombre, de 14 años, volverían a ser citados por la nueva jueza que entiende en la causa, Silvia Urioste.
 
El hallazgo de la mochila es un "importante avance en la investigación", aseguraron los investigadores, en tanto que el bolso de Chomnalez fue llevado a Montevideo para determinar si se pueden extraer rastros de ADN del asesino.
 
Además, Urioste espera el análisis de los llamados entrantes y salientes de los celulares de Lola y Tuzinkevich.
 
Por otro lado, fuentes judiciales aseguraron que la policía se encuentra tras los pasos de un changarín que estuvo en Valizas y ahora estaría en la capital uruguaya. Los pesquisas estiman que su testimonio es clave para echar luz al caso, al que califican de "cierto valor".
 
La mochila de Lola, según la familia, contenía entre otras cosas 2.500 pesos y un libro de Julio Cortázar que estaba leyendo la adolescente durante sus vacaciones en Rocha.
 
Por el caso ya hubo nueve detenidos que fueron liberados. 
 
Lola desapareció el domingo 28 de diciembre de 2014, cuando salió a caminar por la playa en el balneario de Barra de Valizas, adonde había viajado para pasar unos días con su madrina, su padrino y los hijos de ambos; y su cuerpo fue encontrado casi dos días después en una zona de dunas, tapada con arena.
 
La autopsia confirmó que la causa de la muerte de la chica fue la asfixia por sofocación, por haber aspirado arena en el lugar en el que la atacaron, que tenía heridas cortantes en el cuello y en uno de los brazos y que no había sido abusada sexualmente. (minutouno.com)

sábado, 10 de enero de 2015

Crimen de Lola: Policía y la jueza en cruce de reproches

Cuatro líneas de investigación, nueve detenidos y sin pruebas materiales


La investigación judicial y policial por la muerte de Lola Chomnalez sufrió vaivenes que, en ocasiones, enfrentó por lo bajo a la Justicia y a la Policía.

Policía Científica en segundo rastrillaje en búsqueda de pruebas.Foto. R.Figueredo.

EDUARDO BARRENECHEsáb ene 10 2015
 
 
El elevado número de detenidos que la Policía llevó al Juzgado de Rocha y la falta de pruebas materiales para incriminar a los sospechosos, causaron resquemores entre ambos organismos. Con la liberación de "Conejo" cayó la última línea de investigación. El próximo lunes asume la jueza titular Silvia Urioste y deja el caso la magistrada Marcela López. A partir de entonces se reorientará la investigación del caso, que se ha convertido en un fenómeno mediático en el Río de la Plata.
1.La joven argentina Lola Chomnalez desapareció a las 14 horas del domingo 28 de diciembre y su cuerpo fue hallado el martes 30 por un pescador y su hijo de 14 años, enterrado entre unas dunas de Valizas. Entre el hallazgo del cuerpo y el jueves 8 desfilaron ante la jueza suplente de Rocha, Marcela López, nueve detenidos. A ello se suman 13 personas citadas por el caso por investigadores policiales para declarar en la Seccional 4ª de la ciudad de Castillos. Las detenciones comenzaron el martes 30 cuando la Policía detuvo a una persona que caminaba por la ruta 9 cerca de Pan de Azúcar porque era parecido a un identikit elaborado en base a testimonios de testigos. Posteriormente, la Justicia lo liberó.Días más tarde, la Policía detuvo en Montevideo a dos personas. Una de ellas fue denunciada a través del 08002121 porque tenía un parecido con el identikit de "Conejo", uno de los sospechosos de la muerte de Lola. También fue detenido un conocido de este hombre que había estado en Valizas. Los dos fueron liberados.
2.Desde la Policía se consideró que hubo un "mal manejo" de las detenciones por parte de la jueza López. Fuentes policiales indicaron a El País que la jueza "no ejerció" la debida presión a los indagados argentinos —la madrina de Lola, su pareja de 40 años y el hijo de este de 14— para obtener detalles que llevaran a esclarecer el caso. Los investigadores policiales culpan a la jueza de no lograr profundizar las contradicciones relatadas por el entorno de la familia de Lola. Estas se centraban en los horarios en que habían dejado de ver a la joven, entre otros detalles. El abogado de la familia de la madrina, Gustavo Bordes, presentó fotos que prueban que Lola estaba viva al mediodía del domingo 28.
3.La jueza se quejó a los policías actuantes por llevarle "gente al barrer" y que no estaban relacionados con el caso. El miércoles 7, la magistrada solicitó a los investigadores que hicieran un "filtrado más estricto" de las detenciones, dijo a El País una fuente del Poder Judicial.
4.Durante la investigación, fuentes judiciales divulgaron que cuatro personas estaba detenidas en Rocha supuestamente vinculadas al homicidio de la joven: un hombre de 30 años de Valizas que se había relacionado a una joven de apellido francés, una antropóloga francesa, un sujeto que conocía al individuo de ese balneario y al pescador que encontró el cuerpo de Lola. Los investigadores policiales consideraron que haber informado sobre esas detenciones arruinó esa línea de investigación sobre el asesinato de la joven argentina.
5.El miércoles 7, desde el Poder Judicial se divulgó que de los análisis de ADN debajo de las uñas de Lola no surgieron "indicios útiles" porque "no había tejido al no resistirse la víctima o lo que había no sirvió para el análisis". Un día antes, el ministro interino del Interior, Jorge Vázquez, dijo que se habían extraído muestras de las uñas y que había otras para cotejar. La divulgación de que no había nada útil para la investigación debajo de las uñas de la víctima generó malestar en la Policía.
6.La investigación del asesinato de Lola jamás tuvo un foco claro. Hubo por lo menos cuatro líneas de investigación. Primero fueron indagados integrantes del entorno de la familia de la madrina. Luego el pescador y su hijo, quienes encontraron el cuerpo de Lola. En tercer lugar el hombre de Valizas que supuestamente había tenido una vínculo con la joven argentina. Finalmente, la indagatoria se centró en "Conejo" y Juan Sosa, quienes pintaban un techo en un rancho de Valizas el día que desapareció la adolescente argentina. La escasez de pistas llevó a que la Policía considerara como sospechoso a "Conejo" por el simple hecho de desaparecer por un rato y volver con una bolsa con fiambre y pan, que compró con dinero que le había dado su madre, dijo en el Juzgado. "Querían meternos presos de cualquier forma. Al Conejo o a mí. Estaban desesperados. Nunca más voy a Valizas a pintar un techo", dijo Sosa a El País.
7.Desde la Policía se considera que el caso no fue resuelto por la "inexperiencia" de la jueza López y se la critica por no haber realizado un cierre de fronteras para el entorno de la familia de Lola hasta que finalizara la investigación.
8.En la tarde del jueves 8, un equipo del Ministerio del Interior utilizó dos drones para buscar la mochila de Lola y sus sandalias en la playa de Valizas. Un helicóptero trasladó desde Montevideo a expertos en interrogatorios de la Unidad de Análisis de Hechos Complejos para interrogar a "Conejo" y a su amigo. Siguen sin aparecer elementos claves del caso.
9.El relevamiento de muestras cercenó el trabajo de la Policía Científica. Cinco días después de la desaparición de la joven, aún había posibles pruebas dentro del rancho donde estuvo hospedada Lola. Ello obligó a los técnicos de Policía Científica a concurrir a la casa para llevarse los cuchillos. El forense constató que, antes de morir sofocada en la arena, la joven sufrió una herida en todo el cuello por un cuchillo poco afilado. La joven también recibió puntazos en el brazo derecho, según el informe forense.

PROTAGONISTAS DEL CASO LOLA CHOMNALEZ

Jueza - Marcela López

Debió lidiar con un expediente difícil por la falta de pruebas y la gran presión mediática. Además el crimen ocurrió en plena temporada veraniega. Las múltiples detenciones policiales no la ayudaron.

Abogado - Jorge Barrera

"A casi diez días de esta circunstancia dolorosa (la muerte de la joven) no tenemos la respuesta que se merece la familia y que nosotros esperábamos", dijo el representante de la familia Chomnalez.

Abogado II - Gustavo Bordes

El viernes 7, el defensor de la familia de la madrina de Lola presentó fotos que reflejan las últimas horas de la joven argentina. "A mi entender con esto se terminan las sospechas para mis defendidos", afirmó Bordes.

Ministro - Jorge Vázquez (Interino)

"Hay elementos de ADN para cotejar y hay otros elementos técnicos que se analizan y van a aportar nuevas pruebas para este hecho", dijo el jerarca en una nota publicada en la web del Ministerio del Interior.

Vocero - Raúl Oxandabarat

"Hay mucha discordancia entre los testigos y el principal sospechoso; eso complejiza la investigación de la jueza Letrada de Rocha (Marcela López)", afirmó el viernes 2 el vocero de la Suprema Corte de Justicia.

Lola: ¿qué pasó? Por Eduardo Sanguinetti

http://www.republica.com.uy/

En Argentina y Uruguay, el asesinato de la niña argentina Lola Chomnalez caló muy hondo. Este terrible homicidio que se replica en miles de chicas como Lola, menores de edad, me lleva a sentir y meditar en intuición y sensibilidad.
Las palabras del jefe de policía de Rocha, al encontrar el cuerpo sin vida de la niña (“es un caso muy complicado”) devienen en que medite y manifieste que este señor tenía razón. ¿Ningún periodista le preguntó por qué aseveró algo así?
Me pregunto, como se preguntarán ustedes: ¿por qué la mataron? Si fueron todos estos hombres que están siendo indagados, trabajadores de la zona de Valizas o cercanías ¿por qué no hubo abuso sexual? ¿No la habrán vendido a Lola? Si ha sucedido esto, debe ser alguien con contactos en los poderes, que tiene sus vasos comunicantes con los proxenetas, habilitados al comercio de menores, trata de blancas o como se prefiera denominarlo, con total impunidad, desde sus simuladas empresas de contratar mujeres menores de edad.
Dicen que la asesinaron un domingo, luego un sábado; ¡ah! no existe rastro de ADN en las uñas de Lola, nada que nos lleve a una pista, nada. No creo en psicópatas extraños sueltos por las playas de Valizas; no lo creo. La clave se encuentra en otro sitio, no tengo idea dónde, pero no en estos indagados a repetición, los “perejiles de siempre”. Sucede, además, que se puede abrir un panorama que complique a los que usan y abusan de su posición de poder: toda la lacra que paga por abusar de menores.
La carta del intendente de Rocha me parece demasiado superficial, mediocre; queda bien con todos menos con la niña asesinada. No olvidemos que estamos hablando del horrendo crimen de una menor impecable en su vida, como estudiante, deportista, buena amiga de sus amigos, sana y con un futuro que ya no será, como relataban los medios.
No ignoramos que la trata de personas, en este caso menores de edad, es una atroz rutina que en el planeta parece estar a la orden del día y pareciera no haber modo de terminar con este flagelo. Si alguien es un sospechoso puntual, quizás no lo demoran demasiado, no vaya a ser que hable y quién sabe adónde iríamos a dar: con los “peces gordos” como se los denomina en el argot popular. ¿Por qué tanto temor? El asesino es un demente, sin dudas, pero ¿enviado como sicario por otro demente? Equivocarse siempre es una posibilidad, claro, pero no descarto nada.
Posibilidad desmesurada ante la incertidumbre que plantea el caso. Se abre un abanico de posibilidades que no se están tomando en cuenta. ¿Lola sabía “algo” sobre “alguien” o un grupo, que operaban en asuntos delictivos y eso la llevaría a ser asesinada? No soy un Sherlock Holmes, ni lo quiero ser, pero si el caso es complicado, demos espacio a todo lo que la imaginación nos lleve; creo es justo, por Lola y por todas las niñas que son asesinadas en ambas márgenes del Plata.
Todo me parece de una morosidad y morbosidad aberrante; pero no dudo que algún cabo suelto existe. La historia debe ir por otro lado. Y el padre, con su hija muerta, dice “desconfiaba del marido de la madrina”. Me pregunto, como muchos/as se preguntarán: si realmente desconfiaba, ¿por qué la envió a la gurisa a esa casa? Disculpen, pero este asesinato me golpeó, como —supongo— ha golpeado a todos los seres que desean una justicia que accione de manera independiente, en coraje, idoneidad, capacidad y sin condicionamientos.

LOLA La caja buitre Por Roxana Sandá

http://www.pagina12.com.ar

INTOXICADA La muerte de Lola Chomnalez volvió a abrir una caja de Pandora mediática que explota la imagen de la adolescente a niveles de repudio. Se llenan horas de aire hasta convertir el caso en un festival grotesco que avala con múltiples relatos la violencia de género. Pese a que la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual es clara en el tratamiento de casos que involucran a menores, la irresponsabilidad comunicacional sigue entendiendo la normativa como materia opinable.

Se supone que el caso Lola Luna Chomnalez dará tela para cortar durante algunas semanas más. Al menos eso es lo que sugiere la mayoría de los medios sin sutilezas, al contrario, voraces de una voracidad capaz de deglutirse a una familia entera, la de Lola, con tal de hallar “cosas diferentes”. Indicios de algún suceso inexplicable que siga conduciendo hacia el derrape del morbo, para poder transformar la muerte de una adolescente en la consecuencia espantosa de otros secretos intrafamiliares inconfesables. Eso quisieran. En el mientras tanto hay que llenar horas de aire armando y desarmando el perfil de una chica que la pantalla convirtió en cuestión de días en un frankenstein mediático, un montón de retazos torpemente pegados que no la reflejan y ni por asomo hablan de ella en su verdadera esencia.
Lola apareció muerta cuando faltaban pocos días para darle vuelta de hoja al año que se iba y desear en uno o mil brindis que los anhelos se cumplan, muy lejos de imaginar de cuántos modos opera la violencia contra las mujeres. La que se le cruzó a ella en una caminata por la playa delata a gritos un sistema jerárquico patriarcal que se sigue imponiendo a fuerza de sangre y disciplinamiento hasta la muerte, si fuera necesario. Habla también del desprecio sistemático por la vida de niñas y mujeres que lo caracteriza. Es ese punto negro del relato machista que describe “todas las mujeres son iguales”, sin importar horarios, condiciones sociales ni actitudes. Lola, Melina Romero, Angeles Rawson, Pepa Gaitán, Nicole Sessarego Bórquez fueron una y nadie en ese segundo exacto en que fueron detectadas para obligarlas a callar, obedecer, dejarse hacer o pagar con daño y muerte la insumisión, como les ocurrió a cada una de ellas. Los lugares comunes surgen después, cuando el drama toma estado público y la irresponsabilidad comunicacional arma un banquete en mal estado que avala con múltiples interpretaciones la violencia de género.
“El peor final: encontraron muerta a Lola Chomnalez. Habría sido abusada sexualmente”, publicaron algunos medios minutos después de conocerse el desenlace de la búsqueda. Lo hicieron porque la posibilidad del costado sexual suma y porque, aun cuando el rumor inicial fuera incomprobable, qué otro motivo podría existir en el imaginario express si las damnificadas son mujeres y si en un dos más dos se trata de chica joven, bonita, de buena familia, paseando sola en un balneario despoblado a horas de la siesta. El tratamiento siempre es tendencioso, con las salvedades del según para quién, como le sigue ocurriendo a la memoria de Melina Romero –entre paréntesis, no hay detenidos por el crimen, en una nueva actuación bochornosa de la Justicia–. En una columna para este diario, la especialista en temas de infancia, Claudia Chaparro, se refería a otras grietas que los medios soslayan. “Ayer, el portal de un diario argentino exhibía una nota titulada: ‘Quién era Lola Luna Chomnalez, la chica argentina que apareció muerta en Barra de Valizas’. Esto se contrapone con la mirada que otro importante diario tenía sobre Melina, la adolescente asesinada en septiembre de 2014: ‘Una fanática de los boliches, que abandonó la secundaria’. Las dos notas se refieren a la vida personal de las chicas y, de manera distinta, ponen foco en cuestiones íntimas, en sus redes sociales y las opiniones de su entorno, como intentando hacer un paralelo entre la forma de vida y el modo en que la perdieron.” Hasta que a Melina la soltaron porque dejó de sumarle puntos al rating, conductores televisivos seguían preguntándose “qué hace una chica sola a esas horas en los alrededores de un boliche”. Con Lola otras gallinas cacarearon: en tanto Mercedes Ninci cuestionaba que anduviera sola por la playa, Mariana Fabbiani respondía mosqueada “bueno, salió a caminar porque era una chica que tenía vida interior”. Juegan estas dos, como en tantos otros envíos, un juego esquizofrénico entre el escarnio y lo moralizante, según la muerta de que se trate, porque sus miradas neopalermitanas, lejos de querer analizar y visibilizar los procesos de vulnerabilidad, prefieren chapotear en otras cuitas que aseguren la venta en pantalla plana. “Periodistas y comunicadores tenemos una responsabilidad insoslayable e impostergable en la revisión y transformación de la cultura de la impunidad y complicidad que rodea los crímenes mediatizados y no mediatizados, así como la desnaturalización de las violencias cotidianas”, advierte María Belén Rosales, coordinadora del Observatorio de Medios, Laboratorio de Comunicación y Género de la Facultad de Periodismo de la Universidad Nacional de La Plata.
Desde la aparición del cuerpo, las imágenes de Lola son exhibidas de la mañana a la noche en noticieros, en programas de debates ruidosos de vuelo bajo, entre hipótesis desafortunadas que no vale la pena reproducir. El escrache mediático al marido de la madrina de la adolescente no tiene vuelta atrás, más allá de que continúe vinculado a la investigación. La Red Internacional de Periodistas con Visión de Género en Argentina (Ripvg) expresó en un comunicado su solidaridad con la familia de Lola y cuestionó el tratamiento “de algunos medios, que, en forma de debates, paneles, comentarios varios invade la intimidad de la familia sin que haya ningún aporte informativo trascendente. Se exhibe, sin ninguna necesidad ya que no se la busca, la imagen de la joven vulnerando su memoria”. La nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual es precisa sobre el tratamiento que deben recibir los casos que involucran a niñas, niños y adolescentes en los medios, pero en líneas generales es ignorada, como si se tratara de una materia opinable y no de una normativa con carácter nacional.
En Uruguay, el caso tomó estado de conmoción entre las organizaciones de mujeres. Las activistas de Feministas en alerta y en las calles realizó una concentración en Montevideo, en repudio al femicidio de Lola, junto con otros casos que ocurrieron en las últimas semanas. “En Uruguay cada 9 días un hombre toma a una mujer, a una chica o a una niña y en algún momento, antes y/o después de abusarla sexualmente, intenta asesinarla. Cada 15 días una nueva muerte alimenta la crónica roja”, describe la organización en su página de Facebook. “Según la primera Encuesta Nacional de Prevalencia sobre Violencia basada en género, siete de cada diez mujeres (700.000 mujeres) relataron haber vivido, en algún momento de sus vidas, algún tipo de violencia de género, ya sea, sexual, física, psicológica, y/o patrimonial. Son estadísticas que tienen nombre y rostro. Por eso exigimos leyes que condenen este tipo de violencia específica, endémica, injusta y atroz. ¿Cuántos femicidios más tenemos que esperar?”

viernes, 9 de enero de 2015

Indagan otra vez a familia de joven asesinada

 CASO LOLA


Principal sospechoso del caso Lola quedó en libertad al no haber elementos contundentes en su contra; la investigación vuelve al entorno familiar de la joven



Luego de ocho horas de interrogatorios, la jueza Marcela López decidió dejar en libertad al hombre que hasta ayer era el principal sospechoso por el homicidio de Lola Chomnalez, la joven argentina de 15 años que desapareció de Valizas (Rocha) el domingo 28 de diciembre, y fue encontrada muerta y enterrada en una duna en la playa el martes 30. El sujeto que coincidía con el identikit difundido por la Policía fue liberado al no haber pruebas contundentes para incriminarlo. Ese nuevo fracaso en la línea de investigación hace que la hipótesis inicial, que apuntaba al entorno familiar, vuelva a cobrar fuerza.
Cuando se encontró el cuerpo de la joven el caso apuntó casi de inmediato a su madrina y la pareja, quienes habían alquilado una casa en Valizas. Sin embargo, ambos fueron dejados en libertad una vez que se sometieron a interrogatorios. En ese caso tampoco hubo elementos científicos para acusarlos. Sin embargo, desde el comienzo la jueza y los investigadores estaban convencidos de que el asesino de Lola estaba en el círculo íntimo.
Fuentes de la investigación recordaron ayer a El Observador que en sus declaraciones, la madrina y su pareja mostraron “poca afectación” por la muerte de la joven. Además, ambos se negaron a ser sometidos a pericias de la Policía, como la de ser grabados con video para que un semiólogo los analice, y pasar por un detector de mentiras. Por otra parte, los investigadores insisten que en la teoría criminalística un homicidio con violencia, como en el caso de Lola, existe detrás algo personal. Es decir, quien haya cometido el delito tenía deseos extremos de matarla, por lo que se puede descartar la hipótesis de robo. La violación ya fue desechada por las pericias al cuerpo. La autopsia determinó que la muerte fue por asfixia, pero además que luego de muerta la intentaron degollar, lo cual implica ira del atacante sobre la víctima.
Días atrás, un tío de Lola Chomnalez que vive en Estados Unidos se reunió con la madrina de la joven y su pareja. Luego de una larga conversación, el hombre dijo a policías que tras esa charla constató las enormes “contradicciones” de quienes hospedaban a su sobrina en Valizas, según pudo saber El Observador.
Cuando los familiares de la adolescente quedaron libres, la investigación se detuvo en aclarar cómo fue hallado el cuerpo. El relato del hombre de 50 años y su hijo de 14 sobre cómo llegaron al lugar donde estaba el cadáver generaba dudas en la Policía. Sin embargo, tampoco surgieron de allí elementos concretos para avanzar en la resolución del caso.
Luego de escuchar a varios testigos más, se difundió el identikit de un hombre que fue visto detrás de Lola el día de su desaparición. Esa persona fue la que ayer declaró en Rocha, y sobre la tarde quedó en libertad. Para los investigadores era el principal sospechoso, y todos quienes habían escuchado a los testigos tenían la plena convicción de que confesaría el crimen. Sin embargo, ello no sucedió, ni tampoco se encontraron elementos contundentes para procesarlo.
Ahora el rumbo de la investigación vuelve al inicio, y para eso el cuerpo de profesionales que trabaja en el caso procura tener pruebas claras.
Ayer, la jueza López ordenó analizar algunos objetos que se encontraron cerca del lugar donde Chomnalez fue encontrada muerta, como una prenda masculina, una tabla con cabellos que aún no se sabe si son de la adolescente y la colilla de un cigarro que fueron entregados por la Policía Científica que está trabajando en la zona.
Ni el pescador que encontró el cuerpo, ni el carpintero –que dijo haber visto a una persona cerca del lugar donde fue hallada la joven–reconocieron al hombre del identikit, que era señalado como principal sospechoso del homicidio. La jueza solicitó también un careo con el albañil que invitó a este hombre a trabajar en el arreglo de un techo de una casa de Valizas, porque se quejaba de que no tenía suficiente dinero. Pero ninguna de las instancias arrojó indicios nuevos.
Al retirarse de la audiencia judicial ayer en Rocha, el abogado defensor de la familia de Chomnalez, Jorge Barrera, aseguró que a diez días de la desaparición de la joven argentina no aparecen las respuestas que la familia “se merece” y las que él esperaba. La familia de la víctima, dijo el profesional, no cesará en la búsqueda de resultados definitivos para lograr “verdad y justicia”.

Jueza deja caso Lola Chomnalez; presentó certificado por lumbalgia, El Conejo demandará a la prensa


La magistrada debía permanecer de turno en el juzgado hasta este sábado, pero se retirará un día antes. El 11 asume la titular: Silvia Urioste.



La jueza Marcela López, quien hasta ahora llevaba el caso Lola Chomnalez, presentó un certificado donde consta que padece una lumbalgia y por tanto se alejará de este y otros casos un día antes de lo previsto. La magistrada estaba de turno en el Juzgado de Rocha hasta este sábado 10.
Mientras tanto, asumirá la doctora María Camacho y desde el martes estará la titular de la sede judicial, la jueza Silvia Urioste.
La investigación por el caso Lola volvió a foja cero tras la liberación de quien era el principal sospechoso para la policía, un lugareño de Valizas apodado "El Conejo".

Este hombre declaró varias horas en el juzgado de Rocha. Para la Policía era el hombre del identikit, la única pista firme que seguían los investigadores luego de varias detenciones infructuosas.
Sin embargo, la jueza Marcela López lo dejó en libertad al no tener pruebas que involucraran al hombre con la muerte de la adolescente argentina.

En la sede penal hubo rondas de reconocimiento con testigos, pero ninguno identificó a "El Conejo".
Uno de los puntos centrales de la indagatoria fue el origen del dinero con el cuál el hombre compró comida para sus compañeros.
Ante la jueza, ratificó que una parte del dinero la "encontró en la playa" y la otra se la dio su madre.
A la salida del juzgado, el abogado del detenido, Ángel Sosa, dijo que El Conejo no fue detenido por la policía sino que él mismo se subió a un patrullero al saberse buscado.
Sosa, criticó el manejo de la prensa sobre este caso y afirmó que su cliente iniciará acciones legales contra los medios que lo mostraron como asesino.
Por su parte, el abogado de la familia de Lola Chomnalez, Jorge Barrera, dijo que no está conforme con los resultados obtenidos hasta ahora.