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martes, 4 de abril de 2017

COMUNICADOR ARGENTINO JORGE LAPLUME “ME DA PENA LA INVASIÓN DE LA TELEVISIÓN ARGENTINA PORQUE FRENA MUCHO LA PRODUCCIÓN DE LA CULTURA LOCAL”







Escribe Juan José Pereyra Twitter@juano500


AUDIO AL FINAL DE LA NOTA
(SE PUEDE DESCARGAR)

Es argentino, es Licenciado en Comunicación y Publicidad y está radicado en La Paloma, en Rocha, don Delia, su señora, desde hace seis años.
Cuando tenía 25, ya terminando la carrera y aún de novio, decidió dejar Buenos Aires y mudarse a Bariloche donde desarrolló su carrera en su especialidad y se convirtió primero en productor y luego en conductor de televisión.
Cuando Jorge cumplió los cincuenta, ambos quisieron cumplir el sueño de vivir junto al océano y terminaron eligiendo el mar y las playas de Rocha y se instalaron en La Paloma.
Su programa de televisión Derrochando, que está comenzando su sexta temporada, es un espacio que promueve y difunde la actividad del departamento en lo turístico, lo comercial y cultural.Muchísimos artistas rochenses, los consagrados y los que empiezan, han tenido siempre su lugar en su programa.
Jorge Laplume estuvo en Hay otra historia, el programa de Radio Fortaleza.
Contestó todas las preguntas: habló de su infancia, de sus padres, su familia. Contó su fantasía de un día recibir un Clio (en su momento el máximo premio a los creadores publicitarios) y que se lo entregarían en el Madison Square Garden de Nueva York.
Contó historias de sus veinticinco años haciendo televisión en Bariloche y develó el secreto del por qué de la pelotita amarilla que lo acompañó durante años en Derrochando.
Muchas anécdotas en una charla cálida y profunda.
Les invito a escuchar a Jorge Laplume y descubrir facetas poco conocidas de este querido argentino que ya es parte de Rocha.
25 años en Buenos Aires...25 en Bariloche. ¿25 en La Paloma?
Laplume responde a todo, también de los desafíos que la tecnología pone hoy a quienes trabajan en esto de la comunicación.


sábado, 7 de enero de 2017

¿CÓMO VIENE LA TEMPORADA EN LA PALOMA? REFLEXIONES DE JORGE LAPLUMPE, CONDUCTOR DE TELEVISIÓN (DERROCHANDO) Y LICENCIADO EN PUBLICIDAD.


Leo que a Mar del Plata fueron miles de personas pero no gastan casi nada....¿y por acá, cómo andamos?
En la playa hay mucha gente, los Chiringos no dan a basto y en las rutas también se nota.
Algunos restó, de noche, explotan.

Pero.....
A ver....Haciendo notas para Derrochando en la playa me sucedió algo que nunca me había pasado: muchas personas se negaron, con muy mala cara, a no querer participar. Primera vez que me pasa en 5 años. ¿no hay ánimo de jugar? ¿estarán muchos "de trampa"? ¿están de vacaciones por obligación de tomarse los días?
¿Tendrá que ver un mal humor generalizado por las situaciones de los países, en lo económico y/o seguridad?

Y eso coincide con un "clima" general: la gente está mas ensimismada, menos eufórica. Muchísimo celular.
Y muchos comerciantes opinaron igual. Ni música al palo se escucha en los autos...
Da para un análisis sociológico...Como que no llegaron a soltarse para vacacionar.

¿viste cuando percibís la alegría y la euforia? Bueno, no es el caso.
Incluso en La Pedrera un par de restó y otros locales de ropa aseguran que hay gente, pero no consumen y se los ve poco caminando por la principal.
Los Super si, venden muchísimo.
En Don Rómulo jóvenes robaron un banco de madera de afuera y arrancaron un par de las lámparas del techo de la zona de afuera...Y decían que trabajaban pero no a full.

Otros Stands de la Solari, parecido. Como que la gente vino pero no con suficiente dinero para gastos generales.
Está raro. ¿Será como dicen en Punta del Este, acá también la mejor temporada de la historia.....?
Raro por donde lo mires...


domingo, 7 de febrero de 2016

El secreto poder de Tener Ganas. Jorge Laplume




Leía sobre las características de la serotonina.
Muy interesante cómo funciona esta llamada hormona, natural, del buen humor.

Y la vinculaba con actitudes y acciones de muchos jóvenes de hoy en día. Y no solo jóvenes, me retracto.

En circunstancias normales la serotonina surge y se dispara en nuestro organismo con acciones como las de hacer ejercicio, caminar, bailar, estar expuesto a la luz solar, y hasta incluso con las actividades sexuales, incluida obviamente la masturbación, ( "curiosamente" el semen expulsa también dosis de serotonina que pasan a la mujer en el acto sexual)

Es esa hermosa sensación de "está todo bien", aquel inconfundible relax con ese lindo cansancio que lo hace característico.

Listo, con esos datos se podría cerrar el tema con aquellos consejos...y a otra cosa.

Sin embargo, el hombre en su afán de "dame más" y de retorcido ambicioso, se puso a buscar "¿cómo merda podemos lograr todo eso y encima sacarle plata?" Sería genial cierta dependencia como negocio, pensó alguno acompañando la frase con el refregarse de las dos manos y una risotada sarcástica.

Ya de por sí, las bebidas cola, el café y los azúcares en general aportan serotonina...o sea que una manera habitual de "estimularnos" es más que aceptada socialmente.

Y hasta en medidas lógicas, ponele que sean parte del juego.

De esas opciones "externas", que cuestan plata, no mencioné mi preferida: yo me quedo con el chocolate, cuanto más negro y más puro, mejor. Sirve. Y no daña.

Pero ninguna se convierte en un reemplazo de la que genera el cuerpo ni tampoco en adicción, médicamente hablando. (Estoy dejando de lado el análisis del tema del alcohol en exceso, ya que no aporta serotonina aunque pareciera, porque estimula por un instante, pero sus otros factores desencadenan problemas posteriores)

Muchas veces surgieron notas o encuestas sobre la elección del chocolate por sobre el sexo, y la explicación pasa por allí. Da para muchos chistes sobre que el chocolate no ronca y varios etcéteras para potenciar su elección en muchas personas. No es mi caso. Para mi el chocolate es un excelente aliado....pero dejemos esa explicación para otro momento...

Ahora bien, el tema en cuestión pasa a ser los energizantes, tan en boga entre los jóvenes por su publicitario argumento sobre que te da fuerzas (o alas, dice uno en especial) cuando estás cansado y, si o si, tenés una entrega en la facultad mañana mismo...a papá mono no con esa banana...

Obvio que la principal promesa es levantar esa cuasi auténtica euforia a niveles que, sin andar en bici veinticinco minutos sin parar, sería más que imposible.
Tampoco, (lamentablemente...) ni siquiera el sexo salvaje, que por más que queramos, nos amodorra y chau negocio de seguir saltando a grito pelado consumiendo -que casualidad- más energizante aún....o engañarnos con cerveza como peligroso placebo.

Esa energía externa, tal como las que se venden para los celulares, sirven, pero arruinan la batería original.
El cuerpo humano, bastante inteligente el pobre, al ver que le meten serotonina a lo tonto dice: "ah, listo...yo iba a entregar unas buenas dosis, pero veo que ya hay de sobra, así que cierro la fábrica."

¡Y cierra la fábrica nomás!

Entonces, para que uno esté "bien" o "contento" necesita incorporar de afuera. Surge, en muchas personas, al faltarle, esa sensación de vacío, de nada me divierte, de estoy aburrido eterno.

La más simple explicación.

Estos productos no formarán parte del listado de drogas peligrosas, ni harán controles sobre su consumo. No alteran estados como otras, pero si producen algo casi tan grave: que para estar contentos, bien en una reunión de amigos, reírse inocentemente hasta que duela por alguna situación, o charlar horas y horas, bailar o saltar, y también poder asumir que cuando el cuerpo está cansado, lo que pide es descanso, para todo eso y más, los de mi generación no necesitábamos más que una cosa: ganas.

jueves, 4 de febrero de 2016

Cuestión de energías. Por Jorge Laplume


Insisto. Es cuestión de energías. Para muchos será muy ingenuo mi pensamiento, pero funciona. Cuando se puso de moda "El Secreto", ese libro de "autoconvencimiento" y la energía cuántica y todo eso, todo el mundo se tiró de cabeza.
Existe, pero no es tan sencillo.
Estoy recontra convencido.
Y mi post puede tener muchos destinos, pero acá hace referencia a las energías que tienen nuestros balnearios en verano.
Ya en septiembre se avizora, siempre, una pésima temporada...por los argentinos, por el precio de esto o aquello, por Brasil, por el niño y/o la niña....por H o por B..
Luego resulta que son solo 15 días, que no hay jóvenes, que hay demasiados jóvenes. Que no salen, que los restó abren pasado el 1 de enero...
Y así y todo, bendición extrañísima, sigue viniendo gente. "Más de lo esperado" confesión de muchos. "Inesperado" dicen otros.
Y los restós se llenan, y algunos no dan abasto. Y los súper funcionan muy bien....
Y llega el día que, absurdamente, dicen: "No doy más...no paro, no tengo descanso..." Y se agrega un "si, plata se hace, pero se la lleva toda los impuestos" (o el personal extra contratado para esos fines)
Y así, termina enero con confesiones tipo " hasta el 9 se trabajó bien" aunque aseguran que en promedio todo ese primer mes superó al del año pasado...
Ahora viene carnaval "pero los gurises no consumen...y rompen todo...borrachos, tirados en las calles" me dijeron ayer...
Todo va por la energía...y las ambiciones también.
Uno me dijo: "mi jefe no va nunca al negocio, entonces yo si no quiero no voy tampoco" textual...al rato aquel jefe apareció y me lloró su desgracia: "la gente no quiere trabajar"
Hay quienes manejan esa energía con coherencia y los ves, de perfil bajo, y que están saliendo airosos. Hasta un viajecito caribeño van a lograr. Tranqui.
Otros mascullan lo desastroso -una vez más pero siguen insistiendo- de la temporada...si, toda la temporada....
Hay un caso extremo: librería en la playa. Ahora, con tanto reader electrónico, o kindle, es más que obvio que deben haber bajado estrepitosamente las ventas de los de papel...se queja, y se queja, y se queja...es mi sexto verano, y se queja exactamente igual. O más.
Pero sigue con lo mismo una y otra vez.
Energía en algo que no sirve...agota, o enferma.
O le va bien y quiere aparentar que no.....agota y enferma.
O es eterno quejoso, sea lo que sea....agota y enferma.
Gente tóxica dice Bernardo Stamateas...
Rocha tiene mucho de gente así. No te digo que todo deba ser una fiesta....pero también te digo ¿por qué no?
La temporada es un reflejo de cómo queremos que sea. Le ponemos energía positiva, y un poco la podemos rumbear. Obvio que si Argentina tiene restricciones o Brasil devalúa, se hace más difícil.
Pero se me ocurre inventar una frase: La fe mueve montañas...suena linda...
Adaptémosla y adoptémosla para nuestra vida.
Nada de mascullar broncas, insistir no es de densos sino de empecinados...
Si algo no funciona, es que algo debemos cambiar....
Un amigo acaba de fallecer. Sin conocer en detalle su historia, "predije" hace años, un final lógico: un pan de Dios, un puro corazón como él, soportó absurdamente mucho "ninguneo" de sus superiores y algunos pares.... Ponía energía para sobrellevarlo y tener trabajo. Nunca una explosión que pusiera límites. Y todos lo queríamos aunque "percibíamos" alguna injusticia.
Poco después, pasado a retiro, la vida le pasó factura y no tuvo más esa energía. Se agotó y enfermó.
Una pena.
Pasa en hombres y mujeres, pasa en empresas, pasa en lo cotidiano.
Cuestión, sí o sí, de energías.

domingo, 24 de enero de 2016

¿Cómo pinta el verano? Jorge Laplume


Licenciado en Publicidad y Ciencias de la Comunicación, escritor, periodista, conductor televisivo con veinticinco años de trayectoria en Bariloche.
 Jorge Laplume es un argentino radicado en La Paloma y conduce desde hace varios años el programa Derrochando en canal 8 Señal Regional Bienvenido al Blog!
 
Voy a tratar de hacer un análisis de cómo va la temporada...no es nada fácil, pero nunca lo fue.
Si nos guiamos por detalles como lo difícil que es conseguir estacionamiento en el centro, deberíamos decir que hace rato no está La Paloma y La Pedrera con tantos autos. También, contra varios pronósticos, muchos más autos argentinos de los esperados. Por otro lado, hay restós que revientan de gente, y otros vacíos. En las notas a los turistas, muchos confiesan que no salen a comer afuera, sobre todo "para ahorrar". Por eso así como hay muchos autos en la calle, no hay mucha gente caminándolas. A decir de un par de comerciantes, que trabajan bien, se han quejado que lo que ganan se esfuma frente a DGI o BPS. Incluso gente de confianza confesó que seuguramente agosto haya sido más rentable que enero.
El incremento impositivo y la incorporación extra de empleados juegan en contra.
Lo que si mejoró notablemente es el servicio de los chiringos en las playas: abrumadora mejora en la calidad de sus construcciones, baños, luz...un lujo que nos debíamos. ¿Los precios? Parejos, y digamos aceptablemente lógicos en su mayoría. Igual, aseguran que hasta el 9 de enero se trabajó muy bien, y luego descendió abruptamente.
"Gente hay, pero no gastan demasiado" es la conclusión común.

También muchas actividades, que sumados a todos días de clima más que atractivos, indicarían gran satisfacción de los visitantes.
Mucha música gracias a un vendaval de artistas (la mayoría de poco renombre, pero de incipiente talento) colaboran a que "siempre pase algo."

Sin ánimo de ofender a nadie, eso si, se ve falta de altura en muchas propuestas. La calidad en atención de algunos lugares está muy por debajo de lo esperado. Ese es un aspecto obligado a mejorar. También definí a esta temporada como de perfil bajo. No hay el bullicio típico de una ciudad balnearia. No estoy a favor del desmadre y/o quilombo, pero sí se "siente" poco compromiso con ser motores de lo que la fiesta de veranear significa. Más música, más luz, más color. (Algunos coinciden en que el turismo, al ser mayoritariamente uruguayo, da ese perfil cuasi melancólico, sobre todo comparado con los ausentes de Brasil, o la extroversión de los argentinos).

Hay expectativas de más argentinos el segundo mes del año. Se ha difundido un rumor que ahora, al tener un dólar "previsible, real, y estable" muchos vecinos que no se animaron en enero, ya están preparando los bártulos para -atípicamente- llegar en febrero.

Así y todo, lamentablemente, también hay muchos locales cerrados. Algunos desde hace más de dos años. Una pena no contar con más negocios, vaya a saber por qué no alquilados.

La media de los entrevistados coincide con agrado en que los precios de las cosas, sobre todo de los supermercados, son hasta incluso mejores que en Buenos Aires o Montevideo. No hay quejas importantes al respecto. También aceptan que algunos pueden ser más elevados acorde al lugar donde están.

O sea, satisfacción más que grande de parte de los turistas. Sumamente felices.
Duda o pesimismo en la mayoría de los comerciantes. (No en todos, repito) por la pesada carga impositiva, y con controles a horas inapropiadas y poco gasto de los visitantes.

Hablando con gente de Turismo de Nación, le expresaba mi preocupación sobre falta de ideas que generen movidas en febrero, cuando más caen las visitas. Me dijeron que si...que se están haciendo cosas....(no coincido, o al menos no son evidentes)

Todavía falta más de un mes para el análisis final, pero a esta altura, ya marca tendencia.

martes, 5 de enero de 2016

EL VERANO YA NO ES LO QUE ERA Escribe Jorge Laplume


El verano cambió. No este verano con respecto al anterior sino comparado con varios más atrás.
Recuerdo de adolescente que planificar vacaciones, esos quince días soñados, era una aventura familiar. Desplegar mapas arriba de una mesa después de almorzar, o sacar pasajes con bastante antelación , escuchar comentarios de amigos que aconsejaban tal o cual ruta o dónde alojarse, verificar el estado del auto, hasta del sapito que echa agua al parabrisas, "por las dudas"
Era un desafío buscar un destino nuevo. Calcular si habría que llevar conservas o bronceador, no sea cosa que "allá" no hubiese.

Y se enteraba todo el barrio. No por Facebook. Sino porque se salía a las 5 de la mañana para aprovechar la fresca. Y el auto hacía mucho ruido en medio de aquellas silenciosas noches.
El verano cambió. Leer Gente o Siete Días era LA lectura de playa. Quién sale con quién, quién se animó a un audaz topless, qué se usa y que ¡ni loca!, y que político era fotografiado sorpresivamente en malla.
La gente estaba llena de adrenalina por sus vacaciones. Sacar fotos y hacer cola esperando el revelado en el día nos garantizaba volver a casa con testimonios concretos de haberla pasado bien.

Pero el verano cambió. Las redes sociales aquí también aportaron lo suyo. Las redes y los medios, a fuer de ser sinceros. Antes éramos más inocentes
Y no estaba mal. Creíamos cosas con menos condicionamientos. Si la tele lo decía, debería ser así. Palabra sagrada. Y la vida continuaba. Saltando sobre una ola o comiendo mariscos en el puerto. Habría chanchullos como siempre y en todos lados los hubo, pero eran bastante ajenos como para perjudicar aquellos gloriosos días de sol y playa. ¿Será verdad aquel axioma reflejado hasta por Homero Simpson, que "el conocimiento nos trae la infelicidad"?

Ahora estamos todos pegados al mismo teléfono como con el cual yo estoy escribiendo esto, (y sorprendido también de sus versátiles aplicaciones) Así todos estamos al tanto de todo. Y de mucho más también. Querramos o no. Ya sabemos de la vida de mucha gente con la cual no convivimos y ni quizás conozcamos. Sufrimos por cosas que no van a cambiarnos nada o que no podremos hacer ni lo más mínimo por remediar. Conocemos detalles de historias que no nos interesarían en condiciones "normales" y encima no aportan nada. O sí. Agregan incertidumbres, sonrisas, penas, emociones, todas ajenas y que, sin ánimo de no ser egoísta, no nos suman, sino que nos alejan de nuestro verdadero y real mundo cotidiano.
Y así es que, en muchos casos, se percibe el veraneo como un trámite más. Una obligación a cumplirlo, por ley, para decir que uno estuvo aquí o allá, que hizo tal o cual cosa, para vivir acelerado pero en otro lado, generando envidias infundadas, consumiendo absurdos tiempos no propios en vez de ser auténticos con uno mismo.
Yo, en mis vacaciones no necesitaba pasarme de la medida de nada para estar alegre. Yo no necesitaba contarle a medio mundo donde nos habíamos ido. Yo era feliz con estar caminando por una peatonal "mirando la gente pasar", visitando un museo o charlando con lugareños. O volver con un colorcito a bronce que nos levantaba el ego hasta que nos empezáramos a pelar. Eso era desdicha.
Hoy día, ese trámite como decía antes, se ve reflejado en fotos de "parrilladas que me mandé", " lo chiquito de esa bikini", o "selfies con un tipo que conocí y seguramente nunca más vea en toda mi vida" y que le ha quitado parte de la esencia al verano, la de descansar, conocer otras vivencias, hacer turismo en serio, nutrir la mente y tanto más.
Y todo esto viene a cuento por lo que se ve en estos días en la costa: mucha gente como zombies comprando lo que sea en los free shops, caminando sin emoción por una rambla nada más y nada menos que bordeando el fantástico mar, o yendo rápido y furioso a cualquier lado sin disfrutar los paisajes que pasan a mil por el costado.
Ni murmullos se escuchan en las calles. No hay sorpresa en las personas frente a los puestos de la feria, cuando deberían mirar maravillados esos talentos escondidos.
Salir a cenar se convirtió apenas en la necesidad fisiológica de ingerir alimentos. Y listo. ¿charlas de sobremesa? Cada día menos.

Ya sabemos todo. Conocemos todo. No hay sorpresa.
No, perdón….hay cosas para sorprenderse, lo que no hay son ganas de sorprenderse.

Hay veces que lees en ciertas caras el deseo- inconfesable, obviamente- de volver a casa, al ámbito conocido y rutinario. Porque en definitiva, ya se han convencido varias veces, de que aquel encierro los hace felices.

domingo, 3 de enero de 2016

Mis reflexiones tema "Ayer estuve en Chuy". Por Jorge Laplume


Licenciado en Comunicación,escritor,periodista,conductor televisivo con veinticinco años de trayectoria en Bariloche. Jorge Laplume es un argentino radicado en La Paloma y conduce desde hace varios años el programa Derrochando en canal 8 Señal Regional.
Bienvenido al Blog!



Debería aprovecharse ese "submundo" de la Av Uruguay (vereda brasileña) para filmar una persecución enfermiza entre un malo (un narco o un asesino, o simple ladrón) y un bueno (detective suspendido por maltrato policial, ponele) por una de esas cuadras, donde la mezcla de olores y aromas (desde extrañas brochette de "vaya a saber de qué", hasta inciensos de palo santo) inundan esos metros de devaluación vecina.
Chocarte con cientos de ávidos necesitados de comprar lo que sea, vendedores de pelotas luminosas saltarinas, remeras con inscripciones que nadie interpreta o bikinis al estilo carioca. También helados artificiales de máquinas más artificiales que prometen sabores naturales y artesanales.
En esa persecución se cruzarán con vendedores uruguayos hablándote en portugués, brasileños en portuñol y argentinos con su claro enunciado que todo es un regalo.

Claro, todo eso en una vereda. En la opuesta, más relajada, aquel poseedor de una documento argentino, disimula cobrando 150 pesos por prestarla para que un yorugua compre en el free shop. Este gordo despatarrado en una silla de playa que grita de no soportar más tanta presión, podría ser el nexo con alguna mafia de aquella película...y si...misteriosamente muestra un mazo de documentos como para ofrecer ese servicio.
Luego de idas y vueltas, el malo logra deshacerse de un pendrive con la info que el bueno busca: lo mezcla entre cientos que ya venden musica robada en mp3....uno a uno el bueno obliga a un vendedor desconcertado a probarlos...y toda esas canciones que jamás supo que existían se suman al sonido histérico que hay en el aire.
Asi es Chuy un 2 de enero, con precios que mienten pero existen: 3 pan lactal grandes Bimbo, más barato que uno solo en Los Molles.

Pero lo que más sorprende es la "necesidad" de comprar...algo, lo que sea, lo que pinte como indispensable aunque termine en el último cajón de la cómoda un par de días después. Día (calor agobiante) y ocasión (gente en cuero o remeras que muestran lo antes oculto) especial para aquella prenda de lencería que solés no animarte por precio y verguenza, y que después de un estreno, quede en el fondo de la caja de "no me la pongo más pero tampoco la voy a tirar"

Falta la adrenalina final. Aduana.

¿Me parará? ¿Deberé abrir la "cajuela"? ¿Habrá perros que detecten mi lata de aceite de oliva extra virgen? ¿Cero kilos es también cero litros?
Al auto de adelante le abrieron hasta el bolso. Sonamos. Me quedo sin el negoción del pan lactal a menos de un tercio.

Especulo con una sonrisa. Capaz que ve Derrochando y me hace un comentario sobre Aníbal Pereyra o de la pelota amarilla que suelo tener.

El auto de adelante lo agotó. Hace mucho calor y necesita descanso. Hace un claro gesto de "siga siga" no viendo ninguna infracción, y sigo derecho al gol.

Larga corrida: 140 kilómetros después el sandwich tiene otro sabor, ¿del triunfo? No, de haber sido un vivo bárbaro.....(el pan Bimbo está re barato, loco! )

jueves, 13 de agosto de 2015

En Rocha no se seduce. Escribe Jorge Laplume


La gente de Rocha conoce muy bien a este  conductor y productor televisivo argentino que desde hace unos años vive en La Paloma y es uno más del pueblo.
Se vino con 25 años de televisión abajo del brazo y muy poquito después ya tenía al aire su clásico Derrochando. Jorge es un tipo dado,amigo y ha abierto las puertas  y dado espacio en su programa a los artistas de Rocha,todos ,a las organizaciones sociales,al turismo en general, a los protagonistas políticos.
En este último tiempo ha recreado-inventado su propia Polémica en el Bar con la participación de un grupo de inquietos jóvenes y prontito tendrá también su versión de los famosos almuerzos televisivos.
Jorge Laplume fue quien me dio la oportunidad de "estar en televisión" como un integrante de su programa. A partir de hoy se suma a los columnistas del Blog y lo recibo con gran alegría.
Gracias Jorge y Delia, su gran mujer.

Juanjo Pereyra
13 de agosto de 2015

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Opinión. (Y sé de la andanada de críticas que se vendrán...)
No hablo de la seducción del amor. Eso lo dirán hombres o mujeres de Rocha.
Aunque si. De lo que hablo también es un tipo de amor.
Digo que en la ciudad no hay grandes expresiones de emoción. Salvo honrosas excepciones como las vinculadas con las raíces y estirpes patrióticas, claro.. El carnaval emociona, por ejemplo, a muchísima gente.
Yo me refiero a darle lugar a la emoción simple, a la de alguna lágrima tonta, la que que se permita dejar de lado la razón estricta e histórica y hasta un tanto machista. 

En eso digo que no seduce. ¿Podrían imaginar un eslogan vendiendo Rocha, que dijese justo eso? "Conozca Rocha. Porque Rocha Seduce". La ciudad y su estilo tiene otros encantos. Pero seducir, no.
Y así y todo, como contra viento y marea, hay tremenda expresión artística "que emociona" Está lleno de música, artes plásticas, literatura rochense. Hay algunos creativos que insisten, hay centros culturales que explotan, necios que producen espectáculos…, pero que tienen que mover cielo y tierra para asomar la cabeza y respirar. Y rezar para no endeudarse con su sueño utópico.
Hay tercos que se quedan, firmes . O tal vez sea imposibilidad económica para irse. Muchos partieron a tierras más gentiles.
Pero yo me alío a los que se quedan, porque sé que son soñadores necesarios.

Sin embargo la emoción (o la falta de ella) en los principales actores, es permanente. E histórica.
Me refiero a la carencia de emociones optimistas, claro. Por ejemplo, por más de 50 años no hubo puente en Laguna Garzón porque la emoción de lo que eso produciría, sino si, sería nefasta. Se discuten proyectos como los puertos porque la emoción de lo que podría llegar a ser los asusta. Ahí no, las explicaciones no cuentan.
El resto del tiempo, todo lo maneja la razón. Así ganan algunos candidatos: por lo que hizo el anterior. Porque si sustentara su campaña "en lo que será" unos cuantos votos tal vez desaparecerían.
¡Las veces que escuché que "bajo ningún concepto queremos que todo esto se parezca a Punta del Este"! evidenciando una clara y corta capacidad de imaginar y/o emocionarse con algún cambio posible. Por más de que hubiese promesas de que fuesen cambios controlados y adaptados a su gente.
Directamente es No.


Muchos piden a gritos negocios modernos, opciones diferentes. Sale en encuestas deseos de tener shopings, por ejemplo. Y surgen voces diciendo que eso no aporta nada "a la vida". (" La vida no pasa por un shopping más o un shopping menos" me han contestado) Coincido que no es "vital" obviamente. Pero no creo que sea el infierno tan temido.
Tengo entre mis logros el haber emocionado a varios invitados. Haberlos seducido, por decir de alguna manera, en mis programas, a gente por demás racional. Hablaron desde el corazón, como nunca antes, según me confesaron. sin el cassette típico en las notas. Y es fascinante como se soltaron, agradeciendo ese mimo al alma. Comprobando así que la semilla de la emoción, sigue viva, que se puede, ¡y que se necesita!. Por ende asumo que no son, entonces, solo locuras mías.
Otro ejemplo: No existe aquello de "el primero te lo regalo, el segundo te lo vendo" a nivel promocional. No hablo de drogas, para aquel que malinterprete. Hablo del halago, del gancho, del "probá y conoceme" No hay generosidad ni siquiera disfrazada de negocio, de interés.

Me explico mejor:
¿Cuántas veces en algún comercio te han regalado algo para seducirte a que lo compres luego? Poquísimas veces. ¿Cuántas veces viste vidrieras realmente preparadas para atraerte? Contadas. ¿Cuántas veces fueron generosos con un par de centavos en el vuelto? Casi nunca ¿Cuántas veces sentiste que algún aviso publicitario te narre una mini historia o un chiste para después contarte de qué se trata el tema? Poquísimas.
Se suele ir directo al punto. Sin gracia.Nada de halagos. Una especie de ¡vamos ya a la cama! Ni un beso antes de…..y eso le quita magia....¿o no?

Si pasa en la vida particular ¿por qué no pasaría a nivel social?
A esa seducción me refiero. A una especie de galanteo que saque una sonrisa y comience un romance. A veces siento que Rocha es demasiado machista. Y terminante. "Esto es así. Y punto" "Y no se discute, porque lo digo yo"
Y uno con su carga de emociones debe dar media vuelta y retirarse.

En la venta de publicidad, que es mi medio de vida para solventar lo que amo, que es la comunicación, me he topado con verdaderos ejemplares del No. Y del "No Porque No" Muchos me han espantado por su postura ("no hago publicidad porque la publicidad no existe", me dijo un apellido muy renombrado una vez) 

E, inevitablemente, y por ende, se dieron las cosas para ponerme en el lugar de los que luchan por el Si. ¡que joder! pensé…..Y no "si, porque si" sino "porque es más seductor , más creativo, más positivo."
De morir, moriré con las botas puestas.
Agradezco a tanta gente, jóvenes de edad y jóvenes de espíritu que siguen "testarudamente" y a paso constante, insistiendo en que Rocha seduzca. Cuesta, lo sé y lo sufro en carne y bolsillo propio, pero somos cabeza duras. Estamos en eso.
  Y los que no, y bue! se pierden una parte hermosa -quizás la más bella de todas- de una relación, y que tal vez pueda terminar en un enamoramiento total , perdido y enloquecedor.