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miércoles, 18 de septiembre de 2013

El ciclón que no llegó: gobierno y meteorólogos enfrentados por alarmas climáticas


Con decenas de pronósticos diferentes acerca de la magnitud del “ciclón” que algunos advirtieron se abatiría sobre el país, lluvias más intensas y durante más días que los anunciados –con consecuencias de peso para los evacuados- y vientos huracanados que afortunadamente no alcanzaron a ser tales, una vez más las controversias entre meteorólogos crecen y ahora alcanzan a las esferas del gobierno.

LR 21

Foto: Gentileza Subrayado
El prosecretario de la Presidencia, Diego Cánepa, criticó la forma en que varios medios han manejado la información climática en estos días, en tanto entendió que “términos técnicos correctos” están llevando “a un ciudadano común a la confusión”, en referencia al mentado “ciclón extratropical” que fue mayormente anunciado por meteorólogos brasileños. El servicio brasilero de Metsul, respondió en su cuenta de Twitter, señalando que “Cánepa hace un excelente trabajo en la Defensa Civil por la prevención, pero debería dejar para los meteorólogos hablar del clima”.
Desde la Dirección Nacional de Meteorología, el director de pronósticos Daniel Bonora, afirmó que “cuando la gente escucha que hay 25 advertencias diferentes, indudablemente no va a saber qué hacer. Desde la Dirección Nacional hace tiempo que venimos luchando con esto: nos preocupa y nos molesta”, afirmó en declaraciones que publica el diario El Observador.

Aumentó a 950 el número de evacuados en todo el país

Mientras tanto el Sistema Nacional de Emergencia, confirmó que el número de evacuados como consecuencia de las lluvias aumentó a 950 personas, de las cuales 367 se encuentran en refugios, mientras otras 583 han pasado a alojarse en casa de familiares o conocidos. Treinta y Tres y Cerro Largo son los departamentos más afectados. Los vientos no alcanzaron las magnitudes previstas, y el máximo se reegistró en Piriápolis con 113 quilómetros por hora. Ha habido unos 3.000 reclamos por falta de energía eléctrica y UTE trabaja en el 90% de los casos. Las alertas son en la mañana del miércoles de color verde en todo el país.

La terrible vida de los periodistas independientes que cubren la guerra en Siria

Siria: sólo estamos aquí por los premios, y algunas otras verdades del periodismo de guerra, por Francesca Borri

 http://www.elpuercoespin.com.ar/


. ALESSIO ROMENZI
Fotos de Alessio Romenzi
Finalmente me escribió. Después de más de un año de ser freelancer para él, durante los cuales contraje tifoidea y recibí un disparo en la rodilla, mi editor vió las noticias, pensó que yo estaba entre los perioditas italianos que habían sido secuestrados y me envió un email que decía: “¿Si consiguieras conectarte, ¿podrías tuitear sobre tu detención?”.
Ese mismo día, regresé a la noche a la base rebelde donde estaba parando, en medio del infierno que es Alepo, y en medio del polvo y el hambre y el miedo esperaba encontrar un amigo, una palabra amable, un abrazo. En cambio, sólo encontré otro email de Clara, que está pasando sus vacaciones en mi casa en Italia. Ya me había enviado ocho “¡Urgente!”. Buscaba mi carnet del spa para entrar gratis. El resto de los mensajes era como este: “Brillante artículo hoy, tan brillante como tu libro sobre Irak”. Desgraciadamente, mi libro no es sobre Irak, sino sobre Kosovo.
La gente tiene una imagen romántica del freelancer: un periodista que reemplaza la seguridad de un salario regular por la libertad de cubrir las historias que más le fascinan. Pero no somos libres en absoluto: es justamente lo contrario. La verdad es que la única oportunidad de trabajo que tengo hoy es quedarme en Siria, donde nadie más quiere quedarse. Y no es siquiera Alepo, para ser precisos: es el frente de combate. Porque los editores en Italia sólo quieren que les demos sangre, el bang-bang. Escribo sobre los islamistas y su red de servicios sociales, las raíces de su poder –un artículo que es definitivamente más complejo de construir que uno sobre el frente. Me esfuerzo por explicar –no sólo por conmover, por impactar– y recibo como respuesta: “¿Qué es esto? ¿Seis mil palabras y nadie muere?”.
En realidad debería haberlo entendido cuando mi editor me pidió un artículo sobre Gaza, porque Gaza, como suele ocurrir, estaba siendo bombardeada. Recibí este email: “Conocés Gaza de memoria. ¿A quién le importa que estés en Alepo?”. Exactamente. La verdad es que terminé en Siria porque ví en Time las fotografías de Alessio Romenzi, quien fue metido de contrabando en Homs a través de cañerías cuando nadie sabía todavía de la existencia de Homs. Vi esas fotos mientras escuchaba Radiohead –esos ojos que me miraban fijo: los ojos de gente que era asesinada por el ejército de Assad, uno por uno, y nadie había siquiera escuchado sobre un lugar llamado Homs. Sentí que un tornillo se me metía en la conciencia y que tenía que ir a Siria de inmediato.
Pero, sea que escribas desde Alepo o Gaza o Roma, los editores no ven diferencia. Se te paga lo mismo: $70 por artículo. Incluso en lugares como Siria, donde los precios se triplican por una rampante especulación. Así, por ejemplo, dormir en esta base rebelde, bajo fuego de morteros, en un colchón en el piso, con agua amarilla que me dio tifoidea, cuesta $50 la noche; un auto cuesta $250 por día. Así que terminás maximizando, antes que minimizando, los riesgos. No sólo uno no puede costear un seguro —son casi $1.000 por mes—, sino que tampoco se puede pagar un fixer o traductor. Estás solo en lo desconocido. Los editores saben muy bien que $70 por artículo te empuja a ahorrar en todo. Saben, también, que si resultás herido seriamente existe la tentación de no sobrevivir, porque no se puede costear el ser herido. Pero compran tu artículo de todos modos, aunque tal vez nunca comprarían una pelota de fútbol Nike cosida a mano por un niño paquistaní.
Con las nuevas tecnologías de comunicación, existe la tentación de creer que la velocidad es información. Pero eso está basado en una lógica autodestructiva: el contenido está ahora estandarizado y tu diario, tu revista, ya no tienen nada que los distinga, de modo que no hay razón para pagar al reportero. Quiero decir, si es por noticias, tengo Internet –y es gratis. La crisis actual es de los medios, no de los lectores. Los lectores están todavía allí, y, contra lo que muchos editores creen, son lectores brillantes que piden simplicidad sin simplificación. Quieren entender, no meramente enterarse. Cada vez que publico una crónica de primera mano sobre la guerra, recibo una decena de email de gente que dice: “Okay, gran artículo, gran tableaux, pero yo quiero entender lo que ocurre en Siria”. Y me encantaría tanto replicarles que no puedo enviar un artículo de análisis porque los editores lo tirarían y me dirían: “¿Quién te creés que sos, nena?” –sin importar que tenga tres títulos universitarios, haya escrito dos libros y pasado diez años en diversas guerras, primero como funcionario de organizaciones de derechos humanos y ahora como periodista. Mi juventud, por lo que valga, desapareció cuando me rociaron con pedazos de cerebro en Bosnia, cuando tenía 23 años.
Los freelancers son periodistas de segunda clase –incluso si sólo hay freelancers aquí, en Siria, porque esta es una guerra sucia, una guerra del siglo pasado: una guerra de trincheras entre rebeldes y leales que están tan cerca que se gritan unos a otros mientras se disparan. La primera vez en el frente no podés creerlo, con esas bayonetas que viste en los libros de historia. Las guerras de hoy son las guerras de los drones, pero aquí se pelea metro a metro, calle a calle, y es jodidamente aterrador. Y, sin embargo, los editores de Italia de tratan como a un chico: si conseguiste una foto de primera plana, dicen que sólo tuviste suerte, estuviste en el lugar justo en el momento oportuno. O si conseguís una historia exclusiva, como la que escribí en septiembre pasado sobre la vieja ciudad de Alepo, un Patrimonio Mundial de la UNESCO en llamas mientras los rebeldes y el ejército batallaban por controlarlo. Fui la primera reportera extranjera que logró entrar, y los editores dicen: “¿Cómo puedo justificar que mi corresponsal no pudo entrar y vos sí?”. Recibí un email de un editor: “La compro, pero la publico con la firma de mi corresponsal”.
Y luego, por supuesto, soy mujer. Una noche reciente, hubo bombardeos por todas partes y yo estaba sentada en un rincón, con la única expresión que podés tener cuando la muerte puede llegar en cualquier segundo, y otro reportero se acerca, me mira de arriba a abajo y dice: “Este no es lugar para mujeres”. ¿Qué se le puede decir a un tipo así? Idiota, este no es lugar para nadie. Si estoy asustada, es porque estoy cuerda. Porque Alepo es todo pólvora y testosterona y todo el mundo está traumatizado: Henri, que habla sólo de la guerra; Ryan, lleno de anfetaminas. Y sin embargo, ante cada chico despedazado que vemos, vienen sólo a mí, a la “frágil” mujer, y quieren saber cómo estoy. Y estoy tentada de responder: estoy como vos. Y esas noches en que tengo una expresión dolorida, en verdad son las noches en que me protejo, expulsando toda emoción o sentimiento; son las noches en que me resguardo.
Porque Siria ya no es Siria. Es un manicomio. Está el italiano desempleado que se unió a Al Qaeda y cuya madre lo está buscando alrededor de Alepo para darle una paliza; está el turista japonés que vino al frente porque dice que necesita dos semanas de “emociones”; está el graduado de Leyes sueco que vino a recolectar evidencia de crímenes de guerra; están los músicos norteamericanos con barbas al estilo ben Laden que insisten en que los ayuda a pasar desapercibidos, aunque son rubios y de dos metros (trajeron drogas contra la malaria, aunque aquí no hay malaria, y quieren entregarlas mientras tocan el violín). Están los varios funcionarios de varias agencias de Naciones Unidas que, cuando uno les dice que sabe de un chico con leishmaniasis (una enfermedad difundida por la mordida de una mosca de la arena) y les pregunta si pueden ayudar a sus padres a llevarlo a Turquía para que lo traten, dicen que no pueden porque no es más que un niño, y ellos sólo tratan a la “niñez” como un todo.
Pero somos reporteros de guerra después de todo, ¿no? Una banda de hermanos (y hermanas). Arriesgamos nuestras vidas para dar voz a los sin voz. Hemos visto cosas que la mayoría de la gente jamás verá. Somos un pozo rico en historias para una cena, los invitados cool que todo el mundo quiere invitar. Pero la triste verdad es que, en lugar de estar unidos, somos nuestros peores enemigos; y la razón para los U$70 por artículo no es que no hay dinero, porque siempre hay dinero para un artículo sobre las novias de Berlusconi. La verdadera razón es que pedís U$100 y alguien más está dispuesto a hacerlo por U$70. Es la competencia más feroz. Como Beatriz, quien hoy me mandó en la dirección errada, para que ella fuera la única que cubriera la manifestación, y, por su engaño, terminé en medio de francotiradores. Sólo por cubrir una manifestación –una de cientos.
Y sin embargo pretendemos que estamos aquí para que nadie pueda decir: “Pero yo no sabía lo que estaba ocurriendo en Siria”. Cuando realmente estamos aquí para conseguir un premio, para ganar visibilidad. Estamos aquí estrangulándonos unos a otros como si tuviéramos un Pulitzer al alcance, cuando no hay absolutamente nada. Estamos apretados entre un régimen que te garantiza la visa sólo si estás contra los rebeldes y rebeldes que, si estás con ellos, te permiten ver sólo lo que quieren que veas. La verdad es que somos un fracaso. A dos años, nuestros lectores apenas recuerdan donde está Damasco, y el mundo, instintivamente, describe lo que ocurre en Siria como “ese despelote”, porque nadie entiende nada sobre Siria –sólo sangre, sangre, sangre. Y es por eso que los sirios ya no nos soportan. Porque mostramos al mundo fotos como la de ese chico de 7 años con un cigarrillo y una Kalashnikov. Está claro que es una foto armada, pero apareció en diarios y websites de todo el mundo en marzo, y todo el mundo gritaba: “Estos sirios, estos árabes, ¡qué bárbaros!”. La primera vez que llegué, los sirios me paraban y me decían: “Gracias por mostrar al mundo los crímenes del régimen”. Hoy, un hombre me paró y me dijo: “Deberías avergonzarte”.
Si hubiera entendido algo de la guerra, no me hubiera desviado tratando de escribir sobre rebeldes y leales, sunnitas y chiítas. Porque, realmente, la única historia para contar en la guerra es cómo vivir sin miedo. Todo puede acabarse en un instante. Si hubiera sabido eso, no hubiera tenido tando miedo de amar, de atreverme en mi vida, en lugar de estar aquí, ahora, abrazándome en este rincón oscuro y rancio, arrepintiéndome desesperadamente de todo lo que no hice, de todo lo que no dije.
Y vos, que vas a estar vivo mañana, ¿qué estas esperando? ¿Por qué no amás lo suficiente? Vos, que tenés todo, ¿de qué tenés miedo?

Con la excepción de Alessio Romenzi, los nombres de este artículo han sido cambiados por razones de privacidad.
Aquí, publicación original de este artículo, en inglés.
  . ALESSIO ROMENZI

Francesca Borri publicó dos libros, uno sobre Kosovo y otro sobre Israel/Palestina, mientras trabajaba en organizaciones de derechos humanos. Se convirtió en periodista, dijo, cuando comprendió que incomodaba más a hombres y mujeres con poder por lo que escribía que por lo que hacía como jurista.

Importadores prevén que el kilo de yerba llegue a $ 150 este año


Impacto en la inflación superó a la suba de combustibles en últimos 12 meses


Las rondas de mates serán cada vez más costosas y la tendencia al alza en el precio de la yerba se mantendrá hasta por lo menos fin de año, según loos importadores consultados, cuando  el kilo de la infusión cueste cerca de $ 150.

En lo que va de setiembre, el costo del principal insumo del mate aumentó más de 9% y en los 12 meses el incremento alcanzó a 46%, en base a datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Solo en agosto pasado la suba había sido de 15% en relación al mes anterior.

De acuerdo a importadores consultados, el precio al público de la yerba todavía tiene margen para seguir aumentando, y la previsión es que se encarezca otro 30% para fin de año. De esa forma, cada kilo costará unos unos $ 148, frente a los $ 114 actuales según sondeos realizados por El Observador.

Germán Alvez, jefe de ventas de Molinos Puristas –importador de la yerba Del Cebador–, dijo que el costo del producto aumentó 9% en la última semana y que los precios “están subiendo constantemente”, y lo seguirán haciendo por los próximos meses. “De aquí a fin de año aumentará 30%. En Brasil (de donde proviene el 95% de la yerba que consume el uruguayo) la yerba ya sale $ 150 y continúa subiendo”, explicó Alvez. Añadió que tienen menos rentabilidad con este producto pero que las ventas aún no se vieron resentidas. “No le ponemos dramatismo”, indicó.

“Va a seguir subiendo, lamentablemente”, confirmó, por su parte, Pablo Tasende, gerente de la Unidad de Alimentos de Carrau y Cía, empresa que importa la yerba Sara. “No es por causa nuestra, nosotros también estamos sufriendo este impacto”, agregó. Tasende hizo el mismo análisis al calcular en 30% el aumento del precio de la infusión para diciembre. “De acá a fin de año va a seguir aumentando y luego va quedarse quietito un rato, y en julio-agosto, con la nueva zafra, se verá”, comentó. “Tratamos de hacerlo (la suba) de forma lenta. No hay alternativa”, complementó Tasende.

El precio de la yerba se disparó en la primera semana de agosto. El kilo de Canarias, la más popular de las marcas, pasó de valer $ 89 a $ 105 en las principales cadenas de supermercados, lo que significa una suba del 18%. Al cabo de la primera quincena de setiembre, esa yerba ya se comercializa a $ 114, un valor similar al resto de las marcas. La marca Baldo, que también es importada por Canarias, cuesta hoy $ 113, al tiempo que Del Cebador se ubica en $ 114 y la marca Sara en el entorno de $ 109, según los precios sugeridos por los importadores y lo que se registra en los puntos de venta. Otras yerbas compuestas, como es el caso de Canarias Natural Serena está en $ 125 el kilo.

 De acuerdo a cifras del Área de Defensa del Consumidor del Ministerio de Economía y del Instituto Nacional de Estadística (INE), el precio promedio de mercado del paquete de un kilo en diciembre pasado era de $ 78. Había algunas yerbas que incluso valían menos.

El aumento de la yerba explicó en los 12 meses a agosto 0,34 puntos porcentuales de la inflación registrada, que fue para el período de 8,86%, según cálculos de la Unidad de Análisis Económico de El Observador. Incluso, el impacto en el indicador de precios es superior al ajuste de los combustibles –nafta y gasoil–, que en el último año móvil explicaron dos décimas de punto porcentual en la inflación.

La “culpa” la tiene Brasil

El aumento del costo de la yerba viene de una nueva realidad que existe en los campos de Brasil, donde se encuentras las plantaciones que abastecen a Uruguay. Los productores de yerba están cambiando por la soja y esto ha incidido en que existe menos oferta en el mercado. Además, según Alvez, por ser un producto importado se ve afectado también por la suba del dólar.

“En Brasil pasarán un par de años para que vuelvan a apostar por la yerba, porque es más rentable que la soja. Pero el proceso para volver a plantar yerba es más lento, hay que plantar un árbol y esperar que crezca”, comentó el jefe de ventas de Puritas.
Tasende detalló que una nueva normativa ha hecho que los productores pusieron en blanco a los cosechadores de los campos de yerba, además del deber de brindarles beneficios laborrales como instalación de servicios sanitarios en las plantaciones, alimentación y transporete hacia los campos. “Eso encareció el costo de la materia prima e hizo que desalentara a empresarios a mantener este negocio, y así empezaron a plantar soja”, explicó el hombre de Carrau y Cía.


Metsul: Cánepa debería dejar a meteorólogos hablar de clima


Espectador.com

La agencia de meteorología brasileña Metsul mostró, a través de su cuenta de Twitter, su descontento con el prosecretario de Presidencia Diego Cánepa por sus dichos acerca del temporal que afectó nuestro país.
 
Metsul: Cánepa debería dejar a meteorólogos hablar de clima

El prosecretario fue crítico con algunas declaraciones de prensa que hicieron algunos meteorólogos en la jornada de este lunes, que a su juicio, daban pronósticos exagerados de la gravedad del temporal que azotó al país.

En este sentido, reafirmó en conferencia de prensa que “comparar este evento climático con el del 2005 es irresponsable”. Señaló que las previsiones que están realizadas en Uruguay “están funcionando de manera óptima y muy satisfactoria”.

“A comienzos de este año anunciamos que para el segundo semestre teníamos los datos que iban a volver a estar estos eventos climáticos”, dijo este martes Cánepa en declaraciones a radio Sarandí citadas por El País. Además, dijo que “seguramente este que tiene una envergadura media pueda volver a suceder en el correr del semestre, ese es un nuevo patrón que empieza a darse en el país”.

Citando la nota del diario El País, Metsul se despachó con cuatro tuits mostrándose en contra de las declaraciones de Cánepa.
                                                                                                                  
El primero dice “Cánepa ayer llamó de irresponsable pronóstico meteorológico uruguayo. Irresponsable es hablar de otro sin pronóstico”.

A continuación cita al funcionario del gobierno y dice “Cánepa: ‘Ese es un nuevo patrón que empieza a darse en el país’. NO ES! Hay más de un siglo de datos de tormentas y naufragios por viento”.

En el tercero se defienden diciendo que ellos hacen “ciencia, no política” y nuevamente ataca las declaraciones de Cánepa aduciendo que “no conocer el pasado del clima es la mejor clave para planear desastrosamente el futuro”.

Finalmente dicen que el prosecretario del Gobierno “hace un excelente trabajo en la Defensa Civil (Sinae), por la prevención, pero debería dejar para los meteorólogos hablar del clima”.

Por su parte, este martes a la tarde, el prosecretario de la Presidencia, Diego Cánepa, pidió “confiar en el trabajo que lleva adelante la Dirección Nacional de Meteorología".

Cánepa sostuvo que “en los medios sociales, que obviamente uno no quiere ni pretende ni tiene porqué controlar, se genera en algunos momentos la búsqueda de pánico y sobrerreacción de la población que no conducen a nada”.

En este sentido, recordó que tiempo atrás se realizó un curso para comunicadores sobre cómo actuar ante eventos climáticos de este tipo. “Vamos a seguir trabajando en intentar convencer a los comunicadores de todo el país cómo debe ser el protocolo de comunicación sin que sea un menoscabo de la función de informar”.

Plan Ceibal: según investigación no mejoró lectura ni matemática

Señalan que los docentes aún no incorporaron la herramienta

El País

Un informe del Instituto de Economía, financiado por el Plan Ceibal y la ANEP, señala que el acceso de los niños a las computadoras portátiles no mejoró su rendimiento en matemática y lectura. También advierte por la falta de capacitación docente.

Surgen los primeros resultados sobre el Plan Ceibal en el aprendizaje. Foto: Inés Guimaraens
El informe titulado "Profundizando en los efectos del Plan Ceibal", realizado por profesionales del Instituto de Economía de la Udelar y financiado por el propio plan y por la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) afirma que la distribución de computadoras portátiles no ha generado una mejora en los resultados académicos de los estudiantes.
La investigación analizó el impacto del Plan en los resultados académicos en matemática y lectura de un panel de estudiantes, así como sus efectos en los hábitos de estudio y en la percepción individual sobre diversas habilidades cognitivas, según señala el documento publicado en agosto de este año.
Para la evaluación se analizaron cuatro relevamientos, tanto propios como existentes: uno de 2006 (como línea de base, que brinda los datos previos a la aplicación del plan), dos de 2009 y uno de 2012. Además, se aislaron potenciales tendencias divergentes en el desempeño de las escuelas para medir directamente el impacto del Plan.
De esta forma, se señala entre las principales conclusiones de la investigación que: "Los resultados sugieren que el Plan Ceibal no habría tenido un impacto en matemática y lectura ni a nivel general ni según nivel socioeconómico".
El estudio subraya que los resultados "se encuentran en línea con la mayor parte de la literatura sobre el impacto del uso de computadoras en el aprendizaje, la cual encuentra resultados nulos o negativos".
Alina Machado, una de las investigadoras responsables del estudio y máster en Economía, dijo a El País que se comenzó por evaluar el impacto del Plan en general y ahí fue cuando "no encontramos un efecto ni en matemática ni en lectura".
En ese sentido, comentó que les pareció interesante observar si existía un efecto diferente según el nivel socioeconómico de los estudiantes. Para eso se observó el nivel educativo materno y si los alumnos vivían en hogares que tenían una computadora en 2006, "y por ninguna de las dos formas llegamos a que hubiera un efecto del Ceibal".
La investigación del Instituto de Economía señala también que no se observó un impacto en la "autopercepción de habilidades en las asignaturas analizadas, ni en otras habilidades vinculadas al uso de Internet". Luego, afirma que "al analizar datos descriptivos sobre la frecuencia de uso de la laptop en clase observamos que su uso no es masivo en todas las escuelas y mucho menos en el Ciclo Básico".
Entre las posibles explicaciones sobre la falta de repercusión en mejoras académicas, el estudio recuerda que el principal uso que se reporta de la computadora en la clase es para buscar información en Internet, lo que "sugiere por qué no habría de esperarse un efecto en habilidades como lectura y matemática"
Machado afirmó al respecto que cuando se empezó a analizar la frecuencia y el tipo de uso de las computadoras se encontró que en Secundaria había un uso "muy bajo" y que en Primaria, si bien no era bajo, se utilizaba básicamente para búsquedas en Internet o para navegar en la red, pero no para fines que pudieran tener un vínculo con el aprendizaje.
"Hay un salto entre Primaria y Secundaria. En Primaria se usa, aunque no es una utilización que posibilite un mayor aprendizaje, y en Secundaria se usa muy poco", explicó la investigadora.

Carencias.

En diciembre del 2006, el entonces presidente Tabaré Vázquez anunció que se pondría en marcha el Plan Ceibal, que haría que cada alumno y maestro de las escuelas públicas del país recibieran de forma gratuita una computadora portátil. En 2009, el Plan llegó a todo Montevideo y luego se amplió a Secundaria y UTU.
La iniciativa desarrollada en Uruguay -que se inscribe en el trabajo llevado adelante por la organización One Laptop Per Child- ha recibido elogios a nivel internacional, pero una de las críticas más reiteradas que se le han hecho es que no va acompañada de un trabajo pedagógico ni cuenta con la suficiente formación de los docentes para su uso.
Este aspecto es abordado en la investigación, que menciona distintos estudios que marcan la falta de evidencia sobre la incorporación de las XO como una herramienta de mejora del aprendizaje. También se cita el planteo que considera "primordial" el hecho de "desarrollar estrategias que apunten a fomentar el empoderamiento docente y la creación de capacidades colectivas que permitan concentrarse en la enseñanza y en el aprendizaje mediante el acceso y el uso innovador de la tecnología".
En ese marco, Machado afirmó: "Observamos que falta la integración de la herramienta a la clase". También comentó que hay problemas con la capacitación de los docentes para el correcto uso de las XO y que eso se refleja directamente en el hecho de que la computadora no se utilice como una herramienta pedagógica en el aula.
"Vimos que resulta fundamental y que es una necesidad el empoderar a los docentes respecto a la tecnología para que el uso de la misma tenga que ver con mayores aprendizajes. Nos parecía que era un desafío incorporar la computadora para mejorar los aprendizajes, incorporarla en actividades pedagógicas", señaló la investigadora del Instituto de Economía.
Machado afirmó que si los docentes no incorporan el uso de la XO al aula, "será muy difícil mejorar los resultados de aprendizaje" (ver aparte).

"No sorprende".

Machado dijo que desde el Plan Ceibal recibieron de buena manera las conclusiones del estudio y les plantearon el interés por contar con trabajos independientes, más allá de los que el propio Plan realiza. La investigadora afirmó que les respondieron que "los resultados no los sorprendían porque eran conscientes de que todavía había mucho camino para recorrer", y que las mejoras en matemática y lectura son "áreas a trabajar".

La falta de capacitación en la mira

La tarea docente con las computadoras portátiles y su rol en la mejora del aprendizaje a través de esta herramienta es un tema que resulta clave y es abordado en el estudio del Instituto de Economía de la Universidad de la República.
"En una futura investigación sería particularmente interesante evaluar el impacto de Ceibal ante distintas prácticas docentes en relación a la utilización de la computadora en clase, así como el impacto de la capacitación docente y la utilización de la vasta cantidad de recursos que se encuentran actualmente a disposición del colectivo docente para el logro de mejoras en los aprendizajes", señala el documento publicado en agosto.
En ese sentido, Alina Machado, una de las investigadoras responsables del informe, dijo a El País que el Plan Ceibal genera "grandes potencialidades a futuro" y que "el punto es que hay grandes desafíos".
"La parte más difícil es lograr que los docentes se apropien de la tecnología y que la puedan aplicar para que sirva como una herramienta para mejorar el aprendizaje", dijo la investigadora.
Machado entendió que "hay muchas herramientas del Plan Ceibal con un gran potencial para mejorar el aprendizaje y es fundamental lograr que los docentes se apropien de la tecnología, de la herramienta".
El estudio también considera "fundamental" realizar un seguimiento de "esta nueva etapa de Ceibal, donde el énfasis está puesto en la mejora de los aprendizajes".
Además, deja abierta otra opción y afirma que "es posible que el uso de computadoras tenga un efecto positivo en el desarrollo de otras habilidades cognitivas".