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domingo, 30 de agosto de 2015

Amodio Pérez: su fin o permanencia Por Leopoldo Amondarain





Pocas veces, figuras individuales concitan tanta expectativa, dudas y curiosidades como las ha tenido Amodio Pérez. Ha vuelto, sin que nadie aparentemente lo forzare. Si bien ha entrado en un bajón publicitario, en cualquier momento tiene que justificar realmente su presencia, es muy raro y poco creíble que un individuo que tenía y no se ha desmentido, su precio por su cabeza, donde toda la organización tupamara si lo encontraban lo mataba, pegue la vuelta para publicar un libro donde reivindicar su nombre y sus acciones. Me cuesta creer que un hombre que hizo lo que él, traicionando a todos sus amigos y su organización, después de disparar y vivir más de 40 años en el exilio, quiera volver inocentemente a reivindicar su nombre e intenciones. Supongo que lo que menos le debe de importar a Amodio es lo que los demás opinen de él, fue un traidor y tanto derechas como izquierdas están convencidos de su calidad de tal. Nadie quiere a un traidor, la izquierda en general y la radical obviamente lo detestan y la derecha, entre sonrisas, tampoco lo quiere por todo lo hecho incluyendo sus traiciones que todos desprecian. O sea, ¿para qué vuelve? Le era mucho más positivo quedarse en España en el anonimato, armar una familia, como la que tiene, viviendo en paz y muriendo hoy o mañana en un plácido silencio. Las conciencias en estos casos juegan muy poco o nada. Acá en Uruguay plantea problemas. No es por amor a la patria a la cual en declaraciones anteriores relata que cuando cruzó la frontera con su antigua compañera, Alicia Rey Morales, ella mira con nostalgia hacia atrás la patria que abandona, en cambio él ni siquiera nostalgia, no volcó la cabeza en ningún momento. O sea el “paisito” le importaba un rábano. Cierto es que de arrepentidos está lleno el mundo y acá volviendo, está creando problemas a muchos, ejemplo: Fernández Huidobro deschavándole intimidades partidarias, a Marenales que reconoce públicamente que si en su momento no lo mató fue porque carecía de medios, o Bonomi que también fue socio y a todo el Frente Amplio. No se me ocurre quién pudo querer llamarlo, si algún interés había. Sólo se nos ocurre que hubiera una estructura o gente que en la penumbra de la historia, no hubiese aparecido y siguiera teniendo siniestros intereses, coincidente con los de él, es un argumento muy rebuscado y nada consistente. Pudiera ser que la embajada imperial siga teniendo mucho que ver. No olvidar que en aquellos tiempos una tesis que se barajó y por cierto esa sí tenía base y estructura, sostenía que era un infiltrado o funcionario espía de los servicios de inteligencia yanquis para socavar la estructura tupamara, cosa que era habitual en la guerra fría y en los servicios secretos de inteligencia. Cuya cabeza de aquel entonces, al menos en Montevideo, era el famoso y poco mentado Siracusa, histórico embajador especialista en golpes de estado que tenía en su momento la U.S.A. y que había estado en varios países americanos haciendo lo mismo, para culminar en Uruguay. Esto podría ser, no obstante también es rebuscado, el argumento de que un personaje pasado de moda como Amodio, les pudiera interesar a los yanquis. O sea, por ningún lado tiene argumentos para justificar su vuelta a riesgo que alguien tenga buena memoria y le ponga una bala en la frente como factura a sus hechos. Creo que me puede constar, que nadie derramaría una lágrima. ¿Qué va a hacer el gobierno uruguayo? Tabaré y su familia con ciertos integrantes del ejecutivo deben tener una posición al respecto. No preocupa demasiado, también es cierto, el futuro de un viejo de casi 80 años. Pero es obvio que sabe mucho y en lo que le quede de vida puede ser inmensamente molesto. Es poco lo que restaría por decir, esperando claro está el final que se está demorando pero que tiene que aparecer tarde o temprano. No creo que agregue nada al país, más allá de que un hijo réprobo de esta tierra despreciada por el mismo, le pueda ser útil en algo. Sólo cabe esperar aparentemente más por curiosidad morbosa, cuál es el fin que ha tenido, sin despreciar la posibilidad de que alguien o algo haya detrás de esta sinuosa figura. No da para más.

Leopoldo Amondarain
C.I. 950.556-0
Tel: 099 626 573






1 comentario:

  1. No va a dar para más el día que se sepa la verdad. De todos ellos, inclusive algunos héroes de nuestro sistema, el que esté libre de traición, que tire la primera piedra.

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