La joven que fue filmada por un grupo de
hombres manteniendo sexo oral en un baño de Santa Teresa declaró ante la
Justicia que en un baile, previo a los hechos denunciados, consumió
whisky, marihuana y LSD, tras lo cual tiene recuerdos poco claros y
parciales. Consultada por la jueza, declaró que recobró completamente su
lucidez el domingo posterior a los hechos ocurridos el miércoles 8.
Según fuentes del caso, la veraneante señaló que, ya
de regreso en Montevideo, sufrió alucinaciones que la hacían ver a guías
imaginarias que le indicaban donde ir y que comer. "Gracias a esas
guías comía en restaurantes y no me cocinaba", comentó la joven en la
sede penal.
Ante la jueza Laura Sunhary de la sede penal del
Chuy, la mujer ratificó la denuncia presentada el jueves 16 ante la
Dirección de Crimen Organizado e Interpol. Según fuentes del caso
consultadas por El País, indicó que el 5 de enero de este año concurrió
al camping de Santa Teresa con una amiga que, sin embargo, se fue al
otro día. Con otra pareja y un vecino de carpa concurrió el miércoles 8 a
bailar al boliche La Posta
"En el baile tomamos alcohol, fumamos marihuana y
tomamos LSD, en forma voluntaria. Después F. (el novio de la amiga) me
dio whisky para tomar, el cual tenía un gusto raro y yo le pregunté a mi
amiga si tenía algo el whisky. Ella me dijo que no. Luego yo me fui al
baño y de ahí en más me empecé a sentir mal y alucinar", señaló la
joven.
Los efectos del LSD duran solo 12 horas. Una
hipótesis que maneja la Policía es que la joven primero recibió una
dosis mayor de lo que pretendía consumir y, días después, desconocidos
siguieron drogándola sin su consentimiento.
Al tratar de reconstruir los momentos posteriores a
su salida del baile, la joven de 27 años, dijo recordar que se
encontraba caminando entre el pasto mojado y perdida.
Los efectos de la droga, dijo, la hicieron deambular
durante horas por el resto del camping hasta que terminó en el baño de
hombres. La veraneante no se acuerda cómo llegó allí. Tampoco sabe
cuántos hombres había dentro del baño. "Solo recuerdo que mantuve sexo
oral con los hombres que allí se encontraban", dijo. Agregó que no
recuerda sus rostros.
En sus declaraciones, la joven dijo que dos militares ingresaron al baño y los que se estaban duchando se fueron.
Los efectivos, agregó, le señalaron que no podía
estar en el baño de los hombres. Luego se supo que en realidad se
trataba de un policía y un militar. Tras ayudarla a vestirse, los dos
efectivos la subieron a un móvil policial y la trasladaron hasta su
carpa. Posteriormente le dijeron que debía abandonar el camping.
La joven denunció ante la jueza que los dos
efectivos la trasladaron en una camioneta hasta un descampado y le
dijeron que, para no abandonarla ahí, debía darles dinero o mantener
relaciones sexuales con ellos.
"No recuerdo como comenzó pero terminé teniendo
relaciones sexuales orales con ellos afuera del auto en el descampado,
con los dos por separado. No recuerdo el grado ni la fisonomía de dichos
militares. Después me llevaron a otro lugar en el que no había tantas
carpas y se fueron", dijo.
En su testimonio, la joven recordó que, al día
siguiente del episodio del baño, se encontraba en su carpa y ya había
salido el sol. "Lo otro que recuerdo es que estuve acostada en una carpa
con un hombre al cual no conozco", relató.
El jueves 16, la acampante presentó una denuncia en
la Dirección de Crimen Organizado donde señala que tampoco prestó su
consentimiento para las relaciones sexuales mantenidas en el baño de los
hombres en la madrugada del miércoles 8.
"No conozco a las personas que abusaron de mi ni recuerdo haber registrado sus nombres", insistió.
Ante la Justicia la joven dijo que fue abusada en el
baño de hombres por ese grupo que no puede identificar, aunque algunos
de sus integrantes muestran su rostro en el video que circula a través
de internet y celulares.
La defensa legal de la joven solicitó a la Justicia
el bloqueo del video en decenas de páginas pornográficas. "Se han
difundido por medios masivos las imágenes por lo que el daño padecido es
inmediato e inminente por lo que se solicita a la división encargada de
la investigación en curso que dentro de sus competencias pueda bloquear
e investigar todas las páginas donde aparecen las imágenes y alusiones a
la denunciante, así como de los buscadores más renombrados", se pide a
la Justicia y acto seguido se enumeran algunas de las direcciones de
internet aludidas.
La joven se enteró de la existencia del video a
través de conocidos que le reenviaron el mensaje que estaba circulando
en la red de celulares a través de la aplicación WhatsApp.
También dijo que una vez conocido el hecho recibió
en su celular mensajes de desconocidos y 37 solicitudes de amistad en
Facebook.
"La cabeza fuera de control".
La suscrita, dice la denuncia a la que tuvo acceso
El País, "es estudiante universitaria, mantiene una vida decorosa en
forma armónica y nunca había vivido situaciones de este tipo, no es
parte de su personalidad mantener conductas irresponsables de este
espectro, lo que fue provocado por un clima de depresión que venía
padeciendo en los días previos a mis malogradas vacaciones, por
problemas personales".
Ante la Justicia la joven declaró que consume "esporádicamente" marihuana pero no "medicamentos o algún otro tipo de drogas".
La joven admitió que en un baile de Santa Teresa,
antes de los hechos, consumió whisky, marihuana y LSD. "Luego de media
hora de estar en el lugar perdí la conciencia y por ende el total
control de mis actos, Me desperté dos días después con mi cabeza fuera
de control".
Denunció tras ver el video
La joven que denunció haber sido abusada por hombres
en un baño de Santa Teresa dijo que no hizo la denuncia porque no sabía
la existencia del video y menos que había sido difundido en una página
de Internet. Además, según lo declarado, sus recuerdos eran poco claros
aunque sabía que había mantenido relaciones. Insistió que en todo
momento actuó bajos los efectos de drogas. "Dichos efectos comenzaron
después que tomé whisky", reiteró.