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miércoles, 31 de julio de 2013

El periodismo alternativo se populariza en Brasil al calor de las protestas

El colectivo NINJA consigue miles de seguidores, entrevistas exclusivas y la atención de los medios tradicionales

El entusiasmo popular por sus coberturas genera recelos entre activistas y periodistas

São Paulo
El País de España


 


Manifestantes en las calles de Sao Paulo. / André Penner (AP)


Durante una de las manifestaciones de São Paulo del pasado mes de junio el corresponsal de la cadena Globo en Nueva York, Jorge Pontual, lanzaba en su Twitter: “Si la batería del Ninja no se muere, yo no duermo esta noche”.El veterano periodista del medio más atacado durante las manifestaciones en Brasil se refería a uno de los integrantes del grupo Ninja que llevaba horas retransmitiendo la marcha desde su celular.
Los Ninja (Narrativas Independientes, Periodismo y Acción) son un colectivo de unas cien personas, con diferentes grados de implicación, que transmite en directo, sin cortes y sin edición las manifestaciones que se suceden hace más de un mes por todo el país. No son los primeros en cocinar activismo con periodismo, añadiéndole una dosis de denuncia ciudadana. Brasil tiene una red activa de grupos de media alternativos como RioNaRúa, Jornalismo BMoqueca Mídia o radiotube, pero este mes los Ninja han conseguido un protagonismo impensable para un grupo aún experimental. Hoy ya cuentan con más de 139.000 fans en Facebook y más de 13.000 en Twitter y algunas de sus retransmisiones las han seguido más de 100.000 personas.
En el mejor de los casos, los ninjas van a las manifestaciones con un carrito de la compra cargado de ordenadores, baterías, cámaras fotográficas y móviles.
“Hemos acabado siendo muy conocidos porque formamos parte de una red, porque estamos organizados, pero hemos sido uno más en ese contexto de periodismo ciudadano que ha surgido durante las protestas”, explica Bruno Torturra, ex director de la revista Trip y uno de los integrantes más volcados en el colectivo.
Pontual, así como otros muchos periodistas de medios tradicionales, activistas, directores de periódicos, estudiantes y ciudadanos de a pie han comenzado a acompañar el minuto a minuto de las acciones de este grupo que comenzó a asomar la cabeza hace casi dos años, pero que tuvo en marzo su primera referencia oficial. Entonces nadie había oído hablar de ellos. Ahora, son blanco de miles de tweets, de reflexiones de la defensora del lector de Folha, de las denuncias policiales, de la estrategia mediática de algunos políticos, de reportajes extranjeros, son los ídolos de muchos de los que claman en la calle por una información más libre.
En el mejor de los casos, los ninjas van a las manifestaciones con un carrito de la compra cargado de ordenadores, baterías, cámaras fotográficas y móviles. En el peor de los escenarios, cuando los enfrentamientos con la policía marcan la protesta como ocurre habitualmente en Río de Janeiro, el equipamiento se limita a un móvil de última generación que les permita grabar y retransmitir en directo a través de un software como twitcasting.
Esos teléfonos ya han hecho más ruido con sus coberturas que muchos medios brasileños. Cuando todas las portadas digitales de los periódicos y los telediarios aún se recreaban con los detalles de la llegada del papa a Río de Janeiro, Facebook y Twitter ardían con la detención de dos ninjas, acusados de “incitación a la violencia”, que grabaron su propio arresto. Las redes y esa retransmisión eran la manera de saber en ese momento qué ocurría frente al Palacio del Guanabara, sede del Gobierno Estatal, mientras el Papa Francisco era recibido por las autoridades de Brasil.
Fueron las grabaciones y la denuncia pública de los Ninja las que han llevado al Ministerio Público  a investigar si, como denunció el colectivo, policías militares infiltrados se dedican a encender las protestas con cócteles molotov “con la intención de deslegitimar las manifestaciones”, afirma Torturra. Precisamente el NYT alberga en uno de sus blogs una amplia relación de las imágenes, muchas de ellas grabadas por los Ninja, que cuestionarían esa infiltración de agentes en las manifestaciones.
La cobertura de los Ninja ha conseguido fieles, Caetano Veloso les elogió en una columna, pero también ha generado un intenso debate sobre las formas de hacer periodismo en un momento en el que miles de manifestantes cuestionan el poder y hegemonía de los medios tradicionales, en manos de cuatro familias de la élite brasileña.
“La escena de uno de los ninjas erguido en los brazos de los manifestantes frente a la comisaria es muy elocuente respecto a la representatividad que esos jóvenes están conquistando. Pero, por mucho que se reconozca el papel de ese periodismo de combate, es necesario moderar un poco el entusiasmo y dedicar un tiempo a la reflexión”, mantiene Sylvia Debossan, periodista y profesora de la Universidad Federal Fluminense en la web Observatorio de Prensa, un foro desde el que se juzga el trabajo de la prensa brasileña.
“Hay ejemplos notables de reportaje, como lo que ocurrió en la última manifestación [el día de la llegada del Papa], pero hay fallos evidentes y hasta una cierta ingenuidad, como ocurrió en la entrevista exclusiva al alcalde de Río, Eduardo Paes (PMDB), el pasado día 19”, continúa Debossan. La entrevista a Paes, aliado del Partido de los Trabajadores de la presidenta Dilma Rousseff, causó un gran alboroto y marcó un antes y un después para los ninjas. De la noche a la mañana, un político de alto nivel concedía una entrevista en exclusiva a una red de periodismo independiente a la que días antes no le permitieron participar una rueda de prensa del gobernador de Rio Sergio Cabral.
El convite de Paes les regalaba credibilidad –muchos medios se hicieron eco de la entrevista-, pero al mismo tiempo les colocó en un brete. Los Ninja que acudieron a la cita apenas tuvieron tiempo de prepararse las preguntas y el resultado fue, sin duda, más favorable para el político que para los entrevistadores. Hubo defensores, pero también una avalancha de críticas por haberse prestado a ese regalo envenenado que, al final, ha expuesto al colectivo, sus orígenes y sus intereses partidarios.
Los Ninja no surgen de la nada, son el brazo audiovisual y se financian a través del colectivo cultural Fora do Eixo (FdE), nacido en 2005 con la aspiración de alimentar la escena musical de ciudades fuera del eje Río-São Paulo. Su estructura, dicen, ya permite organizar 5.000 shows anuales en 200 ciudades, pero su éxito genera antipatías.
Los críticos, involucrados en el mundo del activismo en red y de las nuevas herramientas de comunicación, les acusan de ser un grupo apadrinado y hasta financiado por el PT de Rousseff; de contar con subvenciones de grandes empresas como Vale o Petrobras que estarían lejos de proteger intereses de izquierda –como los derechos de los indios o el medio ambiente- y de contar con una organización vertical que no encajaría con la horizontalidad de los movimientos sociales que impulsaron las protestas. Este periódico, sin embargo, no ha conseguido que ninguno de esos críticos acepte ser citado.
El líder de FdE Pablo Capilé niega que Vale y Petrobras financien la red e insiste en que el 95% de sus ingresos los genera su propia actividad cultural, el resto proviene de subvenciones públicas y participación del sector. “Vale invirtió en un evento, una vez, de los 30.000 que hemos hecho. Y de Petrobras hemos recibido unos 800.000 reales (354.000 dólares) que provienen de dos concursos público a los que todo el mundo puede presentarse”, defiende Capilé.
Respecto a sus intereses partidarios, no lo niega. Se relacionan con el PT y dialogan con otros partidos de izquierda, incluyendo Rede, la sigla con espíritu ecologista con la que Marina Silva competirá por la presidencia contra Rousseff. “Aquí todo el mundo tiene derecho a declarar con quien está. De la misma manera que no podemos criminalizar la inversión pública tampoco podemos criminalizar la implicación política. Los Ninja dejan muy claro la idea política que tienen de Brasil, no lo esconden”, afirma Capilé.

Aporte desde Chile de lectora del blog ,prestigiosa escritora y docente:el debate sobre la educación


 Es muy satisfactorio ver que los lectores del blog comienzan a participar.
Una escritora chilena compartió un poema suyo tras leer la dura carta abierta  que la docente uruguaya Andrea Blanqué escribió al presidente Mujica.

Karina García Albadiz

Chilena. Licenciada en Literatura y Profesora de Castellano, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Magíster Interdisciplinario en Estudios Humanísticos, Universidad de Playa Ancha de Ciencias de la Educación.


 ESTE ES SU APORTE A LA DISCUSIÓN SOBRE EL TEMA EDUCACIÓN Y RECURSOS.


                                 La pega

Esta profesión, la con menos prestigio social y económico del país.Mis aplaudidas y mis peores clases. Mis miles de alumnos entre 10 y 80 años. La famosa responsabilidad social. Entrar a matar;dejarlo todo ahí. La profesora no considerada. No me visto como profesora. No vivo como profesora. No pienso como profesora; no hago clases como profesora. Me echan porque apoyo una toma. Me echan porque digo que los medios de comunicación en Chile son de
derecha. Me echan porque defino sexo oral a mis alumnos. Tenía que tenerle miedo a perder la pega, pero no a perder la dignidad o los principios. Tenía que tenerle miedo a todo, todo con tal que alcanzara para comer. Quién se atreve a decir que los pedagogos ganamos $1.200 la hora (lo que cuesta un almuerzo en el Hogar de Cristo). Trabajamos 120 hrs. mensuales y se nos pagan 30. Y para
colmo, toda la fabricación de material, evaluaciones, correcciones…no se pagan. No le hagan caso al gobierno. ¡No se atrevan a estudiar pedagogía! Después de todo, no era exagerado poetizar sobre las 500 horas semanales.

Del Poemario ¿Dónde está la nuez para la ardilla? 


Muchísimas gracias Karina!

Empresarios y PIT-CNT pujan por canal de televisión


La Cámara de Industrias, junto a la de Comercio y la Asociación Rural, compraron el pliego del llamado de la televisión comunitaria



Al igual que a la hora de negociar aumentos salariales, empresarios y sindicalistas estarán enfrentados, pero en este caso por la televisión digital. El PIT-CNT y un conjunto de cámaras empresariales competirán por quedarse con un canal de televisión comunitario.
Son las únicas dos instituciones que adquirieron los pliegos de bases y condiciones del llamado, a un día del cierre de la competencia pública.
Sobre el mediodía de ayer, los empresarios, a nombre de la Cámara de Industrias del Uruguay, adquirieron el documento a un precio de $ 1.000 ante la Unidad Reguladora de los Servicios de Comunicación (Ursec), y se convirtió de esa forma en el segundo interesado oficial, informaron a El Observador fuentes oficiales. La compra de los pliegos es requisito excluyente para presentarse al llamado.
Del proyecto empresarial participan, además de Industrias, la Cámara de Comercio y la Asociación Rural del Uruguay (ARU).
El PIT-CNT había comprado el pliego el lunes 22 de junio. Ese día terminaba el plazo para presentar propuestas, pero el Poder Ejecutivo lo extendió 10 días, y ahora recibirá propuestas hasta las 15 horas de mañana,  jueves 1º de agosto.
Una fuente empresarial aseguró ayer a El Observador que el proyecto para competir por un canal había sido descartado, hasta que el gobierno accedió a postergar la fecha límite de presentación. Fue allí que la idea reflotó, y ahora trabajan para entregar un proyecto.
 El gobierno estableció en el llamado que sean dos los canales completos a asignar, pero es difícil que se otorguen los dos. En cada canal, los adjudicatarios podrán emitir en una señal HD (alta definición) y otro espejo en SD (estándar), como mínimo. Si quieren incluso, podrán tener dos señales con programación diferente, al igual que los canales comerciales y emisión por dispositivos móviles.
El pliego de bases y condiciones exige a los postulantes a un canal de televisión digital comunitario presentar documentos extensos sobre el objetivo, fundamento, financiación, estrategia de comunicación. Requiere que los responsables demuestren su “solvencia moral”. Deben detallar las inversiones y los mecanismos de financiamiento, cuáles serán sus costos operativos y política de recursos humanos. Los proyectos serán analizados en un plazo de 30 días por una comisión honoraria. Al igual que en el caso del llamado de la televisión digital comercial, los canales comunitarios deberán comenzar a emitir como mínimo cuando se cumpla un año de la asignación.

Impositiva, la Semana de la Cerveza y robos "extraños" en control de pagos

Organismo reclama US$ 130.000 por Semana de Cerveza

El País

La Intendencia de Paysandú deberá pagar a la Dirección General Impositiva (DGI) US$ 130.000 por impuestos correspondientes a la última edición de la Semana de la Cerveza. La situación adquirió ribetes "sospechosos" ante el robo de documentación de la organización del evento desarrollado en la última semana de marzo.
Paysandú | Sandra Kanovich
 
La DGI realizó una inspección a la administración de la 48ª Semana de la Cerveza y detectó que la intendencia omitió retener el IVA y el IRPF de artistas locales y extranjeros.
El presidente del Comité Organizador de la Semana y director de Promoción y Desarrollo de la comuna, Ramiro Díaz, dijo a El País que no se retuvieron los tributos porque hasta 2013 la DGI no lo había requerido y aseguró que no había antecedentes de ediciones previas. Se trata de US$ 130.000, monto que se incrementará una vez que estén definidas las condiciones de financiación solicitadas por la intendencia. El convenio de pago, podría ser firmado en unos 90 días, aseguró Díaz.
Empero, el caso se tornó extraño luego que algunos documentos referidos al evento desaparecieron en dos robos sucedidos con pocos días de diferencia. La casualidad de los delitos hizo que la situación generada por la deuda con la DGI adquiriera ribetes "sospechosos". Para Díaz, sin embargo, los robos carecen de trascendencia y aseguró que los documentos hurtados no afectan el trabajo que se viene realizando.
La víctima de los robos fue la contadora contratada por el comité organizador. De su domicilio robaron una laptop que contenía información bancaria de la Semana y pocos días después fue asaltada cuando descendía de su vehículo y le hurtaron un archivador, también con documentación del evento.
"Que es raro, es raro", señaló el jerarca, quien de todas maneras minimizó el hecho, ya que, la información desaparecida es fácilmente recuperable.
Por su parte, el director de Turismo, Andrés Mannise, dijo a El País, que la intendencia "no cometió estafa alguna. Puede ser un error, pero no una estafa, no es dinero que hayamos tenido, no lo retuvimos; si hubiera sido así la multa hubiera sido del 100% y no del 20% como efectivamente fijó la DGI".
A Mannise le preocupa "lo que estos impuestos encarecen la organización del evento" y "seguramente en lugar de 90 artistas, la próxima Semana tendremos 30".

martes, 30 de julio de 2013

Tomar leche materna, la última extravagancia de los funcionarios chinos

Por David Brunat

Afirman que grandes empresarios sobornan a políticos con fiestas con orgías sexuales en las que participan jóvenes puérperas
BEIJING. ESPECIAL PARA CLARIN - 30/07/13 - 09:59 

En China se puede conseguir lo que sea al cabo de unos clicks del mouse en la computadora. Desde productos ilegales a copias, pasando también por extravagantes servicios. Uno de ellos está causando furor en las últimas semanas: jóvenes madres ofrecen su leche a quien quiera comprarla. Los clientes bien pueden ser otras madres que necesitan leche para sus hijos o, también, hombres ricos que no dudan en volver a aferrarse a un pecho para, supuestamente, mejorar sus problemas de salud gracias a las propiedades curativas de la leche materna.
Este servicio salió a la luz pública al poco de que un periodista de Xinhua, la agencia de noticias estatal, revelara que algunos grandes empresarios chinos sobornan a los políticos a base de fiestas con orgías sexuales (hecho no tan novedoso) en las que se puede tomar leche de jóvenes. Zhou Fang, que así se llama el periodista que reveló tales actividades, escribió en su microblog que el ingreso a estas fiestas se paga a 5.000 yuanes la noche (815 dólares), algo más del salario medio mensual en Beijing. Zhou se prestó a ofrecer pruebas a la comisión disciplinaria del Partido Comunista Chino (PCCh) para que actúe al respecto.
Según los reportes, las fiestas con mujeres lactantes se originaron en la sureña ciudad de Shenzhen, fronteriza con Hong Kong, donde altos funcionarios y empresarios mamaban leche bajo la creencia de que ésta posee enormes beneficios para la salud. Y puesto que las fiestas para sobornar funcionarios nunca escatiman en opulencias, parece que empresarios de otras regiones decidieron añadir a jóvenes lactantes en el paquete de celebraciones.
Si bien anecdótica, esta práctica vuelva a demostrar que muchos funcionarios chinos, enriquecidos a base de aceptación de sobornos y abuso de poder, viven en una dimensión paralela a la del resto de la población china, que a duras penas se agarra al tren del desarrollo económico y lucha para sobrevivir al aumento del precio de la vivienda, la inflación y la falta de oportunidades laborales.
De hecho, el presidente Xi Jinping hizo de la lucha contra la corrupción uno de sus primeros caballos de batalla, consciente de que se trata de uno de los vicios que podría hacer peligrar el futuro de la dictadura si no se controla a tiempo. Sin ir más lejos, esta misma semana el presidente chino aprobó una directiva en la cual se prohíbe la construcción de edificios gubernamentales para los próximos cinco años. La megalomanía de algunos políticos locales era tal, que muchas ciudades chicas exhibían edificios de gobierno faraónicos, entre ellos inmensas réplicas de la Casa Blanca, del Capitolio y hasta del Palacio de Versalles.
Antes de esta regulación, Xi ya trató de meter en cintura a sus funcionarios prohibiendo los grandes banquetes y el consumo de alcoholes de lujo en las reuniones de trabajo. Y aunque el talante del nuevo gobierno está comenzando a sentirse en las altas esferas, la corrupción generalizada y los desmadres de los políticos están tan arraigados en China que serán necesarios años de mano dura para controlar las extravagancias y los abusos de sus funcionarios.