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viernes, 1 de noviembre de 2013

Muestra de esculturas del Mtro. Octavio Podestá

Las Salas de Arte Carlos Federico Sáez” y Carlos Federico Sáez II del Complejo Cultural del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (Rincón 575 -Pb), comunican que se extiende la exhibición de la muestra de esculturas del Mtro. Octavio Podestá  con curaduría de María E. Yuguero, hasta fines del mes de diciembre del corriente año, por la gran asistencia que la misma ha tenido.  Días y Horarios de visitaslunes a viernes en el horario de 09.30 a 18.00 hs.
Entrada  gratuita.


Por consultas remitirse al tel: 915 8331  int. 20015


Millones de estadounidenses amenazados por el hambre


  
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Washington, 31 oct (PL) Millones de familias estadounidenses se verán afectadas por los cortes programados de cupones de alimentos que tienen efecto a partir de mañana viernes, destacan hoy medios políticos y de prensa.
Ben Budowsky, un exasesor de importantes figuras políticas del país, calificó en un artículo de opinión que aparece hoy en el diario digital The Hill, el 1 de noviembre como una fecha que "vivirá en la infamia".

Un corte cruel en el programa de cupones de alimentos está programado para tomar la comida de las mesas de niños hambrientos, ancianos y discapacitados estadounidenses, plantea.

Mientras que el promedio industrial Dow Jones se dispara a máximos históricos y las elites estadounidenses se preparan para celebrar la temporada navideña, más hambrientos son ignorados por los políticos y los medios de prensa, asegura.

Es un escándalo que a pesar de la tasa de desempleo real de casi el 14 por ciento, los republicanos se oponen a las propuestas de los demócratas para crear nuevos puestos de trabajo, subraya.

Los republicanos atacan "los programas para alimentar a los hambrientos con hostilidad y ferocidad", indica el articulista, y plantea que la mejor manera de reducir el costo del programa de cupones de alimentos es que más estadounidenses salgan de la pobreza.

Budowsky señala que el intento de ese partido para recortar cupones de alimentos en casi 40 mil millones de dólares es "un acto sádico de indecencia moral contra los niños hambrientos, los estadounidenses de edad avanzada y personas con discapacidad que necesitan este programa".

Un chino espera paciente su turno en un hospital con un cuchillo en la cabeza

LE LLAMAN 'HERMANO CALMADO'

Antena3.com

Imágenes de un hombre en un hospital del noreste de China mientras aguardaba pacientemente su turno en una sala de espera con media hoja de un cuchillo clavada en su cráneo, circulan ampliamente en las redes sociales del país, donde los internautas se preguntan cómo puede alguien actuar con tal calma.


Ho Lung espera con el cuchillo en la cabeza  
 
Ho Lung espera con el cuchillo en la cabeza | Foto: Agencias
EFE  |  Pekín, China  | Actualizado el 31/10/2013 a las 11:13 horas
Las fotografías pertenecen a un hospital de la ciudad de Yanji, en la provincia de Jilin, donde se ve cómo el hombre espera en la entrada de la consulta o permanece sentado de brazos cruzados, casi sin inmutarse.
Los internautas han apodado al paciente "Hermano Calmado", mientras informaciones de la prensa local aclararon que el hombre, de mediana edad y cuyo nombre no ha sido revelado, se clavó el cuchillo de cocina en una pelea en broma con amigos.
Esperando con el cuchillo en la cabeza 
Esperando con el cuchillo en la cabeza | Foto: Agencias
La víctima no sentía apenas dolor cuando llegó al hospital, y al parecer el cuchillo no había llegado al interior del cráneo, por lo que no causó daños cerebrales y fue retirado con facilidad, señalaron los médicos del hospital donde ocurrió el suceso, anejo a la Universidad de Yanbian.
Al parecer "Hermano Calmado" no ha interpuesto denuncia alguna contra sus amigos, y ha evitado hacer declaraciones a la prensa, mientras que el hospital se ha negado a facilitar más datos sobre su identidad.

Mujica dice que medida argentina sobre puertos"hace añicos el Mercosur"


Presidente De La República, José Alberto Mujica Cordano
 La República

El presidente José Mujica dijo que la medida del gobierno argentino que impide el trasbordo de mercadería en los puertos uruguayos, va a perjudicar a ambos países, pero “sobre todo va a herir a la región”.
En su audición “Habla el Presidente” que se irradia por la emisora M24, el mandatario señaló que de todos seguirá negociando en todos los terrenos “sin andar boconeando y sin hacer pamento”.
Mujica comenzó diciendo que una de las cosas que enseña la historia es que desde los tiempos de la colonia, “los intereses porteños, que se anudan política y económicamente al puerto de Buenos Aires, tuvieron siempre una actitud durísima de oposición por todos los medios al puerto de Montevideo”.
Mencionó que desde la época de los Sarratea y los Pueyrredón, entre otros, “prefirieron a la hora de la verdad en esta parte de América perder definitivamente una provincia, parte del viejo virreinato, pero sacarse de encima la eventual competencia de un puerto que los amargaba”.
“Más adelante nos aplicaron por muchísimos años tácitamente lo que se llamó la “doctrina Zeballos”, que recién vino a cambiar en el campo del derecho cuando Perón, viejo y portador de una lección histórica, volvió al Río de la Plata, y ayudó a conformar un Tratado donde se nos reconoció que realmente existíamos también en el río”, explicó.
De todos modos, señaló que hay que separar la “responsabilidad porteña del concepto de argentinidad”, porque la historia muestra que “cosas similares y peores padecieron también las provincias argentinas”.
“Resumiendo, es una eterna lucha que en el fondo, en estos tiempos de globalización y cuando el mundo está creando bloques por encima de los países tradicionales, es una historia que con inteligencia deberíamos remontar”, sostuvo.
Consideró válido defender el trabajo de los ciudadanos, sin embargo, opinó que “en realidad lo que tenemos que llamar hoy nuestra gente es todo el Mercosur, y no un país aislado, por más grande que sea, por la suya. En todo caso, deberíamos defendernos frente al mundo todos, como un conjunto, por toda nuestra gente, y nunca caer en defender unos contra otros, porque esa política insular lo único que termina haciendo es precisamente perjudicar a la integración, hacer añicos el Mercosur”.
“No acompañamos la visión de que un país, en la defensa de los legítimos derechos de su gente, tenga que afectar a otro del Mercosur, sino que debemos buscar salidas conjuntas, y salir a la integración de lucha complementaria, de juntar nuestra infraestructura, de cooperar muchísimo más entre nosotros”, precisó.
“Pero indirectamente, estas políticas tienden a colaborar con aquellos que quieren que esta región del mundo sea librecambista, que sea una gigantesca feria de venta de mercadería y que en definitiva no integremos nuestra economía, sino que hagamos negocio”, lamentó.
Acerca del problema concreto relacionado con la medida adoptada días pasados por el gobierno argentino, dijo que “trabajamos duro desde el primer momento, pero esto no se arregla por la prensa, y mucho menos con gestos “pour la gallerie”, por la apariencia”.
Puede parecer que por ser un país pequeño, “todas las que hay para perder son solo para el Uruguay, pero en el fondo de la cuestión, la política de confrontación a quien más va a perjudicar siempre es a la República Argentina, pero obviamente también al Uruguay, enormemente, y sobre todo va a herir a la región”.
Dijo que lo que más le preocupa es el trabajo de la gente, “pero nuestra gente es todo”. Agregó que “probablemente tengamos que recorrer el camino más largo, y suele ser el camino más largo, paradojalmente, el único posible o hasta el más corto. Nos estamos moviendo y nos seguiremos moviendo en todos, absolutamente en todos los terrenos, sin andar boconeando y sin hacer pamento”, concluyó.

Mugre Columna de opinión

 Marcelo Pereira 
la diaria


El jueves 24, en el programa En la mira de VTV, Raúl Sendic fue entrevistado por Gabriel Pereyra (ver http://ladiaria.com.uy/UD3). Sobre el final (a los 20.20 en la grabación), hubo cerca de tres minutos y medio dedicados a un intercambio que comenzó cuando el periodista le preguntó al político “¿Sos gay?”, éste le respondió que no, que es heterosexual, y ambos comentaron que, “en el interior del país”, un dirigente del Frente Amplio le comentó a otro de la misma fuerza política que era riesgoso apoyar a Sendic, ya que durante la próxima campaña electoral podía estallar la bomba de que “Raúl es puto”. Ese breve pasaje de la entrevista fue muy comentado (sobre todo en internet), y hubo duras discusiones sobre la pertinencia periodística de la pregunta que lo inició, pero lo más problemático está en otro terreno.
Alegar que Pereyra violó la privacidad de Sendic no tiene sentido. Los códigos de ética periodística (incluyendo el aprobado este año por la Asociación de la Prensa Uruguaya) suelen señalar que las intrusiones en la vida privada de las personas sólo pueden justificarse por razones de interés público. Ejemplos típicos en este sentido son los casos en que se revela que una figura pública practica el doble discurso, al condenar conductas que sin embargo se permite en su vida privada (supongamos que despotrica contra los consumidores de drogas ilegales pero es uno de ellos); u oculta hechos que inciden en sus decisiones (supongamos que ha favorecido a otra persona que es, en secreto, su amante, o que se ha presentado a elecciones sin que la ciudadanía sepa que padece una enfermedad grave e incurable). Todo eso está muy bien, pero no tiene nada que ver con la entrevista a Sendic.
El diario El Observador, que dispone de información directa sobre la cuestión porque Pereyra es uno de sus editores, publicó el 25 de octubre que, cuando el periodista se contactó con el político para invitarlo a En la mira, intercambiaron información acerca de rumores sobre la presunta homosexualidad del segundo, y coincidieron en que, dado que eso se estaba manejando como una cuestión política, pasaba a ser de interés público (ver http://ladiaria.com.uy/UD4). En otras palabras, no hubo intromisión, violación de la privacidad ni emboscada por parte de Pereyra: él y Sendic hablaron en público de algo sobre cuyo interés público los dos estaban previamente de acuerdo, y si bien esto puede criticarse porque es parecido a pactar de antemano contenidos de una nota, no se violó ningún derecho del entrevistado.
En cuanto a la privacidad, los códigos de ética periodística no determinan tabúes absolutos, sino que intentan establecer en qué circunstancias es legítimo o ilegítimo divulgar determinadas informaciones. Y si alguien quiere hablar de un aspecto de su vida privada sin perjudicar a nadie, es absurdo plantear que los periodistas no deben facilitarle que lo haga.
Hay casos notorios de personas con destacada actividad política que decidieron dar a conocer aspectos de su privacidad, no para negar que fueran homosexuales sino para asumir ante la ciudadanía que lo eran. Nadie está obligado a "salir del armario", pero tampoco hay razón para prohibir ese acto de libertad individual que, por lo general, es asimismo una muestra de valentía. El 11 de noviembre de 2011, el semanario Brecha publicó una entrevista con Andrés Scagliola, director de Políticas Sociales del Ministerio de Desarrollo Social, quien quiso hacer público que es gay, en lo que definió como un "acto político" para promover la aceptación de la diversidad. ¿A alguien se le ocurre que los periodistas debieron negarse a publicar sus declaraciones?
Lo que debería preocupar más es el dato de la realidad por el cual Scagliola quiso decir que es gay, Sendic creyó conveniente decir que no lo es, y muchos de los que criticaron a Pereyra a consideraron que había traspasado un límite ético. Ese dato de la realidad, muy obvio, es que en nuestra sociedad, como en muchas otras, comentar que alguien es homosexual todavía es visto como una acusación por un alto porcentaje de la ciudadanía. Es algo que sirve para perjudicar a otra persona, y eso sucede porque gran parte de nosotros lo sigue considerando un defecto o una inmoralidad, algo sucio y desagradable que devalúa al "culpable" de ser como es y hacer lo que hace. El propio Sendic, en sus respuestas a Pereyra, afirmó que está "totalmente tranquilo" con respecto a su vida privada, como si pensara que esa tranquilidad no sería posible para un homosexual.
A tal punto sigue instalado el prejuicio, que probablemente muchas personas piensan que preguntarle a alguien si es homosexual es como preguntarle si es corrupto: una interrogante ante la cual sólo se puede confiar en la veracidad de las respuestas afirmativas, porque cabe sospechar que quien niega puede estar mintiendo. Así de mal estamos y el problema es de ética, pero no periodística sino social.