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domingo, 9 de octubre de 2016

CONTRAPUNTO. DIRECTOR PROYECTO CHARRUITAS DE LA FUNDACIÓN WINNERS HACE UN LLAMADO A LA REFLEXIÓN Carta al doctor Roberto Canessa



“Lo que podemos hacer todos juntos, la sociedad civil, es impedir que muchos se afilien al odio”.

Juan Pedro Rivas, Director del Proyecto Charruitas de la Fundación Winners dirigió una carta al doctor Roberto Canessa, uno de los sobrevivientes de la “Tragedia de los Andes”, quien en oportunidad del
crimen en Carrasco Norte reclamó el fichaje de las familias que viven en el asentamiento de Acosta y Lara.


Canessa, vocero de un grupo de vecinos de Carrasco conoce a la mujer  a quien le robaron la cartera ya que es hija de Javier Methol otro sobreviviente y de Liliana Navarro fallecida en el accidente de la
cordillera y reaccionó indignado ante el homicidio del hombre que intentó evitar la rapiña.

En declaraciones a los medios, dijo que el barrio está bajo la presión de un “grupo de matoncitos” provenientes de la zona. A raíz de este episodio, vecinos de Carrasco y otros barrios de Montevideo
hicieron un caceroleo en reclamo de seguridad.

En respuesta a las declaraciones del reconocido cardiólogo, Rivas le envió una carta que se transcribe a continuación:



 Clic en este enlace

Carta al doctor Roberto Canessa - Diario La República

miércoles, 5 de octubre de 2016

Carta abierta de Juan Pedro Ribas a Roberto Canessa



MONTEVIDEO (Uypress) —
Recibimos y publicamos una carta de Juan Pedro Ribas, Director Proyecto  Charruitas de la Fundación Winners sobre temas de actualidad.

Texto de la carta.
Doctor  Roberto Canessa,

Te escribo esta carta abierta con la tranquilidad que fui tu admirador como contendiente en el rugby, más aun luego, con tu ejemplo de vida y amigo de ese señor que fue tu padre, que mucho impulsó a la  Fundación Winners desde su presidencia en el Carrasco Lawn Tennis Club.

Tu inquietud es razonable y valida, no cabe duda.

Pero desde las antípodas de tu posición quiero plantearte otra óptica.

Para eso debo decirte que convivo en aquellos lugares donde silban las balas, donde tenés que ir a rescatar gurises de la tranza y del alcohol.

Sufrimos día a día con mis hermanas del grupo de Madres y Abuelas de Asentamientos y Barrios del Norte, luchamos denodadamente como  Claudina en pueblo Victoria de Chile y  María con los Descalzos de Paraguay y
María también con los Sin Techo de Buenos Aires, porque ninguna de ellas quiere, como te imaginaras, que sus hijos y nietos terminen en la cárcel o abatidos por las balas de la policía.

Y muchas veces lo hacemos sin la comprensión y el apoyo necesario, es más a veces ante la indiferencia de parte de la sociedad civil.

Nuestra lucha es clara, una vida digna de trabajo y estudio sin violencia como puede y debe aspirar un ser  humano.

Hay barrios nuestros en los que la ley no cuenta y la vida carece de valor y hay barrios de ustedes en los que parecería que el resto del mundo  no existiera, que el dolor de los demás no golpeara  y que la compasión y la solidaridad son una  quimera.

Por eso desde las antípodas desearía, te exigiría, que incidieras en quienes te han confiado una misión valedera; sobre la importancia que el
dolor y la indignación, entendible, no enceguezcan y las situaciones deriven en rispideces entre los barrios.

 Más que nunca es necesaria la conciliación y fundamentalmente comprender que las grandes mayorías de los pobres aspiran lo mismo que
quienes gozan de buena situación, una vida de trabajo y dignidad, como te decía.

Y que antes que nada, previo o concomitantemente con declaraciones
¿no deberían existir mensajes permanentes de amor, comprensión y sensibilidad?

¿Esos mensajes de mayores y niños no serían una señal de convivencia?

Por supuesto que no solucionaría el tema de la maldad y la brutalidad de una escasa minoría, pero nos ayudaría a que nuestros gurises no se transformaran en indiferentes, o peor aun en admiradores de los depredadores.

Solo el amor y la integración pueden lograr cambios profundos. Yo lo he vivido, te lo aseguro.

La policía puede atender una mínima parte del problema.

Lo que podemos hacer todos juntos, la sociedad civil, es impedir que
muchos se afilien al odio, que nuestros niños no sientan que son los sucios feos y malos, olvidados y desechados, para que luego no confundan el ataque y el robo con reivindicaciones.

Nuestros pobres son los mismos que acompañaron a Artigas y han transcurrido más de ciento cincuenta años sin que el sistema y la
sociedad hayan encontrado soluciones.

Por eso te invito públicamente a que sin dejar las legítimas reclamaciones que vecinos te han encomendado, me acompañes entre el barro de los ranchos a decirle a nuestra gente digna que somos hermanos de la vida y que a todos nos duele su condición, que todos queremos
convivir en paz y sin violencia y que somos solidarios.

Te aseguro que si vas y si alguien te acompaña, van a encontrar valores intactos de la esencia del ser humano  y comprobaras que todos
queremos lo mismo y veras que es cierto lo que alguna vez dijo el Padre Cacho y lo ha repetido el Papa Francisco:

"en el rostro desgarrado de los pobres me he encontrado con Dios"

Vamos Roberto acompáñame, también por tu padre.

Juan Pedro Ribas
Director Proyecto Charruitas de la Fundación Winners



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Carta abierta de Juan Pedro Ribas a Roberto Canessa -- uy.press / Agencia uruguaya de noticias