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sábado, 25 de abril de 2015

EL LIBRO DE LOS HORRORES. LA MAFIA DE LOS AGROTOXICOS. Por Julio Dornel.



                           Escritor y periodista Julio Dornel
Con este sugestivo título nos llegó hace algunos años una publicación brasileña, donde sus autores advierten desde el prologo que se trata de un libro de horrores, donde se revelan historias criminales con mucha sangre, mucha muerte, mucha desgracia y mucho robo.
El contenido de esta publicación está dedicado a fortalecer la agricultura con resultados excelentes de productividad y potencialización de la salud por intermedio de la producción de alimentos. Desde las primeras páginas los autores advierten que “harán referencia a los bandidos, los ladrones y la piratería gruesa practicada por gente de cuello blanco y azul. Las personas tienen un precio. No todas claro, pero hablo de aquellas que sueñan alto, que sueñan con enriquecerse aunque esto signifique envenenar a la población del país.” Los autores señalan que pretenden rescatar la dignidad del servicio público, aunque reconocen que muy pocos actúan dentro del funcionalismo público con la responsabilidad que la función exige y no tienen el coraje de denunciar el silencio cómplice de algunos sectores.
En la página titulada El Libro de los Horrores, señalan que desde “su descubrimiento el país viene siendo explotado. Primero por los portugueses, colonizadores y ahora por los neopiratas, con asiento en el Primer Mundo con la complicidad del pueblo. Un pueblo que tiene vergüenza de ser indio, negro o mulato. Este libro relata toda esa trama que mantiene a la mafia de los agrotóxicos. Las personas están muriendo en el campo y no saben porqué. Es el veneno.
En las ciudades con los alimentos envenenados se muere de cáncer y nadie hace nada. Debe haber un culpable. Estos venenos fueron creados para los ratones y no para los seres humanos. Se realizan cursos sobre el “uso adecuado de los defensivos agrícolas, señalando que los accidentes acontecen porque el productor no sigue las recomendaciones de los fabricantes; aplicar contra el viento los venenos o usar equipamiento adecuado para la protección individual, al margen de no fumar, no beber, no c…, no respirar y mantener lejos de los niños y de los animales. Una gran farsa. Una gran hipocresía.” Uno de los autores del libro Sebastião Pinheiro, reconocido especialista del tema relata en el mismo muchas batallas contra los venenos, sus fabricantes y la mafia que los sustenta en el país. “Toda las clases colaboran con esto manteniendo un silencio cómplice; agrónomos, técnicos agrícolas, veterinarios, médicos, periodistas, publicitarios y principalmente los gobernantes que han comandado el país durante los últimos años.” Son 338 páginas bien documentadas, citando los productos, lugares y las multinacionales que nos envían los productos, prohibidos en su mayoría en sus propios países. En la contratapa del libro nos encontramos con el reconocimiento del diputado Renan Kurtz presidente de la Asamblea General Legislativa quién decía entre otras cosas: “La comunidad “gaucha” en estos últimos 20 años ha sido el epicentro mundial de la resistencia a una conducta aparentemente científica que, en verdad, encubre una de las más absurdas agresiones al medio ambiente: el empleo de agrotóxicos.
Felizmente la reacción de la población rio-grandense a la equivocación cometida para satisfacer la ganancia del comercio y de la industria de la muerte, acabó repercutiendo en el mundo. Es un libro escrito con indignación. En el mismo están retratados algunos momentos, hasta hoy desconocidos del gran público y que muy pocos tuvieron el coraje de exponer. Este libro es también una contestación a la seudo mentalidad científica que, a pretexto de la racionalidad de la producción, acarrea daños irreversibles al equilibrio ecológico”.
OPINA EL DR. JULIÁN FIGUEROA
Ante nuestro requerimiento el Dr. Julián Figueroa manifestó que “para determinar la incidencia de cualquier patología médica en una población se pueden realizar dos tipos de cuantificaciones: a) Cuantificación de valores absolutos por ejemplo a través de los Certificados de Defunción en donde los profesionales médicos denuncian la causa de muerte del paciente (por ejemplo cuántas muertes anuales por patología oncológica global de donde se podrá desglosar tantos cánceres de pulmón, estómago, esófago etc.) y a su vez tipificar su clasificación por anatomía patológica. Esto no nos habla por supuesto de la incidencia global, pues si usamos solamente esta metodología (certificado de defunción) nos quedarían sin tipificar aquellos pacientes que padecen de la patología sin haber fallecido.
B) Estudios epidemiológicos. Estos son más complejos y además de cuantificar la incidencia de la enfermedad que se quiere estudiar en valores absolutos y relativos en cuanto a cálculos estadísticos de probabilidad, cuantifica sus determinantes.
O sea que busca cuales son las causas reales del aumento o disminución de la enfermedad en una población dada. Por ejemplo determinaría que con respeto a enfermedades oncológicas ha aumentado la incidencia en la población de Chuy y trataría de determinar las causas.

Estos estudios son de indudable rigor científico y cuantifican parámetros predisponentes desde el punto de vista genético (herencia) ambiental etc. Los agrotóxicos utilizados con la metodología de fumigación, como productos volátiles por supuesto que producen un impacto ambiental y humano detectable máxime cuando esos procedimientos son realizados próximos a las poblaciones. Cuando comienzan esas prácticas aumenta la incidencia de enfermedades respiratorias en niños y adultos.”
También señaló el Dr. Figueroa que el “arroyo Chuy como toda vía fluvial próxima ciudades pobladas y además cuando en su trayectoria se realizan plantaciones como por ejemplo la de arroz utilizando agroquímicos, está expuesto a la contaminación.
Por un lado los desechos urbanos que se vuelcan al mismo por falta de saneamiento y depuración de aguas residuales contaminadas. Las medidas que se deben aplicar tienen que ver con lo anterior. Debe planificarse en ambas ciudades en forma conjunta y paralela un plan de saneamiento y aguas contaminadas.

Evitar que el arroyo sea colector de los residuos agroquímicos de las plantaciones aledañas para lo cual existen leyes claras que no se han comenzado a aplicar a través de las ONG ambientalistas en Brasil e instrumentar lo mismo del lado uruguayo. Existen trabajos de valoración y relevamiento del tema en dos ONG, Grupo Bosque de Chuí Brasil y Eco-Chuy de Chuy Uruguay” dijo finalmente el Dr. Julián Figueroa.
Dr. Julian Figueroa. "Debe planificarse en ambas ciudades en forma conjunta y paralela un plan de saneamiento y aguas contaminadas".