El
Hombre, el ser humano, en cuanto ser de acción y en acción ,
continua y constante, es fruto y proyección de sus acciones
pasadas.
No
solo de las del día de ayer.
De
toda su vida !!
De
las buenas y de las malas .
Triunfos
y errores.
De
todas ellas depende su estado actual.
En
todo sentido.
Y
de ellas dependerá su futuro y su destino.
El
Hombre y su mundo , y su circunstancia , a la larga es una
resultancia
El
Hombre no es hijo de la casualidad, de la suerte, del volar de los
pájaros, de los astros , de la suerte de los dados ni de las piedras
rúnicas.
Esa
son ilusiones, espejismos externos que busca el incapaz y el
fracasado para justificar sus fracasos.
Para
consolarse.
Para
engañarse a si mismo .
Para
no aceptar su responsabilidad como creador o destructor de su
Destino.
Acciones
desesperadas , manotazos de ahogado para querer lograr por un azar
del destino, por un hecho fortuito, volverse lo que no es , lograr
todo lo que no logro conquistar.
Anular
de un plumazo todas las acciones que solo son resultantes del
Mérito y suplirlas por un pase mágico, por un instante en una
mesa, en un tallar de cartas .
"
Para ser lo que no soy "
"Volverme
rico".
"
Ser importante " .
Pobre
iluso que vives en una nube de ....
Que
en vez de haberte fijado metas te dedicaste a soñar.
A
vagar. Física y mentalmente.
Que
te dedicaste a delirar mientras pasó tu vida.
Mientras
se te fue la vida.
Al
principio, como un cordón umbilical externo, el ser humano es hijo
y consecuencia de sus padres y de la situación de ellos .
Pero
después, ya crecido, ya flecha en el aire , es y va a ser entonces
y para siempre, hijo de sí mismo y de sus acciones.
Por
acción o por omisión.
"
Recogerás tu siembra" dice el dicho clásico.
Y
de ella comerás tú y comerán tus hijos.
O
pasarán hambre.
De
luz , si tú no alumbras.
Y
de comida .