Hoy quiero abrir un debate sobre un tema que nos atañe a los uruguayos que somos usuarios de tarjetas de crédito. Es real que millones de ciudadanos/consumidores enfrentamos un enemigo silencioso en la economía de nuestros hogares. La consecuente pérdida del poder adquisitivo de las familias, el endeudamiento ocupa un lugar central de las economías domésticas, y no solo transitorio sino como problema estructural sostenido en el tiempo. Las tarjetas de crédito fueron hechas como un “alivio” para solventar los gastos a largo plazo de las familias. Sin embargo, lo que empezó como una herramienta se ha convertido en una trampa financiera debido a excesivos intereses y cobros indebidos que muchas veces pasan desapercibidos en los estados de cuenta que llegan mes a mes como puñales digitales a manos de los usuarios crediticios que no comprenden cabalmente la dinámica del uso del plástico. El pago mínimo puede ser un alivio momentáneo, pero su uso prolongado genera una deuda difícil de manejar. Las tarjetas de crédito suelen aplicar tasas muy altas sobre el saldo financiado, y el pago mínimo es un mecanismo que sirve principalmente para cubrir intereses, prolongando indefinidamente la deuda. Es clave conocer sus riesgos y buscar alternativas para mantener la salud financiera. Para determinar los costos reales de consumir con tarjeta de crédito. Intereses, cargos y comisiones juegan un papel fundamental y es necesario conocerlos. No todos los intereses que debemos afrontar por el uso de las tarjetas son iguales. Existen tres categorías distintas que debemos conocer bien para no terminar atrapados en una telaraña de gastos mensuales crecientes que pueden llevarnos directamente al clearing. La crisis económica golpea con fuerza a las familias de nuestro país, que cada vez tienen más dificultades para cumplir con sus compromisos financieros. Cada vez es mas amplio el porcentaje de consumidores/usuarios del sistema financiero que se encuentra en situación de morosidad, ya que está en "mora simple", es decir, sólo paga el mínimo mensual, o en préstamos incluso abona menos la cuota lo que lleva a que sea fue derivado a juicio por incumplimiento, lo que implica un riesgo inminente de embargo de salarios o bienes. Este comportamiento de abonar el mínimo tiene consecuencias graves:
🔴 Espiral de intereses: Al pagar solo el mínimo, la deuda crece mes a mes.
🔴 Aumento del saldo deudor: Se acumulan intereses sin reducir el capital.
🔴 Deterioro del historial crediticio: Aunque evita la mora, impacta negativamente en el scoring.
🔴 Menor límite disponible: La deuda consume el cupo, limitando futuras compras.
🔴 Comisiones y costos extra: Algunas financiaciones automáticas suman cargos adicionales.
Los datos nos muestran con crudeza el deterioro del poder adquisitivo y la dependencia creciente del financiamiento vía tarjeta, a tasas que superan ampliamente cualquier aumento salarial. Por eso es que se insiste en que el Estado debe intervenir con medidas concretas de alivio, control de tasas y regulación de las entidades financieras. La utilización del plástico envuelve ciertos riesgos para el consumidor en la medida en la que se trata de una forma de incentivar el consumo sin una delimitación específica del uso eficiente (o no) a la que puede dar lugar, devengando intereses y justificando el cobro de comisiones por su carácter rotativo. Pero, adicionalmente a ello, su uso puede dar cabida a fenómenos de sobreendeudamiento, que pueden incidir en la vida de los consumidores como una causa de marginación social, y, en el sistema en general, como un factor de la disminución de la demanda interna y la generación de un espiral que puede impactar, incluso, en la estabilidad del sistema financiero El crédito es un mecanismo indispensable en la adquisición de bienes y servicios esenciales para la vida, además de permitir la adquisición de bienes de consumo. Una de las causas que favorecen el sobreendeudamiento implica otorgar créditos sin observar las condiciones crediticias, como la capacidad de pago y endeudamiento en otras instituciones financieras. Además de los problemas derivados de la escasa educación financiera y la constante publicidad, no se puede ignorar situaciones imprevistas para el usuario de servicios financieros, como es el caso de quienes inesperadamente pierden su trabajo, sin poder saldar sus deudas, lo que los lleva a formar parte de la lista de personas sobreendeudadas. Es un hecho que las sociedades tienden a vivir en una cultura de endeudamiento, que se ve agravada por el otorgamiento excesivo de créditos. En el caso de nuestro país, tales tácticas desencadenan el sobreendeudamiento, lo que genera serios problemas sociales y, por lo tanto, merecen ser analizadas y tratadas. Cabe señalar que el sobreendeudamiento es una condición en la que se encuentra el consumidor individual, ante la falta de recursos financieros suficientes para pagar sus deudas sin perjuicio de su propia subsistencia o la de su familia. el endeudamiento es la condición financiera de los deudores bajo la cual su endeudamiento es excesivo en términos de sus ingresos y su capacidad de pago, lo cual lo pone en riesgo de afectar su calidad de vida y la de sus familias. El sobreendeudamiento puede ser definido como la imposibilidad del deudor para pagar sus deudas excluyendo las deudas tributarias, tras pasar por una dificultad que afecte su capacidad de ingresos. Como también afecta considerablemente al consumidor de buena fe, cuyo propósito inicial era pagar sus deudas, pero dejó de hacerlo por una razón imprevista y ajena a su voluntad. Por eso en el proyecto actual que se trata en la Comisión de Diputados no puede ser que se este dejando consumidores/usuarios del sistema financiero afuera porque tengan un inmueble de mayor valor a lo que están estableciendo cuando es posible que sea persona tenga deudas, y ese bien haya sido comprado en otra época, o lo heredo de su familia que si lo tendría que comprar hoy no pudiera. Además, no se ajusta a la realidad actual que vive la sociedad uruguaya la clase media esta también endeudada, no hablen de esa forma que divida, ya que hay que tomar en cuenta quienes no han caído aun fuera del sistema, debido a que están abonando esos mínimos en sus tarjetas que incluso están sacando prestamos para abonarlas, o incluso vivir diariamente. Legisladores tomen en cuenta toda la sociedad, los consumidores/usuarios endeudados en su conjunto. Hago un llamado a las autoridades a revisar las políticas de interés y regular con mayor firmeza los cobros permitidos por las entidades financieras. Las tarjetas de crédito dan cuenta de un producto financiero extremadamente complejo, en especial, en lo referente a las destrezas que deben asumirse de parte del consumidor para la comprensión, no sólo de sus términos, sino de las consecuencias de su utilización en su economía personal. El sobreendeudamiento es un resultado previsible en la construcción de una “sociedad del consumo”, por lo que el ordenamiento no puede ignorar que sólo la modulación de los estándares de racionalidad que soportan las reglas generales del Derecho de las obligaciones permite su reconsideración, constatando que nos situamos ante una relación que confronta al consumidor a un concedente profesional del crédito. Ello, sea porque el deudor no ha podido ponderar adecuadamente su propio riesgo de incumplimiento en atención a sus dificultades para la evaluación de su solvencia, sea porque no logra proyectar los efectos de su decisión de consumo (y, por tanto, de financiamiento) en situaciones trágicas que mermarán sus posibilidades de pago. Lo anterior no puede ser ignorado por el emisor de la tarjeta, precisamente porque su deber de profesionalidad, reconocido expresamente en el ámbito de la regulación de protección de los derechos de los consumidores, importa una evaluación de riesgos y la recolección de la información necesaria para poder llevar a cabo tal ponderación. De ahí que un otorgamiento irresponsable de crédito, en casos en los que pudieron preverse dificultades de pago, no justifica todos los extremos de la responsabilidad patrimonial Es innegable que el crédito permite resolver el problema del acceso a financiamiento de muchas familias para adquirir bienes e incluso son indispensables para su bienestar. No existe duda respecto a la importancia del crédito para generar crecimiento, puesto que, al proporcionar un mayor consumo, se permite a las empresas producir a una escala más grande y contratar más trabajadores, lo cual aumenta el poder adquisitivo de la población, con una mejora en su nivel de vida. Además de incluir financieramente a las familias, el crédito también puede llevarlos a la exclusión social, dependiendo del modo en que se administren las facilidades crediticias obtenidas y las condiciones crediticias. La sociedad hoy en día depende del crédito, debido a que, en situación de vulnerabilidad económica, es esencial para la subsistencia del individuo. Lo que actualmente se observa es el inmediatismo por consumir cada vez más, y la negligencia de las instituciones financieras al otorgar el crédito, sin evaluar con cautela y responsabilidad la capacidad crediticia del individuo. Por eso lo que se apruebe debe ser justo y de ayuda para todos los consumidores de buena fe. Además de la deuda acumulada y la calificación crediticia desfavorable, el consumidor sobreendeudado debe soportar el estigma del sistema financiero, causado por la inserción de su nombre en centrales de riesgo, donde será considerado un mal pagador. Significa decir que, a partir de ese momento, cualquier actividad que requiera de una evaluación crediticia será denegada a ese consumidor. Muchos de estos consumidores dependen del crédito para su propia subsistencia y la de sus familias, por lo que el daño causado como resultado del impago es inmensamente superior a los índices de morosidad que representan. La dignidad del ser humano merece el mismo respeto y consideración por parte del Estado y la comunidad
Adriana Besso
Consultora int en derechos del consumidor
Pte Asociación en Defensa de los Derechos del Consumidor y Usuario
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martes, 17 de marzo de 2026
Tarjetas de crédito: un salvavidas en el momento, pero que ahoga con los intereses a los consumidores Por Adriana Besso
¿TODO SIGUE COMO ESTÁ? Por Luis Nieto
En 1958 da comienzo una larguísima crisis.
Las elecciones de ese año cortaron la seguidilla de gobiernos colorados que, durante 93 años, había conseguido gobernar el Uruguay. El segundo gobierno blanco, surgió de las elecciones de 1962 bajo la consigna “o gana la UBD o todo sigue como está”. La interna blanca fue feroz, el partido de gobierno le echaba las culpas a su propio gobierno de que “todo estuviese como estaba”. Ganó la UBD —mayoría en el Partido Nacional— y la crisis se acentuó.
En nuestro país pasó de todo: Cuatro meses después de instalarse este segundo gobierno blanco —colegiado—, un grupo de militantes de izquierda, integrantes del Coordinador, asaltó el Tiro Suizo, llevándose más de 30 armas largas y munición. Ese fue el intento más importante de cambio que tuvo Uruguay hasta nuestros días. Aquella acción encendió una potente luz roja que nadie pareció ver. El Coordinador estaba integrado por militantes de todos los partidos de izquierda que se percibían llamados a dar un enfrentamiento radical a la oligarquía uruguaya, como aporte a la lucha antimperialista en las Américas, como lo enseñaba la revolución cubana y Vivian Trías, a pesar de que dos años antes el Che había pronunciado su celebre discurso en el paraninfo, que fue ignorado por aquel núcleo proto guerrillero, que tres años más adelante, redacta su primer documento oficial: MLN (Tupamaros) reconociendo que existían las condiciones objetivas para la lucha armada, pero no las condiciones subjetivas —convicción fundamental para llevarla adelante—. Habría que crearlas en Montevideo, posible Sierra Maestra de los uruguayos. Si había que crearlas, entonces ¿eran necesarias?
Guerrilla y dictadura mediante, llegamos a la prueba del nueve: Habiéndose creado esas condiciones, tras el golpe de Estado de 1973, la guerrilla ya no estaba, y los sobrevivientes, en el exilio, sí contaban con un enorme arsenal y con unos mil militantes entrenándose en Cuba. Pero en el seno de la propia guerrilla comenzó a crecer la convicción de que la lucha traería peores consecuencias, porque también para las fuerzas armadas habría llegado ese momento tan esperado, y los primeros en morir serían los 20 rehenes —9 hombres y 11 mujeres— que la dictadura mantenía aislados para ejecutarlos, en caso de que la guerrilla volviese a operar. El MLN estaba en condiciones de ejecutar acciones cruentas, en una escala muy distinta, pero... ¿quién hubiese sido capaz de dar la orden a los grupos de acción que tenía preparados si con eso, el ejército, hubiese ejecutado, en primer lugar, a Sendic, Fernández Huidobro y Mujica, y así hasta el último. Buena parte de la Dirección en el exilio —que era la Dirección Nacional en aquel momento— y la inmensa mayoría de los militantes tupamaros, abandonaron la vía armada, entendiendo que solo conseguirían la inmolación del único capital humano que quedaba.
El experimento armado en Uruguay, en primera instancia, fue un desafío al coraje de buena parte de una generación que percibió el clima de crisis, pero no el de soluciones. No se puede desdeñar el tamaño de la militancia tupamara ni el impacto social que consiguió tener. Ni antes de la dictadura ni cuando retomó la senda democrática. Uno de aquellos rehenes fue presidente del Uruguay, por el voto popular, y nadie puede negar que el actual presidente fue designado por el propio Pepe, dentro de las posibilidades que tenía para elegir al continuador de su legado.
Mismo país, 2025: ¿Podríamos parafrasear el llamamiento desesperado de los blancos en 1962, ahora en boca de Mujica: “O gana el MPP o todo sigue como está”?
domingo, 15 de marzo de 2026
NO TE COMPARES Por Dr Leiza De Los Santos
El camino de la envidia nace de la comparación.
La comparación es la madre de la envidia.
Y la envidia, como veneno que es, es la madre de los celos, de la frustración, del odio al que se destaca.
De todo lo malo que hay en ti cuando ves el triunfo ajeno.
Es un veneno que corroe por dentro . Destruye todo lo puro, noble e inocente del alma humana.
Del niño lleno de ilusiones que soñó un día con ser él un salvador del mundo.
Un caballero rampante.
El adalid del bien.
La espada de la verdad.
Si quieres ser infeliz, humano dominado y gobernado por las redes sociales comerciales, enviciado y poseído por ellas, compárate .
Manipulado por ellas para hacer que gastes hasta lo que no tienes, para tener la ilusión de adquirir ese artículo de lujo que te hará superior a los demás , compárate.
Si quieres ser infeliz ahora y por siempre, compárate.
NI MUTILACIÓN PROVOCADA NI ENFERMEDADES HEREDABLES Por Dr Leiza De Los Santos
Una foto vale más que mil palabras.
Hay un axioma clásico médico:
Curar si se puede. Aliviar siempre.
No se puede, no se debe, por un criterio mercantilista alejado de toda ética, por un motivo netamente comercial, de beneficio económico, estar promoviendo la enfermedad.
Operaciones quirúrgicas sin motivo.
Cirugías sin sentido de necesidad.
Hechas como acto médico para corregir un trastorno de salud?
No.
Solamente para complacer al humano.
Y a su trastornado sentido estético.
Alimentos con ingredientes tóxicos.
Con altos niveles de metales tóxicos.
Acumulativos. Imposibles de eliminar del organismo.
Por motivos de mercado.
Los alimentos aunque no sean destinados para animales para consumo humano, deben tener controles que aseguren su pureza e inocuidad.
Razas artificiales, con defectos heredables , creadas concientemente, inconcientemente, que crean trastornos fisiológicos con sus correspondientes pérdidas de calidad de vida.
Con problemas masticatorios .
Que impiden comer normalmente.
De piel.
De coloración de ojos .
Que no resisten estar al sol.
O respiratorios.
Que no pueden correr libremente.
Tener una vida normal.
En contacto con la Naturaleza.
Un animal creado defectuoso.
Artificial.
Yeguas sangradas hasta el agotamiento para extraer una hormona que se puede sintetizar en laboratorio.
Razas de perros creadas artificialmente con defectos de carácter que son un peligro para el humano.
Cuándo vamos a alejarnos de ese criterio antropocentrista de creer que podemos hacer lo que queramos con los animales.
Lo que se nos antoje .
Con seres que sufren , que sienten.
Con ese errado criterio teleológico de creer que Dios puso a los animales para que hiciéramos con ellos lo que nos diera la gana .
Si nos creemos la cúspide del desarrollo intelectual, debemos actuar con responsabilidad frente a los seres vivos.
Y con sentimientos.
Si es que de verdad los tenemos.
LA REGLA DE ORO Por Dr Leiza De Los Santos
El hijo debe vivir de los bienes que le deja el padre .
Del fruto de su administración .
De su mantenimiento en el tiempo.
Y de su progreso futuro.
Para pasarlo después a su sucesor.
A su heredero.
Y así por siempre.
En una cadena familiar.
Si no tiene bienes no tenga hijos.
Ese es el criterio básico.
La regla de oro !!!
Y de su falla es que provienen todos los males del mundo.
La miseria. La pobreza. La violencia.
El suicidio !!!
"Si la plata no suda tendrás que sudar "
Como un esclavo.
De por vida !!!
A ese calvario eterno condenamos a un hijo cuando lo traemos al mundo de la escasez.
De nuestra escasez económica.
Y de criterio !!!




