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miércoles, 31 de julio de 2013

La visión internacional sobre el proyecto

La ONU "preocupada" por proyecto uruguayo



diputado
El momento en que Nicolas Pereira manifestaba su postura a favor del proyecto.

Holanda, España y algunos estados de Estados Unidos permiten la producción, cultivo en clubes o consumo con restricciones de marihuana, según los casos, pero de aprobarse el proyecto que debate Uruguay, se convertiría en el primer país en el mundo cuyo Estado controla la venta al consumidor.
“La venta por parte del Estado de cannabis a los consumidores registrados es algo inédito a nivel mundial”, indicó a la AFP Ivana Obradovic, a cargo del estudio de políticas públicas y su evaluación en el Observatorio francés sobre drogas y toxicomanías (OFDT).
Hasta ahora el mundo ha transitado modelos de legislación donde se permite el autocultivo con fines recreativos, como el caso de los estados Colorado y Washington en Estados Unidos y en España -con clubes sociales de cannabis- y Holanda, donde existen desde 1976 los históricos “coffee shops”, empresas privadas venden la droga.
Pero el proyecto impulsado por el presidente José Mujica es más ambicioso y prevé que el Estado asuma el control de todo el proceso de producción y venta de cannabis.
El proyecto uruguayo ha despertado amores y odios en la comunidad internacional, que en los últimos años ha desarrollado un intenso debate sobre el tema.
El gobierno uruguayo ha enmarcado el plan en la postura de la Comisión Global de Política de Drogas -integrada por los ex presidentes de Brasil Fernando Henrique Cardoso, de Colombia César Gaviria y de México Ernesto Zedillo, entre otros- que sostiene que la guerra frontal a las drogas ha fracasado.
Cardoso elogió recientemente el proyecto uruguayo ya que “no parece centrar esfuerzos en lucrar, sino en la promoción de la salud y seguridad pública”.
Un poco más cauteloso pero igual de abierto al debate sobre legalización de la droga se posicionó la Organización de Estados Americanos (OEA), que en un reciente informe planteó distintos escenarios futuros, uno centrado en la mejora de la salud pública, otro en la seguridad y un tercero en la experimentación de regulación.
El 22 de julio el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, visitó Uruguay para presentar el proyecto y dijo a periodistas que cree que el país sudamericano está “en condiciones de probar políticas nuevas en materia de drogas”.
En la vereda de enfrente, el Órgano Internacional de Control de Estupefacientes (OICS), organismo de la ONU, ha manifestado su “preocupación” por el proyecto uruguayo, al considerar que violaría los tratados internacionales sobre control de drogas, ratificados por el país sudamericano.

Marihuana: New York Times informa sobre impacto global de decisión

La República

El diario norteamericano presentó un extenso informe sobre la votación, las posiciones y las consecuencias globales.
El New York Times destacó en su edición online esta noche que la legalización de la marihuana en Uruguay impactará en todo el mundo.
“Esta votación está destinada a tener un gran impacto, con repercusiones regionales e incluso globales para las políticas de drogas”, dijo John Walsh, analista de la Oficina de Washington para América Latina, un grupo de derechos humanos. “El tiempo de Uruguay es correcto. Debido a que el estado de Colorado el año pasado la legalizó y el estado de Washington ya tiene los votos para legalizar, el gobierno de EE.UU. no está en condiciones de intimidar a Uruguay para que eche atrás esta ley ni a ningún otro país que lo quiera seguir” se publicó esta noche en el influyente diario.

Docentes del Cono Sur debatieron sobre educación en la reunión subregional 2013; la próxima será en setiembre en Brasil.

Hugo Yasky, presidente del comité regional de la Internacional de la Educación para América Latina y secretario general de la CTA de Argentina, hace uso de la palabra durante el encuentro realizado ayer. / Foto: Pablo Vignali
Hugo Yasky, presidente del comité regional de la Internacional de la Educación para América Latina y secretario general de la CTA de Argentina, hace uso de la palabra durante el encuentro realizado ayer. / Foto: Pablo Vignali

¿Hacia dónde va?

En una larga mesa, rodeada por ambos lados de docentes, integrantes de la Federación Uruguaya de Magisterio-Trabajadores de la Educación Primaria (FUM-TEP) y de la Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria (Fenapes), debatieron sobre el sistema educativo actual en América Latina con colegas de Argentina, Brasil y Chile. En el marco del Comité Regional de la Internacional de la Educación para América Latina (IEAL) -que se integra con representación de varias organizaciones sindicales de la educación de la región-, compartieron experiencias con el objetivo principal de construir políticas alternativas en torno al Movimiento Pedagógico Latinoamericano (MPL).
Muchos de los conflictos de la enseñanza en Uruguay los afrontan también otros países de la región, “cada uno con sus particularidades y sus diferencias”, dijo en diálogo con periodistas la secretaria general de la FUM-TEP, Elbia Pereira, ayer al mediodía. Pero más allá de los problemas puntuales en cada país, lo que une a los latinoamericanos son las “reivindicaciones de la calidad de la educación”, que en definitiva es, según Pereira, el principal desafío. “Sobre eso estamos trabajando y hacia eso vamos”, agregó.
¿Desde dónde parten los problemas educativos en la región? Todos coincidieron en que “la crisis de la educación comenzó en la década del 90 con los gobiernos de derecha”. En esa época, según Hugo Yasky, presidente del Comité Regional del IEAL y secretario general de la Central de Trabajadores de Argentina, la educación vivió un proceso de crisis “atroz”, en la cual “fue desfinanciada sistemáticamente”. Indicó que “no fue un error de cálculo”, en referencia a que el Banco Mundial les exigió siempre a los gobiernos de aquel entonces varias aplicaciones de reforma que terminaron “desquiciando” la enseñanza media. Para el argentino, el fracaso de ésta, en términos de promoción igualitaria -independientemente de la condición social de los alumnos-, demostró que “las políticas de derecha fracasaron. La privatización fue parte de esas políticas”, subrayó.
“Para construir sociedades democráticas que terminen con la pobreza y las desigualdades hay que recomponer los presupuestos educativos”, opinó, al tiempo que manifestó que la escuela es una de las “herramientas” para resolver dichos problemas. “Cuando hablamos de innovar, de cambiar las políticas, de ser audaces, de tener coraje político para poner en la educación lo que hay que poner, estamos pidiendo cambios reales y no cambio de discursos”.
Si bien “se ha avanzado mucho” al respecto, coincidieron Pereira y Yasky en relación a los gobiernos actuales de Uruguay, Argentina y Brasil, “hay mucho por transitar” porque es difícil darle a la educación el lugar que se merece, deslizó Yasky.
Fátima da Silva, vicepresidenta de la IEAL e integrante del sindicato de la Confederación de Trabajadores de la Educación de Brasil, valoró el aumento del presupuesto educativo en los países de la región, así como las posibilidades de diálogo desde los movimientos sindicales con los gobiernos, que permite “mejores procesos de negociación y conversación desde las políticas pedagógicas”, luego de varios años de “desvalorización de la educación pública”.

Desafíos

En diálogo con la diaria, Da Silva dijo que no sólo se deben discutir las políticas pedagógicas existentes en el continente, sino que se deben motivar políticas públicas que les den protagonismo a los educadores. “¿Por qué se enseña y para qué; por qué se aprende y con qué objetivos?”, cuestionó, en referencia a que son, a su entender, los grandes expertos los que desde los ministerios de Educación planifican todo, mientras que “los profesores son meros ejecutores”.
Consultada por las políticas alternativas, respondió que el MPL pretende que “los padres y profesores discutan sobre lo que los hijos y alumnos quieren aprender”, para lograr “un concepto diferente de calidad”. “Defendemos la calidad pero con referencia social, que eduque al ciudadano para la vida” y “en el contexto de todos sus derechos, no sólo en relación al mercado de trabajo”, dijo.
Para José Olivera, dirigente de Fenapes, lo alternativo y lo transformador es reconstituir la funcionalidad para la cual fueron creados los sistemas educativos, porque, según su visión, las instituciones educativas cumplen hoy una función “de guardería” en la que “la sociedad deposita, más que a los estudiantes, el conjunto de los problemas sociales”. “Por eso se han ido transformando en amortiguadores sociales de las exclusiones que el propio sistema social crea. Si empezamos a asumir desde el Estado, desde la familia y desde las organizaciones sociales todas las responsabilidades que fueron delegadas al sistema educativo, vamos a poder reestructurar la educación” e igualar los tres componentes básicos del sistema: “el estudiante, el docente y el conocimiento”, concluyó.
Silva adelantó que del 19 al 21 de setiembre se realizará un nuevo encuentro de la IEAL en Recife (Brasil), donde nació el educador Paulo Freire.

Vázquez y el imperialismo | Opinión J .A. Louis

Enfoques de clase y fititos

Columna de opinión. 

la diaria 

 
La mayor victoria del capitalismo actual es ideológica, y consiste en haber borrado u opacado en la academia y en la política el concepto de lucha de clases. También apuesta a eliminar el concepto de imperialismo. Tabaré Vázquez es presidente del Consejo Latinoamericano de la Fundación Thomas Woodrow Wilson, formador de liderazgos a nivel global, basado en el ideario nefasto de ese ex presidente de Estados Unidos (1913-1921), quien sostenía la tesis de “apoyar” a los gobiernos “buenos”. Pero que si no lo eran, se ocupaban o intervenían, como sucedió en México, Haití, República Dominicana o Cuba.
Allí Vázquez sostiene juicios opuestos a los de la izquierda, y, después de hechos que agitan al mundo, ridículos. Se preocupa porque para Estados Unidos “pareciera que como no somos un problema, dejamos de ser una prioridad”. O peor, que la región dejó de ser un “patio trasero [y pasó a] ser terreno baldío o campo ajeno”. Y remata: “Creo que ya es tiempo de dejar de pasarnos cuentas”. Justifica las críticas por ser “imperialista”, pero eso ha cambiado. “¿Lo criticábamos por criticarlo o lo criticamos porque queríamos que cambiara de actitud? Entonces si criticábamos para que cambie de actitud y Estados Unidos cambia de actitud, puede haber la actitud de un nuevo relacionamiento” (Búsqueda, 27/6/2013).
La Cumbre del Mercosur ha tenido en cuenta el atropello europeo a Evo Morales tras la presión estadounidense, el espionaje de Estados Unidos en América Latina, en especial sobre Brasil, y el regreso de Paraguay al Mercosur tras el golpe defendido por Estados Unuidos y sus testaferros. Muy fresco, Vázquez resalta el concepto reafirmado por John Kerry, del Departamento de Estado de Estados Unidos, que caracterizó al Hemisferio Occidental (y no sólo a América Latina) como el patio trasero de su país.
La conducta imperialista se agrava con la crisis del sistema. Ya no sólo desconoce el derecho internacional y los derechos humanos básicos en el exterior, con prisioneros en Guantánamo sin procesar, o con muertes provocadas por los drones. Las revelaciones de Edward Snowden demuestran que Estados Unidos reencarna la novela 1984, de Orwell. El presupuesto de Inteligencia en 2009 es más de 21 veces superior al de 2001. El gobierno de Obama -como el de Bush- espía a su pueblo, a países “amigos” (Jordania, Alemania, Egipto, Brasil) y a posibles enemigos.
Mientras Uruguay comparte las resoluciones condenatorias del Mercosur, las declaraciones de Vázquez ofenden la trayectoria antiimperialista de la izquierda. Como presidente consideró que el entonces candidato del Frente Amplio (FA), José Mujica, decía “estupideces”. ¿Reconocerá ahora sus “estupideces”? No lo ha hecho y se ha convertido en portavoz de los sectores conciliadores (por no decir aliados) con el imperialismo y el gran capital trasnacional. Él manda al modo patronal (“yo mando, ustedes obedecen”), y no titubea constantemente como Mujica. Es que en el FA hay estilos, modos de obrar y pensar, que expresan enfoques de clase diferentes. El de los “empresarios” o burgueses medios (y no tan medios) que han comenzado a reunirse en sus eventos calificados, preocupados por sus negocios, la mayor tasa de ganancia y el incremento de la explotación obrera, de una parte, muy bien representados por Vázquez y el equipo económico. Y el de los trabajadores y clases populares que discuten, resuelven y defienden sus intereses. Los trabajadores (y los jubilados o estudiantes que en su mayoría se unen a ellos por sus raíces de clase) saben que Trías, Sendic o Arismendi veían en esa burguesía media o “nacional” el límite del bloque popular, límite que definía quiénes eran de un bloque o del otro, precisamente por su conducta ante el imperialismo. Por consiguiente, lo principal no es “ganar” el gobierno como sea, sino saber qué queremos y hacia dónde vamos. Los frenteamplistas defensores de los orígenes fundacionales antiimperialistas, antioligárquicos y contra el gran capital -que ya antes del nacimiento del FA eran valores de la izquierda- rechazan renunciar a ellos. Es hora de construir en el FA un espacio que se enfrente al de los “empresarios” y políticos comprometidos con el sistema. Construir conociendo el mensaje de las calles, campos, sindicatos y barrios. Construir sin aceptar un gobierno divorciado, con vallas, de la sociedad o “equipos económicos” que limiten los salarios pero no las prebendas al capital extranjero. Construir oponiéndose a “ganar” para aplicar políticas de derecha, pero dispuesto a ganar para ahondar la lucha antiimperialista y anticapitalista o -si no es posible- para convertirse en la oposición a gobiernos proimperialistas del color partidario que sean. En las últimas elecciones los partidarios de Astori (propuesto por Vázquez) compararon a Mujica con un “fitito” frente a su último modelo. Pongamos en carrera al nuevo “fitito”.

Bolivia: Informe revela que el 70% de las mujeres fue víctima de abuso sexual


En Bolivia, un informe de la Defensoría del Pueblo denunció que siete de cada diez mujeres sufrió alguna vez en su vida de abuso sexual.


En ese país se registran cada año 14.000 denuncias de ese tipo de violencia contra niñas, adolescentes y adultas, según el informe "Violencia Sexual contra las Mujeres" presentado este miércoles por el defensor del pueblo, Rolando Villena.

De esas denuncias, 60% suceden en los hogares de las víctimas y sólo el 0,04% concluye con una sentencia para el violador.

Según el mismo estudio, la Fiscalía rechazó por falta de pruebas 71% de los casos relacionados con los derechos de las mujeres, de los cuales 41% corresponde a delitos sexuales.

Montevideo, Uruguay
UNoticias
Fuente BBC