Buscar este blog

martes, 14 de julio de 2026

ITINERARIO DE LA LUNA PÚRPURA (poesía) Por Darío Amaral




A ella…

“Debo fingir que hay otros. Es mentira. Sólo tú eres. Tú, mi desventura y mi ventura, inagotable y pura.” (Jorge Luis Borges)

*Génesis)-Romeo vs Julieta. (1597).

En la cripta nupcial de la granada,
donde el linaje rumia su diamante,
Romeo alzó su lámpara migrante
sobre la sal del áspid deshojada.
Julieta, rosa de ónix constelada,
ciñó el eclipse de un laurel errante;
y el tiempo, hierofante delirante,
ungió la sed de su ceniza alada.
Mas Capuleto y Montesco, negrura
del blasón que devora cuanto nombra,
fundaron la liturgia de la herida;
y el odio, sacristán de la clausura,
tornó  su estirpe en oscura sombra
que dio a la muerte vocación de vida.


**Quimera)-Dulcinea en una triste figura. (1605).

No amó la carne; amó su transparencia,
el arquetipo azul de lo imposible,
la espiga que en lo eterno fue visible
antes que el lodo mutara en ausencia.
Dulcinea, epifánica presencia,
floreció en el reverso indivisible
donde el deseo, cónsul indecible,
corona de infinito la indigencia.
Y el caballero, heraldo del vacío,
ciñó de luz la herrumbre de su lanza,
como si Dios dictara su extravío.
Jamás rozó la rosa de su andanza:
bastó nombrarla, y el estéril río
aprendió a desbordarse de esperanza.
Porque hay amores cuya sola ausencia
erigen catedrales en la nada;
y fue más verdadera la distancia
que toda posesión deshabitada.


***Inmolación)- Metafísica de las camelias. (1848) .

Donde la rosa aprende la ceniza,
su respirado mármol cede espuma;
la sangre asciende, lámpara sin suma,
animal que al éter inmoviliza.
Camelia; sacerdocio de la brisa
precede un pez de sombra en cada pluma;
el pulmón abre su celeste gruma
como un altar que el alba cicatriza.
Armando sorbe el número del viento;
no ama un cuerpo; descifra una agonía
que el cristal del relámpago prolonga.
Margarita es el nombre de un sediento,
jardín donde la muerte todavía
fructifica en la luz que nunca mengua.


****Elegía)-Gramática del adiós. (1954) .

No fue la luz, fue el óxido del alba
quien coronó tu sien de nieve oscura;
ya la respiración, secreta usura,
limaba el mármol de la antigua salva.
Rosario, en cuya voz la tarde entabla
su liturgia de líquenes y hondura,
ciñó a tu sombra una imposible albura,
como hiedra que al mármol mismo salva.
Ardió la carne en códices de ausencia;
cada caricia fue blasón de ruina,
cada silencio, un cáliz consumido.
Y el mundo, ciego heraldo de la ciencia,
no oyó que en su penumbra cristalina
Dios aprendía el nombre del olvido.


*****Tregua)- Una Avellaneda para Santomé. (1960) .

La tarde administraba su osamenta
con la liturgia gris de los archivos;
Santomé, entre relojes sucesivos,
era la cifra que el hastío inventa.
Entonces Laura, luz que se alimenta
del polen mineral de los cautivos,
abrió, sobre los días corrosivos,
una clemencia de invisible imprenta.
Mas el destino, avaro de infinito,
prestó tan sólo un relámpago a la arcilla,
como quien firma el agua con un rito.
Y el amor, que ignoró toda semilla
de permanencia, consumó lo escrito;
la eternidad también cabe en una orilla.
Porque hay fulgores que el tiempo no prolonga;
los salva, precisamente, su caída;
y la tregua, esa forma de la sombra,
fue la más breve eternidad vivida.


******Laberinto)- El vértigo,(La Maga), de la existencia, (Oliveira). (1963)

Oliveira cifraba en cada abismo
la geometría estéril del concepto;
desollaba un fulgor con el precepto
de un logos exiliado de sí mismo.
La Maga, en cambio, uncía el espejismo
al corazón prenatal de lo inexcepto;
bebía la intemperie de un adepto
que ignora la gramática del cisma.
Él perseguía un vértice imposible,
la médula del ser, su arquitectura;
ella habitaba el centro indivisible.
Y mientras la razón, severa y pura,
erigía su hielo inextinguible,
ella halló luz donde él, la clausura.


*******Persistencia)- Florentino y Fermina, o un amor de calendario roto. (1985).

No fue la edad quien coronó el abrazo,
sino el insomne polen de la espera,
que fermentó, debajo de la cera,
la prístina obstinación  del fracaso.
Florentino labró, paso tras paso,
una liturgia contra la quimera;
Fermina, en la secreta primavera
del tiempo, desmintió cada ocaso.
Cuando la carne abdica de su imperio
y el calendario expía su artificio,
el beso enciende un alfabeto etéreo.
Entonces el amor, postrero oficio
de cuanto desafía al cautiverio,
consagra la vejez como un inicio.
Navega, al fin, la eternidad sin puerto;
ni el cólera del mundo la destierra,
pues sólo vence al tiempo quien ha muerto
innumerables veces…se aferra.


********Evocación)- Crisantemos para Amélie. (2007).

En la laca del alba el crisantemo
dictó al espejo un códice de bruma;
mi lengua, vid que al otro sol se suma,
bebió del té su silencioso emblema.
Tú, archipiélago inmóvil, diadema
de nieve donde el aire se perfuma,
alzabas en la seda de la espuma
un jardín anterior al propio lema.
Yo era el latín del viento en tu pagoda;
tú, la caligrafía del relámpago
que al bambú restituyó su ceremonia.
Mas nunca el mismo cielo nos acomoda;
tu luna era un ideograma náufrago;
la mía, un alfabeto sin memoria.

                                   Darío Amaral 


Referencias: 
                     *Génesis): Alusión a la composición dramática “Romeo y Julieta”, publicada en 1597 por el poeta y dramaturgo inglés William Shakespeare.
 
                     **Quimera): Alusión a la novela satírica “Don Quijote de la Mancha”, publicada en 1605 por el novelista, poeta y dramaturgo español Miguel de Cervantes.

                      ***Inmolación): Alusión a la novela  “La Dama de las camelias”, publicada en 1848 por el novelista francés Alejandro Dumas.

                        ****Elegía): Alusión a la novela breve “Los Adioses”, publicada en 1954 por el escritor uruguayo Juan Carlos Onetti.

                        *****Tregua): Alusión a la novela “La Tregua”, publicada en 1960 por el escritor uruguayo Mario Benedetti.

                        ******Laberinto): Alusión a la novela experimental “Rayuela”, publicada en 1963 por el escritor y docente argentino Julio Cortazar. 

                      *******Persistencia: Alusión a la novela “El amor en los tiempos del cólera”, publicada en 1985 por el escritor y periodista colombiano Gabriel García Márquez. 

                   ********Evocación: Alusión a la novela romántica  “Ni de Eva ni de Adán”, publicada en 2007 por la escritora belga Amélie Nothomb.    

No hay comentarios:

Publicar un comentario