Buscar este blog

domingo, 18 de agosto de 2013

Anuncio de retiro del Tren Fantasma desató despedida masiva


Subrayado


El juego fue construido en la década del 30 y será removido. La IM dijo que habrá otro. Este fin de semana cientos de montevideanos dieron una vuelta para despedirse.





La Intendencia de Montevideo anunció la semana pasada que en setiembre comenzarán las obras para remover el Tren Fantasma y los autitos chocadores.
El emblemático juego de terror, construido en la década del 30, fue el que desató la mayor reacción de los usuarios, que este fin de semana empezaron a despedirse.
“Vine a despedir al Tren Fantasma”, dijo un padre, que como otros querían que sus hijos lo conocieran antes de que sea desmantelado.
El boletero del juego, en tanto, aseguró que “la gente lo quiere al Tren Fantasma” y contó que desde este sábado aumentó la venta de entradas y que la gente se saca fotos para tener de recuerdo.
El director de Promoción Económica de la Intendencia de Montevideo, Gerardo Lorbeer, dijo que se desafectará este Tren Fantasma y se colocará otro “con otras dimensiones y otra tecnología acorde a lo que debe ser el atractivo del Parque Rodó”.

Denuncian cinco especies animales de Uruguay en “muy alto” riesgo de extinción

ECOLOGÍA

Acorde a los criterios de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), cinco especies animales que habitan Uruguay –alguna de ellas casi exclusiva- están bajo “muy alto” riesgo de desaparecer en el futuro inmediato.

LR 21

Tortuga siete quillas

Uruguay está considerado entre los países con mayor atraso en el marco continental para la protección de su fauna, en tanto los ecosistemas naturales y con ello las especies, están retrocediendo significativamente.
Algunas de las variedades se encuentran en riesgo no solamente en el país, sino inclusive a nivel global. Asimismo no existen trabajos formales actualizados de parte de los especialistas en el país, que permitan determinar con exactitud algunos niveles de riesgo, que se estiman deberán ser analizados con mayor detalle, si bien no existen planes consolidados en ese sentido.

Las cinco especies bajo mayores riesgos

El sapito de Darwin: Charles Darwin a Uruguay relató su encuentro con este anfibio en Maldonado y es debido a estos relatos que la especie Melanophryniscus montevidensis recibe su nombre. Muy pequeño, su cuerpo es negro con una mancha roja en el abdomen con forma de calzoncillo y posee un patrón variable de manchas amarillas y rojas. Vive casi exclusivamente en Uruguay y, si bien en el pasado se lo podía ver a lo largo de la costa desde Montevideo hasta el límite sur con Brasil, actualmente, desapareció de la capital y es más abundante en las costas rochenses.
A nivel nacional se lo considera “en peligro” y está “vulnerable” a nivel global.
Los Austrolebias cinereus, en los charcos temporales de la cuenca del Río Uruguay en el departamento de Colonia, unos pequeños peces de agua dulce, de 3 a 10 centímetros de largo, con tonalidades verde, turquesa y azul en las aletas, tienen un curioso ciclo de vida es anual: en primavera se reproducen y entierran los huevos en el fondo del charco.
En el correr del verano los charcos se secan y los adultos mueren. Los huevos permanecen enterrados y comienzan a desarrollarse, pero este crecimiento se detiene por un período que puede extenderse de tres meses a un año.Con las lluvias el charco reaparece y los huevos nacen. Para la UICN la especie está “críticamente amenazada”.
La tortuga siete quillas (Dermochelys coriacea) es la tortuga marina más grande del mundo, con hasta 3 metros de longitud y una tonelada de peso. Esta tortuga no tiene un caparazón duro, sino que está recubierta por una suave capa de piel color negro moteado con blanco y tiene siete crestas longitudinales. Vive en todos los océanos del mundo, y está en “peligro crítico” en la Lista Roja de UICN.
La principal amenaza para la especie es la captura incidental por parte de pescadores industriales y artesanales, de lo que hay casos en nuestras aguas.
La franciscana o delfín del Plata (Pontoporia blainvillei) es un cetáceo dentado, con tono marrón de piel, similar al de los hábitos de los franciscanos. De pequeño tamaño vive en la costa atlántica de Sudamérica, y la parte más importante de su área de distribución es el estuario del Río de la Plata. Desde 2008 está clasificado como “vulnerable” en la Lista Roja de la UICN, y “amenazada” en nuestro país.
Los capuchinos de pecho blanco (Sporophila palustris), son aves migratorias que vienen a los humedales del este a reproducirse, mientras que se desplazan a Brasil central para pasar el invierno. Miden unos 10 centímetros y poseen diferentes colores según el sexo. La sustitución de los pastizales naturales por cultivos y la captura para enjaularlos son las principales causas de la disminución de estos animales.
Se estima que hay apenas entre 1.000 y 2.500 ejemplares en todo el mundo, por lo que la especie ha sido catalogada como “en peligro” .

 

RAÍCES DE SANGRE Escribe el Dr. Leiza De Los Santos







El Hombre
está sobre la tierra
bebiendo, mamando de ella.
La tierra le modifica las funciones.
Las funciones le modifican los órganos.
Los órganos le modifican el cuerpo.
El cuerpo le modifica el carácter.
¿Qué Hombre es el Hombre entonces?
El Hombre es un símbolo de la tierra.
La madre tierra.
El Hombre es paisaje que anda.
El Hombre hijo, es paisaje que anda.
Pero el Hombre huérfano,
desarraigado, desterrado,
es un paria errante,
viajero eterno en busca de sí mismo,
un solitario del alma, un corazón perdido.
Un soñador que deseando un lejano destino
corre tras el elusivo espejismo
de un dorado paraíso.
¿Adónde irá que pueda lograr
tierra querida,
la alquimia mágica
de cambiarse tu sangre
para transmutarse en gringo?
Si cuando cierre los ojos
en donde quiera que esté
se encontrará con el mismo
recuerdo de aquel que fue
y solo verá en las sombras
el hogar de su niñez.
No llores Telur entonces
no llores tierra por él
que tú tienes hijos buenos
no sufras por el infiel.
Cuando le duela tu ausencia
cansado de ya no ser
cargada el alma de penas
solito habrá de volver.






Dr. Leiza de los Santos

Club “La Higuerita”, del Rocha de la década del 40. Por Oscar Bruno Cedrés





                            Periodista y escritor Oscar Bruno Cedrés

 
Allá por los años 45, como era tradicional por la década del cuarenta, nuestra gente, tenía como lugar de veraneo las costas del Arroyo de Rocha, muy concurrido, en un tiempo en que la vida no era tan apurada, el reloj no era tan tirano, tiempos de mate, asados, del cigarro “armado”, no había televisión, el mundo volvía a su aparente tranquilidad saliendo de la 2ª. Guerra mundial.
Un Rocha más tranquilo, de vecinos en la vereda mateando y conversando con el vecino, con una sola emisora, Difusora Rochense en su local de la calle Julián Graña, con el Diario La Palabra de don Carlos N. Rocha y el surgimiento del Diario El Este, con la fundación del Centro Social Obrero; con la selección de Rocha obteniendo el primer título de campeón del Este y el equipo de los Tres Barrios siendo el campeón local y un grupo de muchachos que se reúnen en la zona del Arroyo de Rocha a la izquierda del Puente de La Estiva, en la zona de la calle Piedras.
Pesca, mate, nadar, disfrute de la playita, choricitos regados con un tinto y el clásico picado, un arco que daba hacia la calle Piedras, el otro al Arroyo.
Allí había una higuera, que muchos años después la Intendencia la cortó, pero que hoy ha vuelto a “vivir”.
Debajo de esa higuera se reunieron ese grupo de “veraneantes” y entre mate y bizcochos, se les ocurre la idea de formar un cuadro de fútbol para participar en los campeonatos de barrios, tan típicos por entonces en nuestra ciudad. El nombre: La Higuera, su camiseta: blanca con una franja azul atravesándola.
Aquel equipo estaba formado por una verdadera “selección” de nuestro fútbol y sino escuche que nombres: el golero: Angelito Demicheli, (el Ñato, el Loco, el más grande de todos en toda la historia); el golero suplente Wagner Revelez de larga trayectoria en varios equipos; los defensas: Carlos Julio Reyes, el seis titular del combinado; por la otra punta el “Loco” Marcelino Acosta, “un fenómeno”; el dos lo era el “romperedes” Ramón “Bitoto” Larrea, que jugara en Wanderers de Montevideo; con él: Nelson “Cabeza” González de los históricos del 54; y completaba la defensa otra gloria de nuestro fútbol: Roberto Acosta, un crack en las canchas y en la vida.
Los cinco del avance de La Higuerita lo eran: el “Pardo” Wilfredo Silvera hombre del decano River y del seleccionado; el “melena” Martínez jugador de Lavalleja y también el seleccionado; el nueve lo era el “Rata” Isidro Pereyra Corsalini otro de los campeones del quinquenio y del 54; Antonio Acosta, el popular “Masantonio”, hermano de Marcelino que además de jugar en Rocha lo hizo en Progreso de Montevideo, y dicen los que lo vieron jugar que también era de los “fenómenos” de aquellos tiempos y José “Torreja” Rodríguez, sastre de oficio de lo de Fabián González, jugador del seleccionado de Lascano, por la punta izquierda.
Este equipo tenía como director técnico al “Chiquito” Rosalío Machado, técnico del Nacional de Lino y también de varios combinados rochenses campeones del Este, los colaboradores lo eran los recordados Isidro “Semilla “ Pérez, Máximo Gorki Romero (alias Cantinflas) y Carlos Javier Silvera “el peluquero”; la mascota era aquel gran palermitano Oscar “Pochito” Guisado.
Según cuentan aquel equipo: hoy podría pasearse por América y sin jactancia, no pasar vergüenza.
Todos jugadores de los seleccionados de Rocha campeones desde el 45 al quinquenio, muchos fueron a Montevideo y tuvieron destacadas actuaciones en equipos profesionales.
Los muchachos después de los partidos tenían como punto de reunión la casa de la abuela del Loco Marcelino Acosta, en la calle Eliseo Marzol, conocida popularmente como El Palomar, hoy casi en ruinas, donde también vivía el Chiquito Rosalío con su perro Napoleón, donde armaban la rueda de vino y chorizos, los que compraban en la Carnicería de Amorín la que estaba en la callejuela Sención y Rincón, a cincuenta centésimos el kilo.
A esos muchachos, cracks de nuestro fútbol; a esos tiempos líricos de un Rocha colonial, va nuestra semblanza del día de hoy.
Febrero/09

LOS TIEMPOS POR MARIO CORBO DE LEÓN.


                                      Escritor y periodista Mario Corbo De León




Podríamos referirnos lisa y llanamente al tiempo, pero hemos optado por los tiempos en alusión de la vida humana. El de la niñez, es hermoso. Tiempo de juegos, de escuela y aprendizaje, que de pronto desaparece como un suspiro arrastrado por el viento. Entramos a la adolescencia y a la juventud , llenos de entusiasmo, con deseos de hacer cosas positivas, soñando un mundo de ilusiones y vivimos los primeros romances amorosos. Muchas veces nos sentimos incomprendidos y hasta llegamos a renegar de nuestra propia existencia. Miramos a los mayores con cierta desconfianza y por hacernos más hombres, empinamos el codo, o seguimos la estúpida moda de consumir porquerías que ningún bien nos proporciona. Ya cuando hemos culminado los estudios de enseñanza media, nos queda salir a trabajar para enfrentar la vida, o continuar estudiando en la enseñanza superior. Se entra a la Universidad y nos parece todo maravilloso. Incluso aquel ambiente sano y amigable de la vida del interior, nos parece algo fuera de lugar. Porque aquí, ya estamos en camino de ser alguien, seguramente un profesional , o un técnico , a quien los demás tengan la imperiosa necesidad de consultar. Cuando se ha obtenido el título, pensamos en que pronto se nos abrirán todas las puertas y comenzamos a estudiar nuevas posibilidades que nos encumbren más en la vida social del lugar donde nos desempeñemos. Los ingresos se incrementaran y luego de una ardua labor bien remunerada, pensamos en unas felices vacaciones en alguna playa del este, o quizá en alguna paradisíaca isla del Caribe como ser la Isla Margarita. Cuando hemos envejecido , nos encontramos que de pronto se nos cierran las puertas de las instituciones privadas y con un contundente usted ha cumplido la edad y ya no necesitamos sus servicios, nos acogemos a una merecida y abultada pasividad.- Es en tales circunstancias que comenzamos a entender la verdad de la vida. Llegamos a descubrir , que mientras estuvimos activos en el ejercicio de tal institución, nunca nos faltó el halago y el saludo protocolar que corresponde a una distinguida personalidad. Pero ahora ya no tenemos mucho que ofrecer y entonces aquellos mismos que nos rodeaban y nos felicitaban por nuestras cualidades y virtudes, hoy pasan indiferentes y nos dan vuelta la cara. Disculpen que yo haya asumido el papel de profesional que no lo soy, para llegar a estas conclusiones. Pero la experiencia vivida, me hace saber que no vivimos tan rodeados de afectos y cariños. Que todo es relativo y que las personas olvidan muy pronto el bien que recibieron.. Por eso elegí como título de este artículo los tiempos.
MARIO CORBO DE LEÓN.