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domingo, 17 de mayo de 2026

HIJO DE MÍ MISMO Por Dr Leiza De Los Santos

   



Vivo mi vida a mi manera .

Siendo yo.

Absoluto.

Auténtico.

Hijo de mí mismo.

De mis costumbres.

Elegidas libremente por mí.

Y de mis tradiciones

Heredadas y vividas por sangre y por crianza.

Venidas de la raíz de mi tierra.

Las costumbres milenarias de mi gente.

Gauchos mestizos de a caballo y de pata en el suelo.

Hacedores de su historia y de su tiempo .

Historia viva de mi gente.

De nuestra Historia.

Símbolos de Gloria .

Siempre.

LA ELUSIVA TRANQUILIDAD Por Dr Leiza De Los Santos

   



No desde mi escritorio.

Desde mi mundo escribo.

Al sol y al viento. Pisando pasto.

De botas, bombachas y poncho, medito y escribo .

Dice un dicho paisano: " Yo pago por la tranquilidad." .

No es que pague con plata, como puede pensar un ignorante de nuestro lenguaje. Paga en sentido práctico, dejando de lado muchas cosas de su vida y de su comodidad para mantener su serenidad interna y externa tan esencial a nuestra manera de ser.

No somos seres extraños .

Somos gente de campo.

Somos seres en equilibrio con su mundo y su ambiente tradicional.

Todo animal para poder vivir y desarrollar en plenitud todas sus capacidades, todo su potencial, necesita tres cosas básicas.

Comida, espacio y tranquilidad.

En situaciones de alteración de su ambiente restringe comida y espacio vital para priorizar, mantener y aún defender la tranquilidad.

" Cuando comas , no hagas ruido, come en silencio, trata de no llamar la atención a nadie porque " el que come en silencio come dos veces.".

" Nunca escapa el cimarrón si dispara por la loma " dice en el inmortal Martín Fierro .

En estos tiempos en que la gente vive más de la morbosa curiosidad e intromisión en lo ajeno que de ocuparse de lo propio, lograr vivir alejado del ojo ajeno sin perder calidad de vida, sin encerrarse tras las murallas es todo un desafío, casi una aventura .

Lograr vivir en el mundo sin que te vean y sin que te sientan. Es lograr algo casi imposible. Pasar desapercibido.

Para que no te molesten.

Nada más.

Paradójicamente, el hombre que quiera ser independiente, a pesar de tener todo para vivir tranquilo, está en la misma situación que el animal en la naturaleza.

En el campo abierto.

En el monte

Que si logra sobrevivir es gracias a su poder de difuminación. A su capacidad de mimetización.

Sin molestar a nadie, solamente para poder hacer su vida tranquilo, debe vivir huyendo del ojo y de la voracidad ajena.

Especialmente la humana.

Que no es un animal más.

Es el peor de todos los seres.

El asesino de todos.

Es la Bestia humana.

Destructor de todo.

De su mundo.

De su ambiente

Del Mundo entero.

Que para lograr, en su demencia absoluta, la victoria pírrica de destrucción del enemigo destruye el Mundo aunque se destruya a sí mismo.

En especial a sí mismo.

Cómo pretender entonces nosotros los paisanos luchar para tener y mantener un espacio y un ambiente propio para vivir eternamente en paz si estamos rodeados de la locura asesina de los seres humanos.

Como dicen los quechuas " el runa uturunco está entre nosotros " .

El Hombre asesino está entre nosotros.

O como dijo nuestro gran Clemente Estable, al dar una conferencia en el Teatro 25 de Mayo en Rocha, después de la Segunda Guerra Mundial:

" Vengo de Europa, la cuna de nuestra civilización, donde están las inteligencias más estúpidas ".

martes, 12 de mayo de 2026

MEDITACIONES . EL ENEMIGO EXTERNO COMO NECESIDAD. Por Dr Leiza De Los Santos


   

Alguien me dijo un día:

" No hay enemigo más cruel que la realidad" .

Con los años, estudiando lo absurdo, pude entrar en su alterado proceso mental y entender su pensamiento...

Encontrar un enemigo externo para echarle la culpa de todos sus fracasos.

Del fracaso de su vida.

De su vida perdida !!!

Para que su mundo de excusas se mantenga en pie.

Para que sus ideas sigan teniendo sentido.

Aunque estén fracasadas. Muertas.

No importa.

Las tiene que mantener vivas para darle sentido a su vida.

Necesita hallar un enemigo.

Lo necesita como el pan.

Y si no existe lo tiene que crear, inventar uno !!!

En eso le va la vida.

Lo otro es tener que enfrentarse al peor de sus demonios.

Tener que reconocer la propia verdad.

Tener que reconocer su propia incapacidad .

Tener que echarse la culpa de sus fracasos a sí mismo !!!

Es demasiado.

Preferible el enemigo externo.

Mil veces.

No te le mueras nunca , odiado enemigo imaginario.

Del fracasado. Del incapaz.

No le faltes nunca.

Porque de ti depende su mundo .

Su autoestima.

Hasta su vida.

Porque eres, paradójicamente, lo que le da sentido a su vida ... "

MEDITACIONES. LA MÁSCARA COMO RECLAMO Por Dr Leiza De Los Santos





Como Médico Veterinario soy un puente entre los humanos y los animales.
Y  desde mi conocimiento y experiencia observo y medito. 
Identificarse con un animal no está malo.
Encontrar que un animal nos simboliza y representa no está mal.
Es el antiguo Nahual de nuestros indios.
¿Qué Gaucho no se pega a su caballo, a su perro ? 
Y laicamente los adora.
Pero de ahí  a autopercibirse animal hay un rato.
Usan máscara .
Algo externo.
Se exponen para que los vean.
Se exhiben.
Tratan de llamar la atención. 
No se van al campo o al monte. 
A vivir como animal .
Van donde hay gente reunida para que los vean.
Buscan la aceptación y la validación humana. 
Si fuera algo realmente interno no necesitarían nada externo. 
¿Cuál es la razón entonces? 
¿Por qué lo hacen? 
Estamos en la época de las mascotas,  de los " perrhijos ".
Queridos.
Amados.
Como sus padres les prestan tanta  atención a las mascotas quieren convertirse en mascotas.
Ocupar el lugar de las mascotas .
Están pidiendo atención a gritos.
Pero cuidado.
Del reclamo al delirio hay un paso.....
Basta cualquier sustancia que altere la realidad.... 



domingo, 10 de mayo de 2026

LA CONJURA DE LAS MARIPOSAS PERENNES (poesía- sonetos) Darío Amaral




A Elena, mi madre; a Clara, mi hija.

(*1) PIZARNIK,  O LA NOCTÁMBULA

Me habité en la penumbra de un espejo
donde el insomnio ungía mi osamenta;
cada reloj, vorágine violenta,
cedió un lirio mortal sobre mi cejo.
Fui huésped del abismo y su cortejo,
sacerdotisa de la sed hambrienta;
mi voz, ceniza lúbrica, y "dolienta" 
ardió como un salterio contra el rejo.
¡Oh noche! que bebí de tus cátedras
el ácido fulgor de la locura,
y hallé en cada silencio una agonía.
Mi infancia aún desangra sus violetas;
yo fui la exiliada de mi hondura,
la que murió de sí, mientras vivía…


 (*2) IDEA, O LA CONJURADA

He mendigado sombras en la bruma,
no de un Montevideo exhausto y amarillo;
mi corazón, gastado campanillo,
tañó su sed en cárceles de espuma.
Amé como quien cava y bien rezuma
en la feroz liturgia del cuchillo;
cada beso dejó oscuro su anillo
sobre la pobre carne que se abruma.
Yo conocí la fiebre de la espera,
el lento luto de los calendarios,
la sal que deja el tiempo en la ternura.
Y aunque mi voz parezca pasajera,
arden aún mis huesos solitarios
bajo el hollín mortal de la escritura.



 
 (*3) MAROSA, O LA DESHOJADA

Yo desnudé magnolias en la noche
y oí crujir los lirios en mi sangre;
cada jardín, voraz, sacrílego, exangüe,
mordía con su polen mi derroche.
Fui cierva, vid, relámpago y fantoche
del húmedo esplendor que todo gangre;
mi corazón, noctívago y "melambre",
ardió bajo las uvas del reproche.
¡Oh madre tierra!; yo dormí en tus musgos
con un temblor de bestia enamorada,
sorbiendo el vino negro de las rosas.
Y aún llevo entre mis párpados augustos
la lenta desnudez alucinada
de los frutos que gimen en las cosas.



 (*4) CIRCE, O LA LUMBRE 
 
He conversado a solas con la tarde
mientras el mundo cruje en sus exilios;
sobre la humilde piel de los ladrillos
mi sombra cede un resplandor que arde.
Yo vi la historia alzar su dios cobarde
y hundir la sal mortal en los sencillos;
cada ausencia pobló mis labrantíos
con un silencio que en la sangre arde.
Pero te hablo, ¿me oyes?, desde el fondo
de esta materia frágil y encendida
donde el dolor aprende su ternura.
Y en el pequeño fulgor del mundo hondo,
mi voz, apenas lámpara vencida,
te busca para salvarse en tu figura.





  (*5) LISPECTOR, O LA ALADA

Yo descendí al reverso de mi entraña
como quien abre un pájaro en la sombra;
cada palabra, ciega y que te nombra,
cedió un fulgor de fiebre en mi maraña.
Fui extranjera en mí, perpetua y huraña,
vi cómo el ser se quiebra y se desombra;
mi pensamiento, lóbrega alfombra,
cubrió de sal la noche que me daña.
¡Oh conciencia!; vorágine y desvelo,
yo te escuché crujir bajo la carne
igual que un dios oculto en la locura.
Y así viví, ardiéndome en el hielo,
buscando en cada abismo descarnarme,
para esgrimir mi oscura quemadura.



(*1)PIZARNIK: Alejandra Pizarnik, (1936-1972), poetisa, ensayista y traductora argentina.)

(*2)IDEA: Idea Vilariño, (1909-2009), poetisa, ensayista y crítica literaria uruguaya.)

(*3)MAROSA: Marosa di Giorgio, (1932-2004), poetisa y narradora uruguaya.)

(*4)CIRCE: Circe Maia, (1932), poetisa, docente y traductora uruguaya.)

(*5)LISPECTOR: Clarice Lispector, (1920-1977), escritora, periodista y traductora ucraniana-brasileña.)










            PA(T)RIA DE BIBLIOTECA     (hexadecasílabos)

“Concebí al paraíso como una suerte de biblioteca.” (Borges)

Haz de polvo conjugando verbos del saber silente,
anaqueles ponderando glifos que un olvido augura; 
códices que murmuran ecos de un latín omnisciente. 
Penitencia de encumbradas páginas y arquitectura
de altas cúpulas amparando un arca sin testamento.

Polillas del hastío adoctrinan acerca la carcoma,
lámpara átona que asoma su iris al ángelus frío;
índices y pergaminos, bríos de un escriba en coma
que exhuma un aroma a ruina, cuero, lignina y desvío 
a pixeles y silicio de un neotestamento...

Biblioteca paria, ultrajada por la aurora efímera
de sintaxis donde el bit impera y la red no se acalla;
fé sin espera, cartógrafo sin más atlas, metralla
de salva alelada, zumo turbio y virtual del sediento. 

Mas, quien arriesga colar el alma por tu leve hendidura,
ágora de fervores y un alma mater sin censura;
donde quietud y logos pulsan musas de ruiseñores:
cánticos que perdurarán sobre la cima del viento.

Junto al imperio fatuo de ese otro tiempo inadvertido, 
Ovidio y Virgilio sueñan postrados en la penumbra, 
ansían, como encumbran, para sí, un más alto cometido
en el sinsentido de hombre de hojalata que se herrumbra, 
bajo una lluvia de algoritmos y astros sin firmamento. 

 

Darío Amaral, docente y autor uruguayo, nacido en Rocha en 1974; estudió literatura en el IPA, (Montevideo). Sus cuentos, ensayos y poemas han sido publicados en diversas antologías, revistas literarias y periódicos de Uruguay, Argentina, Chile, México y España.

Participó en seminarios y talleres de lecto-escritura, en programas televisivos y radiales de cultura general y en el Proyecto Cultural Uruguay Te Leo, auspiciado por el MEC.

Recientemente obtuvo el Premio Nacional Constancio C. Vigil de narrativa.

Obras: Cuentos de Felisberto Hernández,(Ediciones MEC-2012); El Estampido de la Entraña Oriental,(Irrupciones Grupo Editor-2018); Confesiones de un Oriental Cuerdo en Desacuerdo,(Irrupciones Grupo Editor-2019); La Melancólica Oquedad del Caracol Ermitaño,(Editorial La Coqueta-2023); Los Centinelas del Cordón,(El Viento Editor-2025).






                                                                                   Darío Amaral