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viernes, 26 de julio de 2013

Joven argentina busca a su madre rochense desaparecida en dictadura

 COMPARTO ESTE PEDIDO DE UNA HIJA ANGUSTIADA
 
Hola, mi nombre es Flavia Paola Pintos nacida en el año 1977 en Argentina, busco a mi mama Nilsa Edith Pintos le decían Buby, de nacionalidad Uruguaya, nacida aproximadamente el 10 de agosto de 1954 en el departamento de Rocha, Cebollati, hija de Dora Lisa Silva y Jose Ramón Pintos, no sabemos nada de ella desde el año 1979 desaparecida en Argentina, les pido por favor si pueden compartir esta foto en sus muros, tal vez después de 34 años la podamos encontrar. Gracias a todos!
 
Foto: Hola, mi nombre es Flavia Paola Pintos nacida en el año 1977 en Argentina, busco a mi mama Nilsa Edith Pintos le decían Buby, de nacionalidad Uruguaya, nacida aproximadamente el 10 de agosto de 1954 en el departamento de Rocha, Cebollati, hija de Dora Lisa Silva y Jose Ramón Pintos, no sabemos nada de ella desde el año 1979 desaparecida en Argentina, les pido por favor si pueden compartir esta foto en sus muros, tal vez después de 34 años la podamos encontrar. Gracias a todos!

URUGUAY:Ejecución a la mexicana en San José: manos atadas, tiros en la nuca y la frente y auto quemado

Nacional - AJUSTE DE CUENTAS

Antes de ejecutarlo le quebraron las piernas; la Policía lo vincula con ajustes de cuentas ocurridos hace unos días en el departamento



noticias-uruguay-y-mundoUna verdadera ejecución de a la mexicana se acaba de confirmar en el departamento de San José. Un presunto traficante local fue hallado en su auto, con las piernas quebradas, las manos esposadas a la espalda, un tiro en la nuca y otro en la frente, informaron fuentes policiales. Luego quemaron el auto.

Fuentes del Ministerio del Interior dijeron a El Observador que todo indica que la historia comenzó hace unos días cuando se registró un ajuste de cuentas en el que dos hombres vinculados al narcotráfico fueron heridos en las piernas.

Según las informaciones primarias, estas personas habrían viajado a Montevideo desde donde, se sospecha, salieron los sicarios que fueron por la revancha.

Consultado por El Observador, el sub jefe de Policía de San José, Gustavo Zengotita, dijo que el cuerpo se encontró este viernes por la mañana y a las 11 se empezó a trabajar en ese caso. Agregó que un auto quemado fue hallado en otro lugar, lejos de donde estaba el cádaver.
“El cuerpo apareció en un camino vecinal, a unos 5 kilómetros afuera de la ciudad”, comentó. “Se pueden relacionar (los dos hechos, el del cadáver y el del auto), pero ese es el trabajo que hay que hacer. Vamos a tener toda la reserva del caso por lo delicado”.

“No tenemos más información porque se están trabajando las pericias técnicas y de forense en el lugar. Hasta que no estén las pericias que nos confirmen un montón de datos más no podemos profundizar más”, agregó el sub jefe.

Este es el artículo que salió en el diario Primera Hora de San José el pasado miércoles sobre los dos sujetos baleados que a juicio de algunos investigadores podría tener relación con este homicidio:
Según pudo saber Primera Hora la policía viene investigando un presunto ajuste de cuentas que se ejecutó en la ciudad de San José, contra dos delincuentes foráneos. En horas de la medianoche la policía fue advertida por vecinos de la zona de playa vieja, que había movimientos sospechosos en esa zona.
Cuando los efectivos fueron al lugar encontraron a dos individuos que había recibidos varios disparos en sus piernas. Se trataba de dos individuos procedentes de Montevideo y Paysandú, uno de ellos con profusos antecedentes penales. Ambos sujetos estaban heridos con armas de fuego.
Como es natural en estos ambientes, las dos víctimas de estos disparos aportaron muy pocos datos para individualizar a sus agresores y las causas del episodio. Según narraron a la policía, cuando estos dos individuos estaban en las zona de la estación de AFE, fueron abordados por un automóvil que era ocupado por tres sujetos que cubrían sus rostros con pasamontañas.
Amenazándolos con armas de fuego los trasladaron hasta la desolada zona de la Playa Vieja y allí le efectuaron varios disparos en las piernas. Indudablemente un claro mensaje de advertencia, propio del ambiente delictivo.

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Etiquetas Columna de opinión. la diaria por Carlos Santos


En nuestro país la impronta de los movimientos sociales de base territorial en los movimientos sociales tradicionales (el sindical o el estudiantil) pasó desapercibida desde la reapertura democrática (salvo casos excepcionales, de los cuales seguramente el más emblemático sea el de FUCVAM, que de cualquier forma es concebido como un movimiento por el derecho a la vivienda y no por el territorio).
Quizá por ello la visibilidad que han tenido las movilizaciones en defensa de los bienes naturales (con una clara centralidad en la resistencia al proyecto megaminero de Aratirí) han generado fuertes reacciones tanto en quienes lo elogian como en sus detractores.
Uno de los problemas de fondo a la hora de encasillar estas movilizaciones ha sido su [auto]etiquetado como movilizaciones ecologistas o ambientalistas, término que en la era pos Botnia se ha convertido en un elemento descalificativo de cualquier protesta social.
Estas etiquetas son mucho más fuertes cuando se aplican desde los ámbitos o posiciones que son capaces de incidir en la formación de la opinión pública. El presidente Mujica, por ejemplo, desde su discurso de asunción del 1º de marzo viene planteando la necesidad de enfrentar la contradicción ambiente/trabajo. En mayo, en una reunión de la asamblea de empresas recuperadas, sostuvo que en el caso de la minería se trata de “cuidar el ambiente”, pero no de “dejarlo como una foto” (La República, 13/05/2013).
Reducir la oposición al proyecto Aratirí solamente a su carácter ambiental es reducir los aspectos que hacen a discusiones centrales de cualquier modelo de desarrollo (para qué y para quién se produce, cómo se toman las decisiones en torno a ello, cuánto hay y cuánto falta de soberanía en relación al uso de los bienes naturales y el trabajo de la gente, por sólo señalar algunos).
Estos incipientes conflictos sociales que se esbozan en torno a estas iniciativas se pueden entender a partir de lo que el geógrafo David Harvey señala como las dinámicas centrales de la acumulación capitalista contemporánea: la reproducción ampliada y la acumulación por desposesión. Mientras el ciclo de luchas que resistió al neoliberalismo combinó ambas dinámicas, la resistencia a la desposesión ha sido el eje central de la conflictividad durante los últimos años.
La discusión en torno a la minería a cielo abierto con la instalación de Aratirí en la zona de Cerro Chato y Valentines, la instalación de un puerto de aguas profundas en la costa oceánica de Rocha y la ampliación del puerto de La Paloma para convertirlo en una terminal forestal, ponen en discusión las implicancias de la apertura de nuevas esferas de la economía para la valorización del capital.
Sin embargo, otra gran serie de conflictos se mantienen silenciosos, no logran irrumpir en la agenda pública, pero existen y persisten. Uno de ellos tiene que ver con la lucha por el acceso a la tierra para los asalariados y productores familiares. La transformación en la estructura agraria que se ha procesado en el país en los albores del nuevo siglo los ha excluido del acceso a este recurso fundamental no sólo para la producción sino también para su reproducción social. En el mismo sentido, podemos ubicar los episódicos reclamos y posicionamientos críticos contra el avance del agronegocio forestal y sojero.
El reciente episodio que hizo visible la contaminación de la cuenca del río Santa Lucía a la población del área metropolitana que se abastece de agua potable evidenció una situación impensable hace una casi una década, cuando se aprobaba la reforma constitucional del agua. A pesar de aquel triunfo popular dinamizado por la Comisión Nacional en Defensa del Agua y de la Vida, los procesos de privatización del agua por la vía de los hechos -la contaminación, en este caso- estaban en curso. Es necesario repensar estos procesos, revisar el papel fundamental que tuvo el movimiento sindical en aquel caso, pero que también contó con el protagonismo de otra serie de organizaciones (territoriales y de otro tipo).
Estas luchas sociales de nuevo tipo -que ahora se expresan en resistencias a la megamineria, el agronegocio y los proyectos de infraestructura costera- necesitan no sólo articularse entre sí, sino también establecer puentes hacia el resto del campo popular. Por eso la posibilidad de que esta serie de movilizaciones genere algo más que una serie de protestas puntuales dependerá de: (a) la capacidad de las organizaciones de construir articulaciones básicas con el movimiento sindical, (b) la disposición de parte del movimiento sindical de discutir estos emprendimientos más allá del desarrollo de las fuerzas productivas e incorporando necesariamente los impactos sociales, territoriales y de soberanía que generan y (c) la capacidad de evadir los etiquetados externos y potenciar una identidad propia que ponga en el centro la necesidad de discutir colectivamente qué hacer con nuestros bienes comunes.

Movimiento Cannábico Batllista considera un avance ley de regulación de marihuana


Charla convocada por el Movimiento Cannabico Batllista, ayer, en la casa del Partido Colorado.
Charla convocada por el Movimiento Cannabico Batllista, ayer, en la casa del Partido Colorado.

Sólo humo

Grupo colorado opina que proyecto de ley que regula el mercado de la marihuana es un avance aunque su partido anunció que no lo votará.
Unas 16 personas asistieron ayer a la sede del Partido Colorado (PC), a una charla sobre regulación del mercado de marihuana organizada por el Movimiento Cannábico Batllista (MCB). Es una agrupación de colorados de distintos sectores que apoyan la regulación del comercio de la marihuana, e incluso de “gente que sigue la línea de pensamiento batllista, pero está por fuera de la actividad política”, explicó su vocero, Pablo Izurco, militante de Batllistas de Ley de unos 20 años, “independiente” pero cercano al ex diputado Alberto Iglesias.
La mayoría de los militantes son “jóvenes”, aunque también lo apoyan dirigentes como el senador Alfredo Solari y el diputado Fernando Amado, que “nos apoyaron desde el principio”, según Izurco. Solari, que estuvo un rato en el acto, ha dicho que no tiene posición sobre el proyecto porque no lo “conoce”, según escribió en la cuenta de Facebook del MCB. En la convocatoria se anunciaba la presencia y el apoyo del diputado Fitzgerald Cantero, que sin embargo no asistió. Otro de los presentadores, Aless Panizza (ex integrante de Vamos Uruguay), señaló que muchos parlamentarios “bajaron el evento del muro” de Facebook.
El proyecto no será votado por ningún colorado en la Cámara de Diputados, pero Izurco vaticinó que algunos sí apoyarán artículos, como hizo Martha Montaner en la Comisión de Drogas y Adicciones. Vamos Uruguay consideró el tema “asunto político” y sus representantes sólo están habilitados a votar los artículos que apoyó Montaner en esa comisión. A pesar de esto, Izurco consideró que el proyecto de ley es un “avance” en el tema y que votaría la ley si fuera representante.
También desestimó que el PC vaya a juntar firmas para convocar a un referéndum derogatorio de la ley, idea impulsada por el diputado Richard Sander: “No creo que salga el PC a levantar firmas, porque si hay legisladores que votan parte del articulado van a negar su propia acción”. Además, dijo que “hay varios colorados que están a favor” del proyecto, por lo que consideró que “se respetaría la decisión”.
Según aseguró, “la gran mayoría” de los jóvenes colorados tienen una “postura” favorable a la iniciativa, aunque existen matices con el proyecto de ley. En el acto expusieron varios militantes favorables a la regulación del mercado de esta sustancia: Federico Marín, del Movimiento por la Liberación del Cannabis, Camilo Millot, autor del documental Marihuana sin chivos, Marcos Busich, de la Asociación Uruguaya de Medicinas Alternativas, y la doctora Raquel Peyraube y Martín Collazo, ambos integrantes de Regulación Responsable.
Marín informó que quienes plantan marihuana son encarcelados con la “misma carátula” que “quien vende cocaína para otros países”. Millot recordó que la prohibición del cannabis se estableció en la dictadura de Gabriel Terra: “El PC tendría que tener en cuenta que este tema nunca ha tenido trámite parlamentario”. Collazo aseguró que el paradigma prohibicionista “no cumplió los objetivos que se planteó”, algo que luego profundizó Peyraube, quien preguntó cómo se fiscalizan los tratamientos que se hacen actualmente con los drogadictos en muchas instituciones. “En la lucha contra las drogas todo vale”, ironizó. Busich señaló la importancia de acceder a una marihuana de calidad para tratamientos médicos, algunos de los cuales requieren la extracción de aceite de cannabis. “Con el prensado que se vende en una boca no se puede preparar nada”, ejemplificó.

FUE PRIMICIA DEL BLOG:Flores Silva lanzó pre-candidatura


 El 17 de julio pasado este blog publicó el audio de una entrevista de media hora al ex senador colorado quien anunció la irrupción en la interna del Partido Colorado de su sector "Ala Batllista". En la misma analizó la situación política del país y aseguró que "Bordaberry tiene un techo" y que su sector es "la izquierda republicana".
 Como está hoy "es imposible que el Partido Colorado pueda crecer", remarcó.
El diario La República publica la noticia hoy,viernes 26.



Grupo “Ala batllista”

El pasado martes 23 de julio, Manuel Flores Silva lanzó su precandidatura para las elecciones internas del Partido Colorado, en representación del grupo “Ala batllista”.
Flores Silva advierte que el Partido Colorado “está estancado” en sus actuales propuestas y anuncia que en las últimas encuestas y sondeos de población la colectividad política “está bajando”. Para el ex legislador, eso ocurre “porque el Batllismo se ha quedado debilitado desde la crisis del 2002 y porque la sociedad no recibe proposiciones propias de la sensibilidad social del Batllismo. Flores Silva reclamó un “cambio de modelo” en las políticas sociales. Entiende que no se trata que se les dé un dinero a los pobres a condición de que sigan siendo pobres, sino que la solución pasa por “proporcionar a los excluidos los servicios públicos necesarios”