El camino de la envidia nace de la comparación.
La comparación es la madre de la envidia.
Y la envidia, como veneno que es, es la madre de los celos, de la frustración, del odio al que se destaca.
De todo lo malo que hay en ti cuando ves el triunfo ajeno.
Es un veneno que corroe por dentro . Destruye todo lo puro, noble e inocente del alma humana.
Del niño lleno de ilusiones que soñó un día con ser él un salvador del mundo.
Un caballero rampante.
El adalid del bien.
La espada de la verdad.
Si quieres ser infeliz, humano dominado y gobernado por las redes sociales comerciales, enviciado y poseído por ellas, compárate .
Manipulado por ellas para hacer que gastes hasta lo que no tienes, para tener la ilusión de adquirir ese artículo de lujo que te hará superior a los demás , compárate.
Si quieres ser infeliz ahora y por siempre, compárate.

No hay comentarios:
Publicar un comentario