MPP y comunistas plantean lineamientos económicos diferentes a los del candidato
El Observador
+ Gonzalo Charquero @geceache -
Aunque Tabaré Vázquez decidió ser candidato a la
Presidencia por el Frente Amplio (FA) con la idea de mantener la
estabilidad en las políticas económicas, los sectores que impulsan un
giro a la izquierda intentarán incluir en el programa determinados
puntos para comprometer la acción del eventual mandatario. En tanto, la
línea vazquista fomenta un plan de gobierno con márgenes más amplios
para que el candidato tenga mayor libertad de acción.
Mientras
en el FA hay acuerdo sobre incrementar el gasto en educación y mejorar
la calidad de los servicios de la salud, las divergencias aparecen en el
plano económico. Más impuestos al capital, el uso de utilidades del
Banco República (BROU) y de reservas internacionales, son los
lineamientos marcados por el MPP y comunistas como prioridades en sus
propuestas programáticas.
Además también hay diferencias en
política exterior. Estos sectores ponen el centro en los compromisos con
la región por sobre la apertura mundial (ver recuadro).
En el
plano económico Vázquez respalda la continuidad de las políticas que
desarrolló el equipo liderado por el actual vicepresidente y exministro
de Economía durante la primera gestión de la izquierda, Danilo Astori.
El
candidato argumenta que ante un escenario con incertidumbres en el
plano económico hay que ser muy cauto para evitar consencuencias
negativas sobre la economía.
Vázquez es consciente de la posible
crisis. En ese sentido afirmó que está “totalmente” dispuesto a
trabajar en esa situación. “Sería un desafío y como tal lo
enfrentaremos”, dijo al semanario Búsqueda.
El debate
El
MPP advierte sobre actividades que requieren una política tributaria
específica como la minería, agentes comerciales en expansión como las
zonas francas y la propiedad de la tierra, dijo a El Observador el
dirigente que coordina las acciones programáticas del sector, Daniel
Montiel. En el caso de la tierra se plantea redoblar la apuesta. El
patrimonio rural ya fue gravado durante la gestión de José Mujica, tras
un choque con el astorismo.
“Se debe mantener una lógica en la
que el que tiene más que pague mas y hay coyunturas económicas que las
ponen en un posicionamiento favorable para hacer un aporte a la
sociedad”, dijo Montiel.
Ese reclamo redistributivo también es
parte de los lineamientos de comunistas, según fue considerado el pasado
fin de semana durante el Comité Central de la agrupación. El sector
pretende elevar la carga impositiva sobre aquellos que tienen más bienes
y no sobre los que cobran sueldos más altos. Los comunistas también
plantean utilizar las reservas internacionales del Estado para
incrementar el gasto público, una propuesta ya presentada durante la
última Rendición de Cuentas.
En tanto, el Frente Líber Seregni
(FLS) fomenta una política económica sin giros bruscos. “La prioridad en
el área económica es la continuidad de las políticas que hemos venido
desarrollando hasta ahora”, dijo a El Observador el coordinador de las
líneas programáticas de Asamblea Uruguay, Andrés Scagliola. “Nosotros no
tenemos en carpeta la generación de nuevos impuestos. Nos parece que no
sería el camino más conveniente”, agregó.
En tanto, el Partido
Socialista también está alineado con la política económica del astorismo
y no plantea reparos programáticos a la línea de Vázquez.
Además
del tema tributario, el MPP insiste en un tema que ya generó debate
durante el actual período de gobierno: la financiación por parte del
Estado de empresas gestionadas por trabajadores. El sector señala este
punto como su prioridad económica para el próximo gobierno, dijo
Montiel.
Además de financiar empresas fundidas que queden en
manos de trabajadores, la idea es sustentar proyectos que surjan de
cero. En ese sentido, promueven la institucionalización (a través de una
ley porque hoy está regulado por un decreto) del Fondo de Desarrollo
(Fondes), constituido por las utilidades que genera el BROU. También
quieren ampliarlo para que se use más dinero de esa institución para
esos fines. “El Banco República tiene que ser potenciado para que el
ahorro como empresa bancaria se pueda volcar al desarrollo productivo”,
señaló el dirigente del MPP.
El Frente Líber Seregni rechaza esa
herramienta. Los dirigentes del sector entienden que ya existen
mecanismos en la economía para financiar emprendimientos de
trabajadores, como pueden ser las cooperativas.
El escenario político
Pese
a que comunistas y MPP tienen la mayoría en el Congreso que definirá el
programa por su injerencia en las bases, en la práctica, si la
izquierda triunfa, la última palabra sobre las políticas económicas del
gobierno la tendrá el Ejecutivo.
Sin embargo, Vázquez ya conoce
las limitaciones al poder que implica el programa. De hecho, siempre
reivindicó que durante su gobierno se cumplió en todo con el programa.
El expresidente suele decir que para gobernar tiene dos biblias: la
constitución y el programa.
Por ese plan de gobierno, en su período el FA le frenó la firma de un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos.
Durante
los meses previos al Congreso de noviembre, dirigentes de la línea
vazquista intentarán negociar los documentos programáticos para acercar
posiciones.
Los comunistas, que no estuvieron en la reunión del
miércoles donde Vázquez dio el sí, recién decidirán su postura sobre la
candidatura en octubre. Más allá de lo electoral, esa fuerza es clave en
las definiciones programáticas al dominar el Congreso a través de los
votos de las bases.
En caso de fracasar las negociaciones y persistir las diferencias, habrá dos documentos a consideración del Congreso.