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sábado, 24 de agosto de 2013

Aumentan penas a militares uruguayos por el caso Berríos


Casella y Radaelli recibieron 10 años de condena y Sarli cinco años



La Corte de Apelaciones de Santiago aumentó este sábado las penas de catorce militares, tres de ellos uruguayos, condenados en 2010 por el secuestro y homicidio de Eugenio Berríos, químico y agente de la dictadura de Augusto Pinochet, informaron fuentes judiciales.

El tribunal también confirmó la absolución de otros cinco procesados en el fallo de primera instancia, dictado el 10 de septiembre de 2010 por el juez especial Alejandro Madrid.

Entre los condenados por el secuestro y asesinato de Berríos, ocurrido en 1991 en Uruguay, hay tres generales del Ejército chileno y tres altos oficiales uruguayos.
Eugenio Berríos fue sacado clandestinamente de Chile el 26 de octubre de 1991, bajo el nombre falso de Tulio Orellana, para impedir que declarara en el juicio por el homicidio del excanciller Orlando Letelier, ocurrido en 1976 en Washington.
El agente fue visto por última vez en 1992, cuando se presentó en una comisaría de Uruguay para denunciar que estaba secuestrado, pero fue entregado a unos militares y no se supo más de él, hasta que en abril de 1995 se descubrió su cadáver, que había sido enterrado en una playa de ese país, atado y con disparos en el cráneo.
En un fallo dividido, los jueces de la V Sala del tribunal de alzada santiaguino consideraron que las penas impuestas en primera instancia eran bajas para las circunstancias y características de los delitos y las aumentaron, en algunos casos al doble de años.
La Corte, además, confirmó las absoluciones de los oficiales Enrique Ibarra, Nelson Hernández, Mario Cisternas y Érika Silva y del civil Emilio Rojas y revocó el pago de indemnizaciones por parte del Estado chileno a Fabiola Letelier, hermana del canciller asesinado y a Gladys Schmeisser, viuda de Eugenio Berríos.
Sólo mantuvo la correspondiente a Gonzalo Berríos, hermano del agente asesinado, fijada en US$  40.000 dólares.
El coronel uruguayo Tomás Casella, condenado antes a cinco años y un día por secuestro y a tres años y un día por asociación ilícita, recibió ahora diez años y un día por el primer delito y cinco años y un día por el segundo.
Eduardo Radaelli, también coronel del Ejército uruguayo, pagará 10 años y un día por secuestro y 800 días por asociación ilícita, tras haber sido condenado en primera instancia a cinco años y un día por el primer delito y a 61 días por el segundo.
El también coronel uruguayo Wellington Sarli, condenado antes a tres años y un día como cómplice de secuestro, recibió ahora cinco años y un día por ese delito y 60 días por asociación ilícita.
En cuanto a los militares chilenos, la pena del exmayor Arturo Silva Valdés, señalado como autor del crimen, pasó de diez años y un día a quince años y un día por el delito de secuestro con homicidio y de tres años y un día a cinco años y un día por asociación ilícita.
Al general retirado Hernán Ramírez Rurange se le subió la pena desde ocho años a diez años y un día por asociación ilícita, mientras el general Eugenio Covarrubias, condenado antes a cinco años por secuestro, recibió ahora diez años y un día por ese delito más cinco años y un día por asociación ilícita.
El general Fernando Torres Silva, exauditor del Ejército, fue condenado a diez años y un día por asociación ilícita en lugar de los tres años de su primera sentencia. El resto de condenados también vieron aumentadas sus penas.

Laurence Olivier incendia la memoria de Hollywood

"Qué podían enseñarme esos dos sobre actuación...", dijo sobre Burt Lancaster y Kirk Douglas tras trabajar con ellos

Marilyn Monroe o Dustin Hoffman fueron víctimas de sus dardos en vida. Hoy afloran las grabaciones donde el actor despachó con odio al resto de sus colegas

Londres
El País de España 









Tras dirigirla en ‘El príncipe y la corista’, el británico dijo de Marilyn: “Mi odio hacia ella es una de las emociones más fuertes que he sentido”. / CORDON PRESS

En su tiempo fue proclamado el mejor actor en habla inglesa del siglo XX, triunfó como nadie sobre las tablas del exigente teatro británico y brilló en ese otro universo tan distante de Hollywood. Para quienes tuvieron el privilegio de verlo en escena era la encarnación misma de los mejores personajes de Shakespeare. La figura profesional de Laurence Olivier (1907-1989) aparece inmensa a cualquier luz, pero eso no significa que fuera especialmente simpático, deferente o generoso con sus congéneres. No lo era, y todos en el mundillo lo sabían. Aun así, los herederos del intérprete han esperado casi un cuarto de siglo después de su muerte para sacar a la luz sus opiniones más afiladas sobre los colegas de oficio, que él mismo estuvo tentado de utilizar en su autobiografía pero que acabó guardando bajo llave. Si en vida ya ninguneó a nombres del calibre de Marilyn Monroe o Dustin Hoffman, este material inédito nos revela a un Olivier más implacable ante una generación de estrellas con las que compartió plano a lo largo de la era dorada del cine. A varios les negaba el talento.
La adorable Merle Oberon era en realidad una “pequeña y tontorrona aficionada”, dictamina Olivier sobre su coprotagonista de la película Cumbres borrascosas (1939) que afianzó al británico en la meca californiana del cine. A Joan Fontaine, junto a la que compartió el megaéxito de Rebeca (1940), de Hitchcock, un año más tarde, la tilda directamente de “desagradable”, en contraste con el cartel cinematográfico de ambos en pose romántica que hizo furor en la época. El actor habla a tumba abierta durante más de 50 horas grabadas por un escritor que debía ejercer de negro y escribirle las memorias, aunque finalmente decidió asumir la pluma él mismo y omitir el contenido de las cintas. Su viuda, la actriz Joan Plowright, ha permitido solo ahora que el biógrafo e historiador Philip Ziegler las recupere y recicle en un libro que saldrá al mercado en septiembre bajo el título de Olivier para seguir alimentando el mito.
Laurence Olivier tuvo dos matrimonios anteriores, con las actrices Jill Esmond y Vivien Leigh. De la protagonista de Lo que el viento se llevó habla con tristeza. Se acusaba a sí mismo de haberla animado a interpretar a Blanche Dubois en Un tranvía llamado deseo porque “eso la rompió y fue el comienzo de su enfermedad”. Supuso el segundo Oscar para Leigh, pero también fue el rodaje en el que afloró la esquizofrenia de la actriz.

Hijo de un pastor protestante de Surrey, siempre quiso dedicarse a la interpretación, una profesión que definiría como su razón de ser. Su temprano éxito en el West End londinense —gracias a la prestancia, la perfecta dicción, esa técnica estilizada y luego legendaria—, le procuró el billete hacia Broadway y, de allí, a Hollywood. En unos tiempos donde el talento era el principal material de la industria del cine, aquel intérprete de sangre shakespiriana consiguió trasladar grandes piezas del Bardo a la pantalla, como su recordado Enrique V o ese Hamlet en el que se dirigió a sí mismo, labrándose el Oscar por la actuación.
A lo largo de cinco décadas, obtuvo trece nominaciones a la estatuilla dorada y todo tipo de reconocimientos, pero las exigencias del oficio y la presión de las nuevas generaciones no hicieron sino ahondar en sus propias inseguridades. El Olivier que confesó a Orson Welles estar enamorado de su propia imagen también sufría de miedo escénico (el pavor a olvidar el texto en escena) y no siempre le gustaba lo que veía en el espejo: “Un papel excelente, lástima que yo no diera la talla”, admite sobre alguna de sus intervenciones fílmicas. Cuando en 1957 enroló a Marilyn Monroe en el filme El príncipe y la corista, que ambos protagonizaron bajo la dirección de Olivier, el actor se sentía tan intimidado por la bomba rubia como ella de él, aunque lo ocultara bajo una capa de ácida ironía e incluso desdén. “Mi odio hacia ella es una de las emociones más fuertes que he sentido”, llegó a decir sobre la legendaria indisciplina de Marilyn proyectada en un rodaje caótico. Pero, una vez visionada la película, entendió “lo maravillosa que era” y reconoció sin ambages que la actuación de la actriz eclipsaba la suya propia.
Desprecio absoluto reserva sin embargo para otras luminarias como Burt Lancaster y Kirk Douglas, con quienes trabajó en El discípulo del diablo (1959): “Qué podían enseñarme esos dos sobre actuación…”. Ironías de la vida, un lustro más tarde Lancaster acabó apropiándose del personaje de El gatopardo que el director Luchino Visconti había concebido para Olivier: los productores italianos impusieron a la entonces estrella más taquillera, y esa ya no era el británico.
Animal de teatro incluso por encima de ese lustre hollywoodense que tanto le complacía, Olivier siempre dio sobre las tablas británicas lo mejor de sí mismo, aunque entre bambalinas podía ser muy mezquino. Se sentía amenazado por aquellas otras vacas sagradas que brillaban en el teatro clásico. Se consideraba el mejor, aunque no siempre, y reflejaba esa contradicción en el juicio de sus pares. Recuerda a Peter O´Toole en los ensayos como “el Hamlet más perfecto que creo que veré nunca”, para acto seguido destrozarlo tras la noche del estreno: “!Me sentí tan avergonzado por el pobre tipo!”. A Ralph Richardson le reconoce su “glorioso” Falstaff , pero añade la puntilla de que “su Otelo no era bueno porque le faltó la valentía”. Otros grandes como John Gielgud, Alec Guinness o Robert Stephens —compañeros, a veces amigos y siempre rivales— son también víctimas de sus dardos. Los envidió a todos, aunque no tanto como a una estrella que nunca necesitó declamar a Shakespeare para encarnar, según Olivier, el paradigma de una carrera. Insospechadamente, se llamaba Cary Grant.

Vivien Leigh, su amor trágico

“Aparte de su aspecto, que era mágico, proyectaba una atracción de la naturaleza más perturbadora que encontré jamás”, describía Olivier a la maravillosa y trágica Vivien Leigh, la segunda de sus tres esposas (todas ellas actrices). 
De sus tumultosos veinte años como matrimonio y dorada pareja artística da fe una profusa colección de cartas incluidas en el archivo de Vivien Leigh que el museo Victoria & Albert de Londres acaba de comprar a sus herederos. El diario personal de la actriz británica –de cuyo nacimiento se cumple el centenario este 2013- , fotografías, guiones y anotaciones de trabajo son algunos de los documentos que, una vez catalogados, serán accesibles en la web de la institución. Entre las perlas, destaca una misiva que le dirigió el dramaturgo Tennesse Williams (autor de Un Tranvía…) en la que le confiesa que “eres la Blanche que siempre había soñado”. El archivo revela también cómo Leigh y Olivier siguieron manteniendo una tierna correspondencia después de divorciarse (1960) y hasta la muerte de la actriz, a los 53 años, a causa de una tuberculosis.

50 años de "I Have a dream" “El sueño de Martin Luther King sigue vivo”

"Venimos para unirnos con los hispanos, los asiáticos, la comunidad gay y todos los blancos para defender lo que es justo para todos"



El País de España


 
 
 
 






 
 
Miles de personas celebran con una marcha en Washington el 50 aniversario del histórico discurso ‘I have a dream’, pronunciado por el líder de la lucha por los derechos civiles

Miles de personas se concentran en Washington para conmemorar el 50 aniversario del histórico discurso ofrecido por Martin Luther King, líder del movimiento por los derechos civiles, en el National Mall de la capital. Numerosas organizaciones de todo el país han convocado una llamada nacional a “Reclamar el Sueño”, en honor al “I have a dream” que pronunció King en la escalinata del monumento a Abraham Lincoln y que ya han quedado grabadas en la memoria colectiva como reclamo de justicia e igualdad.
"Hace cincuenta años no se protestó ni se marchó por nada", afirma frente al monumento a Lincoln James McDowel, que ha llegado desde Carolina del Norte para protestar por la ley de supresión de voto aprobada en aquel Estado la semana pasada. "Sé que mi voto todavía cuenta, pero cada vez menos". Desde primera hora de la mañana, la riada de familias, parejas y grupos organizados venidos de todas partes del país camino del National Mall para celebrar el 50 aniversario del discurso de King ha sido constante. Ancianos en sillas de ruedas, niños en carritos, jóvenes y adultos con pancartas reclamando igualdad de oportunidades laborales y un sistema de justicia justo... Distintas generaciones han coincidido en las inmediaciones del monumento a Lincoln para conmemorar el sueño de King y recordar que todavía sigue vivo.
Sasha Farid, afroamericana de 16 años, ha venido con su familia desde Nueva Jersey. "Claro que sé de la importancia del discurso de Dr. King hace 50 años. Entonces se habló de segregación, ahora hablamos de prejuicios raciales. Es un matiz, pero lo que se demandaba entonces es lo mismo que demandamos ahora, por eso hay que seguir luchando y soñando".
Ese cambio general entre quienes hace 50 estaban en este mismo lugar y quienes ahora empiezan a saber de la importancia de ese momento era palpable, no solo por la edad, sino por la indumentaria. Mientras los más mayores llevaban camisetas con la efigie de King, los más jóvenes mostraban con orgullo la del joven Trayvon Martin.

“Trayvon se ha convertido en el símbolo para nuestra generación, es lo que nos recuerda que la lucha por los derechos civiles sigue vivo”, dice Deon Walsh, un joven de 21 años que trabaja en la hostelería tras pasar varios meses en el paro. “A nuestra generación se nos ha apartado, no sé si consciente o inconscientemente, del movimiento de los 60, pero la lucha continúa y somos nosotros quienes debemos recoger el testigo”.
Entre los asistentes se encontraban algunos de los manifestantes que hace cinco décadas acudieron a la capital para escuchar por primera vez a King. "Hace 50 años estaba exactamente aquí", cuenta John Terry, 74 años, de Carolina del Norte. "Desde entonces ha habido muchos cambios, pero queda mucho por hacer. El sueño de King no se ha cumplido, pero ha ayudado".
Acompañado de toda su familia, Glenn Forsythe explica a sus hijos la importancia del movimiento por los derechos civiles y las consecuencias que ha tenido para ellos, varias generaciones después. "La injusticia, en cualquier parte, es una amenaza para la justicia en todas partes", dice citando a King. "Estamos aquí no sólo como afroamericanos. Venimos para unirnos con los hispanos, los asiáticos, la comunidad gay y todos los blancos para defender lo que es justo para todos".
"Quiero que mis hijos vean el legado de Martin Luther King", explica Jeffrey Byrd mientras camina con su hija. "Quiero que sepan lo importante que fue la lucha de sus ancestros y que todos, en algún momento, nos hemos apoyado y beneficiado del trabajo de otros".
Debemos continuar luchando por hacer realidad las palabras de mi padre"
Martin Luther King III
Tony y Barbara Gamo, de Nueva Jersey, recuerdan que hace 50 años eran "dos adolescentes que empezaban a enterarse de que había problemas en este país". Aseguran que, como afirma el lema de la marcha, el sueño continúa. "Hasta que todo el que tenga capacidad para trabajara no tenga empleo, mientras haya racismo, el sueño no se habrá cumplido".
La marcha, que sigue el mismo recorrido que la que en 1963 congregó a más de 200.000 personas, cuenta con la presencia de los principales líderes de la lucha por los derechos civiles y representantes políticos, así como la participación del hijo mayor del reverendo, Martin Luther King III.
"La marcha de hoy no es para recordar el pasado", afirmó desde la escalinata frente al monumento a Lincoln, el fiscal general Eric Holder. "Marchamos para seguir adelante y luchar por lo que podemos llegar a ser y que debemos caminar unidos en nuestra persecución de la justicia, el derecho al voto y la eliminación de prácticas discriminatorias". Holder instó a recordar a todas aquellas personas anónimas que sacrificaron sus propias oportunidades para que las futuras generaciones sí las tuvieran. "Sin ellos, yo no sería Fiscal General y Barack Obama no sería presidente".
El congresista John Lewis, el único de los oradores que participó en los discursos de la marcha de hace 50 años que sigue vivo, pidió a los asistentes que no cedieran en la lucha por sus derechos. "Debemos salir fuera y luchar para que América sea lo que queremos que sea para nosotros". Lewis, detenido y golpeado en varias ocasiones durante las manifestaciones en defensa del derecho a voto en los Estados del sur, afirmó que la participación de los ciudadanos en la democracia "es sagrada". "No podemos dar marcha atrás", aseguró entre aplausos.
"Sabemos que el sueño está muy lejos de hacerse realidad", insisitió Martin Luther King III, el primogénito de King, recordando el índice de paro entre los afroamericanos y la falta de subvenciones para las escuelas y universidades de mayoría negra. "Debemos continuar luchando por hacer realidad las palabras de mi padre". King puso como ejemplos de los obstáculos la falta de justicia el caso de Trayvon Martin, la inmigración y el de la restricción del derecho al voto.
También se ha hablado este sábado de los derechos de la comunidad homosexual, de los inmigrantes y de las mujeres. La congresista demócrata Nancy Pelosi reivindicó que "cuando las mujeres avanzan, Estados Unidos avanza", pero el sueño de King está lejos de cumplirse. "Yo estaba aquí hace 50 años", recuerda. "Hace 50 años teníamos al primer presidente cristiano, hoy tenemos al primer presidente afroamericano. Hace 50 años solo había cinco congresistas afroamericanos, hoy hay 45. No son suficientes pero son más".
El próximo miércoles, una concentración más pequeña pondrá fin a las celebraciones con la intervención del presidente Obama, desde el mismo lugar desde el que King se dirigió a un mar de activistas que vieron en su discurso la reivindicación de un movimiento pacífico que dio una lección al mundo.
“Yo tengo un sueño”, pronunció King flanqueado por la gigante escultura del presidente Lincoln. “Sueño que mis cuatro hijos vivan algún día en una nación donde no serán juzgados por el color de su piel sino el contenido de su carácter”. Su poderosa oratoria, forjada tras años de labor como reverendo y después también como activista, marcó el latido del discurso, interrumpido por los aplausos de los miles de asistentes. “Yo sueño con un día en el que allí en Alabama los niños negros y las niñas negras puedan unir sus manos con niños blancos y niñas blancas como hermanos y hermanas”.
Aquella marcha fue convocada en el centenario de la Proclamación de Emancipación que liberó a los esclavos. King, como los numerosos activistas que intervinieron antes que él, habían llegado a Washington sin embargo para contarle a la nación que su libertad no era completa. Estos días, 50 años después, numerosos eventos celebran los avances logrados hasta ahora, incluida la elección del primer presidente afroamericano de la historia de Estados Unidos, pero recuerdan también que el sueño no ha acabado de cumplirse.
Entre los participantes estarán los familiares de Trayvon Martin, el joven afroamericano que murió por el disparo de un vigilante, George Zimmerman, el año pasado. Defensores de los derechos civiles han reivindicado que este caso es un ejemplo de que el racismo, la discriminación y los prejuicios siguen presentes en la sociedad estadounidense. También hablarán descendientes de Emmett Till, un joven negro de 14 años que fue secuestrado y linchado por haberse dirigido a una mujer blanca en un restaurante.
La muerte de Till inspiró a decenas de activistas en los años 60 que poco a poco se fueron uniendo a manifestaciones y actos de protesta no violentos, liderados por King, como las sentadas en restaurantes segregados, el boicot al sistema público de transportes provocado por el valiente gesto de Rosa Parks -se negó a ceder su asiento en una zona para blancos- o las marchas por la libertad en diferentes Estados sureños.
“Esta es la esperanza con la que regresaré al Sur”, dijo King aquella tarde de agosto ante miles de rostros que contemplaban por primer al líder de la lucha por la igualdad. “Con esta fe podremos excavar de la montaña una piedra de esperanza. Con esta fe podremos trabajar juntos, rezar juntos, sufrir juntos, ir a la cárcel juntos, defender la libertad juntos, sabiendo que un día seremos al fin libres”.
Desde este sábado hasta el discurso de Obama el próximo miércoles, cuando también conmemorarán las palabras de King los expresidentes Bill Clinton y Jimmy Carter, los organizadores esperan compartir con una nueva generación de estadounidenses el valor de los derechos civiles, la justicia, la igualdad y la pugna por ideales como los defendidos por King.

Diagnostícame y no me toques


Diez de cada 100 pacientes de hospital son infectados por contacto con las manos de los médicos o los enfermeros


El contacto con las manos del personal de los servicios de salud constituye uno de los principales vehículos de transmisión de infecciones en los centros hospitalarios, sostuvo ayer la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“Las infecciones asociadas a los centros de salud aparecen generalmente después de un contacto entre el personal de salud y el paciente, por la transmisión de los gérmenes presentes en las manos”, indicó el organismo al comentar los primeros resultados de la aplicación de su estrategia para una mejor higiene de las manos.

Las infecciones más habituales son las de las vías urinarias, en zonas que han sido intervenidas quirúrgicamente, las neumonías o las septicemias.

“De cada 100 pacientes hospitalizados, al menos siete en los países desarrollados y 10 en los países en vías de desarrollo contraen una infección asociada a los centros sanitarios. En el caso de los cuidados intensivos, la tasa de infecciones alcanza al 30% de pacientes”, según los datos de todo el mundo que ha recopilado la OMS.

La agencia para la salud de la ONU considera que es necesario formar al personal sobre la cuestión de la higiene de manos, entregarles una solución hidroalcohólica, controlar las buenas prácticas y poner recordatorios en lugares claves.

La estrategia de la OMS para la higiene de las manos ha sido aprobada por primera vez en 43 hospitales ubicados en zonas geográficas y económicas muy distintas: Arabia Saudita, Costa Rica, Italia, Malí y Pakistán.

Ello como parte de un estudio cuyos resultados fueron publicados ayer en la revista The Lancet Infectious Diseases.

En el período en que esta estrategia se aplicó en los centros médicos de esos países (entre diciembre de 2006 y diciembre de 2008), el respeto de las buenas prácticas de higiene de las manos pasó de 51% a un 67%.

“La estrategia de la OMS ha tenido incluso un impacto mayor en los países de ingresos bajos y medios, que en aquellos de ingresos más elevados”, comentó la responsable del programa Una curación limpia es una cura segura, de la OMS, Benedetta Allegranzi.

“Las intervenciones más simples y más económicas son a veces las que tienen un mayor impacto. Ahora tenemos métodos para poner fin a enfermedades y muertes evitables”, dijo por su parte Liam Donaldson, responsable del área de Seguridad de los Pacientes en la OMS.

Hasta el momento, la estrategia de la OMS ha sido aplicada en un total de 15.700 estructuras sanitarias en 168 países y los resultados del estudio corroboran su validez como referencia universal. (EFE)

TV digital: todas las propuestas son mejores que los canales privados


Gabriel Kaplún, de la Comisión Honoraria Asesora Independiente (CHAI), dijo a 180 que todas las propuestas para el llamado de televisión digital son "buenas en general" y mejores que los canales 4, 10 y 12, que tienen "una oferta más pobre". El Consorcio GIRO (La Diaria) es el que obtendrá mayor puntaje según la evaluación de la CHAI. Además se maneja recomendar que haya un canal más.


Por: Juan José Marti
180.com.uy
 
Audiencia pública de TV digital. (s/d Presidencia)
Audiencia pública de TV digital. (s/d Presidencia)
El próximo miércoles la Comisión publicará las evaluaciones de los seis oferentes del llamado de televisión digital terrestre comercial en el área metropolitana y Montevideo.
Según adelantó El Observador este jueves, el orden de mejores puntajes será el siguiente: Consorcio Giro (La diaria y Cooperativa Demos Audiovisuales), SAOMIL S.A. (VTV), Consorcio POP TV (integrado por OZ media y Revista BLa), Federico Fasano, SARMELCO S.A. (El País) y CUPSA (Océano FM).
"Puede haber alguna alteración entre los dos últimos y cuáles son los tres del medio", expresó Kaplún a 180. "El primero se despega, los tres siguientes están muy juntos entre sí y los dos últimos también entre sí. Ahí puede haber algún ajuste de algún punto o medio punto", agregó.
Las propuestas tienen un puntaje máximo de 100 que se compone de la siguiente manera: Señales propias (18), Cuota de producción nacional (18), Programación innovadora nacional (15), Empleos directos (8), Pautas publicatarias (8), Accesibilidad (8), Antecedentes (10) y Evaluación global del proyecto (15).
Exceptuando la evaluación global, "el trabajo era casi burocrático". La última parte, que otorga 15 puntos del total de 100, "es mucho más opinable", por lo que se promediaron esas opiniones para establecer el puntaje. En general "no hubo grandes diferencias" entre los integrantes de la comisión y lo que resta redactar es el informe cualitativo, "y en eso hay acuerdo", expresó Kaplún.
La audiencia pública en la que los oferentes presentaron sus propuestas, si bien no tiene un puntaje en sí misma, "permitió entender mucho mejor los proyectos y despejar algunas dudas".
Kaplún espera que la evaluación de la CHAI, que no es vinculante, "influya mucho" en la decisión final del presidente José Mujica para adjudicar las nuevas señales."Una de las cosas que estamos manejando y es probable que planteemos como recomendación a la Presidencia es que amplíe la base, que haya más canales adjudicados que los originalmente previstos. Eso ayudaría a que algunas muy buenas propuestas entren y no queden afuera", dijo Kaplún a 180.
"La evaluación global que hacemos es que hubo un buen trabajo en conjunto de los proponentes: hay buenas propuestas, distintas entre sí, algunas mejores, pero buenas en general, y mejores incluso que las adjudicatarias actuales que ya tienen automáticamente asignado un canal con una oferta más pobre que estas", concluyó.
Las seis propuestas y presentaciones