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viernes, 16 de agosto de 2013

Mujica: empresarios "alejados de la responsabilidad social"

La uruguaya es una "sociedad tacaña"

Criticó por cultivar "algo que está muy alejado de la responsabilidad social" y por realizar contribuciones a cambio de exoneraciones impositivas


El presidente José Mujica aseguró que el próximo gobierno “deberá preocuparse hacia adelante” porque “todas las obligaciones fiscales que tiene el gobierno están ampliamente cubiertas”, según manifestó en su audición semanal de M24.
El mandatario manifestó que “la estrepitosa crisis europea” influiría sobre Uruguay, aunque no como la “catástrofe” de 2002. Por eso, se consideró que correspondía ser prudentes para conservar lo logrado.
“Si incurrimos en la decisión de aumentar por dos puntos el déficit fiscal, nos exponíamos a que el gobierno que nos suceda deba incurrir en un ajuste fiscal, al que nos acostumbraron durante varios años”, explicó.
“Ante la incertidumbre internacional, elegimos el camino de la prudencia, gastar lo menos posible, lo que no significa negar la necesidad de multiplicar recursos para actividades nobles como la salud y la educación que siempre van a necesitar más plata porque es signo de desarrollo y progreso”, señaló.
Mujica sostuvo que “gastar más plata en salud para cuidar la vida no da para discutirlo, lo mismo en la enseñanza, que a la larga actúa como elemento dinamizador de la cultura y la economía del país”.
“De sobrevenir un ajuste fiscal, caería la recaudación y los sectores asalariados, particularmente los más sumergidos, son los que más sufrirían. Por eso esgrimimos el criterio de dar lo que es posible”, agregó.
En la audición, el mandatario aseguró que “todas las obligaciones fiscales que tiene el Gobierno están ampliamente cubiertas”. “Esto significa que el próximo gobierno deberá preocuparse hacia adelante, pero no hacia atrás”. Agregó que no proceder de esta manera, sería “funesto”, porque perjudicaría a los más débiles, y “una inmoralidad de carácter político”.
“Sociedad tacaña”
En otro orden, Mujica expresó que la uruguaya es una “sociedad tacaña”. “Nadie debe sorprenderse de que ese egoísmo, que suele campear en las alturas, baje y se vuelva tabla común en el conjunto de la sociedad”, indicó.
También señaló que el compromiso “es un lamentable ausente y explica algunos de nuestros 'raquitismos', y esa contradicción de estar en un país inmensamente rico y dotado de medios y posibilidades y, sin embargo, tener a veces enormes dificultades”.
“En nuestra sociedad, por los valores que se mueven, hay alguna semilla de maleza que se nos entrevera, porque probablemente los sectores dirigentes del país -quienes dirigen la economía real- es decir, buena parte del empresariado y del sistema político, aunque no se den cuenta, cultivan algo que está muy alejado de la responsabilidad social”, expresó, al comentar la modalidad de contribuciones de empresas a proyectos.
“Esta responsabilidad social abunda por su ausencia en el Uruguay”, dijo Mujica y recordó que algunas empresas contribuyen a cambio de que exoneraciones impositivas, sin voluntad del empresariado.
“Buena cosa sería, de vez en cuando, mirar el interés global y ver si hacemos algo en el sentido de lo más hondo que requiere la participación en la vida de la nación”, concluyó.

Prisión a madres se decreta “por presión y no por derecho”


La abogada Diana González, integrante de Infancia y Adolescencia Ciudadana, criticó los procesamientos con prisión de las madres de adolescentes infractores. “Es fácil apercibir a una madre para que se haga cargo. ¿Y los demás qué hicimos? ¿Y las instituciones? ¿Y los padres?”, preguntó. Además cuestionó que vayan a la cárcel por la “alarma social”. “Se reacciona por presión y no por derecho”, afirmó.


Por: Redacción 180
 
Palacio de los Tribunales (s/d Presidencia)
Palacio de los Tribunales (s/d Presidencia)

IACI junto a otras organizaciones sociales emitió un comunicado en el cuestionó a la Justicia por procesar a cuatro madres de adolescentes autores de delitos en los últimos días.
Entrevista de Joel Rosenberg y Ricardo Leiva con Diana González, en No toquen nada (Océano FM)
Joel Rosenberg: ¿Por qué sintieron la necesidad de expresarse ante estos procesamientos con prisión de madres de adolescentes que cometieron una infracción?
Diana González: En Uruguay seguimos dando por implícito que las mujeres cuidan, contra viento y marea, aunque no tengan las condiciones materiales, psíquicas, emocionales, para poder cuidar. Y además, si no lo hacen son mala gente y ahora van presas. Es una expresión de machismo muy duro, donde queda en evidencia la inequidad de género y por la condición económica. Siempre cuando las desigualdades se acumulan, las dificultades se multiplican. No es lo mismo ser mujer pobre que de clase media, donde en general las mujeres delegamos en otras mujeres el cuidado.
Tenemos un sistema de cuidados en Uruguay que no es un sistema de cuidados. Son apenas algunas acciones del Estado para ayudar en los cuidados. Además el Estado informó que postergaría los gastos y apoyos financieros (dedicados al Sistema Nacional de Cuidados) para el período que viene. Un sistema de cuidados donde los adolescentes no están. Estamos diciendo que necesitan cuidado, creo que sí, y sin embargo rápidamente los sacamos de esas políticas, los penalizamos y ahora como si fuera poco penalizamos a las mamás que fueron las que estuvieron sosteniendo en condiciones de inequidad el cuidado solas, como podían. Cuando los resultados no son los que esperamos, las castigamos.
En el caso del homicidio del repartidor de gas, el juez Homero Da Costa señala que una de las madres ya había tenido una advertencia para efectuar controles estrictos sobre su hijo. Además, afirma que la otra indagada no tiene ningún control sobre su hijo. ¿Qué consideraciones merecen estos aspectos del fallo?
Me preguntaría qué servicios apoyaron a ese adolescente porque no creo que sean las madres las únicas que tienen que encargarse del cuidado de los niños. Obviamente estos adolescentes tienen dificultades. La violencia de la pobreza y la exclusión genera daño psíquico y emocional. Me pregunto dónde están todos los demás. Es fácil apercibir a una madre para que se haga cargo. ¿Y los demás qué hicimos? ¿Y las instituciones? ¿Y los padres? Yo quiero hablar de todos los casos de Uruguay en los que los padres no solo que no cuidan sino que no aportan ni siquiera una atención alimenticia que es lo mínimo de un cuidado.
Los procesamientos son por el delito de omisión de los deberes inherentes a la patria potestad.
El delito de omisión de los deberes inherentes a la patria potestad es en sí mismo muy injusto porque es tan genérico que habría que ver cuál fue ese día en que una mujer o un hombre hizo algo o no hizo nada. Claramente un padre que pudiendo, habría que ver si puede o no, se desentiende está incurriendo en una conducta que genera daño y encuadra en este delito que es difícil de configurar porque cada situación es diferente. Ahora, cuando uno pasa a condenar exactamente a la que sí está cuidando, mal, bien o más o menos, la que está presente y cuida como puede, es condenar justamente al que trabaja y se equivoca.
¿Quién se anima a cuidar sin las condiciones necesarias? Lo más fácil es decir no lo hago. Probablemente si esos niños fueran al INAU, por ejemplo, el INAU comenzaría a trabajar con la familia para que los puedan cuidar. El Estado tiene la obligación de proveer las condiciones necesarias para que las personas adultas puedan cuidar a sus hijos, nietos, sobrinos... ¿Quién se anima a cuidar mientras el Estado no esté dando las condiciones necesarias?
Hasta ahora se hace porque las mujeres siguen cuidando, sostienen situaciones de injusticia. Ahora qué pasa si esas mujeres que están en condiciones de desigualdad dejan de cuidar. ¿A quién vamos a culpar? Al INAU, al BPS... ¿a quién? El machismo que hay detrás de esto es lo que más nos preocupa porque presume o da por implícito que la mujer cuida, cuida bien, con buen resultado, en cualquier condición, sola, no falla. Y si esto no ocurre, deja de ser buena gente.
¿Qué referencias tienen de otros casos? No son muchos casos de este tipo.
Cada vez que nos indignamos por una situación culpamos al que está más cerca, al más frágil. No importan las consecuencias. Pensemos cómo quedan esas familias ahora. Es como castigar a alguien por la injusticia social.
El procesamiento con prisión se da por la “alarma social”.
Es una norma muy injusta, se ha estudiado mucho. Las sanciones son por conductas que cada humano hizo individualmente con conciencia y voluntad. Cuando uno empieza a privar de libertad por alarma social, responde a una presión social que no necesariamente es justa. Se reacciona por presión y no por derecho. Es una norma que esperamos que pronto sea derogada para todos los casos.
Ricardo Leiva: Hay mensajes de oyentes que dicen que fueron hijos de padres humildes y no por eso son delincuentes. Piden que no se victimice a esas madres.
Esas son las mujeres heroínas y no digo que no sea valioso. Una cosa es no valorar los esfuerzos de las mujeres. Los valoramos. Otra muy distinta es condenar y privar de libertad a quien no lo pueda hacer. El cuidado ni siquiera es remunerado en este país, ni siquiera es que estén trabajando por un salario y no cumplen bien la tarea. Es algo que se está haciendo desde el afecto y desde roles sociales que le imponen a las mujeres el cuidado de los más chicos y de las personas con enfermedad. Pero todavía que lo hacen, cuando hay un error... garrotazo.

Pareja homosexual se casa el 22


Montevideo Portal
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La primera ceremonia de casamiento entre homosexuales que se realizará en Uruguay fue fijada para el jueves 22 a las 11 de la mañana. Rodrigo Borba y Sergio Miranda serán unidos en matrimonio por el mismo juez que casó a Diego Forlán con Paz Cardozo.
El Registro Civil fijó para el jueves 22 de agosto a las 11 de la mañana la ceremonia de casamiento de Rodrigo Borba y Sergio miranda, que será la primera que se llevará a cabo en Uruguay para unir en matrimonio a una pareja homosexual.
Borba y Miranda se reunieron en la mañana de este viernes con el oficial de Estado Civil César Camastri para fijar la ceremonia, informó El Observador. Comastri fue el mismo juez que casó al futbolista Diego Forlán y a Paz Cardoso a principios de julio.
La pareja se inscribió en la oficina de la calle Sarandí del Registro Civil el pasado lunes 5 de agosto, cuando por primera vez se habilitaron las anotaciones para casamientos por la ley de matrimonio igualitario.
Ese día se realizó un casamiento in extremis pero sin ceremonia, dado que uno integrante de la pareja estaba internado en un hospital.
Borba y Miranda habían anunciado que querían ser la primera pareja homosexual en contraer matrimonio en la historia de este país.

El ‘Viernes de la ira’ sume a Egipto en el caos



Decenas de personas mueren en el país árabe en una jornada caótica

Son ya más de 600 personas las fallecidas tras la carga contra los campamentos pro Morsi

El Consejo de Seguridad de la ONU ha pedido contención a los líderes del país

El Cairo 
El País de España 



Los manifestantes retiran a los heridos de la plaza Ramsés, de El Cairo. / K. ELFIQI (EFE)

El desafío islamista a la represión del Ejército dejó ayer a Egipto sumido en el caos propio de un conflicto civil cada vez más irreconciliable. Los islamistas marcharon en varios puntos del país en protesta contra la matanza de más de 600 personas en una carga militar contra sus campamentos, ocurrida el miércoles. Las Fuerzas Armadas tomaron varias calles de El Cairo y bloquearon los accesos a la icónica plaza de Tahrir, epicentro de protestas pasadas. Grupos de civiles armados, a favor y en contra de los islamistas, abrieron fuego en las calles tomadas por los manifestantes, provocando, solo en El Cairo, al menos 50 muertes. Al caer la noche, antes y después del toque de queda declarado junto al estado de emergencia, se oían en la capital de Egipto disparos y ráfagas de fusil.
El resultado del Viernes de la ira convocado por los islamistas fue más muerte. Solo en una morgue improvisada en la mezquita de Al Fatah, en la plaza cairota de Ramsés, se recibieron más de 30 cuerpos de islamistas muertos por armas de fuego, según un recuento de testigos. La mayoría presentaban heridas de bala en la cabeza o el cuello. Varios habían sido alcanzados por la espalda. Y la violencia en El Cairo fue solo parte del desgobierno en el que ha quedado Egipto, primera avanzadilla de la llamada primavera árabe, seis semanas después de un golpe de Estado que anuló el resultado de las elecciones democráticas. Según un recuento de los servicios de emergencia, al menos 90 personas murieron en la capital y otras ciudades como Alejandría o Ismailía.
Los servicios médicos recuentan 70 fallecidos, 50 de ellos en El Cairo
Aparcados han quedado los planes políticos, las intenciones declaradas por los gobernantes interinos de la nación, tutelados por los militares, de reformar la Constitución y convocar elecciones legislativas y presidenciales. Los islamistas sienten que les han arrebatado el poder que ganaron de forma legítima. Protestaron durante semanas contenidos en dos campamentos en El Cairo, erradicados y aplastados por las fuerzas armadas el miércoles. Ahora, ante la represión del Gobierno, en lugar de callar han extendido su protesta a todo el país, que queda muy lejos ya no de una reconciliación nacional sino ni siquiera del más mínimo atisbo de estabilidad.
“Las cosas han cambiado, esto es una historia completamente diferente. Nuestras marchas son cada vez más grandes, tenemos el apoyo cada vez de más gente”, dijo ayer Gehad el Haddad, portavoz de los Hermanos Musulmanes. “Y que no quede duda de que vamos a mantenernos en las calles, que no vamos a desaparecer, que no nos van a acallar al menos que nos maten a todos. Seguiremos protestando hasta que se reinstaure en el poder al presidente Mohamed Morsi, al que eligieron las urnas, hasta que el Ejército vuelva a sus barracones y Egipto vuelva al proceso democrático”.
Lo cierto, sin embargo, es que los islamistas han quedado cada vez más aislados en sus protestas, sin granjearse la simpatía aplastante de la mayoría de los egipcios, necesaria para que se cumpla esa voluntad de ver volver a la presidencia a Morsi, que sigue en paradero desconocido, detenido por los militares.
Las fuerzas de seguridad tomaron calles y bloquearon los grandes accesos
Las concentraciones de los Hermanos Musulmanes han sido conflictivas no por el número de gente que ha acudido a ellas, sino por la desmesurada respuesta del Ejército, empeñado en pacificar el país por la fuerza, algo que no está siendo capaz de conseguir, dado el desorden y la violencia que se vieron ayer en las calles de El Cairo.
“Lo que vemos es a los Hermanos Musulmanes empujando al país al borde de la guerra civil, ese es el desafío al que se enfrentan las fuerzas de seguridad y el nuevo Gobierno”, opina Emad Hamdy, analista político en el diario Al Dustour y afiliado a la Universidad de El Cairo. “Los Hermanos Musulmanes no le dejaron al Ejército más opciones, dadas sus acciones. En esos campamentos se estaban formando células terroristas, ahora están exportando ese terrorismo en sus manifestaciones”, según Maha Abu Bakr, organizadora en el movimiento juvenil Tamarrod, que convocó las multitudinarias marchas previas a la deposición de Morsi.
Mientras el Ejército custodiaba varias calles de El Cairo, subidos en sus tanques y parapetados en sus barricadas, varios grupos antiislamistas, armados todos ellos, imponían su propia justicia, ante la pasividad de los soldados. Muchos colocaron puestos de control improvisados en diversos puntos de la capital, cacheando y prohibiendo el paso a quienes se le antojara, según sus propias normas. En los aledaños de la plaza de Tahrir, una turba se dedicaba a descubrir y cazar a extranjeros árabes de los que sospechaba que pudieran ser espías islamistas. “¡Son sirios, islamistas!”, gritaban a dos hombres de mediana edad a los que aprehendieron pasadas las cinco de la tarde, mientras les golpeaban con palos y les apuntaban a la sien con pistolas. Se los entregaron a dos soldados, que se los llevaron, sin cuestionar por qué un grupo de civiles les había entregado a dos hombres detenidos aleatoriamente.
Cuando a las siete de la tarde entró en vigor el toque de queda impuesto por los militares, en virtud del estado de emergencia declarado por la presidencia interina, las calles quedaban en su mayoría desiertas y a merced, en muchos casos, de esos vigilantes. De fondo se oían, constantemente, disparos. La televisión pública, sin hacer ni siquiera un amago de imparcialidad, titulaba en un rótulo sobre imágenes de la capital en oscuridad: “Egipto lucha contra el terrorismo”.
Quedan muchos días de lucha por delante, pues. Después de las concentraciones, los Hermanos Musulmanes anunciaron en un comunicado que durante siete días habrá manifestaciones como la de ayer. “Pedimos a la gente de Egipto que se manifieste a diario hasta que acabe este golpe”, dijo la Hermandad. Con el golpe, el Ejército prometió seguridad y estabilidad, darle a Egipto un Gobierno que atendiera las necesidades de todos los ciudadanos. Ese objetivo queda cada día más lejano, sobre todo dado el desafío, firme y cada vez más encendido, de las fuerzas islamistas, que sienten que ya tienen muy poco que perder.

Gira mundial de Agarrate Catalina declarada de interés nacional


El Ministerio de RREE consideró que la murga enriquece "la visión que se brinda actualmente de Uruguay"


El Ministerio de Relaciones Exteriores declaró  "de interés nacional" la gira mundial que realizará la murga Agarrate Catalina por considerar que la misma enriquece "la visión que se brinda actualmente de Uruguay a los potenciales clientes extranjeros, desde la mirada específica de la murga como hecho artístico".
En una resolución emitida por ese ministerio, se indica que es de gran importancia que a partir de la presentación de la murga se estimulen las ganas de conocer al país como destino turístico y se difundan sus tradiciones.