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sábado, 18 de enero de 2014

COMO SAPO DE OTRO POZO Por Lilly Morgan Vilaró



Por fin parece que va a llover. Ya está tronando lindo y para el lado de Castillos está meta relampaguear. Ojalá que sea una lluvia en serio. Porque últimamente se prepara todo como si fuese a venir el diluvio universal, y luego caen cinco gotas locas que sólo sirven para refrescar a los sapos que se instalaron en la aguada nueva. Que todavía es apenas un charquito con un poco de agua barrosa. Yo no se cómo hicieron los sapos para enterarse de la novedad, ya que yo podría haber contratado a Don Hugo y su retro, para que me hiciese una muralla china, versión oriental, para protegerme de los enemigos, y no un tajamar. Tal vez el dato se lo pasaron los duendes del bosque. Ellos sí podían ver lo que estaba pasando, y, más que nada, oír el ruido que hacía la máquina infernal. Pero dudo que los sapos tengan mucho diálogo con los duendes. Salvo algún breve intercambio de palabras, tipo: -“Por favor Sr. Duende, no me coma que tengo 5 hijitos, mujer legítima y una ranita preciosa de amante”-. Y el duende le contestaría: - “Lo siento man, pero yo también tengo 5 hijos, una mujer legítima y, oh casualidad, una ranita preciosa de amante. Pero, más que nada, tengo hambre.”- Fin del diálogo. Y del pobre sapo. Tampoco sé la razón por la cual los sapos emigraron de la aguada vieja, rebosante de agua y vegetación, a la nueva. Ni mucho menos tengo idea de cómo hicieron para caminar casi 200 metros cuesta arriba, para llegar. Y cómo supieron para qué lado ir. No creo que la hayan buscado por Google. Porque acá, eso funciona muy mal. No sé, supongo que habrán olido el agua. Como la huelo yo, ahora que al fin se ha largado a llover con todo. Si sigue así, este año va a ser un buen año. “Más vale un mal año que un mal vecino”, dicen los del campo. Y tienen razón. Que horrible es tener un vecino tipo Homero Simpson. Muy gracioso para verlo por televisión, pero para nada cuando se lo tiene ahí nomás, pegado al alambrado. Opinando como hay que hacer esto o aquello. Hasta tomándose el atrevimiento de darle órdenes al peón ajeno. O tirando la basura por cualquier lado, para que luego el viento la desparrame por los campos linderos. Carneando vacas y dejando las achuras tiradas al sol. Todas podridas y llenas de moscas. Y dejando que sus pobres perros coman de ahí. Haciendo chistes machistas, groseros y hasta ofensivos. Mala suerte tuve con tener a Homero como vecino rural. Por suerte, el resto de mis vecinos, son gente educada, cordial y respetuosa. Ni siquiera han hecho alusión alguna, a mi estilo de vida tan peculiar. Porque yo confieso, un tanto avergonzada, que soy naturista, ecologista y defensora del medio ambiente. Somos muy pocos los adictos a esta cuasi secta naturista. Aparte de mí, sólo se me ocurre uno: el ex vicepresidente de Usa, Al Gore, que ganó el premio Nobel de la Paz por sus esfuerzos para detener el recalentamiento global. Y alguna que otra persona loquita, tipo así. Es muy raro este vicio. Pero no puedo remediarlo. He intentado abandonarlo, pero sin éxito alguno. Pero mis vecinos, salvo el Homero Simpson, me soportan estas rarezas sin decir ni mu. Mu decían las 23 vacas que Homero me ofreció para que se comieran mi abundante pasto. Para que no creciera tan alto. ¿Viste? Que según él, era malo para las perdices. Tan bueno es el hombre, que no quería cobrarme nada por el favor. –“Es sólo para ayudarla a Ud.-me dijo- No le voy a cobrar ni un peso por el trabajo de las vacas.”- Yo no le acepté la generosa oferta porque, la verdad, me dio vergüenza abusar de ese modo de su bondad. Y eso que me lo ofreció unas cuantas veces. Casi como si fuese en verdad una orden, y no una sugerencia con buena onda. Buena de verdad, está la lluvia que cae mansa sobre el montón de pasto que sigo teniendo, para felicidad de mis caballos. Y de los sapos. Como sapo de otro pozo a veces me siento yo por estos pagos. No sé si es que todavía no manejo bien el idioma local rochense. O será mi estilo de vida, la que no encaja con las costumbres de por acá. Raro, para mí, es que los sapos se hayan mudado a la aguada nueva, ahora sí, llena de agua. Sigo sin saber por qué razón se fueron de la vieja. Y no creo que me lo digan, a no ser de que les de un beso. Y yo ya estoy vieja para andar besando sapos. Aún cuando alguno pueda resultar ser un príncipe encantado. Y aunque lo fuese, eso no me garantiza que sea un tipo que valga la pena besar. ¡Hay cada príncipe suelto por ahí, que más vale perder que encontrar! Así que mejor no me arriesgo y dejo que los sapos sigan siendo sapos. Incluyendo a ese que anda por ahí, haciéndome ojitos tiernos y con una corona de oro y diamantes en la cabeza. Me quedaré sentada disfrutando de la lluvia. Y de mi nuevo tajamar, rebosante de agua y batracios criollos.


AMORES CHACAREROS Por Lilly Morgan Vilaró




El perro Alfredo anda con mal de amores. Tristón, con la cola física y emocionalmente entre las patas, no hace más que aullar por las noches a la luna, llamando inútilmente a su amor perdido. Si bien todos escuchamos la serenata nocturna, ya un poco hartos por la imposibilidad de dormir, su amada hace oídos sordos a los lamentos y duerme de lo más pancha, como si no supiera que tanto dolor, y ruido molesto, es provocado por su abandono. De nada vale que le hayamos dicho desde un principio a Alfredo que ese romance tenía pocas probabilidades de concretarse en algo serio y duradero. Primero que nada, porque ella tenía fama de casquivana y de andar coqueteando con todos sin problema alguno. Segundo, porque nunca se ha visto que los amores entre un perro y una gallina lleguen a buen puerto. Porque a las gallinas, y particularmente a Rosita, no les gusta sentar cabeza. Otro motivo a tener en cuenta es que en medio de un beso apasionado, puede pasar que al perro lo traicionen su olfato y sus genes, y le arranque la cabeza a la gallina de un mordiscón. Llevando el dicho “te comería a besos” a una triste pero anunciada realidad. Pero Alfredo no escuchaba consejo alguno y andaba embobado tras Rosita que lo había cautivado con sus ojos negros, su dulce cacareo y el perfume a flores que dejaba al pasar. Porque la muy cretina se pasaba buscando lombrices entre mis plantas de lavanda. Hasta dormían juntos en el galpón, porque Alfredo no soportaba la idea de que le pasara algo durante la noche. - “Que pasa si aparece el perro del vecino Homero y trata de comerla.”- decía mientras se llevaba su mantita y se hacía una cama al lado de la de ella. De nada sirvió que yo le explicara que Rosita estaba muy bien cuidada por el gallo Don Juan que, ante cualquier peligro, empezaría a los gritos y hasta se atrevería a enfrentar al perro Mazapán sin miedo alguno. Bueno, con un poco de miedo, pero que para eso seguiría cacareando hasta que fuésemos a defenderlo. Que la valentía no anula la inteligencia. - “No me fío de ese gallo fanfarrón.” -argumentaba Alfredo mientras se hacía un bollito con la nariz pegada a las patas de Rosita. La siesta la dormían bajo los árboles, haciendo caso omiso a los ataques de celos de Don Juan, que furioso le reclamaba a ella que volviera con el resto de las gallinas y se ocupara de poner huevos como Dios manda. Que el negocio se le estaba viniendo abajo por culpa suya. Y así continuaron, hasta que Rosita se encluecó para empollar los frutos de su apasionado amor. Postrado a sus pies día y noche, Alfredo se quedaba cuidando los huevos con cara de orgullo cuando Rosita hacía alguna escapada para tomar agua o comer un poco de maíz. Demás está decir que todo acabó cuando nacieron los pollitos y fue obvio que se parecían demasiado al gallo Don Juan. Además, no solo estaban forrados de plumas, tenían pico y sólo dos patas. Tampoco ladraban ni movían la cola cuando estaban contentos, cosa que terminó de convencerlo de que había sido asquerosamente engañado por una gallina piojosa y mentirosa. Yo no sé si para Rosita fue solo un ardid para darle celos al gallo, ya que Don Juan andaba de lo más entusiasmado con una gallinita criolla llamada Hortensia, y había descuidado un poco al resto del harén. La cosa fue que ella reunió a sus hijos y se los llevó de lo más oronda y hasta lo sacó a picotazos a Alfredo cuando este acercó el hocico para ver si al menos los pollitos olían a perro. Y ahí anda el pobre, desolado, y encima aguantando las cargadas de los otros perros. Los caballos han sido más generosos, tal vez porque ellos saben que más de una vez ha pasado entre su especie que alguno/a se haya enamorado de un burro seductor, o de una exótica cebra o hasta de una vaquita loca. Igual algo tienen que decir del tema, porque al fin y al cabo fue lo más divertido que pasó en todo el verano. Merceditas, una de las yeguas que siempre tuvo preferencia por Alfredo, dijo que ella estaba segura que Rosita lo habría embrujado con algún gualicho, ya que es bien sabido que las gallinas suelen participar en ritos vudú. Y aún después de enterarse que ese era un rumor infundado, ya que si bien es cierto que las gallinas participan en macumbas, generalmente las pobres lo hacen en contra de su voluntad, Merceditas insistió en que capaz Rosita había salido con vida de alguna y aprendido el oficio, y dejó la duda flotando entre las acacias. La cuestión que ahí está Alfredo, sin querer correr liebres, sin revolcarse en carcasas de animales muertos y traer a casa los huesos podridos, ni ninguna de esas cosas que hacen que la vida de un perro de campo sea puro deleite. Para colmo, el otro día lo encontré echado en el piso del gallinero con pollitos caminándole por encima del lomo, mientras Rosita andaba por ahí, meta escarbar con las patas buscando comida. Cuando le pregunté qué estaba haciendo me dijo que Rosita lo había contratado como baby-sitter. Y que además le había dicho que lo seguía queriendo apasionadamente, pero que tenía que quedarse con el gallo Don Juan, al menos hasta que los niños crecieran. Y se levantó para agarrar gentilmente entre su bocaza a uno de los pollitos que andaba siguiendo a una crucera de un metro y medio, pensando que era una Mac-lombriz. Y se instaló otra vez en el gallinero entre los pollitos que le picoteaban los ojos. Le iba a decir algo como para avivarlo, pero me di cuenta que era inútil. Así que me fui a sacar a la crucera que se había metido al living de mi casa.



Les invito a leer los "Cuentos de una chacra sin nombre"

Hace unos años los rochenses empezaron a leer cuentos y artículos de una mujer que, además de escribir muy bien, se atrevió a enfrentar y superar un cáncer y además contarlo en un libro. Costó que las editoriales se atrevieran al título que ella se negó a cambiar:”Ay mama, tenés cáncer” Temían que la palabra cáncer “corriera” al público. Lilly Morgan Vilaró es periodista. Trabajó en prensa, radio y televisión en Argentina, EEUU, para las Naciones Unidas y realizó reportajes por todo el mundo y a todo el mundo. Fue también azafata y es fotógrafa profesional.
Un día supo que tenía cáncer pese a que todos los estudios decían que no. Ella insistió porque, dijo, “yo conozco mi cuerpo” y finalmente nuevos análisis lo confirmaron.
Hoy vive en una chacra en Rocha “lejos del mundanal ruido” como afirma.
El blog comienza a publicar hoy los "Cuentos de una chacra sin nombre"
Pidieron al Papa que apoye la nominación

Clubes de cannabis proponen a Mujica para Nobel de la Paz

La República

Cannabis
El Mambo Club Social de Hasselt, Bélgica y el Club Social de Cannabis de Maribor, Eslovenia invitaron ayer al papa Francisco a nominar su colega jefe de Estado José Mujica, para el premio Nobel de la Paz 2014 por su decisión de legalizar el cannabis en nuestro país.
Ambos clubes son parte de un amplio movimiento europeo de clubes sociales de cannabis (CSC).
Estos clubes se establecieron para proteger los derechos de los consumidores y los productores de cannabis, y afirman que la alternativa del presidente Mujica por la paz será un éxito si se le da una oportunidad honesta. La invitación al Papa fue entregado al nuncio apostólico en Montevideo, Uruguay, monseñor Janusz Bolonek, como parte de una campaña más amplia organizada por el Drugs Peace Institute de los Países Bajos.
Además del Papa, se invitó a los miembros del gobierno del Vaticano (la curia), del Colegio Cardenalicio (Cámara Alta) y del Colegio de los Obispos (Cámara Baja) para nominar, ya que estos prelados también han sido calificados por la Fundación Alfred Nobel.
La campaña de nominación del presidente Mujica llega a su fin el 31 de enero. En ese día, todos los clubes de cannabis y amigos que participaron en la campaña enviarán la nominación oficial del presidente Mujica al Comité Nobel en Oslo. Una nominación para el premio Nobel de la Paz requiere de 100 nominaciones individuales. Es poco probable que muchos obispos de Roma o de otra parte salgan en contra de la doctrina católica de la abstinencia en el uso de sustancias que alteran la mente.
La campaña se centra en la aprobación por parte de los miembros de todos los demás gobiernos y los parlamentos y los profesores universitarios de historia, el derecho, la filosofía, las ciencias políticas y sociales, y de la teología, todos igualmente calificado para nominar para el premio Nobel de la Paz.

"El derecho medioambiental no se negocia; ni con Aratirí"

Cónclave en La Paloma

El precandidato nacionalista cerró la tradicional reunión en el balneario de Rocha criticando al gobierno del Frente Amplio y marcando los principales lineamientos de su campaña. 


El País

El precandidato Luis Lacalle Pou lanzó oficialmente su campaña en el cónclave anual en La Paloma, del que están participando 250 dirigentes del movimiento Todos Hacia Adelante, que integran el Herrerismo, Aire Fresco, Más País, Soplan Vientos y el Espacio 40, entre otros. 
"Estamos viviendo un cambio de época (...) la realidad no permite más gobiernos unipersonales o de iluminados", dijo Lacalle Pou en el discurso con el que cerró la reunión en La Paloma. 
Añadió que es necesario "recuperar el concepto de que Uruguay es un país que cuida a su gente" y "ser agentes de cambios positivos en nuestra sociedad". 
El precandidato nacionalista dedicó gran parte de su discurso a la seguridad pública y a lo que hará en caso de ser elegido presidente. "Queremos recuperar el concepto de que Uruguay es un país que cuida a su gente (...) Tenemos la necesidad de respaldar a la Policía. No podemos tener un ministro que no confía en su cuerpo", aseguró. 
Minutos después, dijo que "si los tres poderes que tienen que ver con la seguridad pública no juegan de memoria es imposible". 
"Lo que está bien, mejorarlo, lo que está mal cambiarlo y lo que no se hizo hacerlo", continuó. 
En ese sentido, dijo que no habrá "ni un solo recorte a los planes sociales" si es presidente pero advirtió que "la emergencia no puede ser eterna"
"Tras diez años de bonanza económica hay más de 170 mil uruguayos viviendo en forma indigna. No es lógico", opinó. 
Lacalle Pou habló además que su "generación tiene la obligación del cuidado del medio ambiente" y aseguró que en eso "hay que ser inflexibles". 
"El derecho medioambiental no se negocia. Ni con Aratirí", aseguró. 
Al comienzo, luego de la bienvenida del diputado de Rocha, José Carlos Cardoso, el sociólogo y consultor Óscar Licandro presentó un informe sobre la evolución del apoyo electoral a Lacalle Pou desde que lanzó su candidatura en mayo de 2013.
Licandro señaló que "los atributos fuertes" del candidato "comienzan a ser decodificados correctamente" y aseguró que "la intención de voto crece de forma sostenida". 
Asimismo, Pablo da Silveira, coordinador de los grupos técnicos que trabajaron en la preparación de la agenda de gobierno de Lacalle Pou, sostuvo la intención es que la "propuesta de gobierno sea clara y entendible". 
"Tenemos una obsesión que es gobernar bien", añadió. 
A su turno, el presidente del Directorio blanco, Luis Alberto Heber, habló de la necesidad de renovación en la política uruguaya y señaló "a Lacalle Pou lo buscamos porque tiene 40 años". 
"Ahora somos los veteranos los que tenemos que respaldar la renovación", aseveró el senador nacionalista. 
El bloque que apoya a Lacalle Pou ya definió que no hará campaña en base al caso Pluna. "Nosotros no vamos a arrancar en base a eso, Pluna lo juzgará la opinión pública. Nosotros nos proponemos gobernar, por lo tanto no vamos a arrancar una campaña electoral donde el eje sea Pluna, ese no es nuestro objetivo. Nuestro objetivo es insistir con un candidato que es la renovación etaria porque tiene 40 años y posee una gran capacidad de organizar un equipo de gobierno", dijo a El País el diputado Cardoso (Más País).