No
desde mi escritorio.
Desde
mi mundo escribo.
Al
sol y al viento. Pisando pasto.
De
botas, bombachas y poncho, medito y escribo .
Dice
un dicho paisano: " Yo pago por la tranquilidad." .
No
es que pague con plata, como puede pensar un ignorante de nuestro
lenguaje. Paga en sentido práctico, dejando de lado muchas cosas de
su vida y de su comodidad para mantener su serenidad interna y
externa tan esencial a nuestra manera de ser.
No
somos seres extraños .
Somos
gente de campo.
Somos
seres en equilibrio con su mundo y su ambiente tradicional.
Todo
animal para poder vivir y desarrollar en plenitud todas sus
capacidades, todo su potencial, necesita tres cosas básicas.
Comida,
espacio y tranquilidad.
En
situaciones de alteración de su ambiente restringe comida y espacio
vital para priorizar, mantener y aún defender la tranquilidad.
"
Cuando comas , no hagas ruido, come en silencio, trata de no llamar
la atención a nadie porque " el que come en silencio come dos
veces.".
"
Nunca escapa el cimarrón si dispara por la loma " dice en el
inmortal Martín Fierro .
En
estos tiempos en que la gente vive más de la morbosa curiosidad e
intromisión en lo ajeno que de ocuparse de lo propio, lograr vivir
alejado del ojo ajeno sin perder calidad de vida, sin encerrarse
tras las murallas es todo un desafío, casi una aventura .
Lograr
vivir en el mundo sin que te vean y sin que te sientan. Es lograr
algo casi imposible. Pasar desapercibido.
Para
que no te molesten.
Nada
más.
Paradójicamente,
el hombre que quiera ser independiente, a pesar de tener todo para
vivir tranquilo, está en la misma situación que el animal en la
naturaleza.
En
el campo abierto.
En
el monte
Que
si logra sobrevivir es gracias a su poder de difuminación. A su
capacidad de mimetización.
Sin
molestar a nadie, solamente para poder hacer su vida tranquilo, debe
vivir huyendo del ojo y de la voracidad ajena.
Especialmente
la humana.
Que
no es un animal más.
Es
el peor de todos los seres.
El
asesino de todos.
Es
la Bestia humana.
Destructor
de todo.
De
su mundo.
De
su ambiente
Del
Mundo entero.
Que
para lograr, en su demencia absoluta, la victoria pírrica de
destrucción del enemigo destruye el Mundo aunque se destruya a sí
mismo.
En
especial a sí mismo.
Cómo
pretender entonces nosotros los paisanos luchar para tener y
mantener un espacio y un ambiente propio para vivir eternamente
en paz si estamos rodeados de la locura asesina de los seres humanos.
Como
dicen los quechuas " el runa uturunco está entre nosotros "
.
El
Hombre asesino está entre nosotros.
O
como dijo nuestro gran Clemente Estable, al dar una conferencia en
el Teatro 25 de Mayo en Rocha, después de la Segunda Guerra Mundial:
"
Vengo de Europa, la cuna de nuestra civilización, donde están las
inteligencias más estúpidas ".